sábado, 23 de septiembre de 2017

TERESA de LISIEUX

Septiembre 2017

Soy Teresa de Lisieux.

Mis bien amados hermanas y hermanos, aquí me tenéis con vosotros, enviada por María. Como portadora de la Estrella Profundidad, vengo a vosotros a petición suya. En este período que se abre ante vosotros, vengo a hablaros de nuevo, no de la Vía de la Infancia, ya hablé bastante de ello, sino mucho más acerca de la virtud que llevo, es decir esta profundidad. Entonces, si así lo queréis, antes de que os diga lo que tengo que deciros, tengamos un momento, todos juntos, de Paz y de Felicidad en nuestros corazones.

…Silencio…

En primer lugar, voy a tratar de transmitiros, por mis palabras y por mi Verbo, algunas ideas, algunos conceptos y algunas vivencias tal vez, de lo que es la profundidad. Entonces la profundidad, para el ego, es algo terrible, porque en las profundidades moran las vicisitudes del alma, las zonas oscuras y lo que da horriblemente miedo a la persona: el vacío, la negrura, y que sin embargo es la base de toda Luz. Para algunos de vosotros, durante todos estos años, sean cuales sean las vibraciones que habéis vivido, sean cuales sean las aperturas que manifestáis, sabemos pertinentemente que para muchos de vosotros, este Desconocido, que a la vez fascina y es temido por el ego, aunque no lo confeséis, es sin embargo el mismísimo fundamento de la vida.

El período, que va a ser privilegiado, que va a abrirse, tal y como lo comentamos desde ayer, os dará un acceso mucho más fácil, sin que las reticencias de las costumbres de vuestro ego, de vuestra persona en encarnación, puedan oponerse a ello. Gemma os ha dado la primera llave: ir al corazón, permanecer en el corazón o dejar emerger el corazón.

Cuando os he hablado de la Vía de la Infancia que era la mía, “la pequeña Vía”, el elemento predominante era la humildad y la desaparición de cualquier papel, de cualquier función, en el seno de este mundo. Por supuesto, no es lo que se os pide, hasta el momento oportuno, ya que tenéis, como mi bien amada hermana Gemma dijo, unas responsabilidades, unas obligaciones que llevar. No se trata de apartarlas, porque incluso las obligaciones más incomodas, son exactamente lo que os hace falta en el seno de vuestra persona para descubrir esta profundidad, esta Felicidad, esta Paz que es la fuente de todo, ahí donde nace el Amor, ahí donde es concebido permanentemente el Amor que no depende de ninguna conciencia ni de ninguna forma.

Entonces por supuesto para el ego, hasta ahora, para aquellos que no lo han vivido, para el orgullo espiritual, esto se llama la negrura, la oscuridad, que podría aparecer como contrario a la Vida. Para aquel que ha vivido el Sí, esto también puede representar algo opuesto a la Luz y entonces, según vuestra dualidad, que vivimos cuando estamos encarnados, esto se llama la oscuridad, el adversario. Debéis de sumergiros en esta profundidad, dejaros atravesar y atravesar con la misma intensidad, por así decirlo, todo lo que podría aparecer o surgir, pero recordad que todo lo que puede ser visible y percibido, sean cuales sean las imágenes, sean cuales sean las emociones, sólo son unos obstáculos a vuestra propia verdad que sólo se encuentra, como sabéis, en el Corazón del Corazón, en el Corazón Ígneo al cual accedéis por la humildad, la simplicidad, por la vibración, por nuestras Presencias también, y a partir de ahora por vosotros mismos, en este cara a cara, a solas, por así decirlo.

Ir a las profundidades, es volver a vuestro corazón y dejarlo aparecer, dejarlo emanar y dejarlo irradiar en el mismísimo seno de este mundo. Las Teofanías, la apertura de las Coronas, os han permitido acercaros y experimentar, en cierta medida, esto.

Tal y como os fue anunciado, entre el equinoccio de otoño y la fiesta de los Arcángeles del año 2017, las condiciones de la conciencia, del mecanismo vibral, e incluso de la energía vital, serán profundamente diferentes en ciertas ocasiones que os son personales o colectivas. Habrá que aprovecharos de estas ocasiones para recordar que tenéis que desaparecer a vosotros mismos, que no tenéis que resistir, que tenéis que ser la confianza, la fe, de cara a lo que, tal vez, os es todavía desconocido e invisible. Simplemente os hace falta, en los momentos en que la Luz os llame de manera personal, cuando los acontecimientos de este mundo puedan interpelaros, entrar en vuestra “Profundidad”.

Sabéis donde están situadas la Estrella Profundidad, a nivel de vuestra cabeza, así como la Puerta Profundidad a nivel de vuestro bajo vientre. Por supuesto podéis ayudaros con esto, simplemente colocando vuestras manos de manera simultánea, o un dedo, como sea lo más práctico para vosotros, con el fin de despertar Profundidad. Os ayudará en este abandono a vosotros mismos, en este sacrificio de vosotros mismos, para dejar por fin la Liberación alcanzar vuestro efímero, y el Amor de Cristo, el Espíritu del Sol se desvelarán naturalmente.

Para esto, como dijo Gemma, os hace falta mucha humildad, mucha inocencia, dejar de funcionar como funcionáis habitualmente. Estar listo para este inesperado, es estar listo para lo Inesperado, es no rechazar nada, no comprender nada, sólo interesarse por el movimiento que os hace descender hacia lo más profundo de vosotros mismos, no escuchar las costumbres, no escuchar vuestros conocimientos, ni siquiera escuchar vuestras percepciones, aunque sean muy visuales.

Id más allá de esto, id a lo más profundo del corazón donde no hay ninguna visión posible excepto la percepción de esta magnificencia, de este Amor totalmente absoluto que no está regido por ninguna experiencia de la conciencia, por ninguna forma, como por ninguna dimensión y ningún mundo. Esto es la realización del Juramento y de la Promesa para muchos de vosotros, incluso antes de la Llamada de María. Es una oportunidad, una ocasión de ser ayudados por vosotros mismos, en el interior de vosotros mismos, por las circunstancias ambientales y por las circunstancias cósmicas y de la Tierra, de sumergiros sin resistencia y sin aprensión en esta Vía de la Infancia y de la Humildad que lleva al sacrificio definitivo de la atracción de este mundo, reemplazándolo por la elevación del alma y su consumación en el Fuego del Espíritu, si no se ha hecho ya.

Entonces, ir a las profundidades, es ignorar efectivamente todas las señales y todos los síntomas de vuestro mental, de vuestra historia, de vuestras emociones, de vuestros apegos, de vuestras obligaciones. Es atravesar las últimas zonas de incomodidad, por así decirlo, para el ego, no hacerle ningún caso, no prestarle ninguna atención, y averiguar por vosotros mismos que no sois ni este cuerpo ni esta historia, y que ya sois perfectos, que ya sois enteros, que no hay nada que buscar, nada que pedir, sólo ser lo que sois. Hace falta efectivamente una gran humildad, no solamente apaciguar la mente, no solamente meditar, no solamente rezar, sino, en todos los sentidos del término, desaparecer a vosotros mismos, entregarse y abandonarse a la Luz, a Cristo, al Sol, poco importa la representación.

Lo que va a pasar os llevará a esta profundidad y en ciertos casos, hasta diría, que lo hayáis pedido, deseado o temido, no cambiará nada. Entonces dejad que el movimiento, por así decirlo, se haga, no resistáis a nada, no os enganchéis a ninguna visión, a ninguna imagen, a ningún color. Usad simplemente, como dijo Gemma, vuestro pensamiento para dirigir vuestra conciencia, ella misma se dirigirá por sí sola en cuanto penséis en vuestro corazón. Aunque no sepáis lo que es el Corazón del Corazón, todos tenemos en encarnación un corazón de carne que palpita, que late. Es la referencia, el corazón órgano en medio de vuestro pecho. Dejad que vuestra conciencia baje ahí, dejad que ocurra lo que tiene que ocurrir, sin querer nada, abandonándoos. Ahí está el sacrificio a la Verdad. Vuestro ego, vuestra persona, vuestra historia, vuestros deseos, vuestras carencias, no representarán ni unas ventajas ni unos obstáculos, serán neutros en cuanto dejéis de prestarles atención.

Os será pues más fácil ahí también dejar a Profundidad guiaros. Cuando pase, que esté ligado a las radiaciones, que esté ligado a los Elementos, que esté ligado a los acontecimientos humanos, es lo mismo, porque todo será pretexto, todo será ocasión, en lo que tenéis que vivir, para encontraros de nuevo en vuestra profundidad, en vuestra eternidad y en vuestra verdad.

Todos habéis tenido la oportunidad, y sois cada vez más numerosos en constatar que el emplazamiento del observador y del testigo, tal y como lo definió Bidi, están cada vez más presentes. Pues es cada vez más posible y fácil de no estar identificado a este cuerpo, a esta historia, y a lo que va a pasar durante este período, es un empujón de la Luz lo que provocará este impulso, incluso a través de los acontecimientos a priori contrarios, a nivel colectivo, para permitiros despertaros definitivamente y vivir por fin la Verdad que sois, sin ningún freno, sin ninguna condición y sin ninguna creencia, y sobre todo sin ninguna proyección.

Acordaos que no hay nada que preparar ni nada que temer, sólo hay que vivir normalmente y pensar en vuestro corazón, ya que vuestra conciencia seguirá, pensar en Profundidad porque Profundidad, en cierto modo, es el motor de la humildad y de la Infancia. Entrar en sí, entrar en sí mismo, ahí donde nunca habéis sufrido, ahí donde sois siempre, sean cuales sean las apariencias de vuestra vida, de vuestro personaje, de vuestra historia.

Todo lo que viene de vuestra persona no os será de ninguna utilidad, todos los procesos incluso vibratorios no podrán serviros de apoyo porque serán tales, tan intensos y tan percibidos de manera diferente, que la vibración actuará por sí sola. Es por esto que os decimos, Gemma y yo, de sólo interesaros por vuestra conciencia y por vuestro corazón, y pensar en vuestro corazón en cada ocasión, aunque no sepáis lo que es, porque vuestra conciencia se dirigirá hacia ahí también. Y para esto, hay que ser humilde, volver a ser como un niño, en esta inocencia, en esta espontaneidad.

Vedlo como un juego. Aunque no os parezca ser un juego, puedo aseguraros que si alcanzáis vuestra Profundidad del Corazón del Corazón veréis realmente este juego, entonces sonreiréis, os reiréis a carcajadas, realmente y concretamente. Ahí está vuestra autonomía y ahí está también vuestra responsabilidad, pero esta responsabilidad no debe volveros rígidos, no debe fijaros, al contrario. La responsabilidad de la que hablo es una gran ligereza, una felicidad que nada de este mundo puede esperar tocar, ni siquiera vivir.

Pues sí, es algo inesperado, es algo desconocido para muchos de vosotros. Recordad simplemente en alguna parte de vuestra cabeza, que no tenéis nada que entender, nada que ver, nada que sentir, nada que explicar, nada que pedir, sólo debéis de “ser”. Entonces, “sólo ser”, es el momento en que cualquier reivindicación del ego se calla por sí sola, es el momento en que el ego, sin ningún esfuerzo, se aparta ante la majestad de vuestra risa, ante vuestra resurrección. Y recordad también, en alguna parte de vuestra cabeza, que aunque hoy si estáis afectados por vuestro cuerpo, por vuestra vida, por alguna carencia, por una impresión de no encontrar el corazón, es justamente gracias a esto que lo encontraréis.

Cuando os dijimos que la Inteligencia de la Luz y la intensidad de la Luz hoy, no permitían ningún error ni ningún travestismo, es la estricta verdad, incluso para los que no han vivido nada e incluso para los que, por miedo, se oponen a los acontecimientos colectivos que van a ocurrir. Estad en el instante presente, pensad en vuestro corazón, activad Profundidad y ya está. Quizás haya que hacerlo solo el primer día, y será suficiente. En otros casos, habrá que esperar la Llamada de María o el último día de ese período, pero de todos modos ya será una forma de aprendizaje. El camino, en cierto modo, estará balizado, alumbrado, y llegado el momento, si no es vuestro momento,  entonces no tendréis ninguna dificultad y os deslizaréis, por así decirlo, dentro de vuestro nuevo cuerpo, el de Eternidad, con facilidad y sin resistencia. Así viviréis vuestra resurrección. Pues es en cierto modo, no un resumen o una condición previa sino más bien una experiencia que os es ofrecida por la Vida, la de vivir en cierto modo la Resurrección incluso antes de la Llamada de María.

Constataréis de hecho que incluso un acontecimiento natural o artificial intenso, inédito, que ataña a los Elementos, que ataña a lo que nombráis “guerra”, vosotros, no estaréis en guerra, estaréis alegres y en la Felicidad de vuestro  corazón. Es esto lo que hay que recordar, y si debe de haber una esperanza, es ésta, es decir estar listos para lo inesperado, para la espontaneidad, con el fin de desaparecer de todo lo que puede resistir y que es dictado por el efímero. Y viéndolo, al bajar hacia vuestras profundidades, sólo podréis estar felices, más allá de toda palabra y de toda explicación, sólo podréis experimentar y vivir la Verdad más allá de toda visión, de toda energía, de toda persona, de toda forma y de toda conciencia, asistiendo al desarrollo de lo que ocurre en vosotros como en el mundo, desde el mismo emplazamiento, en la inmutabilidad. Esta inmutabilidad, es la eternidad de vuestro corazón, es la danza de la Vida, es la danza del fin de esta ilusión, es la danza de cualquier mundo.

Entonces, es poco decir que durante ese período vuestro punto de vista cambiará mucho, y para algunos de vosotros, de manera totalmente irreversible. Entonces, después de ese período, miraréis de manera diferente. Cuando digo “mirar” es tanto vuestra vida como lo que pasa a cada minuto. Constataréis también que todo lo que constituía vuestras costumbres, como fue ampliamente explicado, no tendrán razón de ser. Estaréis en cierto modo en la Felicidad, y dóciles con la Inteligencia de la Luz, y seréis impermeables a lo que todavía existía antes en el seno de la historia, de vuestro personaje. Viviréis este Amor desnudo, esta alegría que no depende de nada y sobre todo de nada de vuestro personaje, que ni siquiera depende de las circunstancias de este mundo, simplemente porque el momento de la Eternidad ha llegado.

Muchos de nosotros, en el seno de la Confederación Intergaláctica de los Mundos Libres, como de vosotros, hermanos y hermanas encarnados, habéis pasado y habéis dedicado mucho tiempo a prepararos, para amar y servir, para reparar, para encontrar. Aceptad ahora que haya que desaparecer a vosotros mismos, no por voluntad propia sino por la acogida, por la ofrenda: “Padre”, como él decía, « te doy mi vida, te doy mi Espíritu ». Vosotros, de hecho, sólo os devolvéis a vosotros mismos porque este Padre, esta Fuente, no está en otra parte, en una lejana estrella que sea su representante, sino que está en el Corazón del Corazón.

Tal vez tengáis la ocasión, más allá de toda visión, de concientizar que el mundo está realmente en vosotros y en ninguna otra parte, que María, Gemma, los Arcángeles, son realmente vuestra verdad interior y que más allá de estas formas, estos atributos, estas dimensiones, todo esto es la danza de la Vida en la misma libertad de experiencia, la misma libertad de conciencia.

No os oculto que pensamos, y hemos visto, que después de esta fecha, el desarrollo del efímero para cada uno de vosotros será diferente. Será más humilde, más simple, girado con más facilidad hacia el corazón, hacia el servicio, hacia la bondad y la benevolencia, y esto de manera natural, sin ningún esfuerzo, sin buscar nada. Descubriréis, si no se ha hecho ya, el niño interior, el que resulta de vuestra resurrección, de la armonía entre vuestro Femenino Sagrado y vuestro Masculino sagrado, creo que lo habéis llamado así, vuestras polaridades si preferís. La ligereza será tal que incluso la más grande de las pérdidas os aparecerá como una liberación y no como algo que añoráis. Seréis libres, en espíritu y en conciencia, sea cual sea lo que puede quedar por hacer como actividad, como ocupación, o como tiempo restante hasta el momento de la señal celeste.

Ya es hora de volver a ser este niño y las circunstancias de la Tierra, por todas partes, lo dije, que sean naturales o humanas, concurrirán a establecerlo del mismo modo, sin ningún juicio.

En resumen, en el proceso que fue descrito acerca del Choque de la humanidad, muchos de vosotros van a poder entrar en la aceptación, después de haber pasado durante muchos años, no por la negación o la ira, aquellos que son vibrantes y despiertos, sino más bien por las interrogaciones y las negociaciones. Habrá pues una aceptación y entonces podréis decir, vosotros también, en vuestro interior, que todo se ha cumplido, realmente y concretamente. La sonrisa será espontánea, el brillo de vuestra mirada, sea cual sea vuestra edad, ya no podrá desaparecer, el Fuego de vuestro corazón crecerá cada día hasta consumir por completo todo lo que todavía puede quedar presente en el seno del efímero.

El corazón tomará el relevo, más allá incluso de los procesos de Teofanía o de vibraciones, una claridad interior aparecerá, en el estado en el cual probablemente estaréis no habrá ningún juicio. No podréis juzgar nada ni condenar nada, diréis Sí a la Vida, diréis Sí a las apariencias, y diréis todavía más Sí a la verdad de vuestro corazón que tomará el sitio con todo lo demás.

Entonces, que sea por experiencia, que lo viváis sólo una vez o que lo viváis de manera definitiva, despertará en vosotros el sentido mismo de lo que es ser vuestra eternidad, vuestro Êtreté, vuestro cuerpo de gloria. Es este Manto azul de la Gracia que recubrirá vuestro cuerpo de gloria, que hará que seáis libres, sin interrogaciones, sin preguntas, sin visiones, sumergidos en la felicidad, y como dijo mi hermana Gemma, las alegrías van a ser cada vez más intensas para algunos de vosotros. En ese momento constataréis, como de hecho algunos de vosotros ya han constatado, que ya no podréis llevar, en esos momentos o de manera permanente, ninguna actividad mundana y efímera, y constataréis de hecho, para aquellos que lo vivan, que cuanto más el cuerpo os suelta, más sois felices. No es ningún masoquismo, es la verdadera Profundidad y es la auténtica verdad del corazón.

No tendréis otra aspiración que la de vivir esta eternidad y estar con vuestra eternidad de manera definitiva, obviando todo lo que pueda ocurrir en la pantalla de vuestro mundo, en la pantalla de vuestro efímero. Esto es la verdad, todo lo demás sólo son unas apariencias, incluso vuestro personaje. Descubriréis entonces que no tenéis, en el seno de este personaje, ninguna sustancia, ninguna realidad, y sobre todo ningún amor, penséis lo que penséis y sea cual sea el amor que hayáis vivido.

De hecho Cristo, tal vez os acordáis, en el momento de su resurrección, no podía ser tocado. María, en el momento de su asunción, tampoco podía ser tocada. Enoc, Eli, tampoco podían ser tocados, porque el cuerpo de Êtreté es un cuerpo de Fuego Ígneo que consume realmente y concretamente el mundo disociado y la ilusión de la materia carbonada encerrada.

A la imagen de los Elementos en la tierra, este Fuego es una hoguera de felicidad, no es un fuego de destrucción, aunque algunas armas utilizadas en esta tierra querrán imitarlo, pero sólo es una falsificación, unas gesticulaciones para arrastraros hacia el miedo. Pero, habiendo descubierto vuestro corazón y esta Felicidad, ¿cómo queréis que el menor miedo, viniendo del exterior o de vosotros mismos, pueda seguir bloqueando o frenando algo?

Algunos de vosotros descubriréis la libertad interior, la que fue nombrada por Bidi, creo, el Jnani o el Liberado viviente, sin por eso haber pasado por el proceso de la Onda de Vida, por la Corona radiante ascensional del corazón o incluso por el Canal Marial. Estaréis directamente conectados a lo que fue nombrado la Fuente de Cristal, la rectificación de la luz oblicua ligada al eje de la falsificación a nivel de vuestra cabeza – veis, también he aprendido cosas – os aparecerá claramente. Vuestro eje será rectificado como el eje de la Tierra en el momento de su ascensión. Esta rectificación del eje de la Tierra ya ha empezado de manera física, informaos.

Antes, y tengo que agradecer a algunos Ancianos por habérmelo explicado y os lo transmito tal cual, antes teníais a los polos magnéticos que se desplazaban, ahora es el polo Norte geográfico el que se ha desplazado cientos de kilómetros; esto señala efectivamente la inminencia del vuelco y de la reversión final de este mundo, como de vuestra conciencia. Es justamente gracias a esto que la intensidad de la Luz se ha decuplicado y gracias a la acción de las Teofanías y del conjunto de la Confederación Intergaláctica de los Mundos Libres ‒ que está, os lo recuerdo, posicionada alrededor de la Tierra y ya no alrededor del Sol ‒, que vamos a poder juntos finalizar este proceso por la desaparición del miedo, por el descubrimiento de la felicidad.

Estad simplemente presentes a vosotros mismos y desapareced de todo lo que aparece, que sean las vibraciones, que sea el terror de ver vuestras zonas oscuras o de lo que sea. Atravesadlo, nada puede pararos.

Recordad, como dijo Gemma, vuestra conciencia seguirá vuestro pensamiento en esos momentos, así que no alimentéis ningún miedo, ninguna historia, ninguna visión, sed verdaderos y espontáneos y dejaos llevar por la Inteligencia de la Luz, por la desaparición de vuestros deseos, de vuestros pensamientos, ahí donde está vuestra eternidad, en el centro de vuestro pecho. La Profundidad se volverá mucho más accesible, y de hecho no será posible reemerger cuando esas experiencias se vivan. Que sea por el cosmos, por la Tierra o por la locura humana, en definitiva no hay ninguna diferencia, y tened por seguro que muchos de vosotros, más allá de los pensamientos de angustia que pueden surgir, viviréis esta Felicidad que os confirmará la Verdad, vuestra belleza y vuestra perfección.

Entonces en ese momento, sí, hay juego y ligereza y sonreiréis. Os reiréis tal vez de vosotros mismos pero no habrá ninguna lágrima por una pérdida, sino tal vez unas lágrimas de Felicidad, unas lágrimas de alegría.

No tenéis que preparar nada, tampoco tenéis que esperar nada, sólo acoger, sin prejuicios, y sobre todo ser como un niño, no saber el regalo que vais a recibir, como un niño que está impaciente de descubrir sus regalos debajo del árbol. Pero no sirve de nada interrogaros, usad vuestra madurez, usad la inocencia de la Infancia, dirigid vuestro pensamiento hacia el corazón, hacia la profundidad, todo lo demás se hará, independientemente de vosotros e independientemente de nosotros, e independientemente de la naturaleza misma de los acontecimientos que sobrevendrán a vuestra realidad.

El mejor servicio que podéis proporcionaros a vosotros mismos y al conjunto de las hermanas y de los hermanos de la tierra, es vivirlo con naturalidad, no es intentando avisar a alguien, no es intentando preservar a unos padres o a unos hijos de lo que sea. Devolved la libertad a cada uno de vivir lo que tiene que vivir, y no lo que proyectáis sobre él, aunque seáis unos padres, aunque seáis responsables de algunas personas, de la familia. Recordad, la mejor ayuda es la que podéis prodigar cuando no hacéis nada y permanecéis en la profundidad de vuestro corazón; de hecho veréis los efectos extremadamente rápido, no habrá que esperar mucho para ver los efectos de vuestra felicidad a vuestro alrededor.

No utilicéis ninguna palabra, no busquéis avisar a más personas que los que lo enterrarán por costumbre, o por casualidad. Existen bastantes elementos dados por diversas voces, como dijo María, pero que insisten sobre todo acerca de un particular día que no corresponde a nada cósmico y a nada terrestre, sino que corresponde simplemente, diría yo, a la última pataleta de los que se oponen a la Verdad y a la belleza, expresando así su miedo, pero ellos son también, que lo queramos o no, nuestros hermanos y nuestras hermanas, aunque estén, como decís, poseídos, aunque estén en el error.

Acordaos, Cristo dijo: « Padre, perdónales, ellos no saben lo que hacen ». Entonces, dejadles vivir su choque, dejadles vivir y acceder a su propia felicidad, por ellos mismos. De hecho, estos hermanos y estas hermanas que están en el miedo, en el control, en el poder, no aceptarán ningún consejo, y hay un riesgo a que se pongan furiosos y no sólo enfadados, porque están en la negación y en la ira, no olvidéis, una negación y una ira sostenidas por el miedo visceral a la muerte. Ellos no conocen la Luz, entonces, como el Padre hizo, vosotros también haced ahora lo mismo, perdonadles porque no saben lo que hacen. Tened el mismo amor para todos, no hagáis ninguna diferencia.

Si no podéis amar, como os dijo la Fuente, seguid vuestro camino y no os ocupéis de eso, ocupaos de vosotros mismos y, si os ocupáis de vosotros mismos, entonces la Luz se ocupará de vuestro entorno. No podéis decidir nada y todo lo que todavía podríais decidir, será bien evidentemente una circunstancia favorable a la Luz, aunque en un primer momento sea contrario a la Luz. ¿Veis? No hay ninguna elección posible si no es la de la Verdad, si no es la del Amor, penséis lo que penséis, viváis lo que viváis, sean cuales sean las resistencias de este mundo, sea cual sea el inconsciente colectivo que subsiste, sea cual sea vuestro inconsciente, sean cuales sean vuestras experiencias pasadas.

Entonces no olvidéis mi pequeña Vía, no olvidéis la Humildad y la Infancia, no olvidéis que la conciencia seguirá el pensamiento como nunca hasta ahora, y no olvidéis sobre todo que cada cosa está exactamente en el sitio exacto para vivir ese período, ese período que no es solamente esa semana, sino sobre todo el último trimestre de este año 2017.

Vivid vuestra vida, vivid vuestra eternidad y observad cómo la Inteligencia y la Gracia actúan de manera cada vez más palpable en vuestra vida. Si no lo veis, es porque todavía habéis puesto unos miedos inconscientes, el miedo a la muerte ante todo, el miedo a fracasar, cuando esto no puede fracasar; acordaos, estáis todos liberados. La asignación vibral os conduce naturalmente al sitio que es el vuestro.

Si tenéis presentes en vosotros estos modestos consejos que os hemos prodigado, entonces constataréis muy rápidamente que todo es tan simple, tan evidente, y que no había más obstáculo, en ese período, que vuestro propio personaje, que vuestros propios apegos y vuestros propios condicionamientos, incluso habiendo vivido lo que nombráis el Sí.

La única pregunta que podéis haceros ahora, es: « ¿queréis realmente vivir y ser libres? » ¿Estáis listos? Estar listo, no son las condiciones previas, estar listo, es vivir en totalidad el sacrificio, vivir la Resurrección. Que sea en este cuerpo o en otro cuerpo, que sea en el Absoluto, no hace ninguna diferencia porque es lo que habéis elegido; no hay nada mejor que lo que habéis decidido, no en el seno de la persona sino lo que habéis decidido en eternidad. Es el Juramento y la Promesa, y esto es ahora.

Tampoco os dejéis abusar por una forma de entusiasmo del ego. No hay ninguna gravedad, hay un juego pero el juego es pausado, es la sonrisa, no es la exaltación, no es dejarse llevar por alguna visión, aunque fuese la más extraordinaria. Permaneced humildes, aunque veáis todos los detalles de la Vida, de la Creación y de las de-creaciones, o las particularidades de este encierro, permaneced humildes y ligeros, la sonrisa en los labios y los ojos llenos de vida.

Es lo que Teresa tenía que deciros, lo que tenía que compartir. Ahora voy a dejaros descansar, a vuestro ritmo, para que el Fuego Ígneo no sea demasiado intenso no os invito a permanecer inmóviles sino más bien de realizar, como decís, una parada, un break, antes de oír a mi hermana Yvonne-Aimée que, os lo recuerdo, es portadora de Ki-Ris-Ti.

Con todo mi amor os deseo unas innumerables gracias, os deseo un despertar definitivo y eterno. Os amo. Hasta siempre.

Y acordaos que la vida es Felicidad, que la experiencia de la conciencia es una Felicidad total e ilimitada, que es exactamente lo contrario de lo que todos nosotros hemos podido vivir aquí, incluso en la vida más perfecta: el sufrimiento, la enfermedad, las emociones, en fin, la sed de verdad. Mi reino no es definitivamente de este mundo, el vuestro tampoco. Dije, en encarnación, que pasaría mi Cielo en hacer el bien en la tierra. Muchos hermanos y hermanas que me han contactado podrían atestiguarlo, pero el bien que llega ahora no es solamente un bien, es ante todo la Verdad y la belleza, más allá incluso de los ideales que podríais formular.

Soy Teresa. Os amo y os dejo ahora. Estoy con vosotros para siempre. Hasta luego.

jueves, 21 de septiembre de 2017

GEMMA GALGANI



Septiembre 2017

Soy Gemma Galgani. Hermanas y hermanos en humanidad, permitidme honrar vuestra presencia y rendir gracias al Amor. Antes de que empiece a expresarme como Estrella Unidad, instalémonos juntos en la Paz del corazón de la Teofanía, y en la Felicidad.

…Silencio…

Me ha sido pedido por María venir, no para explicaros lo que va a pasar entre el equinoccio de otoño y el 29 de septiembre; bien evidentemente, no voy a hablar de los acontecimientos que todavía no hayan pasado sino que voy a detallaros las condiciones de vuestra conciencia durante este período.

Uriel y María os han dado algunos elementos que afirman que la intensidad de las diferentes radiaciones de la Luz vibral que os alcanzarán durante este período, serán sin igual con lo que ha pasado hasta ahora en esta tierra. Entended bien que estos acontecimientos interiores serán acompañados bien evidentemente, en este mundo, por unas reacciones, por unas resistencias. Entonces voy a situar un poco el estado de vuestra conciencia, vengáis de donde vengáis, estéis donde estéis, durante este período.

El Comendador de los Ancianos os ha a menudo hablado del miedo o el Amor. El miedo es lo que inmoviliza vuestra conciencia porque os proyecta a los recuerdos del pasado, o al miedo del futuro. Esto está inscrito en el mismísimo seno de vuestras estructuras efímeras. Sólo el Amor puede vencer el miedo, no vencer un miedo sino, diría yo, el arquetipo del miedo. El miedo es únicamente la marca del ego, del efímero; el Amor es la marca esencial de la Eternidad. Existe efectivamente una especie de rivalidad que se juega a cada instante, que seáis conscientes de ello o no en vuestra vida, entre el miedo y el Amor.

Cualquier instante condicionado, cualquier instante proyectado, cualquier herida, reactiva en vosotros el miedo, y entonces lo que llamaría la retracción de la conciencia. Mientras que con el Amor, a la inversa, desencadena, lo sabéis, una expansión de la conciencia que desemboca primero, como fue ampliamente explicado, sobre la Unidad de la Infinita Presencia, e inmediatamente después sobre lo que habéis nombrado, creo, el Absoluto.

Entended bien que durante este período anunciado, lo que será lo más flagrante en la pantalla de vuestra conciencia, independientemente de los acontecimientos y de las experiencias, interiores como exteriores, verá la prevalencia del miedo o la prevalencia del Amor. Es esto lo importante de entender, más allá incluso de los acontecimientos en sí. Debéis de volver a los mecanismos iniciales que ocurren en cada uno de nosotros cuando estamos encarnados.

No es por nada que el Comendador, como otros Ancianos, han evocado con insistencia sobre esta noción de miedo o de Amor. Porque cuando hay Amor, realmente, no puede existir ningún miedo. En cambio, tan pronto haya el menor miedo, sea cual sea su naturaleza, el Amor se aleja. Os podéis imaginar que con este flujo de Luz y de experiencias que es propuesto, el único modo, a nivel colectivo, de bloquear la difusión de este Amor, de esta Gracia, de esta beatitud, a nivel planetario, va a ser bien evidentemente parándolo con miedo.

Dicho esto, ahora veamos, en el interior de cada uno, lo que ocurre con esta noción de miedo o de Amor. Vais a constatar en primer lugar que si existen, como para cada cual que esté encarnado, unos miedos que se manifiestan, entonces habrá una imposibilidad de instalarse en el Amor. Y recíprocamente, instalándoos en el Corazón del Corazón, dejando ser lo que es de toda eternidad, ningún miedo puede emerger en el seno de la conciencia. Mi vida fue la ilustración de ello, así como muchas de mis hermanas. En este Amor incondicionado, para nosotras, como esposas de Cristo, el miedo no podía tener ninguna influencia ni ninguna acción. Sea cual sea el origen de este miedo, que esté en la pantalla interior o en la pantalla del mundo, no puede imponerse tan pronto el Amor haya nacido.

Entonces no se trata de desvelaros lo que no conozco, sino el humor y el estado interior que prevalecerá durante este período. De hecho María os ha evocado una fecha, que está extremadamente presente en la historia de la humanidad hoy pero que, en definitiva, sean cuales sean las configuraciones astronómicas y astrológicas, no corresponden, como sabéis, al Amor. El Amor sabe que, lo que es visto en el cielo con vuestros ojos de carne no corresponde a ninguna realidad tangible en el seno del Amor y de la Eternidad, que esta mecánica celeste a la cual todavía estáis sometidos, sólo es una parodia y sólo atañe al alma y a la persona, y no al Espíritu.

Seguís siendo cada vez más numerosos en vivir, con diversas intensidades, el Fuego Ígneo del Amor que os acerca cada vez más a la verdad de vuestra eternidad. El período que va a abrirse dentro de unos días ante vosotros, representa en cierto modo el apogeo de la confrontación entre el miedo y el Amor, sabiendo, y lo sabéis, que el Amor no se opone a nada y que, en el estado de Amor, ningún miedo puede subsistir, puede frenar o refrenar lo que sois.

Es durante este período de intensa Luz enlazada desde el Sol Central, enlazada desde el Sol, desde la Fuente, desde Sirius también, por supuesto, y después, desde lo más profundo debajo de vuestros pies, desde el núcleo cristalino de la Tierra, es durante este período de innumerables bendiciones que los elementos, ligados al miedo y a lo desconocimiento del Amor, entrarán en acción de diversas maneras. No hablo aquí de la acción de los Elementos sino más bien de los elementos, por desgracia, muy humanos, que pretenden manteneros bajo el yugo del miedo, tanto a nivel individual como a nivel colectivo.

Acordaos de esto, es esencial: cuando el Amor es verdadero, incondicionado, cuando el Corazón del Corazón es manifestado, no puede haber el menor intersticio para el menor miedo. Esta ausencia de miedo desemboca en lo que hemos nombrado la Paz, la Felicidad, y por supuesto, el Fuego Ígneo del Corazón.

A nivel colectivo, por supuesto los instrumentos de medición de la ciencia actual han podido detectar, mucho antes que nosotros, una particular secuencia de tiempo que corresponde a este período de una semana entre el equinoccio y la fiesta de los Arcángeles. En vuestra intimidad, ¿qué va a pasar más allá de las experiencias que muchos de vosotros vais a vivir con relación a lo que es el Amor, su verdad, su intensidad, su humildad?

En la pantalla del mundo, más allá de la acción, lo vuelvo a precisar, absolutamente normal de los Elementos, tal y como fue anunciado por algunos Ancianos desde hace muchos años, así como por las profecías, es con esta actividad Elemental que el Amor nace o reaparece. Pero es también durante este período que lo resistente al Amor, desmultiplicará en cada uno de vosotros, como a nivel colectivo, unos elementos que podríamos llamar de “miedo”. Así entenderéis que todo dependerá, durante esta semana, de vuestro posicionamiento de conciencia, de vuestra capacidad a no estar afectados por lo que ocurra en el exterior, sino más bien de resguardaros, en todos los sentidos del término, en el interior de vuestros corazones.

Acordaos también que vivir el corazón hoy, no es solamente un estado vibratorio o un estado de conciencia, sino que es ante todo la vivencia de la Gracia, permanente, donde el ego ya no tiene ningún sitio y donde la Inteligencia de la Luz ha tomado el relevo, por las sincronicidades, por la evidencia de la Gracia, por la ligereza. Esto significa, sin siquiera hablaros de acontecimientos precisos, que durante este período bendito y particular, las fuerzas opuestas a la Luz van a intentar, por todos los medios imaginables, ralentizar y frenar esta ola cósmica y galáctica, y terrestre, de Luz y de Verdad.

Tal y como tal vez sabéis, hace muchos años el Comendador os había hablado de las capas aislantes de la Tierra y del encierro de la Tierra. Os ha ampliamente explicado, desde el año 2011, que a causa de la liberación del núcleo cristalino de la Tierra, la permeabilidad de vuestra conciencia y la de la Tierra era de nuevo posible, entre lo que sois en eternidad y lo que aparentáis en lo efímero. Así se ha realizado, para muchos de vosotros, una especie de alquimia donde lo que estaba en el escenario del teatro, como decía nuestro querido Bidi, se encuentra simplemente borrado y trascendido por el observador mismo, y sobre todo por la irrupción Del que ha llamado a la puerta y que llamará a vuestra puerta de manera cada vez más iterativa.

Vuestra vivencia, ahora, a nivel individual, durante este período, va a depender de vuestra capacidad a ignorar en cierto modo, los estímulos exteriores a vosotros, y a solamente vivir lo que es propuesto en vuestro interior, que no depende de ninguna circunstancia, de ninguna edad, de ninguna condición previa. Y os recuerdo que para vivirlo, sobre todo no hay que hacer nada, tal y como, creo, os lo había explicado hace poco tiempo uno de los Ancianos, Osho. “Ser” es exactamente lo contrario de “hacer”.

Bien evidentemente, en el seno de este mundo, mientras la totalidad de la Luz no se haya desvelado a vosotros, mientras no seáis, como fue llamado, unos liberados vivientes, sois susceptibles, en cualquier momento, y lo vivís, de oscilar entre la Felicidad, la Paz, y el miedo. Acordaos que no depende ni de vuestras memorias ni de vuestros miedos del futuro, sino que es un miedo arquetípico que corresponde simplemente a los mecanismos de funcionamiento de la dualidad. Resolver la dualidad, esto fue ampliamente explicado, no puede hacerse trabajando sobre la dualidad o conociendo las leyes de la dualidad, sino pasando de la ley de acción-reacción a la ley de acción de Gracia, característica de los hijos de la ley del Uno.

Entonces os he contado, hace muchos años, mi camino en encarnación. Fuimos algunas hermanas en presentaros y en desvelaros la intimidad de nuestra vivencia en encarnación. Entrar dentro de sí no es un movimiento, no es un “hacer”, es un abandono, es un sacrificio libremente consentido, de vuestro efímero a vuestra eternidad.

Hasta ahora, aunque algunos hayan vivido la disolución del efímero a la vez que mantenían un cuerpo efímero, os era imposible, para la gran mayoría, el vivir el Fuego Ígneo en su totalidad. Es durante este particular período que se abre a vosotros ahora, dentro de unos días, que vais a tener la posibilidad de resolver, en cierto modo, esta ecuación entre el efímero y el Eterno, para aquellos que no la hayan resuelto, y ver lo que representan en vosotros los miedos. Estos miedos están presentes en cuanto vuestra mirada y vuestra conciencia estén giradas hacia el exterior. Porque todo, en este mundo, en el seno de la ley de acción-reacción, os obliga, por así decirlo, a evitar las situaciones de sufrimiento y de miedo. Pero el miedo del que hablo no es un miedo memorial, ligado a unas desgraciadas experiencias, ni siquiera a un miedo del futuro, es el arquetipo, diría yo, arcóntico, principal. Es el elemento que forma parte, a nivel individual, de las consecuencias del encierro de este sistema solar.

El único bálsamo al miedo es el Amor, y este Amor no puede ser buscado. Sólo puede ser acogido, porque siempre ha estado ahí y siempre estará ahí, a pesar del encierro, sea cual sea el modo de expresión de vuestra conciencia, en cualquier mundo.

Acordaos que durante este período que está ante vosotros, el único modo posible de no estar confrontados con ningún miedo, que sean los vuestros, íntimos, o que sean los ligados a la ira del Choque de la humanidad, a la negación, más giraréis vuestra mirada hacia el interior, hagáis lo que hagáis durante este período según vuestras obligaciones, más seréis felices, en amor y en paz. La menor mirada exterior o hacia vuestro pasado, o la menor mirada de vuestra conciencia hacia el día de mañana, sólo ralentizarán y frenarán la revelación de vuestra eternidad en cada uno de vosotros. Acordaos que no tenéis que oponeros a estos miedos, que se impongan desde el exterior por el acontecimiento que sea, o que nazcan dentro de vosotros a causa de estos acontecimientos, o por vuestra incapacidad aparente a vivir desde el corazón.

Acordaos sobre todo que durante este período que viene, es conveniente no buscar nada, ni explicaciones ni comprensión, sino de instalaros lo más posible en el instante presente, hagáis lo que hagáis, y hasta diría, como dijo mi hermana Teresa, si os encontráis en unas obligaciones o unas ocupaciones, que sean profesionales o las responsabilidades que sean, no las descuidéis porque es justamente al tener vuestra atención focalizada en estas obligaciones que también dejáis que el corazón emerja, por así decirlo. Si la Inteligencia de la Luz y de la Vida os ha puesto, durante este período que viene, a descansar y no existe ninguna obligación formal, entonces aprovechadlo, aprovechadlo para girar todas vuestras miradas, todas vuestras atenciones, hacia vuestro corazón, no como concepto sino como un espacio situado en medio de vuestro pecho, es decir localizado en este cuerpo de carne.

De hecho me parece que el Comendador, hace algún tiempo, y otros intervinientes, hablaron de golpearos vuestro corazón para sentirlo. Aunque sea la carne lo que sentís, habrá una resonancia con lo que sucede en el Corazón del Corazón. El marcador de esta Paz del corazón, lo sabéis los que vivís las vibraciones, es la Corona radiante del corazón, el Fuego Ígneo, y para los que no viven estos aspectos vibratorios, también será lo mismo porque el marcador será una paz que rellenará cada espacio de vuestra conciencia, y cuanto más aceptéis esta paz, menos estaréis confusos por lo que pueda jugarse en el escenario del mundo.

Esta noción de miedo o de Amor, os aparecerá como algo que ya no es solamente una comprensión mental o una vivencia intelectual, ni siquiera una vivencia vibratoria, sino más bien, puedo decirlo, lo esencial de lo que representa la conciencia, lo esencial de lo que representan la Luz y el Amor.

No os tenéis que premunir de nada, no tenéis que anticipar nada, para instalaros con más facilidad en la Unidad y en la Verdad. Muchos consejos se han prodigado, con respecto a la Autonomía, a la Libertad, a la Vía de la Infancia y de la Inocencia, como también por ejemplo otros elementos que fueron ampliamente explicados durante este año, y que van a encontrar toda su aplicación y todas sus vivencias durante este período. Se ha dicho también que cada uno está en su justo sitio, piense lo que piense, diga lo que diga. Efectivamente no podéis sustraeros a ningún elemento, porque lo que debe llegar, llegará ineluctablemente. No hablo, y no interpretéis mis palabras, de algún acontecimiento en concreto, tanto de la Luz como de la oscuridad, sino del conjunto de elementos y de circunstancias que desembocarán, en cierto modo, en una agudeza de la confrontación en vosotros, entre lo que puede quedar de efímero y vuestra eternidad que se instala.

El efímero está marcado por el miedo, la Eternidad está marcada por el Amor. Esto es tan verdadero que todo está hecho, hoy más que nunca, en la sociedad llamada occidental en la cual la mayoría de vosotros vivís, para premuniros del miedo. Que sean los seguros de cualquier naturaleza, que sean las obligaciones, que sean morales, afectivas, sociales, todos estos elementos que sin embargo os proporcionan lo que nombráis la seguridad, sólo son unos paliativos al miedo que está omnipresente siempre y cuando la conciencia esté instalada en el ego, o mientras el ego predomine en la conciencia.

Vivir la totalidad del corazón, es realmente desaparecer a este mundo, tal y como lo viví y os lo describí, o entonces someterse a este mundo desapareciendo, tal y como os lo ha explicado Teresa, con la Vía de la Infancia, que de hecho intervendrá después de mí. Acordaos que durante este período, la espontaneidad, lo inesperado, deben ser acogidos integralmente en cada uno de vosotros porque es así, con este mecanismo de acogida, que el Amor, que tal vez no ha nacido todavía en medio de vuestro pecho, aflorará y se manifestará. Aceptad de no entender, aceptad, durante este período, de no explicar, aceptad de no conocer lo que pasará, aceptad de estar plenamente presentes a vosotros mismos en detrimento de este mundo, aunque tengáis unas obligaciones.

El mecanismo que obrará, permitirá ver la eficacia que se vivirá en cuanto decidís, incluso con vuestro mental, de ir dentro de vuestro corazón, de regresar al corazón o de dejar el corazón emerger, sin nada más. En ese momento constataréis, de diferentes maneras pero se volverá evidente, que el ego es regido por el miedo, incluso en el seno del Sí, mientras que cuando el Amor está ahí, sin siquiera hablar de ser liberado o de haber vivido los procesos vibrales de la Liberación, vuestra conciencia captará, por así decirlo, de manera formal, la diferencia esencial entre la vivencia del miedo del ego y la vivencia del Amor en el corazón. Es esto lo que representa, en cierto modo, un milagro colectivo.

Por supuesto, y María lo dijo, no es la Llamada de María; de todos modos sabéis que antes de la visibilidad y la Llamada de María, algunas señales deben presentarse, no solamente en vosotros sino también para el conjunto del colectivo humano. Lo que quiere decir que al día de hoy, es muy poco probable que el período del 22 al 29 de septiembre viese la visibilidad de Nibiru o la aparición de las Trompetas, y entonces todavía menos la Llamada de María, pero sin embargo se trata de un giro importante, no en el plano de los acontecimientos colectivos sino en el plano del desarrollo de vuestra conciencia en su acceso a la Verdad.

La Luz, las diferentes radiaciones que os alcanzarán, son esenciales para permitiros posicionaros, justamente, más allá del miedo, no por voluntad propia, no luchando, sino realmente dejando que el sagrado sacrificio se realice en vosotros, con el fin de mostraros, directamente por vuestra conciencia, la antinomia y la oposición formal del arquetipo “miedo” con relación al Amor. De hecho, en los testimonios que os hemos aportado acerca de nuestras experiencias de vida, os hemos explicado que en el seno de este Amor y de esta Unidad, de esta Blancura que llevo, no hay ningún sitio para la menor oscuridad, para el menor reflejo y para la menor resistencia. Así es el corazón, así es la Verdad.

Así que no hay ningún mérito, no hay nada que vencer, no hay nada que buscar. De hecho, en cierto modo hay que deponer las armas del ego, encomendar vuestro Espíritu a la Verdad, y simplemente estar ahí, no depender de ningún factor de miedo colectivo, o de acontecimiento colectivo, sea cual sea su naturaleza, y justamente aprovechar de estos eventuales acontecimientos, que son casi seguros, para refugiaros ahí donde está la belleza, ahí donde está la Verdad.

Vuestro mental, vuestras emociones, vuestras reflexiones, incluso vuestros movimientos, hablo de los físicos, no os serán de ninguna utilidad. La única cosa que os será útil, será de situaros realmente y concretamente en el corazón. De hecho, durante estas experiencias, según cómo os vengan y que os son específicas y no son colectivas, es en esos momentos que vuestro pensamiento más simple de regresar al corazón será, por así decirlo, seguido por unos efectos, y os mostrará la verdad de vuestra conciencia, la verdad de la Vida, y la ilusión de este mundo.

En ese momento, los miedos serán menos presentes, menos activos, y sobre todo, los que vengan del exterior o incluso de algunas costumbres todavía presentes en vosotros, no podrán para nada descentraros, desestabilizaros, y hasta diría, todo lo contrario. A medida que estos miedos colectivos o individuales podrán nacer ‒ no es obligatorio ‒, constataréis la evidencia de vuestro corazón, la evidencia de la Verdad, que no se acomoda con ninguna referencia en el seno de este mundo, con ninguna referencia en el seno de la vida que tenéis, con ninguna referencia en el seno de los procesos llamados vibratorios. La conciencia entonces, en ese momento, se llama, y lo sabéis, la conciencia pura. Es una conciencia de felicidad que nuestros hermanos y nuestras hermanas orientales llaman, Sat Chit Ananda o Shantinilaya.

Paradójicamente, es en esos momentos, interiores como exteriores, cuando algo inédito irrumpe en vuestra realidad ‒ y no hablo de la visibilidad de las señales celestes ‒ que vuestra conciencia tiene más capacidad a la vez de ser sacudida pero también de emerger como Eternidad, y de dejar de estar sometida a las leyes y a las vicisitudes de la ilusión de este mundo.

Sea cual sea vuestro emplazamiento hoy, sea cual sea vuestra vida hoy, sean cuales sean vuestras vivencias durante este período que se abre ante vosotros, tendréis numerosos elementos, numerosas llaves, por así decirlo, que os llegarán directamente a la conciencia. Entonces percibiréis, más o menos distintamente pero de manera cada vez más segura, que sólo el Amor es verdadero y que todo lo demás, vuestro personaje, este mundo, las interacciones en el seno de este mundo, las nociones incluso espirituales ligadas a este mundo, sólo son unas ilusiones que os mantienen y os encierran en esta ilusión.

Es efectivamente pues, no la última reversión, la que será realizada por el Arcángel Uriel, tal y como él dijo, sino más bien un reposicionamiento, para muchos de vosotros, acerca de la Verdad, independiente de cualquier deseo, independiente de cualquier creencia, independiente sobre todo de cualquier miedo. Y aceptaréis entonces que el Amor no puede acomodarse con ningún miedo, y que el miedo aleja el Amor, sea cual sea este miedo. Que sea el miedo a faltar, que sea un miedo visceral sin objeto, que sea un miedo ligado a unas heridas, que sean unos miedos ligados a la necesidad de premunirse de lo que sea, el miedo a la muerte en sí desaparecerá en muchos de vosotros. Pues habrá una irrupción de la Eternidad.

Obviamente, tanto en la superficie de este mundo, por la acción conjunta de los Elementos que ya veis en acción como fue estipulado por el Comendador de los Ancianos, durante muchos años, como en los eventos interiores, se os mostrará la diferencia entre el miedo y el Amor, miedo que bloquea, que os aleja del corazón y del Amor que os hace vivir el corazón, independientemente del tipo de miedo, ya esté relacionado con lo que está sucediendo en la superficie de este mundo, o esté relacionado con algunos hábitos vinculados también al miedo. El hábito, las costumbres, no son simplemente un medio de conformar una higiene o normas de vida, sino, ante todo, elementos relacionados con miedos enmascarados, totalmente inconscientes que forman parte de vuestra estructura llamada “inconsciente colectivo” y “subconsciente personal”.

En este mundo, se hace todo desde tiempos inmemoriales para poner el miedo por delante del Amor. Tanto en las religiones, en la sociedad, como en las relaciones íntimas y personales, en las relaciones entre padres e hijos, a pesar del Amor, prevalece el miedo. Esta prevalencia del miedo es la que se va a transformar en muchos de vosotros y os recuerdo que, si no vivís el corazón o el Amor, no es porque no seáis dignos, ya que todos vosotros y nosotros tenemos el mismo Espíritu, todos somos los hijos de la ley de Uno, lo aceptemos o no.

Todos nosotros somos perfectos de toda Eternidad y, solo el ego y el alma mortal, y no inmortal, os encierra en los ciclos de reencarnación y en las creencias de que sois imperfectos y que debéis mejorar algo al nivel de la persona. Esta es la más grande de las mascaradas, a nivel individual, que mantiene el confinamiento realizado por los Arcontes a nivel galáctico y, sobre todo, dentro de este sistema solar.

Tomar conciencia de vuestros miedos, es verlos, dejarlos pasar, volverse humilde, volverse transparente y, sobre todo, dejar emerger el Amor que está aquí desde la Eternidad, pero que está hoy, más cerca que nunca, de vuestra realidad ilusoria de este mundo.

Debo precisar también que, si en vuestro entorno hay miedos extremos, no olvidéis que vosotros no podéis, ni con palabras, ni con discursos ni incluso con gestos, modificar ningún aspecto de este miedo. Por el contrario, estando vosotros mismos en el corazón, simplemente presentes, entonces, por resonancia que será real en este período, el hermano, la hermana, el amigo, la mujer el marido, los padres, los hijos, los que están en vuestro entorno en este período, se tranquilizarán porque la resonancia de vuestro corazón encontrará una resonancia en cada uno. No se trata de una acción consciente, es simplemente la realidad del Amor que se manifestará dentro de la Ilusión debido a las distintas radiaciones cósmicas, debido a la radiación solar y debido a la emisión del núcleo cristalino de la Tierra.

Desde luego, podrían ser descritos algunos aspectos vibratorios (ese no es mi tema), pero podéis imaginar lo que fue llamado “Onda de Vida”, los chakras, las Coronas, que presentarán para los que las viven y perciban, una nueva intensidad, con la capacidad de esos aspectos vibratorios para formar vuestra propia conciencia, llevándola espontáneamente hacia el corazón, algo que vuestro mental nunca podrá hacer, ni vuestros conceptos, ni vuestras emociones, ni vuestras experiencias, como sabéis.

En este período, como se ha dicho, el “cara a cara” se vive en vuestra intimidad, solos. Evidentemente, el Arcángel Uriel, portador de la Espada de la Verdad de Mikaël, os asistirá desde el interior. Pero no lo busquéis en el exterior de vosotros, ni en vuestro Canal Marial, porque en este período es también el momento, en que os daréis cuenta y percibiréis que vuestro peor enemigo en el exterior e incluso los Arcontes, están obviamente presentes en cada uno de nosotros y que ahí reside la creación del miedo.

Recordad que no hay que luchar, que no hay que oponerse, que no hay que combatir, solo hay que aceptar, en el momento en que eso se produzca en vosotros, en muchas ocasiones durante este período, la realidad del Amor -sin llevar a cabo la menor investigación, la menor pregunta, la menor petición de confirmación exterior a vosotros. Cuando eso se produzca. Entrad más y más en vosotros y recordad que vuestra conciencia seguirá a vuestro pensamiento efímero, para entrar en el corazón. Hasta estos días, sabéis muy bien que las Teofanías pueden volverse espontáneas. Para algunos, son incluso permanentes; otros, tienen tendencia a espaciarlas. Constataréis que la Teofanía, ese Fuego del Corazón, ese Fuego Ígneo del corazón, se manifestará desde el momento en que penséis en ello. Y, por eso, es preciso que vuestro pensamiento esté libre de miedo, de proyección, de toda cuestión.

La vacuidad, el silencio, sean cuales sean vuestras actividades, serán en estos momentos, los elementos capitales para dejar que la Alquimia de vuestro corazón se realice, independientemente de toda voluntad y de toda proyección. En efecto, se trata de una forma de alquimia especial entre el Masculino Sagrado y el Femenino Sagrado, para llevar a ambos a la emergencia del Andrógino primordial, en manifestación esta vez, y no solamente como punto de vibración de los nuevos cuerpos sobre las zonas que sabéis, especialmente al nivel de la nariz.

Las referencias que os hemos comunicado relativas a las Estrellas, las Puertas, los circuitos vibrales, los circuitos energéticos nuevos, no entran en consideración, aunque aparezcan ya que como os he dicho y repetido de manera formal, no de manera constante sino en ciertas ocasiones, ocasiones relacionadas con las radiaciones, pero también con los miedos generados al nivel colectivo, y vosotros veréis que vuestro pensamiento será efectivo. Experimentaréis la co-creación consciente inmediata, no para resistir, no para proteger, sino para pensar, en esos momentos en vuestro corazón y únicamente en vuestro corazón libre de cualquier concepto, creencia, idea, proyección e intención.

Estad listos, como se os ha dicho, para lo inesperado, para lo imprevisto, para lo desconocido, sin prejuicios, sin expectativas y sin aprensiones. Entonces, la Paz del corazón, la Alegría infinita de la Infinita Presencia, se manifestarán en muchos de vosotros.

No deis ningún valor a esos elementos colectivos del miedo, no os dejéis abrumar ni engañar por ningún acontecimiento terrestre. Los eventos cósmicos y galácticos son mucho más importantes y mucho más vivos que lo que os proponga este mundo, esperando contrarrestar de esa forma y de manera ilusoria, el despertar de la conciencia a nivel colectivo. Además, como habéis constatado en la pantalla de este mundo durante algunos años, pero de manera cada vez más importante, todo lo que estaba oculto, se revela. Tanto en vuestra historia personal como en la historia de este mundo, todas las maniobras opuestas al Amor, se aclaran. Así pues, puedo decir yo también que después de este período, nadie podrá decir que no lo sabía, salvo los que tengan necesidad del último choque, el de la Llamada de María, consecutivo a las señales celestes y terrestres.

Como muchos intervinientes os han dicho ya, habéis entrado en el núcleo del asunto, en la actualización dentro de la conciencia efímera, en los acontecimientos relativos al Amor, al retorno de la Libertad, como hijo de la ley del Uno. Tomad, por tanto, estas oportunidades, ya sean exteriores o interiores para resaltar lo que os acabo de explicar. Pensad en vuestro corazón y el Amor pondrá fin a todo pensamiento de temor o a toda vivencia de miedo. Es importante aceptar este concepto, aunque muchos de vosotros no hayan vivido todo lo que os estoy diciendo, incluso siendo liberados vivientes.

Por otro lado, en este período privilegiado, serán muy grandes las facilidades de vivir eso, a condición de no alimentar el miedo, venga de donde venga, para no escucharlo, para no dejar que se instale. El único pensamiento: el retorno al corazón. No veáis en ello, un esfuerzo ni un movimiento, sino simplemente una rendición del ego, sin condiciones y la instalación de vuestra eternidad, preparando la disolución de lo que se ha llamado la Tercera dimensión disociada.

No necesitáis rituales tampoco. Recordad que ese “cara a cara” es con vosotros solos, en vuestro componente efímero en relación con vuestro componente eterno. Sed amorosos, sed humildes, sed simples, sobre todo, al nivel de vuestros pensamientos, al nivel de vuestro mental y al nivel de vuestra vida. No rechacéis nada de lo que tengáis que cumplir, aunque se trate de citas en este período, incluso las más detestables, porque serán oportunidades también inesperadas para dejar ir a la voluntad y dejar emerger el corazón espontáneamente.

No busquéis explicaciones, no tratéis de evitar nada, dejaos atravesar y pensad simplemente en esta zona en el centro de vuestro pecho que hemos llamado durante todos estos años: “el Corazón del Corazón”. Aunque no hayáis percibido nunca la vibración o la energía ya sea del chakra del corazón para la energía, ya sea de la corona radiante o de la Corona Ascensional, eso no marca ninguna diferencia. Tened en cuenta este hecho esencial: en algunos momentos a lo largo de esta semana, el pensamiento estará acompañado de la conciencia eterna, dirigiéndoos sin esfuerzo, a vivir el Corazón del Corazón, aunque solo sea una vez, aunque solo sea un minuto; eso bastará para cambiar totalmente la verdad de vuestra experiencia dentro de esta ilusión.

Así pues, este “cara a cara” en el que estáis solos, tiene lugar como sabéis, independientemente de los acontecimientos de este mundo, de vuestros deseos, de vuestras creencias, de vuestros anhelos. Pero tened en cuenta sobre todo que sean los que sean los sucesos creados de manera artificial, es decir, humana y no natural, ellos no pueden tener ninguna incidencia sobre lo que sois en verdad, estéis donde estéis.

Encontrar el corazón, vivirlo, es no estar ya afectado por ningún devenir de este cuerpo, por ninguna enfermedad, por ningún sufrimiento que os llegue o que se produzca en la tierra. Id más allá de las apariencias, no juzguéis nada, no condenéis nada, acoged todo lo que se presente sin ninguna excepción y dejaos atravesar, desaparecer a vosotros mismos y eso será mucho más fácil que por los procesos de expansión de la conciencia conectados con las vibraciones, a las Coronas, a la Onda de Vida o al Canal Marial. Este es un proceso de la conciencia desnuda y pura independiente de la forma, de vuestra forma ilusoria, y diría incluso, de vuestro cuerpo de Eternidad. Es el juego de la conciencia que no está ya atribuido a una forma y que, por tanto, no es todavía la estasis ni vuestra resurrección en totalidad, sino para muchos de vosotros, la resurrección del Amor. Es la resurrección de este Amor que pone fin a toda adhesión a lo efímero.

Hasta el momento presente se os ha pedido estar “aquí y ahora”, estar plenamente presentes en vuestro efímero, pero debéis comprender que, ante ciertas intensidades de este Amor incondicionado y manifestado en este mundo, no podéis más y no seréis capaces de conducir lo efímero porque estaréis realmente en un éxtasis tal que este mundo, vuestro cuerpo, desaparecerán de vuestros ojos y de vuestra conciencia. Y así, estaréis establecidos en la Eternidad, estaréis definitivamente listos para vivir la transición, vuestra liberación o vuestra Ascensión. Así pues, se trata, en cierta manera, de un proceso de repetición de lo que se producirá en el momento de la Llamada de María.

El despliegue de la aproximación de las señales celestes, nos ha permitido instalar, en este período especial, lo que os anunciamos desde hace unos días. Repito, no tratéis de conocer los eventos exteriores, ellos serán suficientemente llamativos y comentados por muchos hermanos y hermanas, pero mantened como esencial el hecho de volveros hacia vuestro corazón, aunque os sea desconocido, aunque no viváis el Fuego Ígneo, las vibraciones o las energías. Porque ese proceso, como os he dicho, no concierne a vuestra forma, a vuestro efímero, sino a vuestra eternidad.

Permaneced tranquilos interiormente, o si preferís, espiritualmente; es el único consejo útil para atravesar este período de ligereza y de plenitud. Para aquellos de vosotros que estáis siguiendo al Sol, a las radiaciones de la Tierra, los Elementos, veis lo que dicen las autoridades en la negación o aquellos que tenéis miedo -que no podéis estar en la negación-, el aumento de la intensidad del poder de los Elementos. Eso también se os había anunciado hace mucho tiempo, por varias voces y especialmente por una de las hermanas que procede de los indios de América del Norte.

Sin embargo, si en vuestro “cara a cara” interior o en la pantalla de este mundo, en el lugar donde estáis, surge el elemento miedo, no tratéis de huir. No hay nada que proteger, solo hay que dejar que se abra lo que debe abrirse, tanto si sucede en vuestro entorno o en vosotros. Cuando digo dejar que se abra, es que debéis aceptar imperativamente y verifiquéis que no podéis absolutamente nada con vuestra voluntad, con vuestro pasado, con lo conocido. Así pues, dejad todo lo conocido, dejad todas las estrategias de adaptación o de huida y encararlo dejándoos atravesar. Más allá de cualquier evento, se encuentra la verdad de vuestro corazón, de manera mucho más tangible que lo que algunos de vosotros habéis vivido, tanto en la Liberación por la Onda de Vida o por el Fuego Ígneo más recientemente o por el Canal Marial.

La Unidad, ese Blanco indescriptible, no tiene nada que ver con vuestra persona ni con vuestra historia y, además, no hay nadie, hay historia porque este Amor no está allí. Porque cuando el Amor está allí totalmente, en la Unidad y en la verdad de Cristo, no se necesita ninguna historia, ningún escenario, ninguna búsqueda -y, sobre todo, ningún temor, ni por vuestra salud, ni por las fuerzas invisibles y oscuras, como las llamáis, porque en ese momento sois el Cristo, lo habéis desposado y sois Él. Y en este estado, en esta Verdad, no puede aparecer ningún temor, ni imponerse ni ser evocado.

Es así como lo he demostrado y os lo he explicado, lo que he vivido cada día en mi corta vida, independientemente de los ataques de esas fuerzas, el Fuego del Corazón, el Fuego de la Unidad, la presencia de Cristo ha permitido, que haya vivido lo que haya vivido, incluso en ciertos casos de los que he hablado muy poco, en que las fuerzas oscuras han lacerado mi cuerpo, yo no estaba afectada, mi conciencia permanecía en Sat Chit Ananda, en la Morada de la Paz Suprema.

Si hay reflejo de miedo, reflejo de la necesidad de comprensión, os daréis cuenta por vosotros mismos, que la alegría de vuestro corazón no está presente. Os bastará entonces, perseguir esos pensamientos o reflejos de temor, pensar en vuestro corazón para restableceros de manera rápida; y, repito, tanto si afecta a lo que se desarrolla en vosotros como lo que sucede al nivel de los acontecimientos de este mundo.

Cuando digo también que es preferible estar a solas con vosotros mismos, eso significa, por supuesto que no tenéis necesidad de buscar a alguien si vivís en familia, pero tampoco necesitáis, sobre todo en este período, reuniros varios. Es realmente necesario, si es posible, estar solos con vosotros mismos; sin falsas pretensiones, sin falsas huidas. Sed sinceros. Se manifieste lo que se manifieste, os bastará colocaros en el corazón y dejar al corazón situarse en vuestro efímero como en vuestra eternidad.

Todo lo que os decimos, tanto el Arcángel Uriel, María y las hermanas que me sigan, evidentemente va a plantear preguntas. Nosotras dejamos, por supuesto, al Comendador, responder a ello, pero no olvidéis que, dentro de unos días, todas las preguntas serán inútiles y fútiles y, diría incluso, obstáculos para la vivencia de vuestro corazón. En este sentido, se os ha ofrecido vivir de manera amplia o restringida, las Teofanías porque, aunque vosotros no las hayáis vivido más que una sola vez y con dificultad, eso está inscrito en vosotros y será encontrado con facilidad sin igual durante esta semana, entre el equinoccio y la fiesta de los Arcángeles.

Por tanto, no se trata esta vez, de reunirse, no se trata de beneficiarse juntos, a la vez, de la misma calidad de intensidad de radiación del Amor, sino de vivir ese “cara a cara”. Y recordad que, si tenéis citas externas importantes en el mundo efímero, durante este período, no es deseable cambiar nada porque eso será para vosotros la mejor de las oportunidades, la mejor de las circunstancias para encontraros. Aunque os parezca ser lo contrario, recordad que no es más que el miedo que os dicta el ego, incluso en un hermano o hermana que se declaran invencibles y sin miedo. No porque no se haya manifestado ni sea consciente, deja de formar parte de la estructura misma del encierro de vuestra conciencia.

Así pues, no alimentéis ningún temor, no deis crédito a ningún cambio del calendario; cualquier condición es apropiada para vosotros al nivel de vuestro entorno exterior. La única condición deseable es la de pensar en vuestro corazón, la de colocaros en el corazón o regresar allí, o dejar al corazón emerger, que es exactamente lo mismo.

Recordad que lo que llega, de manera más amplia y no solo en esta semana especial, es únicamente una resurrección, el retorno de la Libertad, el retorno de la Alegría, el retorno de la Eternidad, digan lo que digan las circunstancias de vuestra vida, digan lo que digan vuestros seres cercanos y penséis lo que penséis. No va a cambiar nada, lo que creáis. Por tanto, os incumbe a vosotros, ser aún más pequeños de lo pequeños que habéis sido hasta ahora, para ser el más grande en Luz. Ahí está la verdadera humildad, pero no invadiré las prerrogativas de mi querida hermana Teresa acerca de la Vía de la Infancia, de la humildad, porque de eso es ella quien habla mejor.

Mis palabras se detendrán aquí, pero dondequiera que estéis, aquí presentes, leyendo, escuchando, si queréis, más allá del día, del tiempo y del espacio, instalaos conmigo en la comunión con la Estrella Unidad que prefigura la emergencia de Cristo, quedamos así en el silencio, en nuestra Presencia Una, el tiempo que queráis. Os digo hasta siempre. Os aporto todas mis bendiciones y quedamos ahora en silencio.

…Silencio…

Soy Gemma Galgani, portadora de la Estrella Unidad.

…Silencio…

martes, 19 de septiembre de 2017

MARÍA


Septiembre 2017

Soy María, Reina de los Cielos y de la Tierra. Mis queridos hijos, compartamos juntos, primero, un instante de comunión y de Teofanía, en la Paz del Corazón.

…Silencio…

Que el Manto Azul de la Gracia, recubra vuestros hombros.

Mi intervención es continuación de la de Uriel. Él os ha animado a que permanezcáis en vuestro Corazón en este período preciso; no se trata de una cita con nosotros sino con vosotros mismos. Entre el equinoccio de otoño y la fiesta de los Arcángeles, se reúnen una serie de condiciones, a nivel celestial y terrestre que ocasionarán una gran afluencia de radiación procedente del cielo y de la Tierra que vuestros instrumentos de medición podrán apreciar en su justo valor y que, sobre todo, vuestro corazón podrá percibirlo en vuestro interior.

En efecto, durante este lapso de tiempo, muchos de vosotros encontraréis un mecanismo que podríais denominar “expansión o ampliación de vuestra conciencia” y que os dará la oportunidad, si lo deseáis, de vivir el corazón de forma más natural, de ver algo o totalmente de lo que es la Eternidad en esta carne y en esta conciencia ordinaria, limitada, donde estáis todavía.

Ciertamente, la intensidad de la triple radiación -de la Fuente, de la radiación ultravioleta y la radiación del Espíritu Santo de Sirius- se incrementará enormemente. Por supuesto, el núcleo cristalino de la Tierra, en reacción y resonancia, ejercerá un impulso intenso de Luz. Como os ha dicho el Arcángel Uriel, independientemente de la fecha de mi Llamada -que nadie conoce-, este evento tendrá lugar. Viene a ser una sucesión de radiaciones e impulsos que os llamarán a todos, a cada uno de vosotros, a encontraros en el corazón con prioridad.

La calidad de la conciencia, en estos días, así como la calidad de las radiaciones de las que os hablo, serán suficientemente importantes como para permitiros a muchos (nosotros lo esperamos y lo anhelamos ardientemente) descubrir la verdad del corazón, no en la cabeza, no en las ideas, sino en la vivencia íntima de vuestro “cara a cara” entre lo efímero y lo Eterno. Como os ha manifestado el Arcángel Uriel, no se requiere utilizar ni protocolo ni ritual, sino estar presente en vosotros mismos con toda la inocencia, con toda espontaneidad y tal vez atentos, o si preferís, como observadores de lo que suceda en vosotros.

La cima de este proceso, por supuesto, se alcanzará el día de la fiesta de los Arcángeles, pero para cada uno de vosotros, esta cima podrá producirse de forma individual en cualquier día del período comprendido entre el equinoccio y la fiesta de los Arcángeles. Esto volverá a ocurrir, no solo una vez sino en muchas ocasiones que no puedo todavía precisar, pero esperad a ser llamados por vuestra Luz, por vuestro corazón, a experimentar algo que posiblemente no hayáis vivido nunca, pero que en un caso como en otro, vendrá a iluminaros el interior, más allá de vuestra cabeza, de vuestro mental, de vuestra persona y os hará levantar más o menos en totalidad, los últimos velos de la separación.

No habrá mejor prueba, si me permitís decirlo, de la realidad y de la verdad del corazón hasta mi Llamada. Sé, de hecho, que el Comendador durante su intervención a finales de agosto, que tuvo el honor de llevar a cabo en mi lugar, os manifestó que no habría más gracias hasta mi Llamada. El despliegue del escenario de la Tierra nos permite esta oportunidad. Recordad que solo es cuestión de conectaros con vosotros mismos, con vuestra eternidad, y como ya os han dicho, tanto la Fuente como el Arcángel Uriel, acoger todo lo que se presente.

Repito que no necesitáis prepararos porque no hay citas formales, solo hay momentos a lo largo de vuestros días y vuestras noches que serán obviamente diferentes. No puedo explicároslo, porque será profundamente diferente para cada uno de vosotros, lo que se manifieste interiormente, pero la finalidad es exactamente la misma: la de impulsar en vosotros la capacidad de dejar que emerja el corazón, la Verdad y la Belleza, dentro de este mundo.

Podréis constatar por vosotros mismos, además, las modificaciones que se producen tanto en la Tierra como en el Sol, de forma fácil, a día de hoy, pero lo más importante no es eso. Lo que importa realmente no son esos elementos no esperados o los que ya habéis vivido, sino los resultados y los frutos que serán obtenidos y que aparecerán con claridad los días en que los viváis y en los siguientes. De hecho, se trata de manifestar el Amor -incondicionado e incondicional- de forma más amplia, más perceptible y más visible.

No os sorprendáis, sea cual sea el desarrollo de lo que os acaece que, repito, será diferente en cada uno de vosotros, pero que el objetivo será el mismo: acercaros más a ese “velad y orad” que consiste en estar de acuerdo con la eternidad de vuestro corazón, de vuestra Presencia y de vuestro Amor.

…Silencio…

Eso será suficientemente perceptible, aunque no comprensible, para observar, durante la experiencia, durante esos impulsos, el cambio de vuestro punto de vista o el emplazamiento de vuestra conciencia, llevándoos a algunos a descubrir al observador o el testigo; a otros a descubrir lo que se mantiene sobre vuestra conciencia; a otros finalmente, a vivir un sentimiento de ligereza, un soplo de Amor. En otros casos, un cambio, que no puede especificarse más que esto, pero que os hará prestar más atención a lo que sucede en la Eternidad a un nivel más alto del que hayáis alcanzado hasta ahora.

Dondequiera que estéis en la Tierra, tanto si estáis ocupados, si estás disponibles como si estáis dormidos, no habrá ninguna diferencia; por eso no se requiere ninguna preparación, no se necesitan reuniones, sino estar alerta sin preguntar nada, sin esperar nada, solo atentos y vigilantes de lo que sucede. Da lo mismo que llaméis a eso, energía, vibración, conciencia, cuerpo, desarrollo de vuestra vida. Lo importante, repito, no es la experiencia que vais a vivir o el cúmulo de experiencias que serán vividas durante este lapso de tiempo -que culminará el 29 de septiembre- sino demostraros a vosotros mismos, independientemente de lo que hayáis vivido hasta ahora, una verdad más segura y más inmutable en vuestra experiencia.

No necesitáis en estos “cara a cara” íntimos entre vuestra eternidad y vuestro efímero, pedirnos ayuda. Tanto por el Canal Marial como en el interior de vuestro corazón, debéis estar solos frente a vosotros mismos, en vosotros mismos. Uriel es de alguna manera, el que dirigirá todo lo que se desarrollará durante esta semana que, os repito, será muy diferente para cada uno. No es cuestión de dar unas líneas generales sino deciros simplemente que a posteriori y muy rápidamente, os daréis cuenta de las diferencias sucesivas que se presenten.  

Lo que se puede decir es, simplemente, que los resultados esperados, no de la experiencia, sino después, en los días siguientes, serán el de una mayor facilidad para estar en Paz, una mayor facilidad para ser espontáneos y abandonaros a la Verdad. Sea cual sea el lugar del que hayáis salido antes de esta fecha, observaréis a continuación que la Alegría crecerá independientemente de los acontecimientos de la Tierra, de mi Llamada o de la visibilidad de las señales celestes. Ciertamente será cruzada una octava en esta revelación y en esta disolución que se os presenta antes que suceda, aunque no sabemos la fecha, en el último trimestre del año 2017.

Cuidado de no hacer de esto una certeza porque, como sabéis, nosotros nos vamos adaptando, tanto vosotros como nosotros, a las circunstancias que encontramos. No obstante, es la primera vez que nos parece que todos los requisitos previos están reunidos para permitir finalmente esta especie de salto de conciencia. Esto, en principio, no tiene nada que ver con mi Llamada; lo que sucederá tal vez durante este período o más tarde, en este año, no tiene ninguna importancia, porque como el Comendador os ha dicho, no sirve de nada buscar una fecha que ya ha llegado. Está en vosotros, en vuestro corazón, no puede localizarse en un calendario, sino que es la Llamada de la Luz, como jamás se ha producido, de manera mucho más sensible incluso y para mayor número de seres, la que ha podido producirse durante todos estos años, desde el descenso del Espíritu Santo en 1984, en las Bodas Celestiales de 2009 o en las etapas siguientes.

No hay ninguna urgencia para eso, como sabéis, solo debéis entrar en vosotros. Seguid lo que vuestra vida os pide hacer y, al mismo tiempo, entrad en vosotros mismos, es decir, estad vigilantes, atentos a lo que se produce. La expresión de lo que suceda es muy variada, sin embargo, más allá de la experiencia y de lo que tengáis que vivir, lo importante se sitúa precisamente después: ocurrirán grandes cambios dentro de vosotros, que se manifestarán en vuestra forma de actuar, de ver las cosas, pero más intensos todavía. Aunque haya sido intenso en vosotros, lo será aún más; si eso no ha ocurrido todavía en vosotros, los descubriréis entonces.

Por supuesto sabéis que no puede afectaros de forma colectiva y total, pero aumentará sensiblemente, la cantidad de mis hijos que serán tocados por la Gracia, permitiendo de alguna manera suavizar los acontecimientos exteriores. Como ya os habíamos anunciado y como lo veis, los Jinetes están en acción de forma cada vez más formal y más evidente por todo el mundo, pero como veis, no está concernida, de momento, toda la colectividad humana de la Tierra, sin embargo, eso basta para sacudir las falsas certezas de lo efímero, pidiéndoos no que reflexionéis, sino que os acojáis a la Alegría, no al miedo.

Se os ha repetido a menudo que cuanto más abierto esté vuestro corazón, más viviréis vuestra eternidad; cuanto más estéis en la Alegría, independientemente de la naturaleza de los acontecimientos, dolorosos para el ego, que se produzcan en vuestra vida como fuera de vuestra vida, a nivel planetario esta vez. Estad seguros que no habrá nada doloroso, solo existirá la gran alegría al descubrir, un poco más si no se ha hecho ya, lo que sois en verdad, más allá de toda búsqueda, de toda intención, de toda voluntad y de todo deseo.

Por eso se ha empleado la palabra “acoger”: acoger en Verdad y en Unidad. No tratéis de comprender, de agarrar, de apropiaros de lo que suceda en vuestra vida, en el interior de vosotros, sino estad atentos para que vuestra conciencia se dirija sobre las experiencias, únicas o múltiples, que viviréis esta semana. Llegue lo que llegue, en el plano exterior y visible, vinculado a vuestro entorno, a vuestro país, a los Elementos, eso no tendrá ninguna importancia ante lo que os sucederá a muchos en vuestra intimidad, en vuestra conciencia. Eso os conducirá a distinguir entre lo que se desarrolla en el plano efímero -y que se vuelve más y más colectivo- y lo que se está viviendo en el interior de vosotros, en vuestra intimidad. Todo eso se os ha explicado y recordado ampliamente.

No hay nada que creer, solo tenéis que ser objetivos y sinceros en todo lo relativo al interior de vosotros en vuestra intimidad y también en lo que se observa en la pantalla de este mundo relacionado no con la locura humana, sino sobre el despliegue de los elementos, del quinto Elemento, es decir, el Éter, que os recuerdo, está vinculado a la Puerta ER, pero también y sobre todo, al punto ER de la cabeza que está vinculado con la Fuente de Cristal, al Vajra, a  la Eternidad, a vuestra supraconciencia, a la Joya.

Cuantos más os sintáis, no listos, sino atentos o vigilantes, más oportunidad tendréis de observar este fenómeno que estoy describiendo. Ciertamente, más allá de las radiaciones que vienen del cosmos y de la Tierra, del núcleo cristalino, los Elementos se ajustarán y se modificarán. Eso afecta tanto a la Tierra, como al Agua, al Fuego y al Aire. No ignoréis, sin importar lo que digan los escépticos y los que están en la negación, el aumento de las modificaciones relacionadas con los Elementos y los Jinetes procedentes de todas partes, ya sea por el agua, por el hielo, por los volcanes, por los vientos, por la misma tierra. Así pues, constataréis un doble movimiento. Cualquiera que sea el tipo de evento de vuestra región o de todo el planeta, existe la paradoja aparente entre la Alegría que aumenta y esos eventos que pueden ser considerados, desde el punto de vista de lo efímero, como algo totalmente anormal.

No olvidéis que entráis de lleno, en la última etapa del Apocalipsis. Como os ha dicho el Comendador y como os han dicho otros intervinientes a comienzos de este año, todas las profecías de todos los tiempos a la que se vuelva la mirada o se lean, os anuncian exactamente el mismo evento, pero simplemente como sabéis, el objetivo no es el mismo para cada uno de vosotros, respetando así vuestra libertad de elección, vuestra libertad de Luz y vuestra libertad de conciencia. Eso no tiene nada que ver con el libre albedrío o con ninguna retribución; por el contrario, se os ha dicho que es debido a vuestra herencia, a vuestra naturaleza y a vuestra esencia.

Como veis, no se trata solamente de “velar u orar” esperando algo, sino simplemente de vivir lo que tenéis que vivir, tal vez, con más agudeza, más atención y más observación. Eso no es un gran esfuerzo ya que esta semana podréis descubrir con anticipación lo que se produce al nivel de las radiaciones emitidas por la Tierra como las emitidas por el Sol o por los vientos solares y las radiaciones cósmicas.

…Silencio…

Mi Manto Azul de la Gracia se instalará en vosotros. Es también vuestro Manto Azul de la Gracia; no es de mi propiedad, es de cada uno de mis hijos, cualesquiera que sean y dondequiera que vivan. Quizá quiera aclarar por qué me llamo “Reina de los Cielos y de la Tierra”. Simplemente por mi primera exteriorización desde la Fuente (el Comendador os ha hablado de una anomalía primaria, con un déficit del Femenino Sagrado), yo era una de las primeras conciencias que podía rectificar de manera inmediata, esta anomalía y llevo en mí esta huella, lo que permite, durante eones y eones, ciclos y ciclos, detener esta anomalía primaria. En ese sentido, soy la Reina de los Cielos y de la Tierra, pero no veáis en eso ninguna superioridad sino una devoción inquebrantable, como toda madre de la Tierra, hacia lo que ella lleva en su seno.

Así que puedo deciros: “soy el Camino, la Verdad y la Vida”, como mi Hijo, pero, sin embargo, soy la Madre Eterna que perdona todo y que acoge a todos porque sois carne de mi carne en este mundo, y en el Cielo, sois de alguna manera, mis hijos. Pero no veáis ninguna filiación, no veáis superioridad al nivel que sea, al contrario, y Teresa o Gemma os lo han expresado suficientemente durante estos años, porque quien es el más pequeño entre vosotros, aquí sobre la Tierra, es el más grande en el Cielo. No podéis ser una referencia en este mundo y ser una referencia en el Cielo. Mirad la vida de Teresa, mirad la vida de Gemma, mirad mi vida cuando recibí a Cristo. Esta vida era insignificante, estaba en el secreto y en la intimidad de mi corazón. Yo no estaba en representación, no buscaba ningún poder, ninguna ascendencia, ningún liderazgo, no obstante, la verdad de mi encarnación viene directamente de esta anomalía primaria.

Os he dado, hace poco tiempo, una oración especial. Esta oración puede sosteneros, no durante el período que debéis estar atentos, sino antes o después, porque os conectará a mi Presencia de una manera más evidente y más agradable todavía, os hará descubrir, más allá de toda función histórica, mi emplazamiento y la verdad de lo que mis hermanas y yo, no las Estrellas, sino madres genetistas, hemos permitido, mucho antes del confinamiento de la Tierra, al nivel de los juegos de la conciencia libre. Estos juegos de la conciencia libre, estaban marcados por la inocencia, el fervor del corazón, donde nada podía ser sufrimiento, nada podía estar limitado, independientemente de la dimensión. Por supuesto, no lo he hecho para sacar ningún beneficio sino una gran responsabilidad en relación con cada uno de mis hijos. Me hayan reconocido o no.

Acordaos que una madre protege a su hijo, pero en un momento dado ella le devuelve en cierto modo su libertad, porque el niño se ha hecho un adulto. A vosotros, os pido volver a ser como niños con el fin de volver a ser unos adultos en la eternidad, es decir autónomos y libres. Ahí está mi responsabilidad que asumo desde tiempos inmemoriales, incluso antes de ser María en esta tierra, mucho antes.

Me permito hoy ser mucho más íntima con vosotros porque estoy en vosotros, porque sois la carne de mi carne, que lo queráis o no, y porque nuestra proximidad ahora es tal que esta familiaridad es cada vez más evidente para cada uno de vosotros, que sea de manera intuitiva, sin haberlo vivido, o entonces porque tal vez lo habéis vivido a nivel de vuestro corazón; esto no hace ninguna diferencia. No reivindico nada más para cada uno de mis hijos que su libertad y su autonomía, que es la restitución a su belleza y a esta Verdad. Éstas son algunas precisiones que tal vez os gusten pero que, en todo caso para mí, era esencial decíroslo ahora.

No busquéis representarme, sea cual sea la forma que haya tomado presentándome a vosotros si habéis tenido la oportunidad, más allá de la percepción de mi Presencia y de mi corazón, de verme de un modo u otro. No me limitéis a una forma, ni siquiera a la histórica, aunque para vosotros esto represente un apoyo. Y acordaos también que puedo proteger a cada uno de mis hijos pero que no puedo extraerlo, para devolverlo a su libertad; sólo vosotros podéis hacerlo. Gracias a las Teofanías, que hayan sido muy efímeras o permanentes para vosotros, habéis crecido en autonomía, habéis crecido en libertad. Sean cuales sean las angustias de vuestro cuerpo o de vuestra vida efímera, ha crecido de todos modos en vosotros, haciendo que nazca, no la espera ni la esperanza, sino haciendo que nazca la Verdad.

…Silencio…

Cada uno de vosotros, a su manera, como se ha dicho, está en su justo sitio; aunque este sitio os pueda parecer inconfortable, aunque haya unos chirridos de dientes, unas perturbaciones o unas grandes alegrías, no cambia nada porque la finalidad es exactamente la misma para todos. Todo esto sólo es transitorio y temporal, y sólo está ligado a las mejores circunstancias para cada uno de vosotros, tenedlo por seguro, para vivir la Libertad. Aunque una enfermedad os confine, o una separación os límite, id más allá de la tristeza del instante, del sufrimiento del instante, y veréis que no podía haber un mejor elemento para ser libres y autónomos, para crecer, porque en el Cielo, os lo dije, siempre estaré ahí también, pero seréis autónomos y libres. Que seáis absolutos, que estéis en vuestro mundo de origen, sea cual sea vuestro camino, si decidís tomar un camino, siempre estaré ahí, en la dimensión o en el mundo o en la forma que sea, aunque sea de un modo diferente. Pero esto será para dentro de unos instantes, no es para ahora mismo, aunque estos instantes se aproximen, y están muy próximos a vosotros como a nosotros.

Por supuesto, las Teofanías que tal vez habéis podido vivir siguen vigentes, aunque no haya ninguna cita porque se vuelven cada vez más espontáneas, con más o menos evidencia según lo que puede quedar de velo en relación al descubrimiento de vuestro corazón eterno. Vuestro cuerpo de Êtreté está ahí, la totalidad de las estructuras llamadas de transición (las Puertas, las Estrellas) están instaladas; que las percibáis o no, no cambia nada. Cada uno de vosotros, a partir de ahora, ha recuperado, por así decirlo, su cuerpo de Êtreté, aunque no tengáis ninguna percepción ni ninguna sensación. Pues lo veis, todo está listo para vuestra resurrección. Nadie conoce la fecha ni la hora, pero podemos aseguraros simplemente que ahora es efectivo en el plano concreto de la materia.

Acordaos que no hay nada que proteger, no hay nada que salvar, no hay nada que anticipar. El « velar y rezar » puede ser reemplazado por la simple vigilancia y la simple atención de lo que sucede en vosotros, en cada instante, en muchas ocasiones, ya a partir del equinoccio.

Tal y como os ha dicho el Comendador, muchos acontecimientos felices ocurrirán entre el 1 de octubre y el 31 de diciembre de este año 2017. Tal y como os dije también, hay unas fuertes posibilidades -sólo podemos hablar en términos de posibilidad-, aunque sea evidente que la finalidad ya se ha actualizado referente a la ascensión de la Tierra y a su liberación colectiva. Sólo hay que poner en sintonía y en sincronicidad los acontecimientos que ya han ocurrido en los planos más elevados con respecto a este plano más denso de la Tierra, y respecto a esto no controlamos el calendario, simplemente controlamos lo que va a producirse a nivel cósmico y a nivel del núcleo cristalino de la Tierra que, os lo recuerdo, el núcleo cristalino de la Tierra y el Sol ya han sido liberados de su encierro.

Sólo quedaba llevar a cabo, durante todos estos años (cuyo número nos era desconocido), desde el 28 de octubre de 2011, el anclaje de esta nueva realidad, para manifestarla, y esto no dependía ni de nosotros ni de vosotros, ni siquiera de la Tierra, sino simplemente del conjunto de lo que nombráis el sistema de control del mental humano, las líneas de depredación, pero sobre todo del inconsciente colectivo y de sus últimos remanentes que os mantienen todavía presos, de alguna manera, en una forma y en una Ilusión.

Pero cada vez más de entre vosotros, sean cuales sean sus proyecciones o sus deseos, viven esta intensidad de Amor, aunque de momento el mental puede llevarles a edificar, a construir unos guiones con un futuro que no existe, en el seno de esta dimensión. No tiene ninguna importancia. Lo importante es vivir el corazón y no prever lo que va a pasar, es reencontrar vuestra eternidad y no hacer… no planificar ningún desarrollo. Bien evidentemente el Arcángel Anaël, hace más de un año, tal y como lo ha vuelto a especificar el Comendador de los Ancianos, os ha dado unos elementos acerca de unas referencias cronológicas en el desarrollo de la Ascensión de la Tierra, Ascensión de la Tierra que, os le recuerdo, ha empezado a principios de marzo, y ha alcanzado una nueva octava en el momento de la instalación de las Teofanías, y que sobrepasará una última octava entre el equinoccio de otoño y el 29 de septiembre.

Después de esta fecha, muchos de vosotros constataréis, sea cual sea vuestra vida, sean cuales sean vuestras pérdidas, sean cuales sean vuestros sufrimientos, sea cual sea el estado de vuestro cuerpo o de vuestra conciencia ordinaria, constataréis algún cambio, porque la verdad del corazón no podrá ser ocultada por mucho más tiempo, incluso para los que estén en la negación o en la ira. Los acontecimientos, interiores como exteriores, para muchos, no dejarán lugar a ninguna duda o a ninguna interrogación sobre lo que se está viviendo, es decir la Resurrección, el fin del sufrimiento, la eternidad de la Felicidad. Todo lo demás os parecerá alejarse de vosotros, aunque estéis apegados a ello, sin que podáis hacer gran cosa si no es acoger la Felicidad.

Es pues un gran momento de liberación individual, como fue el caso cuando nació la Onda de Vida, o incluso durante la instalación del Canal Marial, o durante la Corona ascensional del corazón. Lo que está obrando, si esto os interesa, es la conexión, no entre la cabeza y el corazón sino la fusión, a partir de ahora, del Vajra o cuerpo de Eternidad (13º cuerpo) con vuestro corazón, una especie de alquimia cuyos signos y percepciones serán diferentes según vuestro estado del momento, pero en todo caso, esto conllevará un aligeramiento y una felicidad sin igual. Aunque las Teofanías fueron importantes de vivir, una vez más, es una nueva octava la que se presenta a vosotros.

Por supuesto podréis constatar, en un primer momento, para vosotros como para los hermanos y las hermanas que sin embargo están en el mismo estado y en la misma verdad, unas fluctuaciones a veces sorprendentes. No os preocupéis y no os alarméis, éstas no durarán, sólo serán unos reajustes que durarán tal vez unas horas o unos días pero que se disiparán muy rápidamente.

…Silencio…

Después de esta fecha, lo sabemos, veremos a cada vez más de mis hijos con una sonrisa, portadores de esta Felicidad sin siquiera poder explicarlo, es la famosa Felicidad sin objeto. Y esto es válido, por supuesto, no únicamente para aquellos que han vivido una de las Coronas; incluso los que pensaban no vivir nada hasta la fecha serán tocados de una manera u otra.

Una vez más, no sirve de nada avisar a vuestros allegados porque hay un riesgo de que en lugar de ser más atentos se vuelvan más resistentes. Si dais con mis palabras, escritas u oídas, es que en primer lugar os conciernen, pero sobre todo no caigáis en el error de anunciarlo a quien sea. O bien dais con mis palabras, y que de hecho será dicho por más voces que la mía ‒ que no están en relación con la Confederación Intergaláctica de los Mundos Libres sino que a unas especificidades de ciertos mundos que son libres y que sin embargo pertenecen a la Confederación Intergaláctica de los Mundos Libres ‒, es decir que constataréis que muchos médiums, muchos intermediarios, por una vez, os dirán la misma cosa, aunque las palabras sean diferentes. Pero lo más importante no es el anuncio, como dije, y lo vuelvo a repetir, es lo que sucederá justo después en vosotros, aunque las experiencias puedan ser muy fuertes.

Entonces os pido no avisar a aquellos que no tienen que ser avisados, no sois vosotros quienes decidís. Simplemente serán informados, de manera natural, los que deben serlo. Y no son mis palabras las que les van a informar, sino su propia vivencia.

No os pongáis en la espera o en la esperanza. También he especificado que muchos de vosotros, incluso abiertos, no vivirían necesariamente unas cosas espectaculares, pero constataréis sin embargo los efectos después, a través de vuestro comportamiento, vuestra energía, vuestra mirada, vuestra amabilidad que se expresará de manera espontánea, sin quererlo, sin ninguna decisión de vuestra cabeza.

…Silencio…

Tampoco os oculto que muchos elementos son difundidos, puedo decirlo, en exceso en la tierra, haciéndoos creer, haciéndoos adheriros a la idea de que existe, en este período de tiempo, un día exacto correspondiente a una descripción, también ella exacta, en el Apocalipsis de San Juan. No os focalicéis en este día porque es justo en el transcurso de ese día que el juego de la Oscuridad y de la Luz corre el riesgo de ser perturbado. Es en este sentido que nosotros, los de la Confederación Intergaláctica de los Mundos Libres, hemos decidido obrar entre el 22 y el 29, por el hecho de las circunstancias cósmicas y terrestres, con el fin de limitar la influencia de esta falsificación. Por supuesto, no quiere decir que no vaya a pasar nada, al contrario, en esta fecha, pero no es exactamente aquello en lo que pensáis. Pero lo viviremos rápidamente, dentro de unos días.

Entonces por supuesto, lo que os digo hoy debe de ser conocido por los que me escuchan, que me leen, de manera rápida, al igual que lo dicho por el Arcángel Uriel, con el fin de que los que deban estar al tanto lo estén, pero una vez más, no forcéis nada. No impongáis nada, respetad la libertad de cada uno, es así como respetáis a vuestros hermanos y a vuestras hermanas, a mis hijos, porque cada uno debe vivir lo que le es propio. Os lo recuerdo, no tenéis todos la misma realidad, ni siquiera el mismo camino ni el mismo destino, y sin embargo participáis bien de un proceso colectivo que ha empezado, como dije, a principios de este mes de marzo, que es la ascensión de la Tierra y la liberación de la humanidad. Vuelvo a repetir que nunca dijimos que la Ascensión concernía al conjunto de la humanidad, pero a la totalidad de la tierra, sí.

Es ahí donde se encuentra alguna manipulación en relación con esta fecha situada en el período que os di y que sólo atañe a un día. No os alarméis con nada, permaneced en la benevolencia y en la acogida, en la simplicidad, dedicaos a vuestras ocupaciones si las hay, pero tal vez con más claridad que de costumbre, con más vigilancia, no esperando o temiendo algo sino estando disponibles.

…Silencio…

De hecho, durante esta semana, tendréis ciertamente la oportunidad de oír o de leer algunas intervenciones realizadas por mis hermanas Estrellas, que completarán lo que ellas os dijeron con relación a su vivencia histórica, no acerca de la preparación sino acerca del estado de vuestra conciencia en este período. Estad listos para lo inesperado y lo imprevisto, estad listos para lo Desconocido, y sobre todo estad listos para la Felicidad, todo lo demás sólo pasa.

Podréis, con relación a lo que dijo el Arcángel Uriel y lo que acabo de decir, interrogar a mis hermanas Estrellas que se prestarán, a partir de mañana, a explicaros, no lo que va a pasar porque será profundamente diferente para cada uno, sino lo que será observable después. Y veréis, sólo es cuestión de Felicidad, de belleza, de Verdad, contrastando por supuesto con lo que todos nosotros hemos vivido en este mundo: la muerte, la separación, las heridas, los sufrimientos, pero también las alegrías de la vida.

…Silencio…

No olvidéis que incluso durante esta semana, o a partir de ahora, si seguís con las Teofanías, abriréis todavía más grandes las compuertas de vuestro corazón, y de la Felicidad, y de la autonomía. Si tenéis la suerte y la posibilidad de sentirlas y de vivirlas, no dudéis en hacerlo.

…Silencio…

Es también durante esta semana, por el mismísimo hecho de las radiaciones solares y cósmicas, que lo que fue preconizado por mi hermana Hildegarde de Bingen para el verano podrá seguir haciéndose durante este período, facilitándoos en cierto modo la integración de vuestra conciencia y las experiencias que tendréis que vivir: la famosa agua solarizada. En cuanto al resto, vivid vuestra vida normalmente, si es posible sin dejaros alterar o perturbar por ningún acontecimiento exterior, que sea en vuestro entorno más próximo como en otras partes en la tierra. Es durante este período que la búsqueda del Reino de los cielos dentro de vosotros, que no es ninguna búsqueda en el sentido espiritual, será la más concluyente.

Entonces, mis hijos, os lo repito, todo es alegría, todo es Felicidad. Sean cuales sean las apariencias, sólo pasan; sean cuales sean los sufrimientos, sólo favorecen vuestra Luz.

Sed vosotros mismos, sed humildes. No habléis o no anunciéis nada esta semana a los que no están listos, esto no cambiará nada. Si unos hermanos y unas hermanas deben de ser informados, lo serán, como dije, también por otras voces que la mía. Respetad la libertad de cada uno de vivir lo que tiene que vivir porque no conocéis y no sabéis lo que hay detrás de todas las apariencias, aunque seáis liberados vivientes.

…Silencio…

De hecho, podréis también constatar por vosotros mismos, independientemente de lo que viváis durante esa semana, que es perfectamente sincrónico con lo que ocurre con respecto a las radiaciones cósmicas, solares y terrestres, pero también con la actividad de los Elementos.

No os preocupéis por la locura humana, ella pasará. No os preocupéis por los que están en la negación, en la ira, o los que estén inmersos en su religión y a la espera de un mesías o de algo. Lo esperan en el exterior. No hay nada que esperar al exterior de este mundo, sólo hay que reencontraros, y reencontrar la Libertad.

Muchos de vosotros que estén todavía muy apegados a la vida en el seno de este mundo, habiendo despertado, constatarán que su apego es de hecho sólo un miedo a la muerte, porque no hay ninguna comparación posible, incluso para un despierto, entre una vida armoniosa y llena en este mundo, y la verdad de la Libertad. Aunque viváis unas cosas extraordinarias en este mundo, no representan nada en relación a la Verdad, pero dejad que cada uno viva lo que tiene que vivir, no interfiráis por medio de las palabras sino estad simplemente presentes, es así cómo ayudáis, ya se ha dicho, creo.

…Silencio…

Mis hijos, son las palabras que quería deciros. No me quedaré mucho más tiempo con el fin de que el mensaje sea corto y no se sobrecargue demasiado. Algunos de vosotros, por supuesto, tienen curiosidad de más elementos; os serán dados por algunas de mis hermanas Estrellas, no os preocupéis por ello. Sed vigilantes, observad, sed ligeros, no rechacéis nada, no impongáis nada a nadie. Aceptar todo lo que la Vida os proponga no quiere decir someteros a una enfermedad o a un sufrimiento, sino que quiere decir simplemente, como fue ampliamente explicado, atravesarlo. Es una oportunidad para vosotros el ver que no sois lo que sufre, que no sois lo que se separa, que no sois « ni los hijos, ni los padres de », que todo esto sólo es una mascarada que no tiene ningún peso ni ninguna sustancia con relación a la Eternidad.

Efectivamente, muchos acontecimientos por vivirse de manera individual durante esa semana allanarán en cierto modo, para muchos de vosotros, muchas cosas, y el resultado será una rectificación profunda de vuestro emplazamiento de conciencia. Veréis claro, todo será más preciso en vosotros.

…Silencio…

Si no obstante, lo que me sorprendería mucho, durante esa semana hubiese la necesidad de aportaros más elementos, os serán prodigados, pero es mucho más probable que intervenga, o que el Comendador de los Ancianos intervenga una semana después de este período, no antes, porque debéis de estar a solas. Que estéis acompañados, que hayáis descubierto que el conjunto de los mundos y nuestras Presencias están en vosotros, debéis de situaros más allá de toda forma y de toda relación, que no sea la relación con vosotros mismos. Sed espontáneos, sed verdaderos, os amo.

Seáis quienes seáis, sea cual sea vuestro papel en este mundo, acordaos, sólo es un juego, ciertamente a veces perverso pero al igual que el niño cuando juega, aunque sufra jugando violentamente, lo olvida rápidamente. No es lo mismo por supuesto con las relaciones y los traumatismos ligados, justamente, a la familia, pero con los juegos entre niños, hay a veces, lo veis, una cierta forma de violencia, a veces unas heridas, pero los niños saben muy bien que sólo es un juego. De hecho, estos juegos no dejan ninguna huella en la edad adulta, al contrario de lo que es afectivo, con relación a los adultos. No olvidéis que sois vosotros quienes os volvéis adultos al haber encontrado la Vía de la Infancia, es decir siendo autónomos y libres. Pues tenéis la misma responsabilidad con respecto al conjunto de los niños que no son los vuestros. Respetad sus juegos, más que nunca, amadles simplemente, sin querer nada y sin desear nada, esto basta ampliamente. 

Éstas son las palabras que tenía que entregaros. No me quedaré más tiempo, con el fin de que lo que dije sea rápidamente leído y rápidamente oído.

Soy María, Reina de los Cielos y de la Tierra. En el corazón de cada uno, el mismo Amor. Os digo hasta siempre.

…Silencio…