lunes, 15 de septiembre de 2014

Enrique Castillo Rincón: a un año de su desaparición física...




Fué por allá, a mediados del año 1996 del siglo pasado, cuando en una acogedora estancia ubicada en la urbanización Los Chorros de Caracas, obtuvimos durante dos días de la propia boca de Don Enrique Castillo, la narración de sus experiencias, la exposición de muy interesantes vivencias, teorías con amplio acompañamiento de soportes documentales e imágenes y de conocimientos... Los Pleyadinos, los Riguelianos, las referencias bíblicas, las informaciones de la NASA, el drama interestelar en el cual estamos inmersos como homínidos injertados en este planeta, "como ensandwichados", como le gustaba decir...

Esas interesantes conferencias de Don Enrique, cumplieron su misión en este servidor como en tantos otros, en el sentido de proveernos de una cierta fe, de un cierto reconocimiento de aspectos que de una u otra forma intuíamos y que se nos confirmaban casi maravillosamente en cada palabra de su exposición, de "abrirnos la mente" para facilitar el desarrollo de los propios procesos de aprendizaje, de búsqueda y de desarrollo de cada quien en procura de la Esencia Universal.

Y es que realmente esa fue una misión muy importante de Don Enrique, la de llamar las cosas por su nombre, la de despertar conciencias, la de regar un poco esa semilla que en mayor o menor medida crecería en cada uno de sus oyentes, en cada caso de forma y manera muy particular.

Fue maravilloso haber vivido de la boca de Don Enrique, esas narraciones que alimentaron nuestros sueños, nuestras esperanzas y nuestros corazones, que nos hicieron sentir y acercarnos cada vez mas a La Verdad de la Creación, del Dios Creador Todopoderoso del cual todos formamos parte integrante, en el Concierto Universal...

Ya no lo encontraré mas ocasionalmente caminando por el Boulevard de Sabana Grande aquí en Caracas, aquel por el cual quizás también caminó años ha con su buen amigo para entonces llamado Ciril Weiss... pero su recuerdo inolvidable siempre seguirá con nosotros, conociendo que los seres humanos estamos llenos de contradicciones y de errores, pero encontramos el lugar común donde nos reconocemos como Hermanos Galácticos y Universales, cada quien a su medida y manera cumpliendo la misión que ha venido a vivir en esta existencia, sin pretensión ninguna, porque es lo que nos toca a cada quien.

Lo cierto es que ahora, tal vez el propio Don Enrique se desempeñe como Comandante de un enorme Navío Sideral y continúe contribuyendo desde otros planos, desde donde los sueños son la vívida cotidianidad, a la culminación de la Gran Obra del Padre Todopoderoso y Eterno, a lo que tiene previsto para esta Humanidad...


GRACIAS POR TODO Y HASTA SIEMPRE DON ENRIQUE!!


Solstrom



martes, 2 de septiembre de 2014

MIKÄEL 22/08/2014



Yo soy Miguel, Príncipe y Regente de las Milicias Celestiales.

El Señor Metatrón los ha invitado a encontrarse entre ustedes y en ustedes. También vengo a proponerles de recibirme en ustedes.

 [ Comulguemos ]


Yo traigo hacia ustedes el Fuego, Fuego micaélico, Fuego crístico, Fuego de la Verdad, respuesta de la Gracia que viene a disolver lo efímero, que viene para permitirles reconocerse, a si mismos: Eternidad.

Así que si ese es su devenir, acojan el Fuego. Confíense a él totalmente.

Confíense a la Gracia, abandónense a ella. La Gracia los lleva allí, hacia lo que ustedes Son. La Gracia viene para permitirles reunirse con su Eternidad, y esto desde ahora.

...Acojan el Fuego...

 ...Sean el Fuego...

El Fuego es su salvoconducto. El viene en ustedes y sobre toda la Tierra para que ustedes se reconozcan.
Muchos de entre ustedes oyen el Canto del Cielo y el de la Tierra intensificarse, significando con ello, que el momento tan esperado ha llegado.

Es el tiempo de unirse a la Eternidad!

Es el tiempo de dejar lo efímero! Déjenlo disolverse.

Es hora de reconocerse!

Reconózcanse! Reconózcanse desde este momento!

Ustedes siempre han estado allí. ¿Por qué ignorarse? ¿De qué sirve encerrarse?

Una vez más, acojamos el Fuego, que viene a sostener este reconocimiento...

Yo soy Miguel, Príncipe y Regente de las Milicias Celestiales, y mis palabras serán breves, ¿ya qué pueden aportar a ustedes las palabras en comparación al Fuego?

¿Y para qué el buen entendimiento? ¿Y para qué los buenos conceptos  cuando todo eso es invitado a disolverse, a consumirse en el fuego?

El Fuego del Espíritu los devuelve a la Libertad, los conduce a la Verdad, los devuelve a sí mismo...

Abandónense en la hoguera de la Gracia!

Abandonen los miedos, abandonen todo deseo de mantener este mundo ilusorio.

Dejen a la Gracia llevar hasta ustedes lo que debe ser disuelto.

Permanezcan Tranquilos, abandonados a la Gracia y dejen a la Gracia disolver, desde que lo asuman, todo lo que los mantenía en la ilusión de una prisión.

Reconózcanse y vean que ustedes no han estado jamás limitados, que siempre han sido la Perfección, la Vida, la Verdad.

¿De qué sirve continuar ocultándose, de continuar escondidos de ustedes mismos?

Entonces, una última vez, acojamos el Fuego...

¿Para qué estar en vida, siendo que ustedes Son la Vida.

¿Para qué vivir el Amor, siendo que ustedes son el Amor?

¿Por qué buscar el conocimiento, siendo que ustedes Son la Verdad?

Sean pequeños sobre este mundo. Desaparezcan y sean lo que siempre han sido. Ahí está la grandeza.

Qué el Fuego del Espíritu, los devuelva en sí mismo, yo los dejo.  Y les digo hasta pronto, en el Hogar.
 
  
Transmitido por Air
http://www.envol-du-phenix.org/
Traducción; H. N.

CRISTO - KI-RIS-TI 23/07/2014




Yo soy Cristo - Ki-Ris-Ti,

Hermanos y Hermanas en encarnación, vengo de nuevo a su encuentro para recordarles lo que ya saben: todo está hecho, todo se ha realizado, todo se ha cumplido para darles la bienvenida en su Eternidad. Sólo falta un paso, un paso final que sólo ustedes pueden dar. Y es así con la Libertad: nadie puede imponerles nada.

Les recuerdo, lo que ya les he dicho: Yo soy el Alfa y la Omega, el Camino, la Verdad y la Vida. Ustedes y yo somos Uno

Por lo tanto, ustedes pueden dar el último paso, si esto todavía no lo han hecho, ya que es ser la Vida, no es ser una parcela, no un individuo en la Vida, sino la Vida en su totalidad. No hay ningún esfuerzo a realizar, ya que es la Verdad. El esfuerzo es mantener la ilusión de una persona.

Ser la vida, eso no es una experiencia antes de volver en una persona limitada. Ser la Vida se vive en cada respiración. Ustedes son el aire que entra en los pulmones, son la difusión por todo el cuerpo, y son  el aire que sale. Y es así en toda la Creación. La Vida es Una e indivisible. Ella abarca todas las experiencias. Ella no se limita. 
Esto no es para comprender, esto de ninguna manera puede ser un concepto. Esto sólo puede ser, desde que ustedes se contenten de  ser lo que son, abandonando todo otro verbo, el tener, el hacer, etc. Etc..

Ser lo que ustedes son, ser la Vida, eso está ahí, aquí y ahora, sin necesidad de otra cosa, que este último paso. 
Les propongo un momento de Comunión, para vivir en todas sus estructuras lo que acabo de desarrollar ... 

[Comunión] 

Hermanos y hermanas, el tiempo de las experiencias es pasado. Ahora es el momento de vivir su propia Resurrección, abandonando muerte y uniéndose a la Vida. Esto, repito, no puede hacerse  comprendido. No busquen la Vida en otra parte que en ustedes mismos. Reconózcanse en cada manifestación, reconózcanse en el espacio ...

No hay otros momentos: todo está hecho, como ya se los he dicho. Así que siempre que se mantengan en espera, a la espera de una nueva intervención por nuestra parte, a la espera de un evento externo en particular, a la espera de un momento más oportuno en su tiempo de vida, todo eso los mantiene fuera de la Verdad, fuera  de la Vida. Y sabiendo que nunca habrá una oportunidad mejor que la que ustedes viven, Aquí y Ahora, para revelarse a sí mismos, uniéndose a la Verdad que Son.

Yo soy el Alfa y la Omega, el Camino, la Verdad, Yo soy la Vida. Y tú y yo somos Uno, indivisibles, inseparables. Nosotros no somos uno más uno siendo uno, somos verdaderamente el Único. Única Verdad, pura Conciencia, Eternidad última, Presencia, la Vida ...

Mi mensaje no está dirigido a la mente. El es percibido, oído, dentro de la conciencia revelándose a si misma ...
Hijos del Uno, es el momento de ser la Verdad, de ser el Uno ...

Tú, la Vida, yo te espero del otro lado del velo, si eso se devela en tu Libertad. Por lo tanto, nos rencontramos, nos reconocemos de nuevo como la Vida.

En el Corazón del Uno, mi Corazón, tu Corazón, Único, nadando en el Amor eterno ...

Hasta pronto.
 
 
 
 Transmitido por Air.
envol-du-phenix.org
Traducido por: H. N.

Yvonne Aimée de Malestroit - 20/08/2014



Yo soy Yvonne Aimée de Malestroit.

Me presento a ustedes hoy y vengo para a compartir en el Amor.

Así que les propongo comenzar con un baño de Amor ...

[Comunión]

El Amor todo lo transforma. Basta con Amar, amar con todas las  fuerzas, en todo momento, tal como yo lo hice en mi vida. Yo amé a Jesús, según las palabras de mi época, yo tenía un único objetivo: ofrecerme a él en totalidad, buscando en mi qué más podía ofrecer, una y otra vez. El me quería toda entera, y yo quería ofrecerme en  totalidad.

Así que, todos están invitados, ahora, a abandonarse a la Gracia. Amen la Gracia, amen al Cristo, amen al Uno con todas sus fuerzas, y ofrézcanse en totalidad.

Amen la Gracia y dejen a la Gracia amarlos. Remitan todo, todo lo que ustedes tienen entre sus manos. Que ella se los tome para disolverlo, que ella se los tome para desplegarlo, esa es su voluntad.

Ofrézcanse, sin buscar nada a cambio, porque abandonarse para recibir tal o cual dividendo, tal o cual realización, no es abandonarse. Abandonarse, es abandonar a sí mismo, dejando en definitiva, que el abandono, el abandono llevado por el Amor, ya que el abandono no puede ser un sacrificio.

Una vez que hayan abandonado todo, qué puede suceder con lo que han ofrecido? ¿Cómo puede concernirles, o afectarles? Lo que ustedes  ofrecen, está ofrecido. Y no pueden retomarlo.

Así que ofrézcanse, y como bien dijo Uriel, dejen que la Gracia los regrese a Casa ...

[Silencio]

Lo que sea que la Gracia les dé a vivir, después de haberse abandonado, consientan y ofrézcanse aún con más Humildad y Simplicidad, si es que algo  viene a contrariarlos. Porque si ustedes se han abandonado, si se ofrecieron en totalidad, nada puede venir a enfrentarlos. Lo que es confrontado había sido simplemente olvidado en la ofrenda. Así que ofrézcanlo.

No imaginen lo que será su vida abandonados a la Gracia. Ya que vuestra vida no existirá mas, la habrán ofrecido a la Gracia. Su vida se habrá convertido en la Vida de la Gracia.

[Silencio]

Así que de nuevo, los invito a desplegar todo su Amor para la Gracia, por  la Vida, para Cristo Ki-Ris-Ti.  Poco importan las palabras, pero ámen, ámen con tal fuerza, y no teniendo más que un deseo: el de disolverse en el Amado.

Y amen todo lo que les presente la Gracia. Si vuestro Amor es  suficientemente fuerte, no será posible discriminar lo que la Gracia les envía, en situación favorable o situación incómodo o desfavorable. Ustedes Amarán  todo lo que Gracia les ofrecerá.

He aquí, queridos hermanos y hermanas en encarnación, el Amor  inconmensurable que quería compartir con ustedes.

Que este Amor se desarrolla en ustedes, y que la ofrenda sea total.

Esto es lo que puedo desearles como mejor o más grande. Qué podría ser más grande que ofrecerse completamente ... Qué podría ser mayor que la fundirse en el Amor ...

Queridos hermanos y hermanas, les digo hasta muy pronto, y hasta siempre en el Amor.
Transmitido: por Air
http://www.envol-du-phenix.org/
Traducción: H. N.

sábado, 23 de agosto de 2014

La vida que perdí…


La vida que perdí…

Me quedé con las ganas de vivir… de vivir tal vez mi vida, de vivir tal vez, otra vida…

Me quedé con ganas de echar el tiempo atrás, para no perder tantos días, tantos momentos en el camino, que pudieron haber sido felices… pero tuve que esconderme, que huir, entre penas y tristezas…

Me quedé con tantos sueños sin realizar, con deseos de que tantas cosas sucedieran, de que otras nunca hubiesen llegado… las que me separaron de aquello a lo que estaba impulsado, pero no predestinado…

Me perdí de tantas cosas, que hoy sin nunca haberlas vivido, las extraño, porque aunque estuvieron allí, nunca pude disfrutarlas, como el niño de la calle que con los ojos abiertos, en navidad posa sus manos sobre la vitrina de la grande dulcería…

Me perdí de tantas sonrisas, de tantas alegrías, de tantas vivencias, de tanta vida... por haber en cambio transitado la senda de lo agreste, de lo sórdido, de la infelicidad, del conflicto, del remedo, del ensueño permanente que nunca se materializa y va llevando lentamente a la locura, a la irrealidad, a la enajenación existencial… y todo por futilidades que nunca se pudieron superar, para mitigar tanto dolor, tanta tristeza, tanta vida preciosa echada por la borda... porque no estaba escrito, porque a nadie lo importó… que mas da…

Si pudiera volver atrás, intentaría recuperar lo perdido, pero tal vez, no sería mi vida, la vida mía, sino la de alguien más… porque lo que hice, tal vez, de nuevo, lo haría en las mismas circunstancias…

Hoy, en lo absurdo, voy resolviendo las claves, como un preso que toda la vida intenta evadirse, y con el cuerpo magullado, el alma resquebrajada pero con la ilusión todavía en los ojos reflejada, sueña aún con la libertad, cuyos sorbos bebe con fruición de la vista de los pájaros, del perfume de las flores, de la frescura de la brisa, de las almas piadosas que le brindan algo de su excelsa compañía…

Nunca nada podrá ser como lo que no fue…

El ensueño estará allí como un tesoro bien guardado que, a falta de vida, suplirá como un álbum de recuerdos lo no vivido, para mitigar el dolor, como piadoso placebo existencial que, sin embargo, alimenta de alguna forma inexplicable el espíritu, como un sueño robado, como un embuste blanco, que cobra vida por la voluntad de la mente que no tiene ataduras para volar…

Cada día de la poca vida, se convertirá en un sueño entonces… el sueño de vivir con la ilusión y con el impulso de vivir, sincretizando el pasado, el presente, el futuro, con la vida soñada, nunca vivida, retomando en algún punto delirante, el camino trazado e inicialmente perdido, del cual fuimos dolorosamente separados, y cuyas sendas no transitadas jamás volverán para ser caminadas, disfrutadas…

Que tristeza y que alegría, que desgracia y que fortuna…

Porque aún ante tamaño infortunio, pude conocer a Dios a quien doy gracias, que me llevó de la mano cuando estaba perdido, enfadado, entristecido y aturdido, y nunca se separó de mi, y vino a mi encuentro, para salvar lo que quedaba de mi vida, para no abandonarme al vacío de lo sórdido y de la perdición absoluta, para enseñarme que el Amor existe y que toda esperanza bien vale la pena, cuando preservamos en nuestro corazón…

Y para bendecirme con la oportunidad de entender que, a pesar de los pesares, podemos siempre, cada día, apreciar la gran belleza de ESTAR VIVOS…