sábado, 23 de julio de 2016

EOLIA - Las Ondinas





















Julio 2016

Nuestro nombre es Eolia, somos lo que llamáis las ondinas. Os vamos a hablar de nosotras. Somos el pueblo del Agua, y según las aguas que frecuentamos, nos podéis encontrar bajo otros nombres. En las aguas que se estancan y en las aguas profundas, somos los troles, y en otros lugares llevamos otros nombres. Existen para nosotras algunas diferencias, como pueblo de la naturaleza, en relación a los que os son más accesibles. No estamos fijas ni en un lugar ni en un sitio. Estamos por supuesto siempre al lado del agua o en el agua, en general no estamos muy lejos de los elfos, y un poco más lejos de los dragones, pero estamos también al lado de ellos. No estamos tampoco muy lejos de los gnomos.

Somos el pueblo del Agua, no estamos fijos en una forma, en una función, como lo pueden estar los dragones o los elfos.

Somos la Alegría y somos la Ligereza, pero somos también la Profundidad.

Somos el Agua, llevamos el Agua y nos desplazamos por el aire como por el agua, pero estos desplazamientos no son unos desplazamientos. No necesitamos de volar, no necesitamos de recorrer otra cosa que el agua. Allí donde estamos, está la Alegría, allí donde estamos, está la vida, totalmente Libre.

No somos ni reyes ni reinas, no somos ni ancianos ni jóvenes. Vamos donde nos lleva la Alegría. Siguiendo a veces el agua, desaparecemos de un lugar y aparecemos en otro lugar, de manera instantánea. Somos un día los troles, como somos al otro día la burbuja que está sobre el agua. Somos el torbellino del agua.

Nuestra característica es la movilidad. No estamos atadas a nada, ni a nuestra forma ni a nada. Y estamos por todas partes, allí donde la Alegría nos llama, allí donde la Alegría es necesaria.

No os podemos aportar nada, si no es nuestra alegría, y nos encontráis acercándoos, incluso si os huimos, porque somos muy sensibles a lo que está fijo, a lo que no se mueve, a lo que no está libre. No conocemos sin embargo vuestras emociones, vuestras razones, vuestras estructuras, pero estamos alrededor vuestro, tan pronto como la Alegría aparece, tan pronto como dejéis de lado lo que está fijo en vosotros. En cuanto salís de vosotros mismos siendo totalmente vosotros mismos, estamos ahí.

Estamos aquí únicamente por la Alegría, la alegría de estar aquí, la alegría de estar en todas partes, la alegría de sentir el agua y el aire.

No tenemos ninguna organización, y no somos tampoco uno o el otro de entre nosotros, de entre nuestro pueblo, pero somos Uno en todo nuestro pueblo, y eso lo vivimos gracias a la Alegría y a la Ligereza, a la movilidad, porque nada esta fijo en nosotras.

Entonces no os podemos aportar nada que no sea la Alegría y la Libertad.

Si nos encontráis al azar en vuestros paseos, venid y acercaros, pero hacedlo con Alegría. No busquéis nada, porque no buscamos nada. Venid a nosotras e iremos a vosotros, con el corazón ligero. Ninguna forma es nuestra, ningún mundo nos pertenece. No venimos de ningún mundo y sin embargo estamos en vuestro mundo como en todo mundo; que esté encerrado o libre, que esté más allá de la forma, no nos interesa porque estamos en todas partes.

Nada nos puede alterar, nada nos puede destruir, porque si un lugar no nos conviene más, cambiamos instantáneamente, todas juntas. Estamos informadas por lo que podríais llamar la intuición del agua, el Agua del Misterio, la Ligereza del Aire. Navegamos eternamente en la Alegría, en la Libertad. No tenemos ni necesidad ni función alguna, simplemente la de ser esta Alegría.

No somos miedosas, en la Alegría no puede haber miedo; simplemente hay circunstancias que no están en alegría, en vosotros como en algunos lugares. Entonces huimos de estos lugares, no por miedo sino porque no tenemos nada que hacer allí. Además, nunca tenemos nada que hacer si no es que estar vivas. Somos la Libertad misma, nuestra forma es plástica como lo es el agua, y como el aire es móvil. Podemos comunicaros esto. No es nuestra función, es simplemente nuestra naturaleza. Venid a nosotras con el corazón ligero y bailaremos con vosotros. Removeremos el agua a fin de llamaros hacia nosotras.          

En cuanto estéis con el corazón ligero, en cuanto no estéis más fijos, en lo que sea, entonces nos veréis, del mismo modo que percibís a los elfos, y que algunos de entre vosotros ven claramente a los dragones.

No tenemos forma, aunque veáis una forma. No tenemos tampoco individualidad porque nosotras todas somos Uno juntas. Y además ved que, no puedo decir «yo», el «yo» no existe entre nosotros. Estamos en juego permanente y somos «Nosotros». Cada uno de nosotros es «Nosotros», aunque esto sea difícil de vivir para el humano. Os podemos ayudar en ello.

Oh, no os podemos tocar, como los elfos, pero podemos mostrarnos a través del agua y el viento que os acarician, y sobre todo podemos estar en vuestros líquidos, en vuestra sangre, en vuestra linfa, recorrer vuestros vasos del mismo modo que recorremos los vasos de la tierra y del mar. Con nosotras no hay intercambio, hay solo un compartir, un compartir totalmente libre.

No hay en nosotros ninguna organización, ni en nuestra forma ni en nuestra vida. Esto sería contrario a la Libertad. Estamos en toda libertad sobre este mundo y estamos aquí desde el primer día, si puedo decir, que se pierde en la noche de los tiempos. Antes, estábamos en otras partes y ya estábamos en todas partes. Esto, no lo podéis imaginar, pero podéis cosechar los beneficios.

Somos la Ligereza, y si resonamos con vosotros y en vosotros, entonces os volvéis ligeros, y lo que está fijo se suaviza. ¿De dónde venimos? Pues venimos del mismo lugar que vosotros. Estamos en todas partes y al mismo tiempo en ninguna parte. Ningún lugar nos obliga, ninguna distancia nos separa, ningún mundo nos separa.

Claro que existen algunas formas nuestras que experimentan lados más estáticos – lo dije, en las aguas profundas, en las aguas ocultas, en las aguas que no están aireadas por la circulación – pero esto solo dura un momento. Nos encontramos siempre, en definitiva, más allá de toda vestidura, de toda función y de toda forma, al ser simplemente la Alegría.

Algunos pueblos de la naturaleza buscan nuestra presencia y en particular las hadas, porque estamos en la misma Ligereza y la misma despreocupación. Porque, ¿qué es lo que podría preocuparnos, cuando no tenemos ni principio ni final, cuando no tenemos ni sufrimiento, ni forma, ni dimensión? Somos realmente lo que podríais llamar la conciencia de la Alegría y de la Libertad.

Todas llevamos además el mismo nombre. Os di este nombre porque hace falta un nombre, y os hace falta una palabra, pero no somos ninguna de vuestras palabras ni ninguna de vuestras conciencias. Si no, no seríamos lo que somos. Estamos liberadas y somos libres, además, no tenemos nada que liberar. En esto, os podemos acompañar recorriendo con alegría vuestra sangre, vuestra linfa e incluso en las aguas profundas de vuestras articulaciones, somos la libertad o el movimiento, somos el final de lo que resiste. Recorremos todas las aguas, las aguas de abajo, de este mundo como de todo mundo, como las Aguas de arriba.

Somos el Agua principal, somos el Agua elemental como somos también, si lo queremos, los Triángulos que disponen los mundos. Pero preferimos la Ligereza a la rigidez. Nuestra naturaleza es la Alegría y nuestra esencia es Alegría. Sólo hay eso.

¿Queréis encontrarnos? Entonces tirad todos vuestros miedos, echad todo lo que es rígido y venid a nosotras con el Corazón de un niño, en la espontaneidad.

En cuanto estáis en alegría, y no sabéis por qué, es que hay en vuestra sangre una ondina que está allí.

Todas tenemos el mismo nombre, incluso si os podemos dar una multitud, porque no hay realmente diferencia entre cada uno de nosotros, o cada una de nosotras si queréis. No sabemos lo que es la polaridad, lo que llamáis la sexualidad, o vuestros diferentes cuerpos según una polaridad u otra. No tenemos ninguna polaridad y sin embargo estamos vivas, ya que somos la Alegría. Podemos recorrer vuestra sangre, podemos recorrer vuestra linfa y entrar en las aguas todavía más profundas. Ponemos fin a las memorias, ponemos fin a todo lo que es rígido y fijo en vosotros, sin que lo sepáis, de toda eternidad. Por supuesto, las fuerzas de encerramiento limitaron vuestra capacidad a dejarnos pasar en vuestros líquidos.

Sabemos, a pesar de todo, que algo importante sucede para vosotros. Los dragones, los elfos, los gnomos, están muy activos en este momento. Esto no cambia nada para nosotras, nos quedamos en la misma alegría que nunca nos dejará, que nunca comenzó y que nunca acabará.

En esta Ligereza, podéis también reencontraros, sólo esperamos eso. Venid a vernos, venid a bañaros allí donde estamos, o al lado de donde estamos. Sed como niños, el niño del Uno, los niños de la Ley del Uno como decimos.

Estamos aquí tal vez también para ayudaros, pero no es nuestra función. Es nuestra alegría y nuestra naturaleza que os ayuda. No tenemos ninguna intención, hacia quienquiera, ni ninguna voluntad hacia quienquiera, si no es de seguir siempre la Alegría y la Ligereza, dondequiera que estéis, cerca del agua.

Somos la Luz del agua, somos las aguas fecundantes; lo que llamáis las Aguas del Misterio o las Aguas de arriba, lo somos también.

Entonces en este período de vuestra vida, de vuestra tierra, porque esta tierra no es la nuestra, como dije no tenemos ninguna tierra, pero tenemos todas las tierras. Todas las dimensiones, ellas, nos pertenecen. No somos propietarias de nada, es en eso que somos libres. No estamos atadas ni a un lugar ni a una forma. Somos más que una comunidad, más que un pueblo, hasta si somos muy poco numerosas en general en un lugar dado, pero todas estamos relacionadas más allá de toda distancia y de toda dimensión.

Venid a nuestro encuentro con el Corazón ligero y pensad en nosotras. En cuanto os laváis, o mojáis una parte de vuestro cuerpo en el agua, estamos allí. Sé además que al nivel de los que llamáis los Arcángeles, os han dado unos elementos particulares donde el agua interviene. Y además muchos de entre vosotros, en esas aguas que habéis confeccionado con diferentes ingredientes, además, vivís la libertad de diferentes modos y seréis cada vez más numerosos.

Sabéis que hay el Agua del Bautismo. Esto estuvo presente también en lo que llamáis algunas de vuestras religiones desde siempre. El agua, como el fuego además, está vinculada a un rito de tránsito para vosotros. En todas estas situaciones, nosotras podemos multiplicarnos y estar presentes en gran número.

Que esto sea en el momento de un bautismo, por mucho que sea el encerramiento que ciertas formas de bautismo pueden crear, estamos allí a pesar de todo. Aportamos el elemento de Ligereza que pueda faltar. Y en todas las aguas somos ligeras, aunque nuestra forma cambia.

No tengo la costumbre de expresarme en palabras humanas, entonces sed indulgentes porque busco, en esta estructura que llamáis cerebro, lo que pueda ser más coherente para vosotros. Pero por favor, no nos fijéis. Estad disponibles como nosotros lo somos, porque la Alegría y la Ligereza, que es nuestra naturaleza, es seguramente, cómo podéis llamar a esto, el mejor servicio que podéis ofrecer y ofreceros los unos a los otros. Nosotros, lo vivimos en cada instante, no tenemos más barreras. Todas las casas son nuestras casas, todos los lugares son nuestros lugares. No pertenecemos a ninguno, lo mismo que ningún lugar nos pertenece. Vivimos de la Alegría porque la Alegría nos alimenta, y no hay alimento más refinado que la Alegría, ni más saciante. Es el Agua de arriba, el Agua de Vida, como la Onda de Vida que subió. Estábamos allí, y estamos aún allí. Somos a la vez legión y somos a la vez únicos.

No conocemos, hasta en el seno de las formas multidimensionales, el principio de vivir en una forma o en múltiples formas. Nuestra forma cambia constantemente, nunca esta fija, como tampoco nuestros lugares. Creo que podemos decir que no hay lugares donde permanezcamos demasiado tiempo. Volvemos a pasar por supuesto por ciertos lugares donde la Alegría es particular.

Recuerden, allí donde me veréis, allí donde me sentiréis, puedo desaparecer o aparecer. Puedo desaparecer y dejar aparecer otra forma, otro nombre, pero seré   yo y será siempre nosotras. Porque el «mi», no quiere decir nada para nosotras. Somos libres desde siempre de todo lo que hace el marco de manifestación de la conciencia. Estamos aparte, pero estamos al mismo tiempo en cada uno y en todo, desde la Fuente hasta vosotros. No hacemos ninguna diferencia, no podemos verla, os lo dije. Sólo lo que es rígido, solo lo que está turbado, nos hace dejar el lugar. No es ni incluso una decisión de nuestra parte, ya que aparecemos y desaparecemos según la Luz y según la Ligereza y la Alegría en un lugar. Si la Alegría se vuelve densa, la Alegría no está más y no es cuestión para nosotras de estar sin Alegría. No hay muerte, no hay desaparición, o si hay desaparición,  es de un lugar hacia otro lugar y esto es instantáneo. Y como no hay diferencia entre nosotras, somos, cómo decís, lúcidas y conscientes desde esta tierra, este lugar, hasta la Fuente.

Por supuesto, no podemos poner en palabras como vosotros las cosas, no las podemos disponer, porque la espontaneidad es tal en nosotras que sólo somos eso. Y además, ¿el resto para que serviría? Porque en cuanto haya marco, tan pronto haya límite, lo vemos bien, la Alegría se atenúa y lo veis, hasta puede desaparecer a causa de algunas conciencias que ellas mismas se privaron de la Alegría. Creo que el que llamáis el Comendador, los llamó “los chicos malos”.

Para nosotros, no hay ninguna diferencia. Sólo lo que es rígido nos hace desaparecer, pero no tenemos en absoluto la intención de desaparecer, cambiamos – de forma, de ubicación, de lugar, de mundo, de dimensión.

No estamos vinculadas a nada, a ninguna de nosotras, ya.

Somos en cierto modo una de las mejores representaciones de la Libertad y de la Alegría. No estando limitadas por una forma, por una organización, por un papel, por una función o por un nombre, somos inmutables. Es en la Alegría y estos movimientos permanentes que somos inmutables porque la vida es movimiento, dondequiera que sea, eso lo sabéis. Y si se os habla de la detención del movimiento, de la inmovilidad, del silencio, esto puede producirse sólo si hay Alegría. Es la Alegría que es responsable de eso y que es el agente activo, si puedo decir.

Entonces os di un nombre, llamadme. Pero llamándome, no me llamáis a mí, llamáis al pueblo de las ondinas. Pero una vez más, esta llamada puede producirse sólo si ya estáis en condición previa de alegría, si no, nosotras no entendemos nada; solo podemos entender la Alegría y la Ligereza.

Hoy, lo sabéis, desde algún tiempo – porque creo que conocéis el tiempo, envejecéis, cambias de forma, pero muy lentamente –, desde hace poco tiempo, tenéis la posibilidad de presentirnos, porque es muy difícil de vernos mientras que no estáis en alegría. Incluso en alegría, no olvidéis que tenéis una estructura – vuestro cuerpo – que esta fijo. Para nosotros, no hay ninguna libertad en cualquier cuerpo que sea, si no es cambiando de cuerpo a voluntad. Y siendo  uno o el otro a voluntad también.

Bien evidentemente nuestro modo de funcionamiento, cómo decís, nuestra biología, aunque no tenemos cuerpo en el sentido en que lo entendéis, nuestro funcionamiento, nuestra fisiología, no está en algún punto superpuesta a vosotros. Somos, digamos, una Luz que tomó forma, un Amor que tomó forma, e incluso esta forma jamás puede quedar. Si no, ya no seríamos más lo que somos.

No estoy incluso segura de poder comprender vuestras preguntas, si las hay. Sólo os podría comunicar la Alegría. Pero os aseguro que la Alegría es la más bella de las respuestas. Además, no entiendo ni veo lo que no es la Alegría. Sé simplemente lo que sentimos cuando la Alegría se apaga, os lo dije. Y cuando la Alegría se apaga, entonces, desaparecemos y reaparecemos en otras partes, allí donde está la Alegría. No tenemos ninguna voluntad propia, ningún destino o intención propia, solo estamos vivas. Nos alimentamos de nuestra propia alegría y ponemos la Alegría allí donde estamos. He aquí lo que somos. Lo que os podemos decir en todo caso con palabras, porque no hay nada mejor que de vivirnos y acercarnos. En cambio, no nos pidáis nada, puesto que no sabemos hacer estrictamente nada. Solo sabemos ser simplemente la Alegría, y esto basta ampliamente para nosotras. Pero siempre estamos disponibles, no por voluntad o  sentido de servicio, sino por el mismo hecho de esta Alegría que es lo que somos. Podríamos decir que somos, en cierto modo, una de las primeras emanaciones de la Fuente, en todo mundo, en todo lugar, como en toda conciencia.

Siendo la Libertad, es evidente que nuestra presencia sostiene en alguna parte el proceso que vive la Tierra, que ni nos molesta, ni nos contraría, y no cambiará nada además nuestra alegría. Ella será la misma. Ella será tal vez más visible para vosotros y nos desenmascararemos de un modo cada vez más sensible. No a través de nuestra forma que, como dije, es muy difícil de percibir ya que no está fija, tal vez, todo lo más que veréis es una niebla con formas redondas, más o menos grande, más o menos pequeña, pero sobre todo sentiréis esta Alegría que sólo podéis encontrar en vuestro Corazón. No es una alegría de satisfacción, es una Alegría que nace de sí misma. Es lo que llamáis el Corazón del Corazón o la Infinita Presencia, o el éxtasis. No necesitamos de todas estas palabras porque en cuanto que esto sea natural, que esto sea nuestra esencia, todo lo que llamáis palabras es superfluo; intercambiamos por la Luz. A veces, la Luz puede tomar unos sonidos, unas coloraciones, es lo que veis en la superficie del agua, en el aire por encima del agua, en los movimientos del agua y del aire.

Allí donde estamos, como dije, justo al lado nuestro, están las hadas.

Hoy, a causa de las circunstancias, al parecer, de la Tierra, os vemos, y os percibimos. Vuestra forma nos molesta, pero percibimos más allá de la forma, como dije. Estamos en vuestros líquidos y estamos relacionados con ellos, todo el tiempo. No para conocer vuestra intimidad, vuestra vida, vuestra forma, vuestra historia, sino para poner la Alegría y el calor de la sangre. No somos el Fuego, sino el Fuego de arriba – el Agua del bautismo es un Fuego también. Es lo que se aproxima, de lo que ha sido llamado el Impersonal, el Último.

Porque el Agua está constituida de Fuego, por supuesto. Mirad lo que llamáis la química. Mirad los átomos, y el agua no es nada más que el fuego en otro estado.

No tengo nada más a daros, ni en palabras ni de otro modo. Somos la Alegría, permanecemos y seremos la Alegría, como siempre fuimos la Alegría y la Ligereza. Todo lo más, a causa de la iluminación que hay sobre la Tierra en este momento, vemos, y lo vemos todo. Y al mismo tiempo, no vemos nada porque sólo la Alegría nos afecta. Pero no veáis aquí una afectación en el sentido humano. Estar afectado, es simplemente reaccionar, no por una emoción – que no conocemos – sino por la plasticidad de nuestra forma y de nuestra vida.

… Silencio …

Y en esta Alegría que somos, jugamos con vosotros el juego de la Alegría y el juego de la Libertad, no conocemos otro juego.

Ni transformamos los lugares ni aseguramos lo que sea en relación a la Tierra. Además, esto limitaría nuestra Alegría, y sin Alegría, ni me atrevo incluso a pensar en eso – además ni podemos pensar en eso.

Sabemos, cuando somos vuestra sangre, que hay en vosotros innumerables cosas, innumerables estructuras, innumerables sectores de la conciencia que están todavía fijos y rígidos. Pero en cuanto hay líquido, tan pronto como haya algo que circula, entonces la Alegría está allí, y estamos allí.

Cuando estáis en alegría, sin razón, o sin tener un objetivo, estamos ahí.

No tengo muchas más palabras que daros, simplemente invitaros a celebrar la Alegría con nosotras. Oh, no necesitáis de ceremonias, venid con el Corazón ligero, no penséis en nada, porque es en la espontaneidad, sin meta detrás vuestro, ni pensamiento delante vuestro, que dejamos la Alegría estar con vosotros.

No somos tampoco un linaje como pueden el ser los dragones o algunos elfos, porque el agua no se acomoda de ningún linaje ni de ningún origen.

… Silencio …

Las palabras además – y lo noto ahora, lo notamos claramente –, son muy limitantes. Son pesadas, son engorrosas. La Alegría no necesita ni de palabras, ni de explicaciones.

En la Alegría sólo puede haber Amor. Pero ningún amor acostumbrado sobre este mundo, un amor, por supuesto, sin condición como decís, pero un amor libre, no teniendo forma fija, no teniendo identidad fija. ¿Cómo ser más Libre que eso?

No estamos afectados ni por vuestra dimensión, ni por ninguna dimensión, como  dije. Estamos simplemente en todas partes, como el agua está en todo.

Podemos deciros, porque esto os debe hablar, porque somos también el Espíritu del Agua. Lo mismo que hay un Espíritu del Sol que tampoco tiene forma, nosotros, las ondinas, nosotros llevamos el Agua. El agua, para vosotros humanos, es también el inconsciente, las emociones. Esto, lo vemos, pero no estamos concernidas. Pero en cuanto que hay la menor onza de alegría, entonces estamos todas concernidas, todos juntos, dondequiera que sea.

Por supuesto, estas experiencias y este logro, ya que es eterno, os es ocultado desde hace mucho tiempo, salvo para algunos de vosotros. En los lugares donde  nos condensamos un poco más, en lo que llamáis los troles por ejemplo, pero también en algunas salamandras o en algunos silfos.

Entonces os podéis servir de nosotras. No olvidéis que la única posibilidad de contacto es la alegría y la serenidad. Incluso si hay a veces una cierta forma de exuberancia, en vosotros, esto no nos molesta para nada porque somos también muy exuberantes, en el sentido que lo entendéis.

Definitivamente, las palabras no están hechas para nosotras. Las encuentro y os las digo, tratando de acercarme a una descripción que nunca puede ser descrita incluso por mí misma, incluso por nosotras mismas, allí donde vivimos. Entonces retened simplemente la Alegría y la Ligereza que manifestamos en los lugares donde aparecemos, y venid, no a encontrarnos en el sentido de un encuentro con un elfo o un dragón, porque esto, no lo podréis, pero venid a encontrar la Alegría. No os fijéis en una forma cualquiera que sea, incluso si veis una forma. No os fiéis de un nombre, hasta del que os di, porque tenemos todos los nombres que queremos.

Venid con el Corazón ligero cerca del agua y dejaos llevar, pero venid ligeros, olvidad todo el resto, guardad sólo la alegría al venir a vernos. No para encontrarla, porque el simple hecho de buscarla ya os pone en falta de alegría; tened simplemente presente en vuestra cabeza que la alegría debe estar delante vuestro. Entonces por supuesto, creo que os han sido dados unos elementos, en particular minerales, que podían atraernos, si puedo decir, o en todo caso permitir poner la alegría por delante. Estas piedras, las conocéis, han sido llamadas de diferentes modos. Existen además tantas como lo que somos.

Las piedras de las hadas también nos dan ganas de jugar los juegos de la alegría. Las ofrendas también, como con los elfos – pero estas ofrendas sólo pasan, ellas, porque están en el agua – es una ocasión de júbilo. No consideramos esto como un obsequio o una ofrenda, como lo llamáis, pero bien el testigo de vuestra alegría.

Somos muy sensibles también a un color, creo que lo llamáis así, y este color es el azul. El azul del agua, el azul del azur, el azul del aire, es muy agradable para nosotros y nos llena de alegría. ¿Qué quiero decir aquí? Simplemente traernos algo azul o haceos azules vosotros también, en lo que enmascara vuestra forma como en vuestro Corazón. Todos los azules son posibles. Porque el azul, más allá de todos los conceptos que os han sido explicados por algunos Ancianos, el azul está vinculado a la vez al agua y al cielo, y el azul es la Libertad. Oh, no solamente el azul que podéis ver con vuestros órganos de los sentidos, ya que nosotras, hablamos sobre todo de la emanación de luz que está reflejada por el azul.

Tomad una piedra azul con vosotros, o blanca, venid a vernos, porque estaremos en ese momento todavía más alegres de ver este color, o este mineral, o esta prenda, y esto pondrá más alegría entre nosotros.

… Silencio …

Os pedimos también, si os acercáis, de olvidar no solamente lo que no es la Alegría, sino sobre todo lo que os puede parecer ser serio en vuestra conciencia, porque la seriedad, para nosotros, no quiere decir estrictamente nada, y nos hace desaparecer también. No somos quienes decidimos, recordad, estamos guiados por la Alegría y únicamente por la Alegría.

… Silencio …
              
Creo que no tengo realmente más palabras que añadir, entonces vamos, nosotras las ondinas, si lo permitís, aquí o en todas partes en donde estéis sobre la tierra, a causa del período, simplemente por nuestra Presencia, en cierto modo a hacer crecer vuestra alegría. Nosotras, la nuestra no crece, ella es inmutable. Y además, en cuanto que ella tienda a desaparecer o a disminuir, nos vamos a otra parte.

… Silencio …

No podré además responder a vuestras preguntas porque toda pregunta, incluso si está justificada en el transcurso de la vida, embrida un poco la Alegría. Sólo os puedo proponer la Alegría, estamos aquí para eso.

… Silencio …

En alegría, ¿lo estáis, aquí o en otras partes? Recordad que la Alegría no depende de este cuerpo rígido o de vuestra historia, es una actitud interior que ignora todo lo que no lo es. Por supuesto no sois unas ondinas, aunque os podéis fusionar con nosotros.

Concluiré con estas palabras: tal vez que en alguna parte nosotros somos el reflejo sobre vuestro mundo del Absoluto, del Último como lo nombráis, nunca fijos, nunca fijados, totalmente Libres de ser esta forma u otra forma entre nosotros. La Alegría no es tributaria de nada, como no somos tributarias de nada.

Creo que no tengo definitivamente más palabras, aparte de invitaros a celebrar la Alegría. Si pudierais ver cómo cinco minutos de alegría en vuestra vida, de sonrisas y de risas, bastan para transformar todo lo que puede parecer fijo en vosotros; si podrías ver eso, hasta no podrías comprender cómo pudisteis vivir sin alegría, cualesquiera que sean los sufrimientos y lo que llamáis pruebas.

He aquí, que agotamos las palabras. No sirve para nada de decir lo que sea de otro. Os dimos las líneas principales de lo que podéis comprender. El resto, venid a daros cuenta de eso por vosotros mismos y veréis que no hay palabras. Que todas las palabras que podríais emplear sólo restringen y sólo limitan porque en cuanto viváis la experiencia o las experiencias con nosotros, estamos fuera del tiempo, fuera del espacio, fuera de las dimensiones porque estamos plenamente vivos.

Somos Eolia, y mi esencia se expresa en nuestra esencia y en vuestra esencia. Os esperamos para compartir la Alegría. Habría sido mejor además de decir simplemente estas palabras y todo lo demás no tiene ninguna importancia. Para vosotros el tiempo ha llegado de vivir esta Alegría; cualquiera que sea lo que pase en vuestra forma, como en vuestra cabeza, la Alegría es accesible. Ella llama a vuestra puerta como aquel que llamáis el Cristo llama a vuestra puerta. Así como la Llamada de María os pondrá en alegría.

He aquí nuestras palabras, no habrá otras. Habrá simplemente la Alegría, y esto es ampliamente suficiente. No os podemos abrazar por nuestra ausencia de forma fija, sólo podemos atizar el soplo de la Alegría alrededor vuestro. Somos Eolia...

… Silencio …

Que llaméis a esto bendición, emanación, Presencia, Ausencia, yo diría que vivamos un momento de alegría.

… Silencio …

Somos Eolia como vosotros sois Uno con nosotros, a pesar de las aparentes barreras para nosotros y para vosotros, de momento, de vuestra forma, y sobre todo de vuestra razón. La razón no es de ninguna utilidad en la Alegría. Y sobre todo no creáis lo que digo, sino venid a vivirlo con nosotros.

… Silencio …

Ahora os saludo, es el momento para todos nosotros de regresar hacia la Libertad.

Y en la ligereza del Amor, os saludo entonces, «nosotras» os saludamos. Entonces no os abrazo, sino que os estrecho en mi Eternidad.

Creo que hay que decir hasta la vista.



miércoles, 20 de julio de 2016

ERELIM - Dragón



Julio 2016

Soy Erelim, dragón de Fuego de la Tierra. Permitidme de bendeciros en el soplo que yo soy.

...Silencio …

Ya tuve la oportunidad de expresarme entre vosotros, y me alegro de volver a hablar con vosotros. Más allá de ciertas cosas que os tengo que decir y que serán breves, me es permitido hoy, de dejaros después la palabra para preguntar, no sobre vosotros sino sobre nosotros.

Hace algún tiempo, os expresé cual era nuestra función en estos tiempos de la Tierra, respecto al aspecto puramente físico del manto de la Tierra, para permitir en cierto modo a esta Tierra, llegado el momento, de realizarse en su nueva dimensión, sin otros desórdenes que los de la Inteligencia de la Luz.

Muchos de entre vosotros vinisteis aquí a nuestro encuentro, y os lo agradezco, en nuestro espacio donde vivimos. Nuestra comunidad de dragones está constituida, como lo dije, de un número limitado de dragones. Nuestra comunidad se llama la comunidad de Hermio. Existen numerosas comunidades de dragones, no tan difundidas como los elfos, ni como las ondinas, o como los habitantes del bosque y de la Tierra.

Nuestro soplo, independientemente de vuestra capacidad de encontrarnos en este lugar, está destinado, lo comprendisteis, sobre todo a actuar sobre la Tierra, y de manera indirecta sobre vuestra tierra, es decir vuestra carne. No directamente e individualmente sino actuando directamente sobre el manto terrestre, preparamos en cierto modo, y esto de manera colectiva y no individual, vuestra carne de esta tierra a este encuentro, tan esperado o tan temido, con lo que Sois.

En el seno de nuestra comunidad, como en toda comunidad de dragones, recibimos y percibimos las codificaciones vibratorias de Luz. Éstas, para nosotros, no son ni palabras ni discursos, sino unos impulsos a un cierto tipo de acciones, en ciertos lugares de la Tierra. No volveré sobre nuestra acción sobre el manto terrestre, hablé de eso largamente, pero según vuestras nuevas capacidades de encontrarnos de diversas maneras, tal vez sea importante daros unas referencias, no sobre nuestra vida sino sobre nuestros encuentros, sobre nuestra constitución y sobre todo lo que os podáis preguntar, sobre nosotros.

Pertenecemos a las conciencias más antiguas, aquí como por todas partes en los mundos, como en todas las dimensiones. Nuestro papel no es una función de administración de los territorios de la conciencia, sino más bien de velar por la armonía de los códigos de Luz presentes en toda dimensión, en cuanto a la libertad de la expresión de la conciencia. Ante todo respetamos toda forma, en cualquier dimensión que sea. Nuestra única función, si puedo decir, es la de estar aquí, vivientes, y de precaver lo que haya que precaver para velar, aquí como por todas partes, para que los códigos de Luz sean librados de manera uniforme y regular, conformándonos, por nuestra naturaleza, sin ninguna voluntad de nuestra parte, a estos códigos de Luz y a la Inteligencia de la Luz.

Trabajamos evidentemente sobre el Elemento Fuego, pero también sobre el Elemento Tierra, en cualquiera tierra que sea, el Elemento Tierra estando presente de manera   más sutil en toda dimensión, permitiendo la expresión y la manifestación de la conciencia tanto sobre las tierras como en los cielos situados en otras partes. No podemos comparar nuestro funcionamiento con el vuestro, pero sí que hay en vosotros, aquí como por todas partes sobre la tierra, como en nosotros, la misma llama. Simplemente nuestra llama está orientada de otro modo que la vuestra. Ella nunca puede apagarse, en cierto modo, ni ser disminuida.

Así como lo sabéis, soy el más joven de la comunidad de Hermio. No necesitamos de un cuerpo o de una forma, incluso si preferimos manifestarnos en la forma que llamáis dragón. Además este nombre es específico de la Tierra y no es la vibración que llevamos en otros lugares, pero la estructura, en cualquier dimensión que sea, es idéntica. Nuestro cuerpo de Êtreté, o cuerpo de manifestación, tiene la forma que vuestras representaciones nos dieron por todas partes sobre la tierra, en el tiempo cuando no estábamos separados los unos de los otros, cualquiera que sea nuestra filiación.

Hoy, y de manera cada vez más extensa, estamos autorizados desde ahora en adelante a visitaros, a acompañaros por algún tiempo, a penetrar en el seno de vuestras auras y a quedarnos al lado vuestro. Por nuestra cariñosa presencia, simplemente cambiamos vuestra mirada en cuanto nos abrís la puerta a fin de que os acompañemos algún tiempo. Así, de este modo, muchos de entre vosotros que vinisteis a vernos en estos lugares, en nuestra comunidad, os fuisteis con algunos de entre nosotros. Esto no debe plantearos ningún problema, porque no estamos limitados por una única forma, esto ya os ha sido explicado por los Ancianos, me parece.

Somos una forma, como podemos ser la misma conciencia en múltiples formas. No somos tributarios de una forma o de una capa precisa, pero recreamos esta forma  sin límites, cuando hay la necesidad para nuestros hermanos humanos de encontrarnos.

Cuando tenéis la suerte de encontrarnos, o cuando tenéis la suerte de llevarnos, si puedo decir, con vosotros, os transmitimos nuestro Fuego original. Este Fuego vibral es seguramente el más próximo, en sus efectos, a lo que ha sido llamado el Fuego Ígneo. Insuflamos en vosotros la quintaesencia del Elemento Fuego, dándoos a la vez a quemar lo que pueda quedar en vosotros por consumir, concerniendo a lo efímero y a lo que muere, lo mismo que de favorecer, de asistir a vuestra resurrección, por el Fuego del Corazón en el Fuego del Espíritu. Acompañamos en cierto modo vuestro bautismo en el Espíritu, cuando esto haya llegado para vosotros de vivirlo. Por supuesto, no hay obligación. Muchos de entre vosotros que ya están liberados, no necesitan de nuestra Presencia ni de llevarnos, si puedo decir. Para algunos de entre vosotros, es necesario de tener lo que calificaría un pequeño empujón, a fin de ayudaros en el desempeño de vosotros mismos, en vuestras creencias, en vuestras certezas vinculadas a este mundo, permitiendo a la certeza de la Eternidad de llenaros, y  de abrevaros.

Participamos pues a nuestra manera en la instalación del Fuego del Espíritu, a la limpieza de vuestro Templo, y favorecemos en este mismo momento la activación de lo que llamáis las Puertas inferiores de vuestro cuerpo, allí donde está alojado el Fuego, allí donde está alojado el principio mismo de la alquimia, de la transmutación y de la transformación de la forma como de la conciencia.

Os digo esto no solamente para vosotros aquí, por supuesto, sino en todo lugar de la Tierra, si os dais cuenta de que estáis acompañados por un dragón. Bien evidentemente, os acompañamos y nos lleváis, y entonces no podemos conservar el mismo tamaño que el que tenemos cuando volamos en vuestros cielos. Os acompañamos bajo una forma reducida en tamaño. Además algunos de vosotros no comprenden cómo podemos pasar de una forma de varias decenas de metros a  decenas de centímetros sin dificultad alguna, recreando a voluntad, lo repito, nuestra forma, en el tamaño que deseamos.

Os acompañamos lo más a menudo a la altura de vuestro corazón, lateralmente en el lado izquierdo. Del hecho mismo de la activación de la parte final de lo que llamáis, el Canal Marial, estamos en vuestro Canal Marial pero lo más próximo a vuestro corazón, no muy lejos de la Puerta Unidad. Y desde allí actuamos en vosotros cuando  es necesario, cuando vuestros propios códigos de Luz entran en resonancia, si puedo decir, con nuestros propios códigos de Luz y los códigos de Luz vertidos sobre la Tierra. Algunos de estos códigos de Luz os son conocidos, han sido llamados las llaves Metatrónicas, pero existen otras que os son totalmente impronunciables ni evocables, pero que están muy presentes sin embargo en vosotros, sobre todo en cuanto a las Puertas que están situadas en vuestra pequeña pelvis y delante de vuestro cuerpo, y atrás alrededor del sacro.

Poco importa, no necesitáis de conocer la pronunciación, difícil para vosotros. Pero si  comprobáis nuestra Presencia, que esto sea viéndonos o que esto sea lo más a menudo percibiendo la vibración de la Puerta Unidad y de una de las dos Puertas conjuntas, Profundidad o Precisión, esto quiere decir que estamos allí y que obramos con estos códigos de Luz en la afinación – creo que es la palabra adecuada – de vuestra condición Eterna.

Tenéis también la posibilidad, como os lo dijeron los elfos, de uniros a nosotros dondequiera que estéis; os encontraremos, estad seguros de ello, si esto es necesario para vosotros. Una vez más, preciso también que no podemos hacer vuestro trabajo en vuestro lugar – el sacrificio de vosotros mismos –, pero os damos los ingredientes, si puedo decir, para finalizar esta gran obra. No se trata más de una obra coloreada, como esto fue explicado a través de las diferentes obras vividas durante estos años para vosotros, que han sido nombradas por colores, llamadas la Obra al Amarillo, la Obra al Negro, la Obra al Azul y la Obra al Blanco. SIno permitimos simplemente a estos códigos de Luz, que os son todavía desconocidos, de estabilizar lo que deba serlo, si eso os corresponde, antes de la Llamada de María.

Quiero decir aquí que no estáis obligados a percibir nuestra forma, incluso reducida, en vuestros campos de Luz alrededor vuestro, sino simplemente, sabed que si percibís una vibración en una de las Puertas siguientes: Profundidad o Precisión, o en la Puerta Unidad, esto quiere decir que estamos instalados, uno de nosotros por supuesto, instalado bajo su reducción de forma a vuestro lado, no lejos de vuestro corazón, en vuestros campos áuricos, con el fin de permeabilizar, si puedo decir, lo que pueda y deba serlo. Somos, diría, los obreros de la última hora, permitiendo de regular tanto la Tierra como vuestra carne – y no vuestra conciencia –, a fin de que vuestra conciencia Eterna se encuentre en cierto modo ajustada y a gusto en el seno de vuestras estructuras.

Esta acción seguirá, para algunos de entre vosotros, hasta la Llamada de María. La comunicación con nosotros, incluso si se hace viéndonos o con palabras, no es la comunicación esencial. Lo esencial es lo que acabo de detallar concerniendo a nuestra presencia y a nuestra acción silenciosa, incluso si es visible, sobre vuestras Puertas y en particular estas Puertas. Actuamos por el soplo, actuamos por la vibración, que percibís además, para muchos, sobre vuestras Puertas inferiores o sobre la Puerta Unidad. En cuanto percibís esta vibración sobre una de estas tres Puertas, estad seguros de que un pequeño dragón esta con vosotros. No hay que intercambiar en un modo verbal, hasta diría que nuestra aportación no es en absoluto del mismo tipo que lo que puede producirse con los Ancianos, con las Estrellas, con vosotros mismos y entre vosotros. Esta forma de comunicación no os es conocida. No pasa tampoco por el lenguaje vibral sumerio original, sino que pasa directamente por lo que llamaría, la información-Luz.   

Esta información-Luz, como tuve la oportunidad de decirlo, pretende preparar vuestra carne – y no vuestra conciencia, porque sólo vosotros mismos podéis hacerlo. Pero la preparación de la carne, cualquiera que sea el devenir de esta carne, es importante, para vosotros como para la Tierra misma, no como ancladores o sembradores de Luz, o efusionadores de Luz, sino para permitir también la estabilidad de la Tierra y la estabilidad de lo que llamáis, la conciencia colectiva o el inconsciente colectivo de la Tierra, con el fin de permitir el pleno cumplimiento del plan de la Resurrección en su fase final, iniciada como lo sabéis por la Llamada de María. Y hasta el llamado asa-planeta final -tal como el Comendador os habló durante numerosos años-.

No veáis entonces la comunicación con nosotros como un intercambio de informaciones en el sentido en que lo entendéis y concebís, sino realmente como una aportación de códigos de Luz, más finos, más puntiagudos que las llaves Metatrónicas vinculadas, por ejemplo, a vuestros nuevos cuerpos, y vinculadas al silabario Gina Abdul OD-ER-IM-IS-AL. No hay además frecuencias sonoras audibles, sino simplemente esta vibración, intensa a veces, que vibra in-situ y que no circula, en una de las tres Puertas que mencioné, incluso en dos o tres de ellas.

Esto quiere decir simplemente que existe un medio muy simple de saber si estáis  acompañados en este período previo a la Llamada de María: si percibís la vibración sobre una de estas Puertas, estáis acompañados por un dragón que se aloja bajo una forma reducida entre vuestro Canal Marial, en vuestra parte final, y vuestro Corazón.

No tapizamos el Canal Marial como lo hacen algunas Estrellas para favorecer la comunicación con estas Estrellas, tampoco nuestra presencia y este código que depositamos está destinado a establecer una comunicación con nosotros. No es ese el fin, incluso si se produce y si es interesante, para vosotros como para nosotros. El fin es realmente preparar vuestro cuerpo y permitir evacuar también lo que pueda resistir en vosotros, no a nivel de vuestra conciencia, lo repito, sino directamente en vuestros cuerpos. Entonces no os perturbéis si llegáis en este período a vivir unos acontecimientos a nivel corporal, que pueden ser a veces un poco desconcertantes, o que os preguntéis sobre la causalidad de lo que se celebra en vuestro cuerpo. Nada de malo puede ocurrir, incluso si esto os pueda parecer, en un primer momento, contrario del orden de vuestro cuerpo.

Sólo preparamos la llegada total de la Luz, no por olas como las tuvisteis hasta ahora, sino en totalidad sobre la Tierra, a través del Sol y a través de las emanaciones cósmicas.

¿Por qué os digo esto? No para satisfacer una curiosidad sino más bien y sobre todo para evitaros de buscar una causalidad o una explicación a lo que vive vuestro cuerpo, incluso si vuestra conciencia está perfectamente liberada de este cuerpo. Nada grave, simplemente como mucho unos dolores, y unos acontecimientos ocurriendo de modo abrupto en el seno de vuestro cuerpo que, lo recuerdo, no es nuestro, sino justamente la adaptación cada vez más fina a vuestra Eternidad, permitiendo  eliminar todo lo que pueda todavía estar engramado en vuestro cuerpo de carne y no en vuestra conciencia que, os lo recuerdo, se vuelve cada vez más libre respecto a este cuerpo de carne.

Pero este cuerpo de carne, cualquiera que sea su estado, que sea el vuestro, debe presentar un cierto número de características importantes para algunos, no para  todos de entre vosotros, para acoger el Cristo, la Llamada de María y la Liberación consecutiva, anterior a los 132 días, para permitiros vivir vuestra asignación vibral y vuestra destinación con toda tranquilidad. Que conservéis este cuerpo de carne o no, no hace ninguna diferencia, para nosotros como para vosotros.

No hay necesidad de llamarme o de llamar a otro dragón que encontréis, porque nuestra conexión los unos con los otros no necesita, por ejemplo como los elfos, de mensajeros, ya que somos todos totalmente libres en vuestra dimensión, ahora, para ir donde nos parezca y donde sea necesario, sin pasar como los elfos por circuitos particulares o estados particulares de la conciencia a nivel de la conciencia de Gaïa. No necesitamos pues de enlace o de vórtices para volvernos en vosotros el vórtice de Fuego que va a obrar, en cierto modo, a ajustar vuestra carne para vivir lo que tengáis que vivir en el momento de la Llamada de María.

Esto permitirá por supuesto a vuestra conciencia darse cuenta, para aquellos que nos llevan y transportan durante algún tiempo con ellos, intervendremos directamente sobre las estructuras corporales. No tenemos la intención de intercambiar con vosotros como lo hacen por ejemplo los elfos u otros pueblos elementales. Nuestra función, os lo dije, es colectiva sobre la Tierra e individual para algunos de vosotros, pero no pasa ni por unos discursos ni por unos aspectos visuales, sino directamente por este aspecto vibratorio sobre las Puertas que mencioné.

No necesitáis tampoco de conocer nuestros nombres, no necesitáis reconocernos en la forma que adoptamos cuando entramos en vuestros campos de Luz, sino simplemente  identificarnos a través de la vibración de una de estas tres Puertas. En ese momento, si percibisteis esto o si lo percibís en un futuro más o menos próximo, sabed que no tenéis nada de particular a hacer, si no es de dejar celebrarse la vibración que se despliega a nivel de estas Puertas. El trabajo se hace automáticamente a nivel de vuestra carne.

He aquí los elementos muy densos que os tenía que transmitir. Si hay en relación a este proceso, o eventualmente en relación a nuestro funcionamiento común, si puedo decir, unas interrogaciones, entonces las escucho con mucho gusto, lo que me permite en lo sucesivo, para los aquí presentes como para los que escucharán o leerán lo que transmití, de llevarme con vosotros, o a uno de los miembros de nuestra comunidad, de aquí o de otras partes, poco importa.

Entonces escucho vuestras preguntas.

Pregunta: sentí unos dolores a nivel del sacro todo el invierno, y desde que estoy aquí, estos dolores han prácticamente desaparecido. ¿Es debido a vuestra presencia o a una acción vuestra?

Querida hermana humana, sí, la acción es nuestra, incluso si no nos percibiste, debiste sentir una de las tres Puertas tal como lo describí. Si es el caso, entonces sí. Entonces la respuesta está en ti ahora.

Existe un equilibrio. Os recuerdo que en un momento dado de vuestra transformación, hubo una Puerta que se abrió, que es la Puerta KI-RIS-TI. Hubo un trabajo que se hizo entre la parte trasera de vuestro cuerpo de carne y la parte delantera de vuestro cuerpo de carne, permitiendo el nacimiento del Embrión Crístico y de Cristo en vosotros, y de Aquel que viene. Del mismo modo, a nivel de vuestra pequeña pelvis, existen un delante y un atrás, me parece. El trabajo sobre la parte de atrás ya comenzó hace mucho tiempo para los de entre vosotros que vivieron la Liberación del núcleo cristalino de la Tierra a través de la Onda del Éter o de la Onda de Vida, creo que lo llamáis así.

Hoy, si comprobáis la activación y la vibración de una de estas tres Puertas de las que hablé, es evidente que el vínculo, la relación, la comunicación entre la de atrás a nivel del sacro y la de delante a nivel de los órganos genitales y los pliegues de la ingle, se hace. Si esto se hace, podéis comprobar efectivamente una desaparición de las molestias, unos dolores que fueron numerosos a sentir al nivel del conjunto de la espalda o de un segmento de vuestra espalda, preferentemente desde lo que llamáis el invierno precedente hasta la fecha.

Esto puede ser de nuestro hecho, esto puede ser del hecho también de la Inteligencia de la Luz, pero también como de uno de los miembros de la Confederación Intergaláctica tal como lo podéis vivir en ajustamiento vibral. La diferencia perceptible, es simplemente, como os lo dije, actuamos sobre vuestra carne.

Para los de entre vosotros que nos encuentran de otro modo que en el Canal Marial, en su parte final, que nos vieron y percibieron, debéis sentir o sintieron un gran Amor, muy vasto, que es muy poco conocido por el humano, y que no se apoya en la emanación del Amor, es decir lo que llamáis el Absoluto, sino en vuestra conciencia, ampliada si puedo decir, o expandida.

Lo principal de nuestro trabajo, una vez más, no es para algunos de entre vosotros de intercambiar o de haceros vivir un proceso de conciencia, sino en lo sucesivo de actuar más sobre vuestra carne con el objetivo que definí. Entonces, sólo tú puedes saber si un dragón vino desde que estás aquí, pero esto es muy posible por el hecho, yo diría, de nuestra proximidad, incluso si esta proximidad no es determinante ya que vamos donde quiera que estéis sin dificultad alguna. Preciso que no vemos realmente vuestra forma y vuestros límites, vemos vuestro cuerpo de Êtreté y vemos lo que él necesita, cuando esto es necesario, en relación a nuestro Fuego del cual también hablé.

Pueden continuar.

Pregunta: deseo hacerles una visita el jueves. ¿Si no os percibo, puedo pediros de acompañarme?

Repito lo que dije: acompañamos vuestra carne sólo si es necesario, no contéis con  transportarnos a todos en vuestros asuntos o en vuestro Canal Marial. Os dije que no respondemos a vuestros deseos, sino al deseo de vuestro cuerpo.

Pregunta: ¿viven en familia como los humanos?

La comunidad de los dragones en su conjunto es una única familia, no hay otra familia, no hay familia en el sentido que vosotros lo entendéis. La noción de familia es un atributo específico de la 3ª dimensión disociada. Esto no existe en absoluto fuera de los mundos disociados. No necesitáis de familia cuando sois libres. Incluso en 3D unificada, dejáis un cuerpo, re-sintetizáis otro o creáis otro. No necesitáis ni de padre, ni de madre, ni de hijo. Como dragones, lo que podría acercarse más de lo que llamáis familia, es el conjunto de la comunidad de los dragones. Somos, cómo decir, transparentes los unos frente a los demás, y vivimos totalmente el hecho de que cada uno de nosotros es cada uno de los otros dragones, sin ninguna dificultad, lo que es exclusivo de la multi-dimensionalidad.

No estamos fijos en una forma, incluso si preferimos tal forma más que tal otra forma, pero no somos nosotros quienes decidimos, es la Inteligencia de la Luz. Nuestra conciencia no está limitada a una forma, incluso la del dragón que somos, sino que somos todos los dragones. Esto os es incomprensible con vuestro cerebro, vuestro cerebro no está hecho para esto, ni incluso vuestro corazón actual. No hay atribución de forma para cualquier dragón que sea, ya que podemos sintetizar, con toda tranquilidad, tanto como queremos, y presentar la misma conciencia en todos los cuerpos sintetizados sin límite alguno. Esto también os es incomprensible por supuesto.

Pregunta: sin embargo evocó el hecho de que había un dragón que era el más joven …

Soy yo.

Pregunta: … y que es el responsable de la comunidad …

Totalmente.

Pregunta: … pero dijo que estáis aquí desde hace mucho tiempo, antes de la llegada de la vida sobre tierra.

Exactamente.

Pregunta: ¿cómo es esto posible?

Porque prefiero un cuerpo joven que un cuerpo viejo.

Pregunta: ¿solo cambió de cuerpo, eso es todo?

Cambio de cuerpo a voluntad. Soy Erelim pero puedo ser cualquier dragón de esta comunidad u otro dragón. No hay fijación de la conciencia en los dragones. Tenéis tanta costumbre de funcionar dentro de un cuerpo y de un único cuerpo que lo único que se acercaría a esto, si busco en vuestras referencias aceptables, sería el proceso que fue llamado, me parece, de «walk-in consciente bidireccional », como era el caso con los pueblos intra-terrestres y Delfinoïdes. Simplemente para nosotros, el cambio de cuerpo se hace sin dificultad alguna – y la creación de un cuerpo también. Esto es exclusivo realmente de los dragones. Entonces efectivamente soy el más joven de la comunidad, pero soy también el más viejo. Mi conciencia está tan presente aquí  como en cada uno de los dragones de la Tierra.

Pregunta: ¿qué hay del color?

El color traduce algunas funciones. Como sabéis, allá arriba tenemos diferentes colores. El color pone simplemente de manifiesto una codificación vibratoria de Luz, y entonces tiene una función quizás un poco diferente, pero podemos también cambiar de color. Pero el color que llevo es el más adaptado a nuestro encuentro aquí.

Pregunta: el año pasado, fui a verles y recibí algún cuidado. ¿Podemos pedir algún cuidado o son ustedes quienes perciben la necesidad de uno mismo?

Si lo llamáis cuidado, desde el punto de vista de la persona, os equivocáis, ya que podemos romper un hueso si es necesario. Así que no contempléis los cuidados como una reparación de vuestro cuerpo de carne. He hablado de ajustamiento de vuestra carne de cara a la Eternidad, eso es todo. No estamos como los elfos, por ejemplo, interesados, si puedo decirlo así, por lo que llamáis la enfermedad o la curación; no lo contemplamos. No contemplamos ni el nacimiento, ni la muerte, ni ninguna rigidez en el seno de la forma, en la cual ahora estoy por ejemplo. Así que verdaderamente no estamos adaptados a los cuidados tales como lo entendéis; estamos adaptados, si es necesario para vosotros, a todo lo que expresé previamente a vuestras preguntas.

Incluso pienso que sería, cómo decir, peligroso y aleatorio contemplar algún otro cuidado que no sea el ajustamiento a vuestra eternidad, y dudo que lo llaméis cuidado al nivel de vuestro cuerpo de carne. El caso es diferente si existen en vosotros algunos linajes que nos permiten entrar en contacto con vosotros, no por el Canal Marial sino lo que diría cara a cara. Ahí es diferente porque corresponde a vuestro origen estelar o a uno de vuestros linajes. Pero en general y de manera preventiva, si puedo decirlo así, cuidamos la Tierra. Sin embargo, los que viven al lado de esos agujeros no pueden decir necesariamente que hemos cuidado la Tierra, sobre todo si llega a afectar sus casas.

Pregunta: después de haberles hecho una visita esta mañana, saliendo del claro, vi delante de mí una especie de niebla. A menudo percibo esta niebla dentro de mi casa. Ustedes me habían asegurado que tendría una señal exterior de la presencia de un dragón en mi casa. ¿Esta niebla es la señal?

Pues te diré simplemente que no es el dragón quien te dio esta señal, sino la Inteligencia de la Luz. Las únicas señales que damos, independientemente por supuesto de los encuentros, diría yo, cara a cara, se sitúan exclusivamente en unas señales interiores de vibración sobre las Puertas de las que hablé. Aunque por supuesto, durante nuestros encuentros, y en particular cuando nos desplazamos o cuando os desplazáis físicamente, digamos, dentro de nuestras comunidades, donde allí todo es posible. Pero la señal más importante está dentro de ti, a través de la vibración real de una de las tres Puertas que nombré.

Pregunta: desde que fui a verles, percibo algo fuerte al nivel del sacro y a veces donde las Puertas Profundidad y Precisión, así como la Estrella OD que trabaja también muchísimo…

La Estrella OD está ligada al Elemento Tierra. Es el punto cardinal del Elemento Tierra. Hay efectivamente una resonancia con esto.

Son también unas codificaciones de Luz, de ajustamiento de vuestra carne hacia vuestra conciencia y la Eternidad.

De hecho, escuchándome, leyéndome o aquí mismo, algunos de vosotros sienten la Puerta Precisión o Profundidad.

Pregunta: se dijo que al nivel de la Puerta Unidad, había una desaparición que correspondía a la desaparición cercana de este cuerpo. ¿Hay una relación entre esta desaparición y su acción sobre el punto Unidad?

Sí, cavamos unos agujeros. La acción sobre la carne de la Tierra, es decir el manto terrestre, por resonancia en vosotros, por supuesto, estéis donde estéis, aunque no transportéis ningún dragón, se traduce también a ese nivel. Actuamos colectivamente y de manera global en la Tierra, y os dije que vuestro cuerpo está hecho de la carne de la Tierra, ¿no es así?

Pregunta: ¿podría alumbrarnos un poco más sobre la codificación?

Hace falta de todos modos diferenciar la noción de codificación, tal y como algunos de vosotros la practican con diversas técnicas, y la codificación ligada a nuestra presencia o a nuestra acción sobre el manto terrestre. Esta codificación consiste en realizar una superposición y una fusión directa, en determinados lugares, entre el Eterno y el efímero. Como tal vez sabéis, porque fue explicitado por el Comendador hace ya muchos años, la codificación que realizamos es pues visible por vosotros por los agujeros que veis en la superficie de la Tierra, y como podéis constatar, para aquellos interesados en esto, son cada vez más numerosos y cada vez más grandes. Podemos evacuar, si puedo decirlo así, toda la cantidad de agua que deseamos en un determinado lugar sin que este agua se evacúe por los agujeros que hacemos. Así que hay una desaparición material del agua, simplemente, a través de nuestro soplo. Esto, una vez más, está destinado en favorecer el momento final.

La codificación que realizamos no requiere, cómo decir, de unas técnicas. Se realiza por sí sola, en todo caso cuando os atañe en vuestras carnes, simplemente de manera directa por nuestra presencia. Nuestra presencia, como la presencia de los elementales, tal y como habéis podido conocerlos, tiene unos efectos. Al nivel de los elfos, tenéis los vórtices de 5ª dimensión que están cada vez más activos, y ya fue comunicado. Nosotros, entramos en vosotros, no en vuestras conciencias sino en vuestros campos de Luz, en una región precisa que está a mitad de distancia, diría, entre la Puerta Unidad y el centro del Corazón, es decir en uno de los lados de lo que fue nombrado por el Arcángel Mikaël el Triangulo de la Nueva Eucaristía.

Esta codificación se realiza espontáneamente por nuestra presencia, no tenemos que hacer nada, sólo estar ahí. No trabajamos en el sentido de como podríais entenderlo a nivel técnico. En cuanto penetramos uno de vuestros campos de Luz, el trabajo se realiza por sí solo, sobre las Puertas que enuncié. Así que no puedo darte ninguna técnica o ningún protocolo que practicar, o pasos que seguir con relación a ello. Es simplemente nuestro encuentro entre vuestra carne efímera y nuestro cuerpo eterno y múltiple, que permite a la resonancia de la Luz crear lo que hay que crear, y restituir lo que hay que restituir. Porque en nuestra constitución, somos portadores, espontáneamente, de estos códigos de Luz ligados a nuestro Êtreté bajo la forma de unos dragones.

Así que no puedo decir mucho más, con palabras en todo caso.

Pregunta: ¿puede hablarnos de su Fuego con respecto al Fuego Ígneo?

Nuestro soplo o nuestro Fuego, ya que a menudo hay una conjunción– como sabéis, hace  falta aire para tener fuego, en este mundo por lo menos. Para tener Fuego vibral o Fuego Ígneo, no hace falta aire, hace falta Éter, hacen falta unas partículas adamantinas. Estructuramos sin quererlo, porque es natural para nosotros, las partículas adamantinas en unos conjuntos que ya no son las partículas adamantinas originales sino que ensamblamos, por nuestra presencia, estas partículas adamantinas de cuatro en cuatro. Es este ensamblaje de partículas adamantinas que, os lo recuerdo, están constituidas de seis partículas de prâna cada una, lo que crea una estructura geodésica que será reconocida como una codificación de Luz por vuestro cuerpo de carne.

Y esto se realiza simplemente por nuestro soplo y nuestra presencia, como dije, en un lugar preciso de vuestros campos de Luz, entre el Canal Marial, en su parte final, y el corazón. ¿Responde esto a tu pregunta?

Pregunta: ¿esto activa o aumenta el Fuego Ígneo?

En un primer momento, puede amplificar considerablemente el Fuego vibral, permitiendo lo que conocéis, no unas desapariciones sino una sensación de adormecimiento en el cuerpo, seguido a veces efectivamente por una desaparición. Cuando os levantáis con un cuerpo pesado, o cuando de un golpe sentís una cierta pesadez, corresponde a la adjunción en vuestras estructuras, por la Inteligencia de la Luz o por nuestras presencias, de estos códigos de Luz con formas geodésicas. Y evidentemente, hay un nuevo equilibrio, y como en todo nuevo equilibrio en el seno de lo efímero, hay un tiempo de adaptación. Pero efectivamente, independientemente de algunos desórdenes en vuestros cuerpos, como dije, puede ser simplemente esta sensación de pesadez que ocurre de improviso o que se manifiesta por la mañana al despertarse o por las tardes, o algunas mañanas.

Pero acordaos que no todo está ligado a nuestra acción, la Inteligencia de la Luz es sin lugar a duda preponderante con respecto a nuestra presencia. Sólo intervenimos cuando es necesario para vuestra carne. Y que, de todos modos, la acción que realizamos sobre el manto terrestre se realiza de la misma manera en cada uno de vosotros.

Así que lo repito una vez más, no hay ninguna obligación, pero hay algunos hermanos y hermanas humanos para los que este empujón es necesario al nivel del cuerpo. Hasta diría, este zarpazo.

Pregunta: nos ha sido propuesto llevar con nosotros una septaria para facilitar el contacto con ustedes. ¿Cómo perciben el hecho de que alguien lleve esta piedra?

Es muy simple. Las septarias, como las nombráis, son un ensamblaje de diferentes minerales que se han juntado bajo el efecto de nuestro soplo desde tiempos inmemoriales, pero que no tienen nada que ver con el habitual génesis de los cristales; informaos. El simple hecho de llevar estas piedras con vosotros, realiza un contacto, aunque no tengamos que intervenir en el seno de vuestras Puertas que nombré, o de vuestra estructura cardíaca al lado de vuestro corazón. No obstante, la septaria os vuelve más permeable a nuestro contacto, aunque no sea necesario, simplemente si es interesante, sea cual sea la curiosidad, para establecer un contacto con nosotros, al igual que podéis establecer unos contactos con los elfos o con cualquier otro pueblo de la naturaleza.

Así que la septaria hará que resuenen en vosotros determinadas estructuras corporales que permiten, si puedo decirlo así, establecer una relación más fluida y más fácil. La septaria no tiene, si la habéis tenido, ninguna propiedad especial sobre vuestra conciencia como los demás cristales, sólo es una especie de llave, si puedo decirlo así, permitiendo entrar en comunicación.

Pregunta: ¿sea cual sea el lugar dónde nos encontramos?

Eso es. Si el contacto con los dragones, la comunicación con los dragones es útil para vosotros, necesario para vuestro cuerpo, o útil para vuestra conciencia con relación a vuestros linajes o a vuestro origen estelar.

Pregunta: hace dos meses, sentí un dolor, durante varios días y muchas veces al día, entre el punto Unidad y el 9º cuerpo. ¿Es debido a su acción?

Puede ser debido a nuestra acción como a la acción de la Inteligencia de la Luz, tal y como lo estipulé. Acuérdate que sea cual sea el trabajo, hay una correlación entre el trabajo que realizamos sobre la carne de la Tierra y vuestra carne. De hecho, si establecemos una comunicación por el hecho de tu origen o de tus linajes, o por una utilidad que no sea la que definí como acción hoy, entonces en ese momento nos percibirás. Acuérdate también que las modificaciones del manto terrestre se repercuten de manera muy lógica en todas las carnes de la Tierra. Así que no puedo decirte si lo han hecho los dragones o si simplemente tiene que ver con el trabajo que realizamos con la Tierra, lo que es estrictamente lo mismo.

Pregunta: ¿podemos decir que ustedes favorecen el Fuego Crístico en nuestros cuerpos?

Sí, efectivamente. Nuestra acción, lo repito una vez más porque es importante, se realiza directamente en vuestra carne o indirectamente por la acción que llevamos sobre la carne de la Tierra.

Pregunta: ¿el hecho de sentir una gran afinidad con el Elemento Fuego significa que tenemos un vínculo especial con ustedes?

Un vínculo y una resonancia, ciertamente. Ahora, más que esto, es muy variable, pero la resonancia y la afinidad, sí. Todo lo que atañe al Fuego tiene que ver con nosotros, pero no únicamente. Quiero decir que no somos los únicos.

Pregunta: tengo ganas de decirle que le amo. No sé porque, pero sé que es importante para mí decírselo. Y le doy las gracias.

Te haré una visita esta noche.

Pregunta: Todo el mundo va a decirle que le ama.

Oh, algunos de vosotros aquí, ya los conozco bien. Y de hecho, no sólo aquí. Acordaos que nuestra conciencia, sin serlo totalmente, podría de alguna manera ser asimilada a una conciencia colectiva. No un espíritu de colmena, porque somos totalmente independientes, autónomos y libres, sino porque tenemos la posibilidad de conectarnos los unos a los otros y de actuar en sinergia, estemos donde estemos en la superficie de esta tierra. En este mismo momento, de hecho, algunos de vosotros comienzan a entrar en vibración al nivel de la Puerta Unidad, aquí y en otras partes.

Pregunta: ¿otras comunidades viven cerca de sus comunidades de dragones o cada comunidad vive de manera independiente, en unos lugares específicos?

Hay por supuesto otros habitantes de la naturaleza próximos a nuestros lugares. No hay ninguna antipatía o antinomia con los elfos, las hadas, los silfos, las salamandras y todo lo que podéis encontrar como pueblos de la naturaleza. Simplemente nos gustan los espacios, cómo decir, aireados. No necesitamos ocultarnos como lo hacen por ejemplo las ondinas. No tememos nada de vosotros, lo que no suele ser siempre así a la inversa.

Pregunta: algunos irán a celebrar la Liberación de la Tierra en los Círculos de Fuego. ¿Estará usted allí?

Os dejaremos con la Confederación Intergaláctica de los Mundos Libres y con los Arcángeles, llevaremos a cabo otros trabajos en la Tierra.

Pregunta: una vez estos trabajos acabados, ¿cómo celebrarán la Liberación final?

No tenemos nada que celebrar porque ya estamos liberados. Seguiremos incansablemente, sin tener este objetivo de finalizar algo, con total libertad, dentro de la Tierra de nueva dimensión. He dicho bien: « dentro de la Tierra ».

Pregunta: ¿hay un vínculo o una resonancia entre los dragones y el pájaro de fuego llamado phoenix?

Por la calidad del Fuego, sí, pero un phoenix no es un dragón, aunque podamos intercambiar también sin ninguna dificultad con el phoenix. El phoenix es, cómo decir, más exótico en la tierra, al igual que los unicornios. Las comunidades de elfos, de dragones, de gnomos, de ondinas, son las más importantes.

Pregunta: ¿tienen ustedes una relación con la constelación del Dragón?

Tal y como dije, estamos en comunión y en comunicación con todas las constelaciones. Como sabéis, cada cuerpo de eternidad, sea cual sea la forma empleada, humanoide o no, y a fortiori también los dragones, es tributario, diría yo, de la constelación del Dragón. No tenemos un ADN como vosotros. Estamos constituidos en cambio por las mismas estructuras elementales a través de nuestro cuerpo de Êtreté y de los triángulos elementales. Así que por supuesto, la cantidad y los códigos de Luz presentes en el seno de estos elementos son responsables en parte de nuestra forma.

No olvidéis que la forma de un dragón es un cuerpo de manifestación de la conciencia, y que nos consideramos como dragones pero también como cualquier otra forma de vida, ya que el Fuego está presente en toda vida y en toda dimensión. Pero no somos los agentes creadores del Fuego, ni siquiera los guardianes del Fuego.

Pregunta: ¿cada comunidad de seres está allí en servicio a la Tierra para su Liberación, o están allí libremente desde siempre?

Estamos ahí libremente desde la noche de los tiempos. Pero siendo unos seres de servicio y de Amor, como todos vosotros, obramos en función de las circunstancias – y estas circunstancias, lo sabéis, son particulares. El trabajo, por ejemplo, de perforación de la Tierra podría ser efectuado perfectamente por algunos de vuestros hermanos, por ejemplo los Arcturianos, pero es mucho más fácil para nosotros realizarlo, por nuestra invisibilidad y por la potencia de nuestro soplo.

Pregunta: ¿hay otras comunidades de dragones en otras tierras por liberar?

Estamos omnipresentes, así que por supuesto– y estamos en contacto con ellos muy fácilmente – tenemos también otras comunidades de dragones. Os dije que estábamos conectados por todas partes, parecido un poco a lo que creo nombráis vuestro internet. Hay una red, pero esta red no está a nivel planetario, está a nivel de todos los universos. Así que estamos presentes tanto en dimensiones, si puedo decirlo así, que están al límite del antropomorfismo, como en unos mundos todavía encerrados o que fueron liberados hace poco tiempo.

Pregunta: ¿los agujeros que hacen en la tierra corresponden a una red particular?

No, se trata de hacer estos agujeros en las zonas que calificaría de tensión al nivel del manto terrestre, y de permitir, cuando haya llegado el momento, que el reequilibrado del manto de la Tierra se haga según un orden preestablecido por la Luz. Los elfos, me parece, os han hablado de las nuevas líneas de Luz; nosotros, os hemos hablado de los agujeros. Pero estos agujeros, desde nuestro punto de vista, no son unos agujeros; son unos agujeros en el manto terrestre, pero son completamente otra cosa en la dimensión donde evolucionamos. Facilitamos, como dije, la superposición de la Tierra de nueva dimensión con la de su antigua dimensión.

Pregunta: ¿quiere decir que estos agujeros son portadores de una vibración particular en su interior?

No os aconsejo adentraros en ellos, corréis el riesgo de no poder volver a salir nunca. Entonces no podemos verdaderamente decir que son unos vórtices, no podemos verdaderamente decir que a vuestros ojos o a vuestra percepción, se trate de la vibración de un vórtice, en absoluto. Realizamos en cierto modo unas líneas punteadas que permitirán resquebrajar el manto con la influencia de la efusión final de la Luz para que sea más conforme, eso es todo. El problema es que estamos obligados en realizar estos agujeros sea cual sea el entorno, pues a veces hay unas viviendas humanas muy cerca, o encima, ahí no podemos hacer nada.

Pregunta: ¿los humanos que están sobre estos agujeros y que caen en el agujero están liberados de golpe?

Están liberados.

Pregunta: ¿cuáles son los servicios que prestan las ondinas o los gnomos con relación a los suyos?

Pues esto, lo veréis con ellos. No tenemos ni la pretensión ni el interés de inmiscuirnos, en cierta medida, en su acción. Evidentemente sabemos perfectamente lo que realizan, pero les dejaremos a ellos expresarse al respecto.

Pregunta: ¿qué pasa con el agua cuando ustedes soplan?

Era un agua de abajo, se vuelve un Agua de arriba. Podríais decir que se ha vaporizado en cierto modo, pero sobre todo se ha transmutado, regresa al Agua de arriba.

Pregunta: ¿y la tierra cuando ustedes soplan?

Se vuelve Éter.

Pregunta: ¿qué es lo que pasa por sus ojos?

El Amor. Y una forma de determinación, podríais llamarlo así.

Pregunta: desde hace un rato, un dragón me mira a los ojos y no logro apartar los ojos.

Es efectivamente así como ocurre. Es nuestro propio Corazón a Corazón, y con vosotros, es un Ojo a Ojo. El Fuego del Espíritu, el Fuego vibral y el Fuego Ígneo pasan por nuestros ojos, independientemente de nuestro soplo. Más vale que sea así de hecho y que no sople sobre ti.

Pregunta: estoy lista para ser consumida…

Cada cosa está en su sitio y cada cosa a su debido tiempo.

Pregunta: ¿puede hablarnos del Absoluto, desde su perspectiva y con su lenguaje?

Me parece que un clamoroso interviniente os dijo que no se podía hablar del Absoluto. No veo lo que podría añadir a eso, salvo miraros a los ojos.

…Silencio…

La única frase que podría acercarse a un discurso sobre el Absoluto sería: « Todo es Uno ».

Pregunta: ¿son ustedes unos facilitadores de Amor que literalmente rebosa el Amor en su presencia?

Tal es el Fuego de Amor de la mirada de brasas del dragón.

Pregunta: ya que usted va a visitar esta noche a María-Magdalena, mi habitación está justo al lado, le invito también a hacerme una visita si así lo desea.

Veremos si podemos hacer una visita de grupo.

Pregunta: usted evocó su soplo de fuego, su mirada de brasas y sus zarpas, ¿hay una relación con el signo de Silo que fue propuesto, sobre el pecho?

Exacto.

Pregunta: usted evocó su acción en la superficie de la Tierra, ¿y dentro de la Tierra? ¿Está hueca?

La Tierra está hueca pero no la totalidad de la Tierra, en ciertos lugares, allí donde vivían por ejemplo las comunidades Delfinoïdes de la Intratierra, o incluso bajo algunos países. Pero esta Tierra hueca no es circular, no puede serlo en todas partes a la vez, aunque existan, cómo nombrarlos, unos pasillos de comunicación. ¿Cuál era la pregunta con relación a esto?

Pregunta: usted habló de aquello que pasa en la superficie, ¿pasan algunas cosas actualmente dentro de la Tierra?

Sí. Os hablé de los agujeros que creamos para facilitar el desgarrón del manto, llegado el momento. Hay también, desde la Liberación de la Tierra para vosotros, una capacidad más grande para nosotros para originar lo que nombraríais unos pilares de Luz, y al contrario que antes, no están destinados a favorecer el desgarrón del manto terrestre en el momento de la Ascensión de la Tierra, sino más bien, esta vez, a estabilizar algunos lugares. En este caso creamos con nuestro soplo una especie de ceniza de dragón, si puedo decirlo así, que conecta el núcleo cristalino precisamente en ese lugar. Esta combustión y estos pilares de Luz, en cambio, no tienen la misma envergadura si puedo decirlo así, el mismo diámetro, perdón, que los agujeros de la Tierra. Son unos lugares donde cristalizamos la roca, en cierto modo, para hacerla más rígida en esos lugares específicos.

Pregunta: ¿tiene que ver con los grandes pilares de Luz que observamos en algunos lugares de la Tierra?

No, no creo. En general, estos pilares de Luz están ligados a unas construcciones de superficie o profundas, que por su forma están destinadas a acoger o reenviar la Luz según los casos. De la misma manera que los Círculos de Fuego son unas estructuras que drenan la Luz hasta el núcleo cristalino – misión cumplida en cuanto a esto–, del mismo modo las otras construcciones de superficie, o en profundidad, están destinadas a intercambiar las codificaciones de Luz. Pero no está ligado a nosotros, no construimos ninguna estructura arquitectural.

…Silencio…

No tenemos más preguntas, le damos las gracias.

Permitidme seguir todavía unos minutos, preparo nuestro encuentro de esta noche.

El conjunto de los dragones de la comunidad de Hermio y de la Tierra os saluda, hermanos y hermanas humanos reencontrados.

Permitidme a mí también de bendeciros en el Fuego de mi mirada.

Os doy las gracias por vuestra escucha y por vuestra presencia.