viernes, 2 de enero de 2015

SIN OJOS - 26 11 2014



SIN OJOS
26 noviembre 2014

Soy Sin Ojos. Saludo en usted su Eternidad y su Llama de Amor.

Hace mucho tiempo, tuve la oportunidad de aclararle las diferencias que existían entre la visión del Corazón y la visión del tercer ojo; voy hoy a continuar esto hablándole de lo que es posible ver, a través de la misma visión del tercer ojo rectificado, o el mismo al nivel de la visión del Corazón. Voy hablarle de visiones tales como sobrevienen en el seno del Cuerpo de Eternidad.

En primer lugar, vamos a contemplar lo que se produce cuando la visión de la personalidad se apaga, cuando la visión del Corazón y la visión de la cabeza se borran delante de la visión tal, como lo considera su propio Cuerpo de Eternidad. La visión en el seno del Cuerpo de Eternidad no obedece a las reglas presentes en el seno de la visión del Corazón inscrita en su intimidad. La visión del Cuerpo de Eternidad se define y totalmente es, diría, impermeable a un proceso exterior. La visión de Eternidad le da a ver, primero por pequeños trozos y luego en su carácter global, lo que es llamado el Cuerpo de Eternidad. Este Cuerpo de Eternidad no tiene que ver nada con el cuerpo astral. Es profundamente diferente de eso. Su Luz no es irradiada por fuera, sino es emanada de sí mismo. Este Cuerpo de Eternidad está constituido por formas energéticas, que se despliegan en sobreimpresión de su cuerpo físico y en las que su Conciencia puede pasar cada vez más a menudo y cada vez más precisamente, con una visión cada vez más neta de lo que es. De la misma manera que los ojos de carne pueden contemplar su mano, del mismo modo el Cuerpo de Eternidad se ve a sí mismo a través de sus funciones y sus estructuras.

Vamos a precisar, antes de volver a este Cuerpo de Eternidad, por darle las manifestaciones que sobrevienen al nivel de la Corona Radiante de la cabeza, y señalan de manera indudable que usted logra ver lo que tiene que ver más allá de la visión de los ojos, más allá de la visión de la cabeza, y más allá de la visión del Corazón. Podríamos, para dar un nombre, llamar esto la visión de la Conciencia. Esta visión de la Conciencia no tiene que hacer de un órgano ocular, ya que ver en aquel caso estrictamente no tiene que ver nada con la aparición de una imagen cualquiera que sea, pero en cierto modo una comprensión inmediata que no pase por el filtro del mental, que no existe en el seno del Cuerpo de Eternidad, hasta en el seno de la superposición con cuerpo efímero. Esta visión de la Conciencia va a expresarse diferentes maneras.

Llegar a la visión de la Conciencia, ya es establecerse en la Última Presencia, en la Presencia Infinita, en la Morada de Paz Suprema. En el momento en que usted toca y usted instala la Presencia Infinita, la pantalla mental, como la visión del Corazón, va a volverse totalmente blanca, en la cual no puede aparecer ninguna visión, ninguna imagen primeramente. En el momento en que la estabilización en el seno de la Luz blanca y en el seno de la Morada de Paz Suprema se establece - lo que puede tomar de algunos segundos a algunos minutos de vuestro tiempo - En aquel momento, usted va a pasar, antes o después, por estratos intermediarios que no conciernen de ninguna manera a la visión de la Conciencia. La visión de la Conciencia va a darle primero a vivir y a percibir de manera directa, sin pasar por lo que es llamado un centro energético o chakra, la visión de su propio Cuerpo de Eternidad en su constitución. Del mismo modo, lo decía, que sus ojos ven su mano y ven el entorno, su visión interior atada a la Conciencia ve su interioridad y lo que se celebra allí. Esto necesita una identificación y una visión, primero vagas y luego cada vez más precisas, de su propio Cuerpo de Eternidad, en el momento en que usted toca y establece la Morada de Paz Suprema, caracterizada por la Luz blanca uniforme, de un blanco lechoso, Vibral, que es el Éter en su totalidad.

Luego usted penetra sin quererlo, en Conciencia, en su propio Cuerpo de Eternidad. Por analogía, es como si fuera posible, y esto es a veces posible, penetrar y ver el interior de su propio cuerpo, bien en la vista física de los órganos, como en la visión etérica de todo elemento constituyente de su cuerpo. Le recuerdo que el Cuerpo de Eternidad no conoce la materia ni la dualidad. Este cuerpo de Eternidad es una estructura Vibral cuya plasticidad es total. El despliegue de los potenciales de este Cuerpo de Eternidad - Según las Dimensiones que usted recorre y explora, si esto es para usted el caso - va a traducirse en primer lugar por la visión sucesiva y luego permanente diferentes Triángulos elementales de la cabeza. Estos Triángulos elementales de la cabeza se le consagran a ver, pues no con ojos que no existen, sino directamente por vía Vibral, y esto independientemente de lo que usted llama chakras, que pertenecen a este mundo.

Así, usted va a ver lo que llamaría, "enrejado etérico". Este enrejado etérico se manifiesta en las Dimensiones Unificadas en el momento en que usted mismo (a) pase en Conciencia Unificada. En aquel momento, el enrejado etérico normal aparece en usted bajo la forma de una cuadrícula al nivel del entorno. Luego, al nivel de su Cuerpo de Eternidad, usted va percibir el circuito Vibral que constituye en primer lugar las Descendencias que son las suyas, al nivel de lo que llamaremos "ADN espiritual". Estas Descendencias corresponden, por supuesto, a los Triángulos elementales situados al nivel de su cabeza. El principio de percepción de estos Triángulos se hace en general por el Triángulo que corresponde al fuego, luego por el Triángulo correspondiente al aire, luego al agua, y por fin a la tierra. Esto se acompaña de percepciones. De la misma manera que con su conciencia ordinaria usted es capaz de percibir la posición de su dedo y de moverse, hasta sin mirarlo, aquí, al nivel de la Conciencia Eterna misma, usted tiene la posibilidad de ver, sentir, directamente percibir sus triángulos elementales correspondiente a sus cuatro descendencias. Éstos se manifiestan en forma de Triángulos de Luz.

Usted va a observar cuadrículas energéticas, cuadrículas etéricas, creando en el seno del Cuerpo de Eternidad, estructuras la mayoría de las veces triangulares que se parecen a Triángulos radiantes de fuerzas. Voy a tomar un ejemplo muy simple que hay que comprender: al nivel de lo que es llamado el cuerpo de vitalidad en el seno de lo efímero, existe un Triángulo que raya de energía dónde se recogen energías etéricas rarificadas. Este Triángulo de energía que raya en el seno del efímero está constituido por lo que ha sido llamado el segundo chakra, el tercer chakra, el chakra del bazo o Punto Atracción. Esto es el Triángulo que raya el más importante del cuerpo físico - etérico de este plano. Una vez el Cuerpo de Eternidad presente, en sobreimpresión en usted, este Triángulo radiante es reemplazado por otro Triángulo radiante que comprende: el chakra del bazo, el chakra del hígado y el punto OD. La energía etérica devuelta a su libertad se manifiesta pues por uno de estos Triángulos. Existe  allí innumerables. Existen circuitos innumerables en el seno de este enrejado etérico que constituye la totalidad de su Cuerpo de Eternidad. Al nivel de la estructura energética, nada es inmutable, todo es móvil. De la misma manera que sus dedos se mueven, sus Triángulos elementales se mueven para generar un cierto número de procesos de Conciencia que usted hace ver con la Conciencia directamente. Esta visión no es localizada al nivel de los Triángulos, sino es la primera cosa que aparecerá en usted tan pronto como el Cuerpo de Eternidad estará en sintonización y en superposición del cuerpo efímero.

Cada Triángulo elemental posee tres hilos de Luz que unen los puntos uno por uno, y pueden traducirse o por la visión de este enrejado etérico triangular, o sea por un color extremadamente preciso para cada Elemento, que le dejará descubrir por usted mismo (a) porque el conocimiento exterior no sirve para nada. Puedo sólo darle las indicaciones que permitan a usted identificarse en los primeros tiempos del establecimiento de la Eternidad en el seno del efímero, en los primeros tiempos de la manifestación tangible, concreta y perceptible, de este Cuerpo de Eternidad.

Todos los Cuerpos de Eternidad, en todos los planos y en todas Dimensiones -hasta el límite de lo que ha sido llamado el límite del antropomorfismo - le dan a ver los Cuerpos de Eternidad en su despliegue según las Dimensiones. Esta plasticidad es totalmente efectiva e inevitable, ya que es la conformación de su Cuerpo de Eternidad que hace que usted pueda explorar tal Dimensión o tal otra Dimensión, tal Descendencia estelar o tal otra Descendencia estelar, en función justamente de la activación de la Vibración de cada uno de los Triángulos elementales de la cabeza.

En el seno de estas estructuras, a su vez un número de estructuras va aparecer en usted a medida, concerniendo a este enrejado etérico del Cuerpo de Eternidad. Si usted trata, por el pensamiento, de ver el resto del Cuerpo de Eternidad, mientras la Luz Adamantina íntegramente no reemplazó el fuego vital, usted no tiene ninguna posibilidad de ver con la Conciencia su Cuerpo de Eternidad. En el momento en que la visión de sus Triángulos elementales se hace, de dentro de usted, la exploración dimensional puede proseguirse, o si usted prefiere, empezar de nuevo. En aquel momento, a medida del tiempo que fluye, pudiendo tomar algunos minutos, algunos días o algunas semanas, usted va a recuperar el funcionamiento de su Cuerpo de Eternidad, no para evitar este plano en tanto que éste no se disuelve, sino mucho más para darle las herramientas de su propia autoexploración.

En los tiempos cuando usted va a percibir, como usted ve su mano pero no por los ojos, por el ojo de la Conciencia si puedo expresarme así, que está en todo en el seno del Cuerpo de Eternidad, usted va a observar la actividad de los Triángulos elementales y de las líneas principales que recorren ciertos ejes que han sido llamados la Cruz Cardinal y las diferentes Cruces que le han sido descritas he aquí hace años. El hecho simple de verlos permite su actividad, y permite desplegarle en el seno de Multiversos, Multidimensiones y en el seno del conjunto de las manifestaciones dimensionales.

Cada uno de ustedes no es hecho a explorar esto, otros se complacerán con la Luz blanca, otros vivirán la misma desaparición del Cuerpo de Eternidad. Pero existe no obstante, un reconocimiento previo del conjunto de los Triángulos elementales. Si usted pide, antes de cerrar sus ojos, antes de alinearse, a estar en su Cuerpo de Eternidad, éste aparecerá en usted muy naturalmente, sin buscar, sin hacer un esfuerzo, sin ningún protocolo, sin ninguna deriva posible.

El interés no es tanto analizar lo que se realiza, excepto al nivel de los Triángulos elementales, porque es para usted la zona más evidente que hay que explorar, y usted comprobará muy rápidamente, según el color, la modificación de color de uno de estos elementos del Cuerpo de Eternidad de forma triangular: el color, el brillo, el trozo que va a cambiar. El posicionamiento al nivel del punto superior de los cuatro Triángulos elementales y del punto inferior del Triángulo devuelto del Fuego va a dejarse observar. La Vibración se intensifica, la coloración cambia y le da en aquel momento acceso a esferas múltiples, sin ningún esfuerzo, y de manera instantánea.

Así, la acción de los cuatro Elementos le dará a ver, en el momento en que éstos son pacificados y el momento en que únicamente se manifiestan sobre un modo Vibral y no sobre un modo vital, y en aquel momento usted va a poder explorar a su Ser interior en todas sus dimensiones y en todos sus componentes. Usted va a percibir muy rápidamente que esto le es hecho posible porque esto es su camino en el seno de este mundo, antes de desaparecer en este mundo. Esto puede traducirse por lo que ha sido descrito por personas innumerables que han explorado la interioridad de su Ser, no al nivel del cuerpo físico ni etérico, sino mucho más al nivel del conjunto del Cuerpo de Eternidad. Que debe ser vivido en aquel momento, no ser buscado, programado, ni anticipado. Retenga que todo esto se hace sin ninguna voluntad, de manera totalmente espontánea y natural, y corresponde exactamente al despliegue, en el seno de este mundo, de las Partícula Adamantinas, de manera total.

Así, a medida de la reducción de la separación entre los planos que estarán desapareciendo de manera total, usted tendrá cada vez más acceso a esta percepción. Y hasta, diría, al nivel de la visión física y no solo al nivel de la visión del Corazón, como al nivel de la visión interior en el seno del Cuerpo de Eternidad, le será dado a ver ciertas cosas de este mundo. Las cosas de este mundo no serán vistas de manera segmentada, sino se le consagrarán a ver por la Conciencia misma, como la línea directiva y la línea conductora de toda materia, es decir, que usted simplemente no verá lo que es material y pesado, sino el entorno sutil e invisible hasta ahora, de cada Ser en todos sus cuerpos, efímeros como eternos. Esto le dará a ver de manera espontánea, y sin buscar lo que sea, su identidad estelar y la identidad estelar de todos quienes usted observará como hermanos y hermanas, también en Eternidad como cuando no están en Eternidad, ya que éste no está presente. Usted tendrá pues acceso, primeramente, a la visión y a la arquitectura de lo que es llamado cuerpos sutiles que están dentro del cuerpo, y por supuesto, por fuera del cuerpo. Pero las visiones más importantes esencialmente conciernen a lo que es atado a las Descendencias estelares, a los Orígenes estelares y a la constitución de los Triángulos elementales de la cabeza, que le darán a ver directamente, sin la herramienta intelectual, sin la herramienta perceptual, de modo que llamaría la visión Directa, que no pasa más ni por el Corazón ni por la cabeza, sino que directamente se imprime en la Conciencia. Así, le será hecho observar sin ninguna proyección, simplemente por inmersión en el seno de su propio Cuerpo de Eternidad, todo a lo que ustedes lleven atención, no para juzgar sino para hacer sus primeras experiencias de lo que ustedes son en Eternidad, antes de que ustedes sean devueltos a vuestra Eternidad de manera definitiva.

Se trata pues de una forma de aprendizaje, pero este aprendizaje no es en ningún caso un trabajo. Es justo un dejar hacer y un abandono, es decir que lo que sea visto, convendrá no procurar, en el seno de la conciencia ordinaria, apropiarse o interpretar, o buscar un sentido o un significado a lo que es percibido, sino como siempre de dejar la experiencia vivirse. Esto le traerá a una comprensión que calificaría de natural, que no pasa por ningún filtro de lo efímero, ningún condicionamiento que todavía pueda existir, de una manera por cierto limitada, y que corre peligro de inducir en error. Esta visión será directa. No pasa por el Corazón, ni por un sentido vibratorio, sino mucho más por la instalación, en la duración, en el seno de la Morada de la Paz Suprema. Lo que es dado a ver simplemente es, como lo digo, el principio de la experiencia en el seno de vuestra Eternidad. Esto efectivamente necesita de pasar por un cierto número de elementos que le devolverán a su Autonomía total y a su Libertad total.

Así pues, no hay nada que hay que procurar ver, simplemente establecerse en la Morada de la Paz Suprema, y muy naturalmente se le revelarán la Luz blanca, La infinita Presencia y las estructuras del Cuerpo de Eternidad, progresivamente, a medida de los días y semanas, a medida de su ritmo interno, pero también a medida que el ritmo de La Tierra en el establecimiento de la Luz sobre ella misma, con el fin de realizar lo que ha sido anunciado, no solamente la Liberación de La Tierra, sino la Ascensión de La Tierra en otra Dimensión, dejando como un entretejido o como un fantasma La Tierra de la tercera dimensión, como totalmente esterilizada. Esto se producirá por un salto cuántico de la Conciencia, tal como los Arcángeles - y en particular Anaël - pudo le explicárselo durante el año 2012, en su última parte.

Así, usted tendrá los marcadores fiables y precisos de la presencia del Cuerpo de Eternidad. Así, desde su vista y presencia obtenida, le incumbirá llevar las experiencias sin procurar dirigir alguna, tales como ellas se presentan a su Conciencia porque éstas son las más naturales, que se presentarán, las más espontáneas, sin ningún esfuerzo de la persona y sin ningún esfuerzo de la Conciencia Eterna. Esto le permitirá explorar lo que es necesario para usted, con arreglo a su posicionamiento, y con arreglo a lo que es llamado su devenir, si devenir hay.

Así pues, durante esta fase que se inicializa desde muy poco tiempo, conviene no estar en la escucha de manera exagerada, sino ante todo establecerse en la Morada de la Paz Suprema, cuyo marcador -más allá de la Alegría y más allá de la Beatitud- es la aparición de la Luz blanca, la que vendrá a aparecer en usted, a su ritmo, según el calendario de La Tierra, también su propia Verdad Eterna en su estructura y su funcionamiento.

Entonces pues, no habrá más posibilidad, en aquel momento, de escapar de su propia Eternidad de un modo como de otro. Por supuesto, usted no tendrá todos los datos de funcionamiento de este Cuerpo en la inmediación del instante vivido en el seno de la Morada de la Paz Suprema. De la misma manera que el recién nacido y el niño de pecho aprende a marchar, del mismo modo el Cuerpo de Eternidad está constituido de golpe, pero aprender a utilizarlo necesita también de una forma de aprendizaje que se hace espontáneamente en ciertos casos, pero que será de todo modo el objeto de un desarrollo particular una vez pasado el Choque de la Humanidad, durante el período de transición dimensional de La Tierra.

Usted no tiene que preocuparse pues de otra cosa, que de vivir lo que es propuesto espontáneamente por el Cuerpo de Eternidad, sin procurar de ninguna manera dirigir lo que sea. Porque es el mejor modo de dejarse penetrar por lo que es vivido, por lo que es visto, sin interferir de ninguna manera, porque usted todavía no tiene la posibilidad de controlar y de dirigir totalmente este Cuerpo de Eternidad, lo que será el caso desde la Catalepsia consumada, es decir, después de lo que María le recordó que son los Tres Días de Tinieblas. Hay pues una postura en resonancia de este Cuerpo de Eternidad, por el acceso a la Morada de la Paz Suprema, organizando en usted y sin participación de la voluntad de la persona, un cierto número de experiencias que acaban de manera general en un fortalecimiento de la Morada de la Paz Suprema, en un fortalecimiento si esto es posible, de la Alegría, y sobre todo, de un principio de disolución del efímero, sea en sus diferentes componentes, es decir, tanto el cuerpo físico como la conciencia ordinaria, como todas las experiencias y todos los condicionamientos, así como el mental en si mismo y el cuerpo emocional en si mismo, pudiendo darle a veces la impresión de no estar adaptado más a la superficie de este mundo, o a su vida. Es un período de transición que pasará de manera más o menos consciente y más o menos evidente, hasta antes del principio de la Catalepsia.

Una vez pasada la Catalepsia, la libertad será total para usted, que usted sea en la superposición sobre su cuerpo físico, de su Cuerpo de Eternidad, o simplemente en el seno del Cuerpo de Eternidad, si el cuerpo físico no es más que una piel donde usted no vive más. Desde aquel instante y después de la Catalepsia, se producirá un cierto número de acontecimientos que no necesitarán ninguna interpretación, como en el momento de la visión de la Conciencia en el seno de la Conciencia de Eternidad, porque esto no se presta a ninguna discusión, a ninguna interpretación y a ninguna proyección.

Lo que se realizará por dentro de este Cuerpo de Eternidad le permitirá completar útilmente, por el vivido, las funciones de las diferentes partes y las estructuras energéticas de este Cuerpo de Eternidad. Esto no puede ser descubierto más, sino que simplemente le di detalles que se le manifestarán por una visión diferente de lo que ha sido llamado la visión del Corazón. Aquella visión no es sostenida por un órgano, sino comprende el conjunto de la estructura energética, en primer lugar los cuatro Elementos y sus Descendencias, así como el ADN espiritual en el seno de las Luces triangulares de la Corona Radiante de la cabeza, para investir después el Cuerpo y manifestársele.

Un cierto número de elementos será comunicado después de la Catalepsia, a los que tendrán este Cuerpo de Eternidad activo, estén o no con su cuerpo físico, lo que no hará de todos modos ninguna diferencia a la Conciencia que será en el Cuerpo de Eternidad, sea que el cuerpo físico esté allí o no. Esto corresponde realmente y concretamente a la fase de la Ascensión individual y colectiva que empieza ahora, al compás de sus vivencias, sus experiencias y sus posicionamientos. Esto ha sido llamado la Asignación Vibral, pero también la Iluminación de lo que quedaba iluminar en toda Claridad, en toda Precisión.

Este proceso es un proceso normal. Puede ser vivido a veces como lo que sorprende, o tanto más fácilmente si usted  tiene la capacidad de desaparecer en el seno de la Conciencia. No hay regresión en el momento en que vuelve. No es un bloqueo de lo Absoluto o una mirada atrás, sino mucho más la explotación del potencial de lo Absoluto que usted es. Esto corresponde a la Liberación. La Liberación se hace con o sin el cuerpo, con la misma disposición y la misma facilidad, en el momento en que habrá una sincronización entre vuestro momento individual y el momento colectivo, lo que desde luego le dará marcadores por vuestra experiencia, extremadamente específicos, extremadamente precisos, no sufriendo ninguna interrogación, ningún cuestionamiento y otras respuestas más que lo que es visto. Desde aquel instante, usted será libre, que usted sea con cuerpo o sin cuerpo en el seno de este mundo en trance de desaparecer.

Ciertas estructuras energéticas aparecerán en usted entonces, hasta ahora invisibles. Bien más allá del enrejado etérico que preexistirá a la Tierra, se le consagrará la ocasión de ver lo que le ha sido escondido hasta ahora. Esto comprende también las evoluciones 3D paralelas a la suya, no falsificadas, concerniendo a los Elfos, los Silfos, los Gnomos y las Salamandras. Esto concierne a los que estuvieron considerados hasta ahora como personajes imaginarios o que poblaban el astral, pero lo que tienen también una contrapartida en los dominios de la Eternidad. Quiero hablar ante todo de Dragones, y antes de toda cosa, ellos. Y luego, le será hecho ver, en usted, por los viajes dimensionales, los habitantes de otros mundos, y usted percibirá con una gran facilidad que todos los Cuerpos de Eternidad son absolutamente idénticos. Toman una diferenciación sólo en el viaje dimensional correspondiente o sea a una Descendencia, o sea a un sistema solar, o sea a una Dimensión dada. Usted tendrá la libertad dimensional total. Usted hará en aquel momento la experiencia de un cierto número de cosas sobre esta Tierra, que han sido llamadas desde hace tiempo reagrupaciones. Estas reagrupaciones se vivirán completamente naturalmente. Sea en el Cuerpo de Eternidad sin ningún cuerpo físico, su Cuerpo de Eternidad será su vehículo para ir allí donde usted debe ir. Esto no será una información mental comunicada sino una evidencia para usted, ya que las estructuras invisibles correspondientes a esto serán visibles de manera perfecta. Aparecerán en usted los torbellinos de la Tierra, aparecerán en usted los vasos de Luz en su majestad, de alguna Dimensión que vienen, y que rodean la Tierra. Le será dado también a ver totalmente a los de usted en este mundo y sobre este mundo para este tiempo final, cualesquiera que sean sus orígenes estelares, en sus Dimensiones estelares de origen. Esto será vivido con una gran Alegría, y usted verá en aquel momento la realidad de su Descendencia, la realidad de estos Seres y al poblar Conciencias estas Dimensiones más elevadas. Usted tendrá tanto la visión del entretejido etérico de la Tierra como del entretejido causal de la Tierra, dándole a ver, no  solamente las entidades sino la organización dimensional, en el momento en que la Luz blanca habrá tocado el suelo totalmente, durante un período que usted conoce desde ahora que será de 132 días, como María se lo confirmó.

Así, retenga bien que todo esto mismo se hace fácil, y no tiene que ser sido buscado de ninguna manera absolutamente, sino se le revelará a usted, en el momento en que la superposición del Cuerpo de Eternidad y del cuerpo efímero será realizada. Y en el momento en que la Luz arribará, cualquiera que sea el devenir de su cuerpo, su Conciencia vivirá la Ascensión en aquel momento. Esto no quiere decir que el proceso definitivamente se acaba, ya que como acabo de le decírselo, se quedará 132 días. Durante estos 132 días, un cierto número de elementos vibratorios le será comunicado, con el fin de acabar su Libertad, con el fin de no tener que experimentar el conjunto de lo posible y de ser directamente funcionales en el seno de su Asignación Vibral al final de estos 132 días, permitiéndole establecerse en sus Moradas de Eternidad, cualesquiera que sean.

He aquí los elementos que deseaba someter a su facilidad, si puedo decir. Lo importante es quedar tranquilo, lo importante es no querer nada, porque estas mismas experiencias se producen sin ninguna intervención de su cuerpo físico y de los cuerpos inferiores todavía presentes. La Luz, allí también a este nivel, se encarga y dirige lo que debe pasar como experiencias y como aprendizaje. No es de ninguna manera la persona quien decide. Tanto pues, usted mismo (a) verá que si usted quiere hacer algo, usted tiene dificultades en hacerlo, mientras que si la Luz lo organiza para usted, esto se realiza con la facilidad más evidente.

Esto es importante porque esto le permitirá a la vez comunicar por telepatía directa, a la vez actuar en su entorno y su estructura, así como el grado de despliegue de su Conciencia, sabiendo que aunque eres liberado viviendo, queda vivir la Liberación sin este cuerpo.

Todo esto se coloca a su ritmo y no pide nada más de su parte que quedarse en la Humildad, en el Silencio interior, y eventualmente en el Baile del Silencio tal como le ha sido propuesto por uno de Melchizédech. Todo esto es extremadamente simple y natural. Sólo lo que puede quedarse en el seno de las estructuras efímeras, concerniendo al miedo y la necesidad de sentido y de significados, podrá desviarle de lo que tiene que vivir de manera espontánea y natural. Pero esto no podrá durar porque usted mismo (a) comprobará muy rápidamente que en el momento en que se expresa una curiosidad, y simplemente una curiosidad de la persona, usted no tiene acceso a este Cuerpo de Eternidad -hasta si está allí- para explorarlo. La exploración naturalmente se hace e independientemente de usted, en ciertos momentos de sus días y de su noches, según la disponibilidades de quienes viven esto. Esto no debería sin medida impedirle continuar su vida usual y acostumbrada en las mejores circunstancias, sino prepararle, al mismo tiempo, para instalarle en el seno de la Eternidad, sin ningún choque, sin ninguna resistencia y sin ninguna dificultad.

Así pues, acabo de darle los indicadores absolutamente fundamentales del acceso a su Eternidad, no en el Sol, sino directamente aquí, a esta Tierra, en el seno de este cuerpo, y que sin embargo no concierne a este cuerpo, del hecho, como lo dije; de la superposición y de la postura en adecuación total del cuerpo efímero y del Cuerpo de Eternidad. Esto corresponde ciertamente, al principio de la constitución de la crisálida y al nacimiento efectivo de la mariposa en el seno de su Dimensión de origen, en el seno de una de sus Descendencias estelares, con un preparativo durante 132 días, permitiendo evolucionar, desde los finales de estos 132 días, con toda libertad, en toda Dimensión y en todo mundo. Excepto los que por supuesto, habrán escogido liberar a sabiendas otro sistema solar. Decimos desde ahora bienvenidos a estos hermanos y estas hermanas, que desde ahora son los futuros Melchizédech y las futuras Estrellas de una tierra desconocida para usted hasta el instante, que tendrá que liberar. Esto se hará en las mejores condiciones posibles, porque desde ahora en adelante toda Liberación de un sistema solar dará no sólo una impulsión inicial, en el momento de la bajada de nuevo en la encarnación, sino que dará también la posibilidad, por lo que ha sido colocado en el seno de sus estructuras de Eternidad, de mantener el lazo con su Cuerpo de Eternidad, lo que no era el caso en el seno de este mundo. Lo que quiere decir que la Liberación de mundos próximos no se hace por la falsificación y el corte de la persona en su Eternidad, contrariamente a lo que debió pasar sobre esta Tierra para evitar la pérdida de la individualidad ocasionada por Archontes, y reparada si puedo decir, en la fase inicial de lo que ha sido creado, es decir la Atlántida hace más de 52.000 años. Ciertos Lipika karmikas preservaron lo que es llamado la individualidad, con el fin de permitirle hoy ser liberado si esto es su deseo, y aunque esto no lo sea, a causa de la Liberación de la Tierra, que le permite experimentar el Careo y dar cuenta del Juramento y de la Promesa.

Todo esto, como usted lo percibirá, si ya no es el caso, es perfectamente orquestado, perfectamente en la misma onda con todo lo que le habíamos anunciado, unos y otros, así como los Arcángeles. Esto no podrá hacer alguna duda para usted, esto se hará una evidencia cada vez más sorprendente, viniendo para poner fin a todo guión de ilusión y de predación que todavía podrá manifestarse a causa de la no presencia de su Cuerpo de Eternidad, lo que sea lo que usted vivió al nivel Vibral, o al nivel de la Onda de Vida, o del Canal Mariano, o de las Coronas Radiantes.

Lo que pasa es pues un proceso de disolución/aparición que sobreviene en la mayoría de entre ustedes de manera consciente y evidente, sin ningún choque, sin ningún sufrimiento, y sobre todo sin ningún pesar. Así, en este momento, usted se sitúa a solas en su propio devenir. El Juramento y la Promesa necesitan la visión de este Cuerpo de Eternidad, en el momento final o con anticipación (132 días), como es el caso para usted que vivió la activación por lo menos de una de las Coronas Radiantes de la cabeza, o del Corazón, o del sacro. Cualquiera que sea el grado de alteración del fuego vibral o del fuego vital, no puede tener allí error, a través de esto -y les es pedido no emitir ningún juicio, porque usted no tiene en ningún momento, mientras usted no tiene esta visión de la Conciencia de Eternidad, los pormenores perfectos de lo que se celebra en usted, como en el seno de su entorno y en el seno de sus relaciones, o fuentes diversas que usted puede leer, entender o vivir-. El juicio frena el acceso a su Eternidad, el juicio le impide ver claro, el juicio le aleja de la instalación de este Cuerpo de Eternidad, la dualidad le aleja de la instalación de las cuatro Descendencias y de la activación de estas cuatro Descendencias en usted, así como de la percepción de estas Descendencias por fuera de usted.

Así, se le pide quedarse, en los procesos que usted va a vivir, lo más neutro posible, desde el mismo hecho de la superposición pasajera de los cuerpos efímeros y de los cuerpos eternos. Es un aprendizaje, y este aprendizaje se pasará en el mejor de los modos si usted se queda en la Humildad, en el momento en que usted no juzga, en el momento en que usted no procura saber y vivir el bien o el dolor, ni verlo por fuera, sino realmente trascenderlo. En aquel momento, el último velo se romperá. Le señalo por otra parte que sólo usted puede desgarrarlo, a través del Cuerpo de Eternidad, instalándose allí. Le recuerdo que le ha sido comunicado un cierto número de elementos que pueden ser realizables sólo por usted: la Humildad, la Pequeña Vía de Teresa, o los movimientos dados por el Maestro de Shaolin, Li Shen, permitiéndole entonces liberarse usted mismo(a), no por la Vibración, no por la Conciencia sino simplemente por la postura en resonancia de este cuerpo con la Eternidad. Le pertenece de experimentarlo, le pertenece vivirlo, y le pertenece descubrirlo.

Me ha sido pedido darle estos algunos indicadores, con el fin de evitar, en los primeros tiempos, mecanismos de confusión o de incomprensión que van darle, no errores, pero simplemente lo que llamaría unas vacilaciones, o eventualmente lo que usted llamaría de modo divertido hoy en este mundo donde usted está, un "bug" de la Conciencia. Pero el bug de la Conciencia no es ni el bien ni el dolor, es justo una adaptación. Y por otro lado, preciso que un número de ustedes, aquí y en otro lugar, sin saberlo o sabiéndolo, ya realizaron su Asignación Vibral. El hecho de ver el Cuerpo de Eternidad, el hecho de vivir la Conciencia del Cuerpo de Eternidad en el seno de este cuerpo marca la realización de su Asignación Vibral. Simplemente el hecho de ver sin los ojos, sin el Corazón, la Conciencia directamente verá los Triángulos elementales que corresponden a las Descendencias sobre el plano original y a la estructura energética del Cuerpo de Eternidad, presente totalmente en estos cuatro Triángulos elementales.

He aquí lo que me ha sido pedido pues decirle. No habrá preguntas, porque esto fue bastante claro. Le bastará con releer esto y con dejar las cosas realizarse sin mezclar a eso la personalidad. De modo pasajero, usted probará entre su Cuerpo de Eternidad y su cuerpo físico, no una dualidad propiamente, sino una forma de dualidad que sólo es pasajera. Porque en efecto, como lo dijimos, ustedes son totalmente liberados. Así pues, el que ve la dualidad después de haber vivido el Sí no es nada más que el que será el prójimo Melchizédech. Decimos pues, nosotros las Estrellas, bienvenidos al nuevo Melchizédech, no de esta Tierra, sino de un nuevo sistema solar que hay que liberar. En cuanto a otros, les deseamos buena vuelta en el seno de vuestra Eternidad, de la Libertad, de la Autonomía, de la Alegría eterna, de la restitución a sí mismos.

Me ha sido pedido cercar también mi intervención por la activación en usted del Triángulo de la Tierra, porque el Triángulo de la Tierra, es decir su Descendencia elemental atada al Elemento Tierra, directamente está en resonancia con los rasgones del último velo. De la misma manera que la Ascensión de la Tierra comenzaba con la manifestación elemental que  había sido mirada he aquí hace mucho tiempo, la activación del Fuego que se traducía sobre la Tierra por la activación del Cinturón de Fuego del Pacífico, es realizado. La activación del Agua que da algo muy conocido sobre esta tierra que es llamado el Diluvio, la activación del Aire que da a vivir modificaciones climáticas extremadamente importantes haciendo que allí dónde hacía mucho calor haya la nieve, y allí dónde había nieve, eso será el desierto. Así cada Elemento se revela.

El Elemento de la Tierra y su liberación corresponde a lo que había sido llamado por el Comendador la expansión de la Tierra, ya observable por la aparición de hoyos. Estos hoyos no son nada más que rasgones, por el momento organizados, de la corteza terrestre y del abrigo terrestre para evitar un cierto número de procesos desagradables, mientras el signo celeste no se manifestó.

Tan pronto como ustedes asimilaron esto, tan pronto como ustedes vivirán esto, ustedes serán totalmente libres, pero no obstante encuadrados por las fuerzas de Luz durante estos 132 días. Es ahora de ver bien en ustedes el momento cuando ustedes ven y el momento cuando ustedes interpretan, a ver bien en ustedes el momento cuando ustedes están en la Verdad de su Ser o en la verdad de otro. Esto se manifiesta por la Luz blanca, por la capacidad de desaparecer, por la capacidad, sin buscarlo, de ver sus propias Descendencias, en la expresión energética Vibral los Triangulos elementales, como en la representación, e incluso el acceso al animal terrestre que representa su Descendencia.

Voy pues a permitirme hacerle vivir la revelación parcial del Triángulo elemental de la Tierra, que es la fecundación por el Femenino Sagrado …

 … Activación del Triángulo de la Tierra …

 Doy gracias a nuevo a su Presencia.

 Sin Ojos saluda su Eternidad.