lunes, 7 de diciembre de 2009

Abraham

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Abraham (Extractos)

30 de octubre de 2009

La Luz, como el Corazón, es Vibración. La Vibración de la Luz es una Vibración que recorre el cuerpo y que amplía los cuerpos sutiles, desde el cuerpo etérico hasta los cuerpos más sutiles. Hablar del Corazón, sin probar las Vibraciones, no es el Corazón. Decir y afirmar ser en la Luz o vivir en la Luz, sin percibir la Vibración, no es la Verdad. Si la Luz está en ustedes, la Luz vibra. Si el Corazón está en ustedes, entonces, el Corazón vibra. Si el Amor está en ustedes, entonces, el Corazón vibra y la Luz vibra. Cualquier otro Amor no es más que un enfoque del Amor auténtico, del Amor Vibración. El ser humano llama Amor, atracción. El ser humano llama Amor, deseo, emoción. El ser humano llama Amor, concepción, incluso filosofía, incluso religión. Y, sin embargo, eso permanece en el ámbito de los conceptos, el ámbito de las palabras y el ámbito de la Ilusión. Mientras no hay Vibración, por lo que se refiere al Corazón, el Amor y la Luz, no hay Verdad, hay Ilusión de la Luz, Ilusión del Corazón e Ilusión del Amor.

Obviamente, el ser humano, entre las primeras palabras de que se entera y que repite, son las palabras “te amo ”. Y, a menudo, detrás de las palabras hay otra cosa y sobre todo no hay Vibración. Vivir la Luz, vivir un estado de despertar, se acompaña de Vibraciones y se acompaña también de modificaciones de la Conciencia habitual, hacia una Conciencia más unificada, más alivianada, y más en Vibración. Te amo es la palabra que después de “madre”, es la expresión ciertamente más empleada en la Humanidad, y con todo, estas palabras a menudo se ven privadas de su Vibración. A menudo estas palabras se ven privadas de su Luz, y aún más a menudo, estas palabras se ven privadas del Corazón. Amar es dar. Amar es darse haciendo abstracción de sí. El ser humano ama para él y no para otro mientras que amar, es darse al otro y no darse a sí mismo. Volvamos de nuevo al concepto de Vibración. La Vibración es algo que es percibido como un movimiento más o menos regular, cuanto más o menos menos rápido y en consecuencia con una amplitud y una frecuencia que le es propia. La Vibración puede ser quieta. En ese momento, no la perciben. Se vuelve perceptible cuando se modifica, cuando se amplía o se retrasa con relación a su estado actual o normal. Percibir, recoger la Vibración es pues una modificación de la Conciencia Vibrante. Esta Vibración puede ampliarse o disminuirse, retrasarse o acelerarse, localizarse en un punto o una zona, o ser difusa en el conjunto del cuerpo. Entonces, la cuestión primordial que debe plantearse a ustedes, en su camino evolutivo, especialmente en este tiempo y en estos momentos, es la capacidad de su cuerpo para percibir la variación de la amplitud y la variación de frecuencia de la Vibración. ¿Cuál es el movimiento generado en ustedes, generalmente, o de manera local? La Vibración que se amplía y cuya frecuencia se acelera participa innegablemente de la extensión de su Conciencia. Sólo la Luz, solamente el Amor es capaz de desencadenar eso. Obviamente, en la descripción que les hago, no hablamos de máquinas, no hablamos de tecnología sino de la Vibración emitida por una Conciencia, de este plano u otros planos. Si la Vibración se retrasa, si la amplitud disminuye, si la frecuencia retrasa, entonces, la Conciencia que emite esta Vibración no participa de la Luz y el Amor.

La Luz es, sobre todo, Vibración. Cuando la Luz se combina al Amor, se convierte entonces en Fuego. El Fuego del Amor, un Fuego que crepita, en sentido propio como figurado, en sus luminarias, en sus chakras, y también a nivel del cuerpo. En todas las tradiciones, los seres viviendo el despertar a la Trascendencia todos, sin excepción, describieron los mismos procesos. No hablo solamente de los movimientos de la Conciencia y la Energía en el canal mediano de la columna vertebral, llamado Shushumna, no hablo solo de la pendiente, en las luminarias o chakras, del Shakti o Espíritu Santo. Hablo de un proceso mucho más general que deben vivir hoy, si lo aceptan. La Vibración es el garante de autenticidad de la Luz y autenticidad del Amor. El Amor sin Vibración no es el Amor. La Luz sin Vibración no es la Luz. El Amor es la Luz. Sin Fuego el Amor, no es la Luz y la Vibración. La lengua del humano debe cambiar. Su lengua se hace de palabras, de Vibraciones sonoras. Debe pasar a la Vibración de la Conciencia, sustituir a la lengua por el Verbo. El Verbo es agente Creativo, el Verbo es Vibración, no solamente Vibración sonora sino Vibración de la Conciencia. El Amor y la Luz verdaderos participan de la Conciencia y en consecuencia de la Vibración. La lengua de las Vibraciones es una lengua cuyo aprendizaje es fácil. La calidad y la cantidad de la Vibración determinan y condicionan la realidad y la Verdad de lo que perciben en Amor y en Luz. El trabajo de la Vibración y la percepción de la Vibración es la única prenda, es la única garantía de autenticidad de lo que viven o de lo que vivirán.

Bien más allá de su reunión, aquí, en este lugar, la Tierra, el Sistema Solar, se somete a nuevas Vibraciones, destinadas a elevar en ustedes, el Corazón y la Luz. Esta Vibración debe hacer, sobre todo, resonar su Conciencia, con el fin de abrirlo y permitirle recoger y resonar, con el fluido de las Vibraciones viniendo del exterior de su Sistema Solar. Esta afluencia de Vibraciones está destinada a permitirles, si lo desean, vivir otra octava de la Creación. Y otra octava de la Creación no es una elección deliberada sino es una elección de la Vibración de su Conciencia. Sólo la Conciencia que sobrepasa la esfera de la personalidad, solamente la Conciencia teniendo acceso a la Radiación de la Presencia, a la Radiación de “soy lo que soy”, es capaz de despertarse a esta Vibración. La Vibración que viene es Amor y Luz. Es Amor y Luz porque, cuando la recogen, cuando resuenan con ella, son capaces de percibir la rapidez y la amplitud que recorre sus luminarias y su cuerpo. Esta nueva Vibración está destinada a despertarles. El despertador se hace por la Vibración. El despertador se hace por la captación de su Conciencia que se abre a esta Vibración. Las palabras pueden equivocarse. Los humanos pueden equivocarse. Eso les forma así como les ha sido dicho, de la experiencia. Pero la Vibración no puede equivocarse. Es frecuencia, es intensidad, capaz o no, según su proximidad Vibratoria, de poner en resonancia, en ustedes, las puertas adecuadas. Más allá del sonido, existen Vibraciones llevadas por una lengua Vibratoria que no es una lengua de palabras sino una lengua silábica, lengua de Vibraciones, las Vibraciones precediendo e inducidas la Creación. No hablo de la Creación de esta Dimensión sino de la Creación del conjunto de las Dimensiones que pudo hacerse según una arquitectónica precisa, por una disposición precisa de la Vibración Madre. Vibraciones silábicas que se les volvieron a dar, he aquí algunos meses, las primeras de entre ellas.

Hago hincapié, de fuerte manera en este concepto fundamental: no hay Alegría si no tienen esta Vibración. No hay Unidad si no descubren esta Vibración. La Vibración de la que hablo es la conjugación del Corazón y la Luz o del Amor y la Luz, por su poder Vibratorio. La conjunción de los dos se llama el Fuego del Amor. El Fuego del Amor es una Vibración que toma nacimiento, en general, en la alta parte del cuerpo en la cabeza o al nivel del Corazón. Las dos coronas radiantes del Corazón y la cabeza que se juntan entonces en un abrasamiento de las dos coronas formando el símbolo del infinito y casándose. La Vibración se percibe en el Corazón y la cabeza. Es esta Vibración que conduce a su Conciencia, se expande y afecta las esferas del inefable que, en la tradición, llamamos Samadhi. El Samadhi es la reconexión simplemente con la Vibración del Fuego del Amor en el Corazón y en la cabeza. Existen siete octavas diferente, a veces sucesivas y a veces no. Entonces, están aquí para aprender y vivir, sobre todo, la lengua de la Vibración. La Vibración llamada “Fuego del Amor” es la que es la más próxima a su Esencia, su dimensión estelar o su dimensión de Luz Auténtica. Van, por medio de su Conciencia y por el intermedio de la Vibración del cristal y las sílabas consagradas, a penetrar la lengua vibratoria del Fuego del Amor.

Lo he dicho, he aquí ahora hace un año de su tiempo terrestre: hay una puerta de salida de esta Ilusión y esta puerta es el Corazón, el Corazón Vibración. No hay otras posibilidades que aquéllas. Los seres humanos vivieron un determinado número de etapas (desde hace numerosos de años, bien previos a la intervención de los Arcángeles) en relación con la activación, por teclas sucesivas y por corrientes sucesivas, en la Humanidad y en la Conciencia, de Vibraciones cada vez más altas y cada vez más penetrantes en sus cuerpos y sus Conciencias. Esta pulsación, esta Vibración se eleva hoy a un máximo debido al trabajo de la Humanidad, debido al trabajo de grandes entidades de Luz, y también porque la Tierra y el sistema solar tenían una cita particular con la Luz, con la Vibración, con el Corazón, con el Amor y en consecuencia con la Luz auténtica. Es eso que lo preparó, la Tierra y todas las Conciencias, a vivir lo que viene. El Fuego del Amor es un Fuego que devora, pero que no quema . El Fuego del Amor es una Vibración que se extiende de manera extremadamente rápida desde el Corazón o la cabeza o los dos, en el conjunto del cuerpo y que, sobre todo, se acompaña de un sentimiento particular que es más allá de un sentimiento humano normal, de un estado particular en relación con el Ser, con la Presencia, con sí mismo y que es Alegría. La Alegría es Vibración y extensión. En el mismo concepto que el Corazón es la puerta de salida, la Alegría es el motor. No pueden salir de la Ilusión sin vivir la Alegría. Observe las experiencias vividas por Conciencias humanas personificadas en todas las tradiciones, de todas las religiones. Algunas almas se consumieron en el Amor, por la Alegría. La Alegría de la que hablo, por supuesto, no es el placer. La Alegría de la que hablo no puede estar satisfecha ya que no es una investigación, es un estado. El trabajo vibratorio en lo único que no puede inducirlo a error.

Recuerden, sin embargo, que la Vibración de la Luz, en esta Dimensión, no es la Vibración de la Luz de la quinta Dimensión. La Vibración en su tercera dimensión es calor. Lo llaman magnetismo o electromagnetismo. La Vibración de la quinta Dimensión, la Vibración de la Luz de la quinta Dimensión, para ser más precisos, es Fuego del Amor y, paradójicamente, eso no es calor sino escozores y Vibraciones, son extensión, son ampliación de la Vibración. La Vibración, comprendieron, es el motor, y también el elemento que va a permitirles, más allá de sus concepciones, de sus ideas, más allá de su comprensión propia, de percibir y saber si la Vibración es Amor, Luz, Corazón, o si no es eso. Y tienen en ustedes la capacidad innata de percibir, por la Vibración, lo que es justo y lo que es falso, cosa que no podrán nunca hacer observando o escuchando las palabras o un rostro. El aprendizaje de la lengua vibratoria es, hoy, esencial. Conocer la Vibración y sus manifestaciones les da acceso a la certeza, evidentemente de lo que se percibe y de lo que se experimenta.

¿Algunos pueden decir “recogerlo cómo? ¿”, “vivirlo cómo? ¿”, “sentirlo cómo? ” Y bien, muy en primer lugar al aprender a escuchar la Vibración, de la misma forma que aprenden a escuchar, siendo niño, al que les habla. De la misma forma, deben escuchar la Vibración. La escucha de la Vibración sólo se hará a partir del momento en que el mental hizo silencio, sobre los otros polos de actividades, a partir del momento en que están única y realmente a la escucha, con la diferencia de que la escucha, allí, no se hace por la oreja o por los ojos, sino se hace en el descanso y la inmovilidad del Corazón y en el concepto importante de la recepción de la Vibración para desembocar, posteriormente, al abandono a la Vibración. Muchos seres de Luz le dijeron que la Luz era inteligente. Lo es, indudable, mucho más que será nunca un cerebro humano. La Inteligencia de la Luz Vibrante es evidencia ya que sabe dónde está el bien, ella sabe dónde está la Unidad. Para eso, el ser humano debe conectarse, ponerse a la escucha de la Vibración. Esta etapa es principal en la evolución de su Conciencia, hoy, sobre este mundo terrestre. La Luz es inteligente lo mismo que la Vibración, puesto que la acompaña. Es el apoyo incluso. La Inteligencia de la Vibración puede transmutar, en la Conciencia humana, muchas cosas. Si observan la Vida de algunas místicas que encontraron esta Vibración, se darían cuenta que las necesidades fisiológicas cambian. La Alegría que se instala, aleja seguramente el sufrimiento, aleja el sufrimiento ya que no hay más lugar, en la Vibración, para el sufrimiento, ni incluso para la enfermedad. La Vibración es curación total. La Vibración es lo que debe establecerse en ustedes, por eso no hay técnica complicada, mas que la “meditación sobre el corazón”, muy simple y seguida por muchos seres humanos.

Hoy eso es aún más simple ya que la intensidad de la Luz es más importante que nunca. Y la Luz les pide, simplemente, acogerla, abandonarse a ella con el fin de dejarla trabajar y de dejarla transformarles. Entonces, es más fácil, que el ser humano, realice este abandono, esta recepción de la Luz Vibrante, por la práctica de ejercicios. No crean, que los ejercicios son indispensables, sino de una manera particular, para su mental. Hay literalmente un retransporte de la Vibración con el fin de permitirles evitar el mental pasando por la Vibración silábica, pasando por los cristales, o pasando por lo que llamarían “trabajos energéticos” de preparación a la Vibración. Es eso lo que realizarán.

Entonces, la evolución de su Conciencia en la Luz Vibrante, en la Luz y la Vibración del Amor, se acompaña de la muerte del mental. La muerte del mental no requiere entierro, ni desaparición. La muerte del mental está simplemente en que la Conciencia que descubrió la Vibración y va en adelante a controlar, no en el sentido de un control sino más bien en el sentido de un solapo: la Conciencia va pues a coincidir con su mental, el cual no podrá ya ser su amo sino estar a su servicio. Hay pues inversión y cambio de las funciones. Lo más a menudo posible, en la Vida del ser humano, es el mental que decide y les hace creer que es su Conciencia y lo creen. Pero el día en que descubren la Conciencia Vibrante, el mental no puede ya ustedes mentir. La Conciencia despertada es la que aceptó acoger la Vibración de la Luz, en la que se abandona, en la que se sumerge y resulta renovada. Hoy penetran en los mundos de Vibraciones cada vez más rápidas, acompañándose de una aceleración en sus modelos de Vida y también en los modelos de Vida de la Humanidad en su conjunto. Están en este período que numerosos textos llamaron “tiempo reducido” porque numerosos fenómenos deberían desarrollarse pero porque también la Conciencia debería desplazarse de manera ampliada, elástica y extensible. En este período, las puertas se abren, numerosas revelaciones tienen lugar. Muchas cosas se revelan y les piden avanzar, cambiar, hacer morir o de dejar morir lo que debe morir, lo que les ataba, lo que les impedía ser libres, soberanos. Todo lo que les controlaba, les hacía obstruir. Comprendan que con la Luz y la extensión de la Conciencia, no hay nada incontrolable. Hay exactamente que dejar actuar, sin ser inactivo ya que dejar actuar demanda, en sí, un trabajo de abandono a la acción de la Luz. Ahora llegaron a esta etapa. El reloj cósmico es muy preciso. Corresponde a movimientos, ciertamente, con ajustes de los movimientos de mecánica celestial particulares donde las galaxias y los mundos y las dimensiones interactúan entre ellas, y deben, ustedes también, interactuar y ajustarse a la ola de la Luz, a la ola del Amor. El órgano de ajuste es el Corazón: su capacidad para amar sin palabras pero en la Vibración, su capacidad para entrar en resonancia con las otras Conciencias presentes en esta Tierra, no solamente los hombres sino, por supuesto, la naturaleza y los otros reinos.

¿Cómo darse cuenta, más allá de la percepción de la Vibración, que están en la buena vía? Les baste simplemente que observen los momentos que pasan en su día, en ustedes sintiendo, liberando, en ustedes sintiendo la Alegría. La Vibración de la Luz es liberación, la Vibración del Amor está vinculada al hecho de retirar todos los vínculos, todos los lazos. Es importante incluir y aceptar que, si un miedo surge, les compromete y no puede venir de la Vibración de la Luz. La contracción es lo contrario de la Alegría. La Alegría es dilatación, la Alegría es liberación. Cuando colocan actos, cuáles que sean, cuando afirman su soberanía, cuando deciden dejar tal cosa, tal ser o tal región o tal situación, eso debe ponerles en Alegría, no en satisfacción de un deseo cualquiera sino, bien más, en un estado de liberación y apertura. La Alegría es, hoy, algo que está a su alcance. La Alegría de la que les hablo no es una Alegría consecutiva a una recompensa, es consecutiva a su liberación. No es porque dejan tal o cual cosa que están en Alegría sino porque se liberan de sus cadenas. Si eran capaces de tomar el tiempo necesario para colocar y depositar sus cargas, de observarlos para lo que son: pesos que impiden su ligereza, entonces aceptarían mucho más fácilmente deshacerse de estas cargas. La reducción es lo que permite la Alegría. Cada vez más seres humanos deben vivir y vibrar en esta Alegría. A partir del momento en que ésta se anima en ustedes, les es cada vez más fácil percibir lo que va en el sentido de la Vibración (y que pues les aligera) o de lo que va en el sentido de la ausencia de Vibración (y en consecuencia se sobrecarga).

Sin Vibración no hay Alegría. Si la Vibración aparece, hay Alegría, cualquiera que sean las circunstancias exteriores de su Vida. Pueden haber vivido un drama familiar y probar sin embargo esta Alegría. Entonces, esta Alegría vendrá a borrar la pesadez y la tristeza vinculada a la pérdida. Vibrar y entrar en la Vibración es escaparse a los acondicionamientos, es escaparse al mental y a estas trampas, es entrar en libertad, es entrar en liberación. En la actualidad, la Luz les llama a esta liberación. La vía del equilibrio se encontrará después de la ruptura de un equilibrio que habían alcanzado, cada uno a su manera, en su Vida. El nuevo equilibrio se hace a una octava bien superior a la que conocen ya que este equilibrio no es función de las acciones/reacciones, de las consecuencias de la encarnación sino, es más bien, un equilibrio en relación con un estado bien particular. Este estado particular fue desarrollado por los Arcángeles y corresponde a esto quienes algunos de entre ustedes comienzan a vivir y experimentar: la diferencia entre la personalidad y la Eternalidad, la diferencia entre la Ilusión y la Verdad, la diferencia entre la pesadez y la ligereza, la diferencia entre la Alegría y la pesadumbre. Pero deben elegir. La Vibración viene a ustedes para hacerles resonar, y activar en ustedes, la Verdad de la Alegría.

Hasta aquí, por mis palabras, y también por la Vibración, lo que tenía deseo ustedes de decir en preámbulo a lo que se anuncia para ustedes, de manera particular, en este espacio. Obviamente, el conjunto de la Humanidad se prepara a vivir eso, algunos sin preparación ninguna. La irrupción de la Luz en su densidad será un Fuego, un abrasamiento. Para otros eso será desagradable o inexistente ya que no lo han vivido. No tienen que ligarse al otro. La mejor manera de hacer adherir no es convencer sino manifestar la Verdad por la Vibración. Al ser sobre su camino, al ser en resonancia con la Luz Vibrante, se convertirán en los testigos de la Luz, se convertirán en los Mensajeros de la Luz, los Ancladores de la Luz. Esto prescinde de palabras, esto prescinde de explicación: sólo hay que ser e irradiar. Sepan que el tiempo que viven es una Gracia infinita. Bien amados, si tienen preguntas con relación a este proceso, quiero bien intentar aportar una luz suplementaria.

Cuestión: ¿Se puede acceder también a la Vibración en el intercambio, con el Corazón, con un animal o una planta?

R.- Sí, de manera incuestionable.

El reajuste entre la Vibración de la personalidad y la Vibración de la Eternalidad, que está más presente que antes por la casi desaparición de la franja de interferencia, o franja astral, debido a la influencia misma de las radiaciones cósmicas, la Vibración de la Divinidad se acercó de la Vibración de la personalidad. Eso puede ser vivido, por algunas Conciencias, como un sentimiento de flotación o de encontrarse realmente entre dos mundos, entre el despertar y el sueño por ejemplo, o entre el sueño y el despertar. Lo más a menudo, como un estado de traslación con relación a lo que se vive. Eso participa, de una manera innegable, en la realización, en ustedes, de la Divinidad y la Presencia. La Vibración y la Radiación cósmica que perciben y experimentan sobre la Tierra puede traducirse en períodos, a veces importantes, de reajuste, dando efectivamente como una impresión de cansancio o pesadez, vinculada, obviamente, al efecto de la Vibración, mas lo que percibe eso es la Conciencia de la personalidad. La Conciencia de la Divinidad se revela en el momento conveniente, a partir del momento, para algunos seres, donde la Conciencia de la personalidad no puede luchar más contra la influencia de la Vibración de la Luz. Entonces, algunos seres viven reajustes importantes, dando, en un mismo día, la impresión a veces desconectarse o estar en otra parte. Pueden ocurrir fases de exaltación intensa en relación con la penetración del Fuego del Amor. Cada Conciencia reacciona diferentemente y vive el proceso, cada camino es diferente y están cada uno en una diferente etapa en esta carretera. Lo importante, incluso en este estado particular de pesadez, es experimentar la ligereza. Hay evidencias a pesar de la fluctuación de la Conciencia. Al afectar una vez la Vibración de la Alegría y la Luz Auténtica eso puede bastar para enganchar las transformaciones saludables, los cambios saludables. Lo importante siendo este impulso inicial. Es dejar a la Inteligencia de la Luz actuar y obrar recíprocamente en ustedes. Es necesario dejarle el tiempo de instalarse, de asentarse y desplegarse. Una vez más, cada uno tiene su ritmo, lo importante es que, cualquiera que sea lo que se viven en el cuerpo y en la Conciencia, es que en definitiva, si observan hoy, eso va, en cualquier caso, mucho mejor que ayer. Eso forma parte de los ajustes a la Luz y reajustes entre la personalidad y el Cuerpo de Eternalidad. A partir del momento en que comienzan a abandonarse a la Inteligencia de la Luz, las Sombras presentes en la personalidad se evacuan, tanto en la esfera psicológica como de la esfera fisiológica. La Vibración de la Luz les compromete que vayan hacia una transformación esencial, hacia una reducción de sus pesos y sus cargas. Obviamente, eso no se hace en un día, sino que procede por pequeñas teclas sucesivas hasta el día en que ocurre el abrasamiento de la Vibración, el Fuego del Amor. En ese momento, su Vida y su Conciencia definitivamente habrán oscilado. No habrá más vuelta detrás posible. Nunca más.

Tomado de:

http://www.autresdimensions.com/article.php?produit=462