miércoles, 5 de noviembre de 2014

Cuando el Corazón Habla - Hermano K (Autres Dimensions)



HERMANO K AutresDimensions.info
4 octubre 2012

Mi nombre es HERMANO K. Hermanos encarnados y presentes y Hermanas aquí y en otro lugar, instalémonos, en primer lugar, en un estado de Paz propicia que permite, más allá de las palabras que voy transmitirle, de vivir el impacto Vibratorio y sobre la conciencia.

... Efusión del Don de la Gracia...

Las palabras que tengo que transmitirle, así como la Vibración y la conciencia que las llevan, van a tratar de hacerle tocar la misma esencia que se produce cuando el corazón habla. Esto directamente se inscribe en los mecanismos que corresponden a la activación de lo que es llamado el Corazón Ascensional, a través del Merkabah. No evocaré los procesos, Vibratorios ni de localización: no son de mi materia. Sino, mucho más, voy a darles los elementos, que son esperados, en cuanto a las modificaciones visibles en el desarrollo de la conciencia, tanto del Yo como del Sí. El mecanismo del impulso del Corazón Ascensional, conectado otra vez al conjunto de los procesos que le han sido librados, estos últimos meses (y qué posiblemente vivió usted, en su intensidad, en su carácter global, o por experiencia, o a ciertos momentos), va a realizar, hasta antes de hablar de transición, de Ascensión o de Traslado Dimensional, cambios, objetivos y concretos, mecanismos de funcionamiento de su conciencia. Describir estos mecanismos, obtenidos por la postura con arreglo al Corazón Ascensional, permite también situarle con relación a estos mecanismos para, eventualmente, ajustar su conciencia ordinaria con relación a lo que se produce cuando el Corazón Ascensional, y la Liberación, se efectúan, o se efectuó. En aquel momento, la conciencia que se expresa no es más la conciencia de la personalidad, aunque la personalidad, por supuesto, siempre está presente, por el momento, allí donde usted está. Pero lo que se expresará, la mayoría de las veces, no será más el ego de la persona, ni la estructura egoica de base, sino el corazón de la persona.

Cuando el corazón habla, las palabras no tienen más la misma significación. El Verbo creativo permite, por el Soplo mismo, y por la Vibración de las palabras pronunciadas, tener una eficiencia más allá de las zonas de comprensión del lenguaje, directamente sobre el aspecto Vibral. Es así, por otro lado, que los numerosos interventores, en el seno de esta estructura, pudieron hacerle probar y vivir experiencias y estados profundamente diferentes de conciencia, más allá del sentido de las palabras. La Vibración llevada por las palabras (cuando el corazón Ascensional está en acción, cuando la Onda de Vida realizó su progreso, del mismo modo, el Canal Mariano) permitió los Encuentros con nuestras Dimensiones. Se pone en movimiento, entonces, un cierto número de procesos, energéticos o vibratorios. Pero se pone, también y sobre todo, en obra la modificación de ello.

En la Conciencia, fácilmente perceptibles, estas modificaciones de la conciencia van a hacer que el conjunto de los modos de comunicación, modos de intercambios y de relaciones, no van a ser definidos más en el marco de la estructura egoica como base sino, bien, directamente, por el corazón. Y las consecuencias serán observables. Veamos pues, si usted lo quiere, cuales son estas consecuencias.

Cuando el Corazón habla, la conciencia del ser cuyo Corazón habla no puede, en ningún caso, cualesquiera que sean las situaciones, buscar una ventaja cualquiera, sobre algún nivel que sea, con relación a la expresión de lo que es, la expresión de lo que pide, la expresión de lo que cambia. Los comportamientos espontáneos, atados al Don, se manifiestan, diría, a espaldas de la conciencia egoica de base. La conciencia se reencuentra pues, al nivel de la persona, a dar y abrir, de manera mucho más espontánea, lo que, antes, podía ser el caso sólo en el momento de ciertas acciones o en el momento de ciertos Encuentros. La instalación de la Transparencia da la capacidad, a aquel cuyo el Corazón habla, de expresar palabras que no derivan pensamientos, ni ideas, ni aspectos del mental, sino directamente lo que podría ser llamado la Voz del Corazón o la Voz Interior o del Niño Interior. Lo que se expresa, entonces (y de una manera como lo dije, espontánea y autónoma), cada vez menos hace referencia a la experiencia personal o a cualquier apropiación o a la demostración personal, la que sea.

Cuando el Corazón habla, las palabras se vuelven más importantes, no en el sentido de las que son empleadas, sino, mucho más, en lo que es transportado por ellas, hasta por las palabras comunes. Bien más allá de su comprensión, el impacto es pues Vibratorio, y sobre la conciencia del individuo a quien la relación se dirige. Cuando el Corazón habla, no hay ninguna ventaja personal que pueda ser retirada ni buscada.

Cuando el Corazón habla, no pueden existir de implicaciones emocionales, ni implicaciones referidas al mental, es decir, con relación a una referencia del pasado. La acción, la palabra, la expresión, se vuelve, cada vez más a menudo, libre de toda contingencia, de toda regla social, de toda regla moral, para expresar sólo la Unidad del Corazón. Toda noción de habladuría (en el sentido de intercambio estéril que concierne a un Hermano o a una Hermana que está ausente) es eliminada automáticamente por la conciencia egoica de base.

El sentido del servicio, el sentido de la devoción, no es una obligación, pero se hace imperioso necesitado, directamente emitida por el Corazón, haciendo que el servicio mismo de don de sí se realiza, sin ninguna intervención de la voluntad o de la voluntad de hacer bien.

 Cuando el Corazón habla, las estructura Vibrales del que habla se apresuran, dando las percepciones (sobreviniendo, o de modo concomitante) de zonas de activación, siendo preciso, de una de las Coronas, de una de las Puertas, al mismo tiempo que las palabras son pronunciadas.

Cuando el Corazón habla, no puede más ser tolerado, en el seno de la conciencia egoica de base, la menor distorsión de comunicación, atada a la interpretación o al sentido erróneo de lo que es transmitido o recibido.

Cuando el corazón habla, el que se coloca, entonces, en la escucha, será impregnado, no por el sentido de las palabras, sino por la Vibración de las palabras, aumentando la Transparencia la incapacidad de modificar o de interpretar el sentido de las palabras pronunciadas.

Cuando el Corazón habla, comulgar a su propio Corazón, como de comulgar a nuestras Presencias, se vuelve cada vez más fácil.

Cuando el corazón habla, no puede existir el menor rastro de seducción o de predación en las intenciones, tanto en su sentido como en su Vibración.

Cuando el Corazón habla, ninguna palabra está atada más a un tiempo cualquiera. Lo que quiere decir que las palabras y las frases pueden expresarse, y volver a empezar una vez ulterior, sin que el sentido sea alterado. El Corazón tiene por costumbre de hablar y de expresarse, a través de la conciencia egoica, a menudo por metáforas, por imágenes que no puede prestarse a confusión en cuanto al sentido de su interpretación. Las palabras pueden pues ser definidas como las más justas y más adaptadas, no a la conciencia egoica de quien cuyo Corazón habla, sino de aquel al quien son enviadas estas palabras. Hay pues un empleo del vocabulario que no se deriva más de conceptos del que habla, sino mucho más, del que recibe, con el fin de que la comprensión y el sentido de lo que es emitido, por la Vibración y el sentido de la palabra, no pueda ser alterado.

Cuando el Corazón habla, toda voluntad o todo supuesto que pretende acusar al otro, totalmente se borra. Hay una forma de reajuste de la palabra. Lo que se expresa, es el Ser interior, y nunca una crítica cualquiera del Hermano o de la Hermana está en frente. Ejemplo muy simple: imagine que usted esté en la conciencia egoica de base, y que el Corazón habla, a un Hermano o una Hermana, que esta en su sitio en su medio ambiente, y le hiere. Lo que usted va a sentir, y lo que usted va a expresar, no es: " me heriste " sino, simplemente: " Lo que expresaste me hirió ". Hay pues una despersonalización, en cierto modo, de la relación egoica de base. En aquel caso, el otro no es concebido más como un adversario, un competidor, o un ser distinto: usted no habla más de él, sino del efecto de sus palabras sobre usted. Y el efecto de sus palabras no representa lo que es. De esto no tiene que hacerse una regla, sino que es una regla que ella misma se establece cuando la conciencia del Corazón habla. En lo que usted lleva, actualmente, en lo que le es dado a vivir y a experimentar, la inteligencia de la Luz le dará siempre las circunstancias de vida para verificar, por usted mismo (a), de manera cada vez más instantánea y lógica, la diferencia entre el hecho de que la personalidad se expresa y el que su Corazón hable (ya sea que hable usted o cualquier otro interlocutor). Las palabras se vuelven más raras porque son portadoras de Vibraciones: siendo portadoras de Vibraciones, el sentido es inmediato y no depende más, de ninguna manera, de un aspecto introyectivo o de un aspecto proyectivo.

Cuando el Corazón habla, los ojos hablan, al mismo tiempo, antes que la boca. Existirá pues, cada vez más fácilmente y espontáneamente, una capacidad, no a leer los pensamientos, pero si a leer la mirada del otro. Bien de más allá de lo que va a ser dicho y mucho más justamente que lo que pueda ser dicho por este otro.

Cuando el Corazón habla, lo hace con sabiduría. Todo lo que es atado a la reacción, al impulso (considerado como lógico en el corazón egoico de base) se vuelve ilógico cuando el Corazón se expresa. Cualquiera que sea que lo que se está viviendo, en alguna relación que sea, no puede más existir la posibilidad o la capacidad, para aquel cuyo Corazón habla, de ser herido, de ser alcanzado o manipulado por alguna expresión y alguna intención que sea, viniendo de quien es llamado " el otro ". Esto, sin necesitar protegerse, sin necesitar prevenirse, sin necesitar interpretar alguna cosa.

Cuando el Corazón habla, el sentimiento de plenitud, y de acuerdo Interior total, es omnipresente. En ningún momento, aquel cuyo Corazón habla puede poner en duda sus palabras o el sentido de lo que es dicho, no con relación a él, sino con relación a la relación y con relación al otro mismo.

Cuando el Corazón habla, será tan posible observar, desde la conciencia egoica de base, una modificación de la inflexión, las entonaciones, del sello, de la intensidad, de la voz.

Cuando el Corazón habla, no puede pues existir incomprensión, porque hasta el que no comprende, de todo modo, ha registrado, en él la Vibración. Así era cuando Cristo hablaba: la metáfora, la parábola, tenían un sentido que fue captado instantáneamente, independientemente de la palabra pronunciada. El espíritu que es animado por el Corazón, habla en parábola, y habla en Espíritu, y al Espíritu.

Aquel cuyo Corazón habla, no pasa pues más por el filtro de la conciencia egoica de base (suya y la de su interlocutor), lo que explica que hay más capacidad de tocar el Corazón del otro cuando el Corazón de uno se expresa.

El conjunto de estas observaciones, primero, les será localizable extremadamente fácil, en segundo lugar puede darles también a escudriñar (sin juicio) lo que sale de usted, y lo que es emitido por usted, en el seno de toda relación y en el seno de toda interconexión, humana o con otros planos.

Cuando el Corazón habla, la Alegría aumenta. Cuando la conciencia egoica deja expresarse a la personalidad, la Alegría se borra.

Cuando el Corazón habla, cuando la resonancia es justa y total, entonces, el sonido percibido en el seno del Antakarana se sobreestima. Mientras que, cuando la conciencia egoica de base se expresa, el sonido disminuye, se infravalora. Estas modificaciones de los sentidos acostumbrados del hombre (atadas a la postura con arreglo al Corazón Ascensional, así como a los mecanismos que tuvieron relación con eso, y que le serán descritos, de manera más justa, por SRI AUROBINDO) se traducen, para usted, en modificaciones (fundamentales, globales y directas) de su relaciones a lo que usted llama el medio ambiente, con un sentido más pleno (humano, como espiritual).

Los elementos de la naturaleza a usted aparecerán como vivientes, no solamente como una visión poética, sino como la realidad, la posibilidad, de un intercambio Vibral entre estos elementos de la naturaleza y aquel cuyo Corazón habla. Usted observará que, espontáneamente, podrá parecer el sentimiento hablar, pronunciar algunas palabras, esto sea hacia el Sol, hacia los vegetales, hacia los animales. En aquel momento, es el Corazón que habla: la conciencia egoica de base no tiene ninguna razón para hablar a los árboles o a los animales, si no es a sus animales domésticos.

Una nueva banda de percepciones y de cambios se vuelve pues posible. Los sentidos acostumbrados (la vista, el tacto, el gusto, el olfato, y el oído) se completan por una sensibilidad eléctrica y magnética. Un aumento o un ensanchamiento de la percepción consciente (así como de lo que es emitido por la palabra, por los comportamientos) se volverá cada vez más evidente a percibir para aquel cuyo Corazón habla. Pero también para el otro, situado en la conciencia egoica de base, que no sabe que el Corazón puede hablar. Porque el impacto será mucho más rápido, mucho más inmediato, mucho más sensible, mucho más lógico, independientemente de toda voluntad. El reconocimiento de lo que podría llamar la firma eléctrica y magnética de un ser humano, para aquel cuyo Corazón habla, se volverá algo manifiesto por los efectos vibratorios, por los efectos sobre la conciencia, directamente, aún por el filtro de los sentidos normales, y muy directamente por los nuevos sentidos eléctricos y magnéticos, correspondiente a la modificación de la recepción de la Luz por la celda, por los chakras, por la conciencia misma.

Cuando el Corazón habla, usted comprobará que, jamás, cuando el Corazón habla, puede cansarse, ni estar cansado, sea en sí, como en el otro.

Cuando el Corazón habla, no puede existir la menor violencia, o el menor supuesto violento, en lo que es emitido. Las diferencias entre el momento cuando el Corazón habla y los momentos cuando la conciencia egoica (y pues la personalidad) se expresa, pues serán perfectamente diferenciadas y separadas. Las implicaciones sobre el cuerpo (por la Vibración, y hasta por el estado de forma y de humor) serán profundamente diferentes en los momentos cuando su Corazón habla, y en los momentos cuando su personalidad habla, dándole, allí también, indicaciones más grandes para ajustarse, sin dificultad, con el fin de dejar al Corazón hablar.

Cuando el Corazón habla, por fin, no puede existir posibilidad de inducir al otro en un error cualquiera. El reconocimiento de sus debilidades, el reconocimiento de la insuficiencia de la personalidad, o hasta los medios de las expresiones de la conciencia del Corazón, no serán escondidos más detrás de coartadas, pretextos, guadañas o apariencias.

Cuando el Corazón habla, hay crecimiento de la Alegría interior. Cuando el Corazón habla, el Éxtasis no está lejos para aquel cuyo Corazón vive el Corazón Ascensional. Tanto pues, a medida que los días y semanas fluyen, usted logrará, cada vez más fácilmente, colocarse en el Corazón que habla, más que en la personalidad que se expresa. La expresión no será más simplemente un intercambio verbal, sino, más bien, una Comunión Vibratoria, más allá de las palabras pronunciadas, más allá de los supuestos, y más allá hasta de la relación humana acostumbrada, cualquiera que sea. Usted hasta podrá constatar (y sin desbordarse demasiado sobre mis pronunciamientos) que será cada vez más fácil comprobar cambios y Comuniones que pasarán más allá de las palabras, y que instalan una comunicación de naturaleza Vibral, que puede pasar a veces hasta sin toda palabra. Así es el Corazón que habla.

Todo esto puede realizarse sobre el tiempo muy corto, o sobre el tiempo un poco más largo, dependiendo, para cada uno de ustedes, de la colocación del Corazón Ascensional. La comunicación se volverá mucho más intensa cuando el Corazón habla, y cuando las palabras se callan (esto, es en finalidad). Las formas de telepatía primitivas, comenzarán a aparecer. La percepción de su medio ambiente (a través de lo que nuestro Comendador llamó también las Líneas de predación, o las líneas consagradas empleadas por Séréti, o la percepción de las fuerzas etéricas a la acción) se le volverá cada vez más evidente, hasta antes de verlo, por la percepción directa de los cambios, tanto energéticos, pero vibratorios.

El pensamiento mismo, estará sometido a este Corazón que habla. No hay que asombrarse pues si los mecanismos del pensamiento pueden cambiar, totalmente, de manera bastante abrupta. Por ejemplo: usted tenía un hobby (cualquiera que sea este hobby) y, de la noche a la mañana, el Corazón que habló a usted le hace olvidar este hobby. Esto es atado al Corazón que habla. Que esto sea en sus actividades, en sus comportamientos, en sus intercambios, en sus comunicaciones, en sus relaciones, en todos los sectores de su vida: cuando el Corazón habla, entonces todo se celebra en un otro espacio tiempo, dándole a vivir, frente a ciertas situaciones, una noción de irrealidad. Frente a ciertas personas, frente a ciertos medios ambientes, frente a ciertos contextos o frente a ciertos lugares, usted comprobará con cada vez más agudeza, el sentimiento de irrealidad o el sentimiento de no realidad, de estar sobre la escena de un teatro inexistente, hablando con propiedad.

Cuando el Corazón habla (y hablará, cada vez más), corresponde pues a la instalación del Corazón Ascensional y a la mejor de las preparaciones del mecanismo de Ascensión. Todo lo que es resistencia al Corazón que habla se expresará pues por lo inverso: un resentimiento, una fragilidad, el sentimiento de no ser estabilizado, el sentimiento de perder la Vibración, el sentimiento de recaer sobre lo que no es más que algo penoso.

El conjunto de estos procesos, vividos y a vivir, le hará así poner su elección, no al nivel mental, sino directamente, al nivel de la conciencia y al nivel de la Vibración, correspondiente a lo que usted está viviendo sobre este mundo. He aquí lo que puede ser esperado en el momento de la instalación del Corazón Ascensional y he aquí lo que será observado, por el número más grande que vivirá esto. Con relación a estas palabras, muy simples y que conciernen a lo que le dije, si necesita aclaraciones suplementarias, le escucho.

Pregunta: ¿Aquello que acaba de ser dicho es en relación con la Transparencia?

No exclusivamente. Esto está en informe directo con la Transparencia, la Humildad, la Sencillez, la voz de la Infancia, y Ki-Ris-Ti. La expresión del Hijo Ardiente del Sol. El Sol da su Luz, sin discriminar. El Hijo Ardiente del Sol hace lo mismo.

Pregunta: ¿Esto ocurre cuándo la Onda de Vida alcanza el Corazón?

Esto ocurre en el proceso de Liberación, que esto hubiera sido puesto en marcha por la Onda de Vida, por el supra Mental, o por un contacto en el seno del Canal Mariano, por una de las Estrellas, uno de los Arcángeles o uno de los Antiguos, el resultado es lo mismo.

 Pregunta: ¿La comunicación Interior se establece antes que la del exterior?

Es el momento preciso, cuando el Corazón habla, donde realmente es vivido que el exterior y el Interior hacen sólo uno, y que toda realidad es inscrita, ante todo, en su Corazón, antes de ser visible, de una manera cualquiera, por fuera. Lo que se produce en el mundo, se produce en usted. Lo que se produce en el otro, se produce en usted.

 Pregunta: ¿Esto vuelve a establecer una relación de Unidad?

 Es una relación de Corazón a Corazón, que acompaña la Unidad, y que acompaña lo Absoluto.

 No tenemos más preguntas, le agradecemos.

Hermanos y Hermanas encarnados, en este espacio, todos juntos, en nuestra Unidad y Unificados, pongámonos un instante y dejemos pues el Corazón hablar, en el Silencio de nuestra Comunión.

... Efusión del Don de la Gracia...

 Soy Hermano K, y les digo hasta pronto.



Fuente : Autres Dimensions – Messages à lire