domingo, 15 de julio de 2012

BIDI - Preguntas y Respuestas




29 junio 2012

Pregunta: ¿en este contexto, qué quiere decir el Absoluto, cómo asimilar?

He aquí el ejemplo típico (y no tengo nada contra ti) de alguien que no leyó nada de lo que dije. No se puede decir nada del Absoluto. No es un contexto, ni un concepto. No se puede nada decir (absolutamente nada) sobre el Absoluto puesto que, precisamente, es Desconocido. Pues, querer hacer un enfoque de comprensión intelectual, mental o gráfico, no quiere decir nada. Es el mental que plantea esta cuestión. El mental no puede acercar, ni siquiera dudar, cualquier cosa acerca del Absoluto. El principio mismo del Absoluto es, precisamente, refutar todo lo que se conoce. Nada puede explicarse sobre el Absoluto. Querer hacer una comprensión no quiere decir nada. De la misma forma, no existe ningún medio para explicarte acerca de cómo vivir el Absoluto porque ello implica, necesariamente, una comprensión (un mecanismo intelectual de aprehensión, de enfoque), lo que es imposible. Te comprometo, por lo tanto, a que releas todo lo que pude decir e incluso, en mi mensaje de introducción. Se dedica toda voluntad de comprensión del Absoluto al fracaso puesto que les es Desconocido. El Absoluto no puede expresarse en palabras porque es lo que son. Pues, querer vivir lo que ES, es un sin sentido puesto que tú ES, de toda Eternidad. El mental coloca esta clase de pregunta porque se persuade de que va a poder apropiarse el Absoluto y asimilarlo. Pero, precisamente, es en la ausencia de comprensión, en la desaparición de la interrogación del mental en sí mismo, en la desaparición de la comprensión (o de la lógica que es, por eso, la desaparición de la propia persona), que el Absoluto existe. No puedo pues establecer ninguna respuesta a tu pregunta. Sería presuntuoso creer (o esperar) que una definición de lo que es el Absoluto es posible. De la misma forma que no existe ninguna técnica, ningún medio, de vivir el Absoluto, colocando esta clase de pregunta. Sólo  refutando todo lo que se conoce (es decir: no es este cuerpo, no es estos pensamientos, no es esta vida, no es este mundo), dejando hacer lo que debe hacerse sobre este mundo, que el Absoluto está. Ninguna emoción, ninguna imagen, ningún símbolo, ningún imaginario, ningún sueño, ninguna proyección, te es de cualquier utilidad para ser Absoluto. Al contrario. Quita todo eso. Sólo cuando se quita de todo lo que cubre lo que tú ES (es decir, el Absoluto) el Absoluto. El Absoluto es Desconocido. Es lo que decía al principio.

Imaginémosnos (y eso es fácil) que me diga que no sabe lo que es el aire. Pero, vive en el aire. Cualquier proporción guardada, es el mismo principio exactamente. Mientras hace una proyección (del Absoluto), nunca podrá ser para ti. Y, sin embargo, está allí. La mirada exterior, la comprensión, la proyección en un sistema de conocimientos (cualquiera que sea), no puede darte este acceso. No existe, simplemente. No hay mas que todo lo que está vinculado a tu persona, a tu “yo”, tu sí, no existe ya, se es ti, que el Absoluto está allí. Toda palabra que podría a ti hablar del Absoluto no haría más que alejarte. Allí en los momentos en que desaparece, enteramente (eso se llamó el Abandono a sí), es el momento en que se libera, completamente, de todo lo que se  conoce (de todos tus condicionamientos, de todos tus reflejos, de todas tus creencias, de todas tus Ilusiones, en este cuerpo, en esta vida, y en esta conciencia, no existen ya) mas que el Absoluto. No antes. ¿Pues, cómo puede imaginar servirte de tu propia conciencia, de tu propia inteligencia, de tu propia comprensión, para ser Absoluto? Es imposible. Mientras este planteamiento existe (que la llamen psicológico, espiritual u otro), ustedes mismos se estafan. Mientras juegan el juego de la conciencia, no pueden ser Absolutos puesto que el Absoluto es, precisamente, todo excepto una conciencia, todo excepto una comprensión, todo excepto lo que puede conocerse. No hay pues ningún medio, ninguna posibilidad, de responder, por eso, a esta clase de pregunta. Te invito, por lo tanto, a que relea atentamente, ya, las respuestas que pude dar. El Absoluto está ya allí. Es la conciencia que, precisamente, pone fin al Absoluto. El Absoluto es la no conciencia. El Absoluto no es supraconciencia. La supraconciencia podría ser la fase preúltima. Pero, el Absoluto no es una fase, ni una etapa. Es más allá de toda posibilidad de la conciencia. Querría decir, de algo que es Ilimitado, un limitado que pudiera entenderse. Pero no hay nada que entender. Al contrario. Debe privarse de todo, sin ninguna excepción, vivir este caos, esta muerte, este rebasamiento de todos los miedos, no por una acción cualquiera sino, bien, por la observación de morir de todo lo que debe porque es transitorio. Pasar por las Puertas de la Disolución. Lo que se les llamó la Onda de Vida, que llega a algunos lugares del cuerpo ilusorio y les hace estallar a la figura, el caos, la denegación, la voluntad de dejar durar el orgullo espiritual, por miedo de la muerte, por otros miedos. Es eso que debe verse. Cuando eso se ve, el Absoluto no es más un problema, no es una búsqueda, no es algo a encontrar. La opinión cambia y realizan que el Absoluto siempre ha sido allí. Pero, mientras se localicen en un cuerpo, en un sí, en una historia, en un compromiso (cualquiera que sea), ustedes no puedan ser Absolutos. Y, sin embargo, ya es lo que son. Pero el ego les impide. Deben aceptar morir. Eso se llamó la Crucifixión, la Resurrección. Es necesario perderlo todo, para para ser todo. Mientras tiende a cualquier cosa (tu conciencia, a este cuerpo, a tus chakras, a tu Kundalini…), te estafas tú mismo. Te limitas tú mismo. Tu resides en el conocido. Tú resides en el posible, en el circunscrito y, en ningún momento, la opinión cambia. La mirada es la misma, vestida de otros velos, de otras ilusiones. No puede conocer lo que tú ES. Sólo puede Ser. Conocer recurre a la conciencia. Es el cese de la conciencia (en una localización, en un espacio y en un tiempo, en una historia y en un cuerpo, en un mental, como en un Alma o como en un Espíritu) es que realiza. Mientras permanece cualquier cosa de lo que acabo de describir, el Absoluto te sigue siendo distante y, sin embargo, esto es lo que tú ES, más allá de toda historia, de todo cuerpo. El ego sólo existe por la falta vinculada al transitorio. El Absoluto pone fin a la compartimentación, pone fin a la localización, pone fin a toda Ilusión, a toda creencia, a todo sí, a todo “yo”. Sin embargo, el bolso de comida (cuerpo físico) permanece. Pero, ya no se define a eso. No como creencia sino, bien, por la experiencia directa. Ahora bien, esta experiencia directa no puede vivirse mientras exista la menor definición a cualquier cosa, es decir, mientras exista la menor proyección. Ahora bien, la conciencia es proyección, en el “yo” como en sí.

La conciencia es movimiento (que este movimiento sea fragmentario, en el “yo”, como mucho más extenso) dando acceso a un Ilimitado sí, llamado, pomposamente, Despertar. Pero, si están allí, es que se despiertan, ya. No hay nada que realizar que ya no esté realizado. Es el ego el que cree eso, él sí el que cree eso. Es la peor de las trampas porque eso les lleva a que mantenga proyecciones constantes, a creerles infinitos, en una investigación infinita. El Absoluto no es eso. Es, precisamente, el paro de toda proyección, toda conciencia, toda localización, siempre y de todo espacio y toda Dimensión. ¿eso quiere decir, sin embargo, que todo lo que acabo de enumerar, desaparece? ¿Ver la cebolla, en su totalidad, con sus primeras cáscaras, quiere decir que el núcleo de la cebolla, en el centro, no existe ya? Es un cambio de mirada. Pero el ego no lo aceptará nunca. Y él sí, aún menos. Porque lo mismo el “tengo a mi, de la misma forma, sí tengo al sí”. Pero, mientras tengan a cualquier cosa, no seran Libres.

Entonces, por supuesto, el ego va a ustedes susurrar que se personifican. Va a ustedes susurrar que tienen una evolución espiritual. El ego va a decirles que tienen obligaciones. Va a decirles que tienen una responsabilidad espiritual. Pero, todo eso se conoce y es archiconocido, y no se refiere de ningún modo al Absoluto. Deben pasar del otro lado, sabiendo que no existe ningún punto de paso, excepto por la muerte de todo lo que acabo de nombrar. No es un viaje: es el cese del viaje. Creer que hay un viaje a ustedes aleja del Absoluto. Mientras corran detrás de un Kundalini, mientras corran detrás de un chakra, mientras corran detrás de cualquier cosa, ustedes se engañan. Es el miedo que les hace creer que tienen algo que buscar y encontrar. Mientras el miedo está allí, permanecen en el “yo” y en sí, en el miedo para este cuerpo, en el miedo para una evolución espiritual, para un karma que no existe. Permanecen en las capas inferiores. Su opinión no puede cambiar. Todo lo que se desarrolla en el “yo”, todo lo que se desarrolla en sí, obviamente, se inscribe en el Absoluto pero no es el Absoluto porque todo eso lo conocen o es reconocible. Deben reaparecer, vírgenes y nuevos. No es porque no hay más programa, no es porque no hay más de sistema, que todo desapareció. Es un problema de configuración, de mirada y de punto de vista. Mientras no tienen libración, abandono, el Absoluto no es allí para ustedes, aunque está siempre allí. Aunque tengan propósito de abandonarlo todo, en la carne, ponerse en una montaña, meditar durante millares de años, eso no hará nada. Creerán llegar en alguna parte y no entenderán que no hay ninguna parte donde llegar. Seguirán manteniendo y creando escenas de teatro, nuevas partes, construyendo otros teatros y tomando esto para la realidad. Para la real y única verdad, no hay. Deben liberarse de todo. Eso se llama el Abandono a sí. Recuerden que el Absoluto no puede ser, en ningún caso, un objetivo final. Es el Último. No es una etapa. No es una investigación. Es, precisamente, el cese de todo eso.

Pregunta: por la refutación y el cambio de punto de vista, la angustia se hace menos presente, o incluso no aparece ya. En paralelo a eso, el mental se diluye. Pero, el ego se manifiesta, aún, por momentos, de manera aguda. Me sorprendo refutando también algunos sentimientos están aún allí. La Onda está presente. Me pierdo un poco con todos estos Estados. ¿Puede iluminarme?

Pero, ya se te ilumina. ¿Qué quiere como alumbrado suplementario? ¿A partir del momento en que la conducta de la refutación te da a vivir estos cambios, que quiere más? Quizá no se pierde bastante aún suficientemente. Cuando se pierda completamente, por fin, se encontrará. Acepte perder, completamente, toda señal, todo espacio. Todos estos Estados que cambian, observan y refutan también. Lo que conduce (y lleva) es la buena solución. Siga. No dije nunca que eso iba a realizarse en un mes o dos meses. Algunos lo viven instantáneamente. Otros van a poner (en término lineal) varios meses. ¿Cuál es la importancia, en definitiva, puesto que, como se lo tienen dicho numerosos Participantes, son, todos, Liberados?... Pues, la Liberación es para todos. Pero, es diferente vivir la Liberación a partir el “yo”, a partir de sí, o a partir del Absoluto. Porque las implicaciones no son las mismas: el que se liga sufre, el que se libera no sufre. El que tiene creencias sufre y sufrirá. El que no tiene ninguna creencia, el que reaparece virgen, no puede sufrir. No puede existir lucha.

Cuando son Absolutos (lo repito), pasan “yo” sí, y sí al Absoluto, como el Absoluto a sí, y sí a “yo”, sin ningún problema, a discreción. Pero, mientras no sean Absolutos, no pueden pasar del uno al otro. Es para eso que es necesario abandonar el “yo”, sí. Hacer frente a su propia muerte, con el fin de dejar la Ilusión desaparecer, sin desaparecer uno mismo. Pues, ya se te ilumina. ¿Qué deseaba más como alumbrado? Lo que enunció traduce que la refutación (en su terminología personificada) funciona. El testigo es la Onda de la Vida, bien más allá de lo que se llama el Kundalini, los chakras y el Supramental. ¿Qué quiere de más? Deje desaparecer todo el resto. No pretenda iluminarse más que lo que da el alumbrado de lo que vive. Por qué querer más? No hay nada que buscar. No hay nada que querer. Hay, exactamente, que abandonarse completamente. Y la refutación es la única vía posible. Entonces, prosigan. Por supuesto, es lógico, en el “yo” y en sí, que el mental esté presente. La pacificación de las emociones, la disminución de las angustias y del mental, les conduce a vivir la Presencia y la Infinita Presencia. A partir de este momento, si aceptan morir a toda localización, a todo vínculo, a todo lazo, reaparecen, Libres y Liberados. Se les libera, por lo tanto, vivos. Son el Jnani, el Mukti. Y allí, todo pasa a ser extremadamente claro. Todo se ilumina. No puede persistir ninguna zona de sombra.

Pregunta: la conciencia se definió, recientemente, a memorias de la individualidad con un notable sufrimiento durante varios días. La refutación y la transcendencia no pudieron, puntualmente, efectuarse. ¿Por qué?

Porque es necesario reforzar tu posición de observador. Te recuerdo que es la posición del observador que te hace salir del papel del protagonista (cualesquiera que sean los medios empleados), sobre el camino de la refutación y la Liberación (que no es un camino). A menudo, las resistencias se expresan. Si puedo emplear esta palabra, el desafío, en ese momento, es ver, cada vez más claramente (de aceptar, refutándolo, cada vez más claramente), sus angustias y sus manifestaciones. En un momento dado, podrá decir que no hay. Es decir, se habrá distanciado suficientemente de este sufrimiento. Se hace todo sufrimiento superarse. La transcendencia no es la supresión del sufrimiento por un medio cualquiera (químico, energético, psicológico u otro). Es, simplemente, la visión más clara y la más lúcida del sufrimiento, dondequiera que sea, con el fin de permitir una no definición. La refutación es, efectivamente, el medio. Pero, allí también, eso no va instantáneamente. A veces sí. A veces no. A veces, es necesario un poco más de tiempo. Cuanto más eso les parece difícil (por la no respuesta a la no refutación), más son próximos a la Infinita Presencia. Entonces, no busque porqué, no busque cómo. Pero, sigua refutando. Y, necesariamente, este sufrimiento se alejará. A partir del momento en que reparte lo tomado (sin rechazar, una vez más), a partir del momento en que no hay más gancho en la Conciencia (para el sufrimiento como para un compromiso, es el mismo principio), entonces, el compromiso o el sufrimiento no es ya. Allí, es la Libertad. Allí, es la Liberación.

Por supuesto, va a menudo a decir: “eso no va”, a partir del momento en que consideran que se dedicó un tiempo suficientemente largo. Pero, si eso está siempre presente, es que el tiempo dedicado no es suficientemente largo. Es una prescripción que debe seguirse. No existe ningún sufrimiento que resista a la refutación. Por el contrario, existen muchos sufrimientos que van a resistir a la reacción: que sea química (por un anti dolor), que sea psicológica (por un medicamento psíquico, a objetivo psíquico), o cualquier otra técnica. Pero podría decir la misma cosa con relación a la pregunta a la cual no respondí, con relación al miedo, es la misma cosa: si quieren comprender los mecanismos del miedo, como el sufrimiento, no saldrán nunca de la acción/reacción. Mantienen, alimentan, la Dualidad. La refutación no puede, nunca, alimentar la Dualidad porque va a crear una ruptura de equilibrio en el mental y en consecuencia, en el cerebro. Es esta ruptura de equilibrio, en el cerebro y en el mental (como eso se obtiene en una experiencia de muerte inminente, o aún en algunas experiencias fuera del cuerpo o místicas), realizan la Liberación. Es tan simple que eso.

Por supuesto, cuando hay allí sufrimiento o miedo, la primera cosa que viene a la conciencia, es encontrar un remedio para hacer cesar el miedo o el sufrimiento. El error está allí, y es fundamental: la refutación no va a actuar contra, mientras que la lógica de la encarnación querría que se actúe contra. La refutación es un acompañamiento y no una lucha. El acompañamiento va siempre hacia las líneas de menor resistencia. La refutación va, en ese caso (como en la pregunta a la cual no respondí), ser, muy exactamente, un agente de transcendencia contribuyendo a la Liberación. Mientras quieren luchar contra, mientras quieran explicar miedos, sufrimientos (es la misma cosa), se equivocan. Porque inducen, en este bolso de comida, en este bolso de pensamientos, una repetición en el transitorio que está sin final, hasta el final del transitorio, y ustedes no perciben ni siquiera. Por el contrario, la refutación, aunque no parezca dar resultados, es realmente, el único medio que va a hacerles pasar del protagonista que sufre (o que tiene miedo) a el que observa y, en definitiva, a ir más allá del observador. Pues, te comprometo que sigas. Esta respuesta es conjunta a la acerca del miedo, al cual no respondí porque la formulación no es la misma. Y les comprometo que relean las dos formulaciones de las dos preguntas que, sin embargo, podrían parecerse pero que, sin embargo, se oponen. Porque la opinión de la primera pregunta no es la opinión de la segunda a la cual respondí. Toda la diferencia está allí.

Pregunta: ¿cuál es el peor obstáculo que debe invertirse para fusionar, como lo hice una vez sin buscarlo, es decir, para renovar la experiencia a discreción?

Pero, ninguna experiencia a discreción te hará vivir el Absoluto. Es necesario cesar toda experiencia. Por otra parte, la experiencia espontánea que se vivió no se reproduce porque hay un obstáculo y es de importancia: tú mismo. Toda experiencia se ve adaptada por el “yo” o por sí y, mientras hay una apropiación de una experiencia (fuera la más maravillosa), no hay Absoluto. Esto es una constante. ¿alguien que hizo una experiencia a las puertas de la muerte renueva esta experiencia a discreción? Eh bien no. ¿Por qué? Porque hay un compromiso en pro del recuerdo de la experiencia. Este compromiso en pro del recuerdo de la experiencia basta para bloquear la experiencia futura y basta para bloquear el Absoluto. Ninguna persona que vive una experiencia de muerte inminente puede acceder a este estado Absoluto. Porque hay un compromiso. Todo compromiso en pro de una experiencia (cualquiera que sea, la más auténtica y la más profunda), es un obstáculo principal al Absoluto. El que nunca ha vivido la experiencia accede más fácilmente al Absoluto porque es virgen. Es el mismo principio que para sí: el que tiene su sí no quiere liberarlo. El que se caracteriza por una experiencia mística, cualquiera que sea, no quiere liberarla. Entiendan bien pues que el único obstáculo eres tú mismo. Olvide esta experiencia. Refútenla y será Absoluto. La dificultad viene del compromiso, una vez más. Y cuanto más la experiencia es profunda, y más es bonita, más es viva, más es un obstáculo en lo que son, hoy. Recuerden: no hay progresión entre sí y el Absoluto. No hay paso entre sí y el Absoluto. Es el orgullo espiritual, por excelencia, el que se cree llegado, el que quiere permanecer encerrado, que se niega a abandonarse y que con todo abraza la necesidad de Libertad. El que dice eso es baldado de miedos y sufrimientos. Ninguna experiencia debe reproducirse. El Absoluto es el cese de toda experiencia. Pero, una vez que el Absoluto se revela, todas las experiencias resultan posibles, pero no antes. Es eso que es necesario entender. Pues refuta todas tus experiencias, incluso ésta y verá. El propio del ser humano, ligarse a todo lo que a él cae bajo la mano o bajo los ojos. Y si, además, es una experiencia mística inusual, eso va a bastar a arraigarlo en la última experiencia y va a impedirle ser Libre y en consecuencia vivir su propia Liberación. No es una paradoja puesto que el Absoluto no es una progresión desde sí. Es la ruptura de sí. Por esta razón la refutación es fundamental y principal. Mientras ni siquiera refutaron sus accesos al Cuerpo de Luz, mientras ni siquiera hayan refutado su acceso al Sol, mientras ni siquiera hayan refutado su propia Disolución, no pueden liberarse. Ahora bien, precisamente, va a creer, al contrario, que es necesario mantener vivaz la última experiencia, debido a su intensidad. Va a recordar la experiencia, va a hacerla volver en cierre (en el mental, en sí) y va a alejarse, aún más, de esta Liberación. El llamado Despertar, pomposamente así, no es la Liberación. La Realización no es más que una estafa que le mantiene en la ilusión. Es así que nacieron las ilusiones espirituales (lo que llaman el New Age o las enseñanzas Luciferinas) que les hacen reflejar algo que no es verdaderos y que es un obstáculo principal a la Libertad y a la Liberación porque siguen siendo fijos en la última experiencia, en la visión del 3.o Ojo, en potenciales energéticos y Vibratorios. Mientras que incluso eso debe refutarse. Si no, lo mantienen lo. Refute el Despertar, refute su autorealización que no es, en realidad, más que el reflejo de su autosuficiencia. Incluso eso debe refutarse. Y es más fácil refutar la vida ordinaria, para una persona en el “yo” que no ha vivido nunca el sí, que refutar para el que se instala en el sí y el orgullo espiritual. Les recuerdo que se liberan todos pero que las condiciones y las circunstancias de esta Liberación no son las mismas. Que el pasar a ser de su propia Liberación no es el mismo. Pues, el obstáculo, eres tú.

Pregunta: tengo siempre muchas dificultades para interiorizarme correctamente en las alineaciones o meditaciones. O me duermo, o termino por dejarme llevar por pensamientos, o soy incapaz de permanecer durante el tiempo preconizado. Deduzco pues que tengo resistencias importantes pero no las definí.

Olvide en primer lugar tus suposiciones y tus proyecciones porque el hecho de dormir es excelente. Porque el adormecimiento corresponde a la extinción de la conciencia, bien más allá de Turiya, y en consecuencia eso es una fuerte señal de que la Alineación, como lo dice, tiene una eficacia. El adormecimiento es el momento en que hay ocultación de la conciencia como de la supraconciencia. En estos momentos allí, el Absoluto se revela, aunque no tiene la conciencia. La resistencia se sitúa, ella, en los momentos en que no tiene lugar y en los momentos en que los pensamientos te invaden. Aprovechese de estos momentos allí, dónde la Alineación te da a vivir eso, para refutar estos pensamientos, sin luchar en contra, pero retirándote, desidentificándote de estos pensamientos. No hay pues que actuar, no hay pues que dejar hacer, sino aprovecharse de esta oportunidad que se le ofrece, para refutar, durante este momento allí. Lo que llaman “Alineación” es la conjunción, en adelante, de la supraconciencia y la Onda, en resonancia con el Absoluto. Aproveche pues estos momentos para aplicar la refutación o entonces, para dormir. El resultado será el mismo. La forma en que expresa la pregunta pone de manifiesto que al mental le gustaría apoderarse de las experiencias de Alineación. El adormecimiento es la mejor de las maneras para que el mental no pueda acapararse. Persista pues en eso, y refute mientras no duerma. Constatará entonces, muy rápidamente, que algo pasa y que lo conduce a un mecanismo (llamado Infinita Presencia) que es, hasta cierto punto, primicias al Absoluto o, en cualquier caso, simplificación del Absoluto.

Pregunta: desde hace algunas semanas, tengo la impresión de que lo que constituía mi actividad profesional se abarcaba bajo mis ojos y que más nada tiene sentido. Sé que no hay nada que hacer, nada a detener pero eso genera un mecanismo de acción/reacción, o una sensación de depresión, de vacío. En los dos casos, ni estoy en la alegría ni en la paz. ¿Cómo fundir este proceso y salir de la ilusión?

La manera que tiene de presentar: me hace una descripción que corresponde a la salida de la ilusión y a continuación, me solicita cómo salir de la ilusión, mientras que es lo que está viviendo. ¿Qué más quiere? El hecho de perder las señales, el hecho ya de no encontrar compromiso en pro de quienquiera o de cualquier cosa es la prueba de la Liberación en curso y en consecuencia del cese de la ilusión. ¿Qué quiere aportar de más a eso? Porque lo que se vive allí, es el proceso de la Infinita Presencia que lo conduce al Absoluto y al final de la ilusión de este mundo. Agradezca pues por lo que vive y no cambie nada. Sea el observador de lo que se desarrolla porque lo que se lo da a ver, es precisamente el final de tus propias ilusiones, de tus propios compromisos. Es el luto o el choque. Es lo que viven, todos, actualmente, en distintos grados. ¿Pues, por qué quiere bloquear eso? Es completamente natural. No hay nada que mejorar. Hay exactamente que ver lo que se desarrolla. Lo que tengan la impresión de perder, quienes tengan la impresión de perder, agradezcan, porque allí se encuentran su Liberación y su Libertad. Qué que pensaban, cualquiera que sea el sufrimiento, cualquiera que sea la depresión. Recuerden que lo que se expresa, por la depresión, por el sufrimiento, por el problema, no es más que el reflejo de la agonía del ego y el sí. ¿Pues por qué quieren aportar un remedio e impedir lo que les libera? Cambie de mirada, allí también. Agradezca. Lo que les parece terrible y difícil, hoy, no está destinado más que a mostrarles los últimos compromisos en pro de la obra. Es lo que les libera. Que eso sea el trabajo, que eso sea un prójimo. Lo que viven es la Libertad, aunque eso a ustedes aparece, en la conciencia, como el revés. Pero, por supuesto que, para la conciencia, es el revés. La conciencia no quiere desaparecer, tanto la conciencia del yo como la conciencia del sí. Las circunstancias de sus vidas les llevan a que viva eso y es, muy exactamente, lo que les es necesario. ¿Entonces por qué querer remediar su propia Liberación? Si aceptan eso, verán, por ustedes mismos, que lo que les parecía, la víspera, un sufrimiento enorme, no es más que su Liberación, nada más. No están ya en el tiempo de la contemplación de sí y de la Alegría. Están en la Liberación de los últimos compromisos, de las últimas ilusiones. ¿Aunque eso les parece difícil, es difícil para qué? Observe eso. Sea el observador, inicialmente. Refute eso y se liberarán. No tienen que resistir. No tienen que oponerse, si no mantendrán o restablecerán una dualidad que no quieren ya. No es un humor desapacible o una depresión profunda que debe impedirles que sea. Diría incluso que es una señal excelente que traduce perfectamente la Liberación en curso. ¿Qué más quieren? No están ya en etapas de acceso a sí, de realización de sí. Lo que se desarrolla es la Ascensión de la Tierra, la Liberación final de todas las ilusiones. ¿Cuándo el mundo desaparece, a que están vinculados, si no es a esto que son? Es una oportunidad y un regalo, una gran gracia. Y viven eso inversamente. Lo dije: menos comprenden, más eso les parece duro, más, eso será fácil. Sólo la expresión de las resistencias del ego y sí. Pero si eso les afecta, es que eso debe ser. No son lo que sufre, ustedes no son la depresión. Lo que se traslada a ustedes, se libera. No hay ninguna excepción a esta norma. Aunque se traslada a ustedes, aunque no perciban la utilidad, aunque no vivan más que un estado extremadamente desagradable, van más allá de eso. No se pronuncien sobre lo que viven porque todo lo que viven, hoy, no es más que el resultado de su Liberación. Deberían estar felices: salen del teatro, no hay más teatro. Y a más de los días, van a pasar, las semanas, van a pasar, más eso va a ser evidente. No pueden volver de nuevo atrás. Lo que se murió, se murió. Lo que nace, nace. Sólo los compromisos en pro de lo que se murió crean el sufrimiento. Y lo que muere no es una pérdida, una vez más, es una Liberación. Cambie de mirada. Es más bien si no viven nada, o si estan en la alegría permanente, que deberían preocuparse. Les devuelvo, para eso, a lo que dijo uno de los Antiguos, he aquí hace algún tiempo, mucho tiempo incluso, por lo que se refiere al choque de la humanidad. ¿Qué creen que viven? Su choque personal. El choque del ego. El choque del sí. Eso va a ser cada vez más evidente, pero no son eso. No tienen ningún medio (intelectual, mental, de clarividencia, intuición o premonición) que les da los medios de aceptar lo que viven. Deben pasar por allí. Pero, una vez más, no es una prueba, es una Liberación. Creo que el Comendador de los Antiguos lo repitió durante años: la oruga se convierte en mariposa. Pero la oruga debe dejar el lugar a la mariposa. ¿Si no, cómo quieren ser, a la vez, una oruga y una mariposa? Cambie de punto de vista. No guarden la opinión de la oruga sino la opinión de la mariposa. No encuentren estratagema diciendo: se me personifica, tengo obligaciones. Eso no es. Si aceptan lo que pasa, seguirán haciendo lo que debe hacerse, hasta el último momento, pero ustedes, se liberarán antes. ¿Mientras que quieren? Es como si dijeran: “quiero bien morir pero sólo quiero que mi corazón se detenga”, “yo quiero bien morir pero quiero permanecer allí donde estoy”. Saben que es imposible.

Pregunta: el Absoluto se reveló durante un momento de meditación y paz pero cuando las actividades de la vida han reanudado, el velo se puso de nuevo. La espera y la voluntad de vivir de nuevo este estado suponen un obstáculo a este descubrimiento. ¿Cómo actuar sobre estos obstáculos?

El descubrimiento sólo ocurre una vez. Eso no puede revivir porque se consume el velo. No hay paso entre sí y el Absoluto. Pero una vez establecido el Absoluto, el paso es posible a discreción en los dos sentidos. Lo que quiere decir que lo que se vivió es una Disolución en la Infinita Presencia. Y es por otra parte la diferencia con el estado Absoluto (que no es un estado) porque cuando el Absoluto se afecta, vivido, realizado, concienciado, revelado, no puede ya velarse o desaparecer. Era pues un preliminar pero, como lo observó, y lo dice, el deseo de actuar y reproducir la experiencia te aleja de lo que se ha vivido. Refuta también eso. No lo busque. No lo pida sino refútalo y verá. Queda claro que la realización de la Presencia Última o la Infinita Presencia presenta, si puedo decir, semejanzas inquietantes con el Absoluto. La diferencia reside precisamente en este paso o este no paso a discreción. Si no hay posibilidad de revivir espontáneamente eso, a partir de los ojos cerrados, no era pues Absoluto sino el último estado llamado Infinita Presencia. Pues es necesario refutar y no desear. Y sobre todo no actuar. El comportamiento que debe adoptarse está estrictamente pues al contrario de lo que pretende hacer. Cuando el Absoluto está allí, pasan, a discreción, sin dificultad, sin meditación, del Absoluto a sí, de sí a yo, yo a sí y de sí al Absoluto. El hecho de que eso no se reproduzca es señal de que eso aún no se produjo.