lunes, 5 de diciembre de 2011

SRI AUROBINDO - La Fusión de los Éteres


27 noviembre 2011

Soy SRI AUROBINDO. Hermanos y Hermanas en humanidad, que la Comunión esté entre nosotros, por el Amor, la Luz y la Gracia. Vengo, a mi vuelta, para completar una serie de elementos relativos a la pendiente del Supramental, la realización de éste en la estructura de la conciencia limitada, la estructura física y las estructuras sutiles. Este proceso se nombró Fusión de los Éteres. La Fusión de los Éteres se realizó en los cielos de esta Tierra, en la primavera. Antes del principio de este invierno, la Fusión de los Éteres se acabará, en la conciencia limitada. Traduciéndose en una serie de mecanismos precisos de la conciencia (se explicó eso), como la energía, de la Vibración, que va a darles, hasta cierto punto, a vivir y manifestar una serie de elementos. El primero de estos elementos (que es principal) es, hasta cierto punto, la transformación del fuego Luciferino (o fuego del deseo) en Fuego del Espíritu. El Fuego del Espíritu no es una idea en la cabeza sino un vivido Vibratorio que debe instalarse, en el conjunto de las células, porque la Ascensión (como se les comunicó eso) se realiza en este cuerpo, en esta carne. Puesto que se trata de una Transmutación, e incluso más, de una Transubstanciación, haciendo pasar una estructura otorgada, de un estado Vibratorio preciso, a otro estado Vibratorio, o si prefieren, de una gama de frecuencias a otra gama de frecuencias. Dentro de este mundo, donde se personifican, existen tantas conciencias diferentes como seres humanos diferentes. Existen tantas verdades como seres humanos, porque el mismo acontecimiento, porque el mismo hecho, no tiene ni el mismo significado, ni el mismo alcance, y corresponde a la misma verdad, vivida por cada conciencia. Y con todo, existe un mecanismo colectivo, a la obra, actualmente, aunque muchos entre nosotros les dijeron que la Ascensión individual (en curso de realización o ya realizada) no es, por el momento, superponible a la Ascensión colectiva (que se refiere, ella, a un momento particular determinado por La Tierra). Cuando fui San Juan, di una serie de elementos, por lo que se refiere a las modificaciones visibles, de mi tiempo, de este efecto del Transubstanciación, traduciéndose en la desaparición de una serie de elementos, de una serie de conciencias de este Plano de vida. Por supuesto, todos estos procesos se inicializaron y aumentan, progresivamente, desde el principio de este año terrestre. Más allá de la Fusión de los Éteres (realizada en el Cielo, en el mes de abril), hay (como lo tuvieron en cuenta quizá) la desaparición, cada vez más importante, de una serie de conciencias de esta Tierra, Liberadas, hasta cierto punto, de una determinada forma de encerramiento. Por supuesto, se podría hablar mucho tiempo de la manera de prever las cosas, según la opinión, según lo que se da a ver por los ojos, y lo que es dado a ver por el Corazón. Lo que es dado a ver por los ojos (y por la conciencia de la personalidad, por supuesto) se llama la muerte, y un número de especies animales, y un número de elementos de vida se transforman, más o menos progresivamente, un poco por todas partes sobre esta Tierra. Por supuesto, los que no están en busca de la verdadera información, no pueden estar informados de lo que pasa, real y concretamente, en el aspecto físico de la vida sobre esta Tierra. Porque eso no alcanzó, diría, un límite máximo de percepción consciente que corresponda al conjunto de la conciencia colectiva de la humanidad. Pero este proceso está, efectivamente, desarrollándose, más allá (quizá) de su límite máximo de percepción consciente a nivel colectivo, pero se desarrolla, sin embargo. 

Nuestro Comendador había dado, he aquí hace años, elementos importantes, a nivel geofísico, que marcarían (hasta cierto punto) el proceso ascendente de La Tierra (ndr: O.M. AÏVANHOV recientemente hizo un punto sobre estos elementos, ver en nuestro site su intervención del 23 de octubre último). Recuerden que la no luz se sirve de la Luz. Recuerden que la no luz va a utilizar las circunstancias, cualquiera que sean (climáticas, geofísicas, cósmicas), para intentar llevar a cabo sus vistas, que son, por supuesto, la perpetuación de una Dimensión, por ignorancia o por miedo de lo que representa, en Verdad, la Luz, para el Espíritu. La vida en este mundo (tal como la conocimos, tal como la conocen aún) se transforma. Con carácter individual, viven los cambios y las transformaciones. Sin embargo queda vivir aún la Transubstanciación, aunque muchos entre ustedes comienzan a vivir fenómenos vinculados a esta Fusión de los Éteres, tal como se explicó en su día anterior (ndr: ver las intervenciones del 26 de noviembre de GEMMA GALGANI y UN AMIGO). Este mecanismo de Fusión de los Éteres, para las estructuras de conciencia humanas, y para todas las demás estructuras de conciencias manifestadas en vidas (por ejemplo, llamadas animales), se traduce, muy exactamente, por lo que observaron (para los que se interesan) en cuanto al proceso de extinción de algunos mamíferos marinos, de algunos pájaros. Este proceso de extinción (llamado así por el que sólo tendría una mirada limitada) es, obviamente, totalmente otra cosa que una extinción, puesto que se trata de un verdadero Nacimiento, aunque eso no les es visible. El ser humano persistirá en llamar la muerte lo que no entiende, a partir del momento en que una conciencia desaparece de su Plano, allí donde él mismo se manifiesta. A menudo les hemos dicho que este proceso de Liberación de matrices, que ya está en curso desde hace un determinado tiempo, y que se acentuó (si se puede decir) desde las Bodas Celestiales, desde el año 2009, consiguió, a finales del año anterior, la Liberación del Sol, la Liberación del núcleo de La Tierra. Cuya finalidad, por supuesto, es la Liberación del humano. Entonces, por supuesto, la conciencia limitada requerirá en esta Liberación un final. Pero no hay final, sólo hay un principio, un verdadero Nacimiento en los Mundos del Espíritu. Por supuesto, el Espíritu (y HERMANO K apoyó eso aún, diría,) no está presente sobre este mundo. El Espíritu aparece como algo, por otra parte, vinculado al Cuerpo de Luz que, para los que no viven las Vibraciones, ni la transformación, no es más que una hipótesis. Solo los que viven las Vibraciones están más allá de la hipótesis, puesto que eso forma parte de su vivido, y eso se traduce en modificaciones, cada vez más obvias, de la Conciencia. 

La Fusión de los Éteres es un proceso que va a aportar una concienciación de este proceso de Transubstanciación. Lo que quiere decir que habrá (antes de lo que llamamos el momento final de La Tierra, de su Ascensión) una concienciación (para una mayor parte de la humanidad que, por el momento, no realizó esta concienciación) de que algo no vuelve antes ya de verdad a ser como antes, y que una transformación de envergadura está en curso sobre La Tierra. Por el momento, eso sólo aparece a los que viven la Vibración Interior, o las premoniciones, o las intuiciones Interiores. No esten sin ignorar que un 80% de la humanidad continua, hasta cierto punto, su vida como si de nada fuera, porque efectivamente, para esas conciencias, no es el caso. Se vive eso. Como diría HERMANO K, eso es su Libertad. Y es sobre todo su campo de experiencia, pero se enfrentará este campo de experiencia (vinculado a la perpetuación de una conciencia particular), en un momento, a la realidad y a la Verdad del proceso que estos seres llamarán de “extinción total de la humanidad”. Que, por nuestra parte, preferimos llamar, por supuesto, el Verdadero Nacimiento en los Mundos del Espíritu, lo que podemos nombrar: la Liberación, la Ascensión, la Transubstanciación, que es un proceso que se vivió, en numerosas ocasiones, sobre esta Tierra, sin una Liberación, como es el caso. Las cosas son profundamente diferentes. Pero, por supuesto, para los de entre sus Hermanos y Hermanas (nuestros Hermanos y Hermanas) que no viven este proceso de Transmutación de la Conciencia (de realización de Sí, de la Unidad, la Alegría, la Vibración), es extremadamente difícil adherir a lo que se traduciría, para ellos, en su propia desaparición. La conciencia que está establecida en la Ilusión considera que esta Ilusión es la única verdad, porque es lo único palpable. Eso forma parte del campo de experiencias de la limitación, y ni siquiera pueden concebir, o imaginar, o esperar, que exista otra cosa que esta conciencia limitada, que esta vida, que este cuerpo. Para la mayoría de los seres aún no Despertados, no existe más que una vida: la de la personalidad. No existe más que un objetivo: el de la satisfacción de los deseos, de la perpetuación de lo que se llamó la especie, y de una serie de creencias (que se sitúan a nivel económico, o espiritual, o religioso… no hay absolutamente más nada, están en sus creencias). En la creencia (en la personalidad, como ya se sabe), hay un concepto de transitorio. Este concepto de transitorio, en el sentido de la vida humana, también se inscribe (pero sobre otra escala de tiempo) en el transitorio de La Tierra, en las Dimensiones alteradas, o falsificadas. Los procesos de transformación de La Tierra, vinculados al cambio llamado de los polos físicos de La Tierra, son una realidad. Esto se produce con extrema regularidad. Obviamente, no sobre el intervalo de una vida humana, ni sobre el intervalo de una memoria colectiva, lo que supone que la memoria colectiva nunca ha guardado, precisamente, la memoria, sino que está a través de escritos (como el diluvio de Noé), aún no absolutamente vinculados a cambios de los polos (sino simplemente a un elementos de lluvias prolongadas, inundando suelos). La realidad es, por supuesto, muy distinta. 

Existen pues ciclos naturales. Estos ciclos naturales son tanto humanos, a través del nacimiento y la muerte, como de los ciclos naturales de La Tierra. Se les llama naturales porque forman parte de la normalidad de esta Tierra. Esta normalidad de esta Tierra que no es la normalidad absolutamente de la Vida en los Universos, sino una normalidad inscrita según principios de funcionamiento, extremadamente precisos, de este mundo, en esta dimensión. El Espíritu es Eterno. La Luz es Eterna. La Conciencia es Eterna. Pero ciertamente, no hay la conciencia de la personalidad, ciertamente no hay la conciencia de lo que es cíclico (como la vida, a través del nacimiento y la muerte). La Verdadera Vida no pasa, ni por las puertas de la muerte, ni por las puertas del nacimiento, puesto que se inscribe, de toda Eternidad, en la misma cinética (si se puede decir), más allá del concepto de ciclo. Por supuesto, los ciclos son observables sobre esta Tierra. Hay los ciclos del día, los ciclos de la vida y la muerte, y los ciclos de los años. Este concepto cíclico forma parte del principio de la alteración de la propagación de la luz. Se ha descrito, por el Comendador, la Liberación de las capas aislantes. Se les describió, más recientemente, la Liberación de las capas aislantes del cuerpo humano, es decir, del cuerpo astral, el cuerpo mental y el cuerpo causal. Algunos sabios dijeron que: “lo que está en cumbre es como lo que es abajo”. Pero lo que está en cumbre, no debe entenderse por lo que está en el Espíritu. Porque el Espíritu no está en la cumbre, ni en la parte baja, él está por todas partes. Entonces, “lo que está en cumbre es como lo que es abajo” se aplica a las leyes naturales de este mundo. Y hay pues, efectivamente (por el principio de analogía y correlación, y de resonancia), una adecuación total entre las capas aislantes de La Tierra y las capas aislantes de la personalidad, que mantienen una determinada forma de cohesión, una determinada forma de coherencia. Pero más allá de esta cohesión y esta coherencia, existen capas (si se puede decir) del ser humano y la Conciencia, que no son limitadas por ninguna capa y por ninguna otra capa. La Fusión de los Éteres, realizada en el Cielo, realizándose en los cuerpos humanos y en los cuerpos de toda vida sobre el planeta, pues ya se colocó una serie de elementos, que les son accesibles. Estos mecanismos, llamados salidas en masa de animales (de mamíferos marinos, de pájaros, esencialmente), corresponden a una Transubstanciación total de sus cuerpos. El ojo humano va a llamar eso un despojo. Pero no es porque el despojo está presente, que no existe aún una Conciencia presente, a otra parte, en otro espacio-tiempo. De la misma forma que, cuando un ser humano, en este ciclo de la muerte y el nacimiento, llega a morir, obviamente, la Conciencia no desaparece sin embargo. Aunque el reduccionismo y el final de la Edad Oscura no hace prever la vida más que inscrita entre el nacimiento y la muerte, los que tienen un mínimo de creencia o experiencia espiritual saben que, incluso en la matriz, existe un principio de reencarnación. Dónde la Conciencia no desaparece nunca, incluso si hay (hasta cierto punto) una inutilización de lo que se llama las últimas vidas, de la misma forma que existe una inutilización del Espíritu. La Fusión de los Éteres (más allá de la disolución del cuerpo astral, el cuerpo mental y el cuerpo causal), en este plazo de de tiempo que precede el momento colectivo final de La Tierra, va a llevar cada vez más seres humanos a concienciar que no son limitados por este cuerpo, aún menos por este nacimiento y esta muerte. Y hay pues un principio de perpetuidad que va a hacerse día. El principio mismo de la concienciación de la perpetuidad de la Conciencia es un elemento principal que vendrá a reducir el Choque de la Humanidad, para los de entre nuestros Hermanos y Hermanas que habrían vivido este concepto de perpetuidad antes del momento colectivo, final, de La Tierra. 

Recuerden etapas precisas cuyo contenido he mencionado, he aquí hace un año, por lo que se refiere al Choque de la Humanidad: la denegación, el miedo, la negociación, y por fin la aceptación de lo que llega (intervención de SRI AUROBINDO del 17 de octubre de 2010). Por supuesto, el conjunto de los Hermanos y Hermanas que viven las Vibraciones, a un nivel o a otro, van a imbuir, por lo que van a vivir, el concepto de la perpetuidad de la Conciencia. No como una creencia en una supervivencia de cualquier cosa, sino porque la Vibración misma de la Conciencia, en la Luz Vibrante, viene a consolidar la Conciencia, en su perpetuidad. Más allá del encerramiento en este cuerpo, o del encerramiento en las capas aislantes de la Conciencia individual (llamadas cuerpo astral, cuerpo mental y cuerpo causal). Lo que disuelve el cuerpo astral, el cuerpo mental y el cuerpo causal, no es una acción de la personalidad, sino una acción directa de la Inteligencia de la Luz, por medio de lo que nombramos el Fuego del Espíritu y que, en mi última vida, describí como la irrupción del Supramental: esta Luz Blanca que iba a transformar toda vida y a causar cambios principales, en la Conciencia como en las condiciones mismas de la vida puesto que no habría más encerramiento, no habría más de normas de vida que sean superponibles, entre un frente y otro. Por supuesto, de manera más o menos consciente, numerosos seres humanos, más allá de las vi vivencias Vibratorias, se adhirieron a un principio de transformación. La única puerta de salida posible es el Corazón, no en una creencia en el corazón, no en la esperanza, sino en el vivido Vibratorio, puesto que la Conciencia es Vibración. La conciencia limitada tendrá belleza en amarcar que cree en la Unidad (o que cree en la perpetuidad del alma o el Espíritu, o que cree en el Espíritu), pero mientras no lo viva, eso sólo permanece en una creencia y no una vivencia. También, los nuestros, desarrollamos en gran medida sobre el concepto de creencia y experiencia. Porque la creencia no es la experiencia. Ahora bien, el conjunto de la vida humana, sobre esta Tierra, se basa en un conjunto de creencias tácitas que no tienen, hasta prueba del contrario, ninguna existencia real, más allá de este mundo. El principio mismo de la perpetuidad de la vida sobre este mundo (basado, como lo dije, en el concepto de ciclos, y de encerramiento en ciclos), hizo que las fuerzas de no luz intentaran, hasta ahora, limitar (hasta cierto punto) la extensión de la conciencia, y eso de múltiples maneras. O reforzando las creencias (como siempre han existido, pero modificándolas): dando, a la sed, del ser humano, de libertad, un agua que debe beberse, que es un agua dando respuestas, pero de respuestas en este mundo, incluso al nivel espiritual. Eso se llama las leyes del alma, las leyes de la reencarnación, la psicología espiritual: un conjunto, un tesauro de conocimientos pudiendo explotarse en este mundo, pero no preparando absolutamente a vivir el Espíritu. Puesto que el Espíritu, por otra parte, no se menciona, y la finalidad ya no es el Espíritu, sino la expansión del alma (a través de un determinado número de conceptos, que tuvieron que encontrar en distintas lecturas, en distintas enseñanzas, o fueron llevados por distintas personas). 

La Libertad es Vibratoria. No tiene que hacer de cualesquiera leyes, cualesquiera normas, presentes sobre este mundo. La Fusión de los Éteres marca (para los de entre nuestros Hermanos y Hermanas que viven estos Estados Vibratorios) la Disolución total del conjunto de lo que está vinculado (como se dijo eso) al cuerpo de deseo, en primer lugar, todo lo que está vinculado a las emociones. Muchos seres, viviendo el Despertar del Corazón, les hablaron del efecto de las emociones como elemento que frenaba al acceso a la Unidad. Otras enseñanzas, más vinculadas a la transformación de la humanidad actual (pero no hacia la Unidad, sino hacia la continuación de la Dualidad), les hablaron de conocimiento de sus propias emociones, y llegaron incluso a asimilar la emoción al Corazón. Lo que es, por supuesto, absolutamente falso, puesto que el Corazón no es absolutamente una emoción, sino un estado de Ser, mientras que la emoción es un estado de reacción. El estado de Ser no será nunca un estado de reacción. Por lo que se refiere a la tercera capa aislante de la conciencia individual, el cuerpo causal: este cuerpo causal, como su nombre lo indica, menciona una causalidad, llamada diferentemente la ley de karma o acción/reacción, dando la explicación de lo que debe vivirse en la matriz (que eso esté a través de las relaciones entre los seres, a través de la ley de karma, a través de la acción/reacción, incluso a nivel más sutil, psicológico). Pero esta ley causal no es absolutamente, ni el reflejo, ni incluso lo contrario de lo que representa la Ley de la Gracia, que está más allá del cuerpo causal. El Fuego del Éter, en la conciencia individual, se traduce en el Fuego del Corazón o el Fuego del Espíritu. La irrupción del Supramental (en su momento individual, que les es propio) se traduce, poco a poco o más brutalmente, en la desaparición total de su cuerpo emocional, de su cuerpo mental, dándoles la aptitud de ya no pensar, dándoles la aptitud de ya no reaccionar. Haciendo que efectivamente, todos los Hermanos y Hermanas que vibran, en un momento dado o a otro, pueden vivir prolongados momentos, cada vez más intensos, y cada vez más, de inmersión en la Luz. Dónde nada otro existe más que la Luz y la Conciencia. Dónde todo lo que pertenece a la Ilusión (es decir, este cuerpo, esta vida, todo esto a que se someten), en esos momentos, y solamente en esos momentos, desaparece enteramente. Son estos momentos particulares (y yo les he dado, he aquí hace algunos años, algunos elementos, a través de la respiración o a través de la focalización de la Conciencia, o a través de lo que dio UN AMIGO, en el Yoga de la Unidad o la Verdad), que les permitirán acercarse a este Paso de la Estrecha Puerta, de vivido del Corazón (véase la rúbrica “Protocolos que deben practicarse/Protocolos prioritarios”).

Todo esto es, en definitiva, una preparación individual (como lo dije) destinada a facilitar al establecimiento del momento colectivo de La Tierra, en la colectividad de la Conciencia humana. Poniendo fin, esta vez, real y definitivamente, al cuerpo causal de La Tierra. Realizando, así, la Liberación de La Tierra y su Ascensión definitiva en los Mundos Unificados de la 5.o Dimensión. Esto se traduce, para los que están atentos, por el rasgón (ya presente sobre el abrigo Terrestre, desde la penetración de la Luz Dura), no solamente en el núcleo Terrestre, sino sobre el abrigo Terrestre. Haciendo que la transmutación alquímica de algunos elementos carbonosos de La Tierra resulte cada vez más evidente, y se traduce, como lo dijo nuestro Comendador, por un aumento del radio de La Tierra (o del diámetro de La Tierra) y en consecuencia, de su superficie. Todo eso se desarrolla también, en adelante, ante ustedes, dándoles alteraciones de percepción, incluso, de lo que es, para ustedes, la vida. Y se vuelven en cuenta, cada uno a su ritmo, que en los momentos de Alineación (o de meditación, o de Fusión con la Luz, o de Comunión), ustedes se sumergen, con una gran facilidad, en la Luz, y se extraen, de manera igualmente simple, de la personalidad y los distintos papeles que se tienen en la vida llamada ordinaria, sin que haya una dimisión. Aunque, por supuesto, somos conscientes de que este proceso dista por el momento mucho de ser perfecto, puesto que eso va a traducirse, como lo decía HERMANO K (ndr: ver su intervención del 27 de noviembre), por una serie de interrogaciones o de cuestionamientos acerca de lo que van a pasar a ser y lo que va a convertirse el conjunto de lo que hace sus relaciones, cualquiera que sean. Pero constaten también, en paralelo, que a medida que se sumerjan en esta Luz, en estos momentos de Comunión, más ustedes se sumergen en la Luz, más estas preocupaciones desaparecen del campo de la Conciencia. Puesto que la característica esencial de la Conciencia Unificada es pues manifestar la Alegría, la Plenitud y la ausencia de cuestionamiento. Y poco a poco (o de una manera más brutal), van a realizar que cuanto más están en la Luz, menos hay cuestiones, y más el conjunto de lo que se desarrolla les parece evidente. Lo que, por supuesto, está completamente al contrario del que no vibra, que se planteará cada vez más cuestiones sobre la realidad de lo que vive La Tierra (no viendo, por ejemplo, el lado oscuro y de no luz, el establecimiento de un plano de soberanía de la no luz, más bien que la instalación de la Luz). Todo dependerá, allí también, como decía nuestro Comendador, de la opinión: opinión de la oruga u opinión de la mariposa. Pero la opinión de la mariposa no es una vista del espíritu, sino una vivencia del Espíritu. Lo mismo se traducirá, por una capacidad, cada vez más grande, ya no manifestar emoción (y en consecuencia los deseos que se asocian allí), ya de no manifestar actividad mental (tal como se inscribe en la razón y la lógica) sino, más bien, por manifestar la Inteligencia de la Luz, a través de su Vibración y el conjunto de lo que aporta esta Vibración, es decir, la Alegría, la Paz, la Serenidad. Y la certeza Interior, porque vivencia que todo se desarrolla en la armonía, en la Paz, aunque la mirada de la personalidad (cuando vuelve de nuevo en esta mirada) puede a veces expresar cualquier otra cosa. Pero estas idas y llegadas (como lo dijimos) les permiten, cada vez más, establecerse en sus elecciones definitivas y en vivir las consecuencias. 

Por supuesto, cualquiera que sea el Pasar a ser de este cuerpo, cualquiera que sea el Pasar a ser de su medio ambiente, cerca o más amplio, toman conciencia (como eso se expresó también) que la impaciencia no es más puesta. Porque la Esperanza se vive como una finalidad, ella misma. Lo que pasa pues, en esta disociación Interior/exterior (o conciencia fragmentada y Conciencia Unificada), les da una forma de base y solidez de la Conciencia Unificada. Alejándose ustedes, a medida, de la conciencia de la personalidad, sus vínculos, sus juegos, de sus interacciones. La Alegría debe crecer, a partir del momento en que la cuestión cesa. Y donde la interrogación se refiere solamente, no a una fecha, no sobre un acontecimiento exterior, sino sobre el consentimiento a esta Luz y a sus efectos, por su Inteligencia y a su Vibración, en su propia vida, en su propia Conciencia. En resumen, hicieron el aprendizaje, en adelante, con la Fusión de los Éteres y las distintas manifestaciones que se acoplarán (si ya no es el caso), de vivir una mayor facilidad en su vida. Porque la Luz se convierte en, efectivamente, cada vez más, para ustedes, una evidencia, una certeza, y la única Verdad que les extrae, de esta forma, con carácter individual, de la Ilusión. No son ustedes quienes ponen fin a la Ilusión, sino la Luz, ella misma, que transforma, en ustedes, por la Fusión de los Éteres, su propio conjunto de Cuerpos (físicos y sutiles), los principios mismos de compromiso, de Ilusión, volviéndoles Libres, Autónomos. No son ustedes quienes se vuelven Libres y Autónomos, sino la acción de la Luz, a partir del momento en que renunciaron a la personalidad, a partir del momento dónde se abandonan enteramente a la Luz, que realiza esta Obra, en ustedes. Llegaron, por supuesto, a un momento clave de esta transformación individual que es el momento en que la última capa aislante de sus estructuras, llamada el cuerpo causal (o, si prefieren, el cuerpo y transporte del alma, vinculado a lo que se nombró el Eje ATRACCIÓN/VISIÓN, vinculado, como HERMANO K se lo mostró, a lo que se nombró el chakra de la falta o chakra del hígado), va a desaparecer. Llevándole a no desviarse por la ATRACCIÓN y la VISIÓN, llevando el alma a ya no volverse hacia la seducción de la Ilusión de este mundo y sus distintos juegos, sino a volverse, enteramente, hacia el Fuego del Espíritu con el fin de en vivir la realidad, y sobre todo, por lo tanto, de permitir a este cuerpo astral y a este cuerpo mental desaparecer, enteramente. El momento final será, efectivamente, la desaparición total de su cuerpo causal, de una forma o de otra, representando lo que se había mencionado como las distintas vías posibles de la Ascensión, hace dos semanas (ndr: ver en site nuestro la intervención de GEMMA GALGANI del 12 de noviembre). A partir de ese momento, habrá un mecanismo de sincronicidad entre lo individual y colectivo, correspondiendo a la disolución del cuerpo causal individual, como el cuerpo causal colectivo, como el cuerpo causal de La Tierra. Permitiendo entonces, en ese momento, lo que llamamos la Resurrección, en los Mundos Unificados. El cuerpo que es suyo, la personalidad que es suya (aún por el momento) les parecerá, en ese momento, cada vez más distante de la Verdad. Porque su Conciencia no tendrá ya ninguna dificultad para pasar en este Cuerpo de Luz y en esta Conciencia del Divino, es decir, en Sí. El se transformará, en Transubstanciación total, con una facilidad que será tanto más evidente cuanto que habrán aprendido a dejar la Vibración de la Luz actuar, en ustedes. 

Muchos entre ustedes constatan que después de haber observado los miedos (en un frente a frente, o a través de episodios de Noche Negra del Alma, como se mencionó eso), viven ahora mecanismos de Abandono a la Luz mucho más simples que antes, y aceptan lo que da la vida que debe vivirse, de manera mucho más evidente, cualquiera que sea este acontecimiento que debe vivirse (en el cuerpo, en una relación, en un trabajo, o en toda esfera cualquiera que sea, perteneciendo a este mundo). Esto se traduce, por supuesto, en el cuerpo, por mecanismos de calor y Fuego, por mecanismos de refuerzo, en particular y sobre todo, vinculados a la Puerta Posterior del CRISTO, llamada Puerta de la Transparencia. Pero también por Vibraciones cada vez más intensas, desbordando de sobra, ahora (para algunos de entre ustedes), las Puertas y las Estrellas, para implicar un mecanismo Vibratorio del conjunto de la Conciencia, y del conjunto de las estructuras llamadas cuerpo físico, cuerpo astral, cuerpo mental. Simplemente, el cuerpo etérico se transforma. Porque no es ya este intermediario entre el cuerpo físico y el alma, sino se convierte en la estructura, por el Éter, modificada y Revelada. Este cuerpo etérico (que les da, por otra parte, las percepciones que viven, en las distintas Coronas, distintas Puertas, distintas Estrellas, distintas Sendas) está transformándose, puesto que este cuerpo no está ya vinculado, simplemente, al encerramiento en una fuerza etérica (llamada el fuego de la personalidad o el fuego del alma), sino se transfigura por lo que nombramos el Fuego del Espíritu. Dándose a percibir un Cuerpo Etérico profundamente diferente, en sus mecanismos de funcionamiento y que, sobre todo, ya no se somete al cuerpo de deseo, ya no se somete el Cuerpo Etérico, al cuerpo astral (permaneciendo aún, en una determinada medida, sujeto al cuerpo causal, puesto que si me escuchan aquí, es que están aún presentes en esta dimensión). El mecanismo de Transubstanciación, es decir, de la Ascensión, cualquiera que sea el tipo de Ascensión, será vuelto más fácil por su papel, efectivamente, de Sembradores de Luz, de Ancladores de Luz, de Difusores de Luz por la Comunión y la Gracia, por las distintas técnicas que puedan utilizar para subir sus Vibraciones. Constaten por otra parte, por ustedes, que en adelante, es cada vez más fácil escaparse a sus propias imágenes, a sus propios miedos. No luchando, no haciendo protocolos, sino subiendo usted, por la propia Conciencia, la Vibración. Les es (y a ustedes será, quizá) cada vez más fácil constatar que, cuando elevan su Vibración, en el estado de Comunión (con usted, o con otros Hermanos y Hermanas, o con otras Dimensiones), se convierten, en esos momentos, mucho más fáciles de liberarse de todo miedo, todo acondicionamiento, de todo cuerpo y toda personalidad. Hay pues un proceso de aclimatación, bien real, y de propagación, bien real, de la Luz, en el campo de la conciencia limitada: es el paso de yo al Sí, tal como UN AMIGO a ustedes habló aún ayer (véase la intervención de UN AMIGO del 26 de noviembre). 

Retenga que, cuanto más avanzarán en este tiempo lineal de este mundo, más les resultará como iluminado que la única manera de solucionar cualquier cosa, no es oponerse a quienquiera, o a cualquier cosa, sino subir en lo que los nuestros llaman la Vibración de su Conciencia. Este mecanismo de subida Vibratoria (cuyas técnicas ya había mencionado algunas, especialmente con relación a la respiración, que debía pasar de los pulmones al Corazón) está, hoy, a un mecanismo que se desarrolla de manera mucho más fácil, a partir del momento en que su Abandono en la Luz gana en intensidad. Son extremadamente numerosos en realizar eso, sobre La Tierra, ahora mismo. Y eso va, por supuesto, a reforzarse a medida de los días que van a pasar, que van a ver esta Fusión de los Éteres individual reforzarse. El aprendizaje que llevan, y la experimentación que llevan, no tiene otro objetivo que de prepararles, lo mejor posible, a vivir el momento colectivo de la Disolución del cuerpo causal de La Tierra, y de su propio cuerpo causal individual. Y esto se realiza (como lo vivieron y comprendieron) por la propia Vibración, por la propia Luz. Es decir, no hay que pedir a la Luz actuar sobre tal o cual cosa, sino Ser la Luz, enteramente, para constatar que los miedos que eran hasta ahora en frente a frente, o que incluso los momentos de la Noche Negra del Alma (que habían podido vivir o no vivir), están desapareciendo, por la acción de la Luz, a partir del momento en que reconocen que la Luz actuará, de manera mucho más segura, mucho más determinada, y mucho más evidente, que lo que podrían llevar en la conciencia de la personalidad. Es ese cambio, ese Paso que les prepara, por este tercer Paso de la Estrecha Puerta (llamada la Puerta de la Pobreza o la Infancia), a realizar la Comunión con el CRISTO, con la Luz Blanca. Y en consecuencia, a salir del conjunto de los condicionamientos y miedos, resultantes de este cuerpo, de esta personalidad y esta vida personificada, encerrada. Todo eso, lo conciencian, cada vez más fácilmente, a partir del momento en que renuncian (como se dijo eso) a la Ilusión de los compromisos, cualquiera que sean. No tienen (y es allí donde quería venir) nada que querer. No tienen, sobre todo, nada que obligar, en ustedes como fuera de ustedes. Tienen simplemente que dejar actuar, dejar ser la Inteligencia de la Luz. El principio mismo de la Ascensión, se deriva de esta facilidad con la cual aceptan su propia Liberación. 

Por supuesto, para el que no vibra (y es su libertad, yo se lo recuerdo), para él, es sólo una Ilusión, y la paradoja es que eso va a parecerle un encerramiento, o un sueño, mientras que, precisamente, es él quien sueña. Ven el mecanismo como inversión a la obra, por usted y por su conciencia. Mientras el ser humano no considera, y no vive, el hecho de estar encerrado, se da por completamente sano de cuerpo y espíritu, mientras que el que vive la Luz se volverá, para él, un peligro (en todos los sentidos del término). Pero recuerden que este momento individual, que viven, de la Fusión de los Éteres, permitiendo pues la Liberación (por la destrucción pura y simple del cuerpo causal y en consecuencia de las memorias que encierran del alma, e incluso de lo que se llama el Akasha o el éter encerrado) permite, progresivamente, realizar, por el Merkabah Inter Dimensional colectivo (el vuestro como de La Tierra), una alquimia de Transubstanciación. Que llevará, en un vencimiento muy breve, al mecanismo de la Ascensión Colectiva, y al mecanismo de la Liberación total de La Tierra. Su pasar a ser y su lugar, en este mecanismo, a ustedes aparecerá como cada vez más vano, a medida que se sumerjan en la Luz de la Unidad. Esta aclimatación que se les propone (para los que viven las Vibraciones), es una ventaja para ustedes, como para La Tierra. Porque desempeñan, hasta cierto punto, el papel de amortiguadores, permitiendo vivir (como lo dijimos) el Choque de la Humanidad, en condiciones personales, y colectivas también, mucho más fáciles que lo que era aún concebible he aquí hace algunos años. Este proceso, que está en curso, va a convertírseles en cada vez en más accesible. Más allá, por supuesto, como decía HERMANO K, de cuestionamientos, pues la interrogación principal, es: ¿cuál es su sentido y cuál es su finalidad?. Nada otro podrá desviarles de eso, y sobre todo no los juegos de la no luz. Porque la Luz, como ya se sabe, no puede oponerse a la no luz: no puede sino establecerse, en ustedes, individualmente, como progresivamente. La activación de lo que se nombró Canal Marial (que es, en realidad, la activación del Antakarana, y el tapizaje de las Cuerdas Celestiales por Partículas Duras) realiza, para muchos entre ustedes, la posibilidad de contactos transdimensionales, no con entidades astrales, sino con entidades de la Luz Vibrante. Dándoles pues a experimentar, por ustedes mismos, la diferencia, principal y fundamental, pudiendo existir entre lo que llamaría (por conveniencia) una entidad del astral y una entidad de la Luz Vibrante. Puesto que, por supuesto, las consecuencias de estos contactos no son las mismas absolutamente, y sus finalidades, y diría incluso, que completamente opuestas. Y se oponen sus acciones sobre su cuerpo y su Conciencia, allí también completamente. Se les volverá, entonces, cada vez más fácil ya de no ser engañados por cualquier Ilusión. Se les consolidará cada vez más y estableciendo pues en la Verdad de su Unidad. La Fusión de los Éteres individual realiza eso, en ustedes. Es muy exactamente eso lo que viven, por procesos llamados Visión Etérica, Visión del Corazón, llevándoles a vivir la experiencia de que Ver no está vinculado a los ojos, ni a una visión astral, sino a una Visión completamente independiente de los ojos y sentidos. En ese momento, en su conciencia, no podrá existir más la menor duda, el menor miedo, la menor interrogación, y aún menos cuestionamiento, porque vivirán la Verdad. Y viviendo la Verdad, viviendo la Verdad ver, más allá de los sentidos, que no pueden equivocarles, no pueden ya engañarles. Y no se les no somete o se les vincula, sobre todo, más a ningún condicionamiento, con el cuerpo astral o con el cuerpo mental. Por ello se realiza, individualmente, antes de que lo colectivo esté revelado. 

La Fusión de los Éteres, al sentido individual, les conduce pues a prepararse a la Disolución del cuerpo causal, y en consecuencia a la Transubstanciación del cuerpo físico, delante de pasar (por vías y maneras que son diferentes, como se expresó) en el Cuerpo de Luz. Una vez más, a medida que vivan estas integraciones, entenderán que no hay ninguna inquietud que tener, para ningún ser humano. Porque cada uno vivirá, muy exactamente, esto a que se destina. Y que cada uno, con relación a eso, tiene su estricta libertad. Eso no será más un dogma, sino la experiencia misma de su vivencia. He aquí lo que consigue la Fusión de los Éteres, en el tiempo que se les asigna, a nivel individual. Pero no les ocultaremos, que implica algunos desórdenes en el cuerpo emocional colectivo (para lo que permanece), y sobre todo, en el cuerpo colectivo mental (llamado, si prefieren, el Sistema de Control del Mental Humano). Que ve desaparecer, enteramente, las Ilusiones, y que ve, para muchas conciencias, aparecer claramente todo lo que se ocultó, hasta ahora. Como se dijo, todo lo que se les ocultó se les revelará, no porque los que están en la Sombra acepten revelar la no luz y su no luz, sino por supuesto, porque el alumbrado de su Luz, más allá de ver sus propias zonas de Sombra, les dará a ver las zonas de no luz de este mundo. Lo que reforzará, así, en usted, su establecimiento, cada vez más fácil, en la Conciencia Unificada. Porque eso se volverá una evidencia cada vez más obvia, en relación directa con, no la actividad del mental, sino la actividad de la propia Vibración, por lo tanto de la Luz, y en consecuencia de Sí. 

He aquí algunos elementos que tenía que añadir sobre la Fusión de los Éteres, ocurriendo, actualmente, en su estructura individual, en sus cuerpos físico y sutil, de este mundo que, se lo recuerdo, no tiene estrictamente nada que ver con el Cuerpo que llamamos de Luz que, se le sitúa más allá del cuerpo causal y más allá de la vibración del alma, puesto que se refiere e implica, solamente, lo que se llama el Cuerpo del Espíritu (Cuerpo de Luz o Cuerpo Pluridimensional). El cuerpo físico no puede ser Dimensional, por lo mismo que es en encerramiento. Sería un error creer que, en los mundos falsificados (como éste), hay y habrá una Libertad de Conciencia que pasará por el mantenimiento total de la personalidad. Sería un error creer que este cuerpo físico y sus estructuras, perteneciendo a la matriz, durarán en los Mundos Unificados. El Espíritu no tiene que hacer (como se lo había dicho) de las memorias del alma y la memoria de sus propias últimas vidas, en la matriz. El Espíritu es completamente independiente de todo eso. 

Quienes hicieron la experiencia, a medida que se sumerjan en la Vibración de la Luz, a medida que se sumerjan en la Luz Blanca, tienen la estupefacción de ver que viven, aunque este cuerpo no existe ya, aunque este mundo no existe ya. Eso facilitará en gran parte el Choque de la Humanidad. Aquí, Hermanos y Hermanas en humanidad, lo que tenía que entregar de complementario. Si existe, por informe, y solamente con relación a lo que acabo de enunciar, necesidades de explicaciones complementarias, y si tenemos el tiempo, y si puedo hacerlo, aportaré lo que les es necesario. 

Pregunta: ¿con relación a la Luz, cuál es el interés de la materia, en la Creación? 

Todo es Materia. El Espíritu es otra Materia, cuya gama de Vibraciones no tiene nada que ver con lo que llamamos la materia, cuando se personifican. La Materia es Espíritu. Lo que no es ya lógico, y lo que no es ya Amor, es el momento en que la Materia se priva del Espíritu. No hay objetivo otro que de ser, para la propia Materia. No confundan la materia vinculada al encerramiento de este mundo y las otras Materias. El Espíritu, que se percibe, desde su punto de vista (sobre este mundo, mientras se personifiquen allí), como inmaterial (o extremadamente alejado, cuando no ha visto llegar el Supramental), debe pasar a ser la Realidad de la humanidad. Y con todo, esta Luz, llamada inmaterial o radiación cósmica, es una Materia. Existen partículas (y digo bien: partículas) que no existen sobre este mundo, que son Partículas de Luz, más allá incluso de las Partículas Duras. Pues, la Luz no es la ausencia de estructura, ni la ausencia de forma, es la no limitación simplemente en una estructura, y la no limitación en una forma. El único objetivo no es otra cosa que la Conciencia. La materia es Conciencia, y también la materia de este mundo, porque, sin Conciencia, no habría, simplemente, vida. La materia inerte (al sentido reduccionista) no existe. Hay tantas Vibraciones en un pedazo de cristal como en una conciencia humana. Y diría, incluso, que allí tiene más. Pero este “más” no es jerarquizado, es simplemente diferente. 

No tenemos más preguntas, le agradecemos. 

Hermanos y Hermanas en humanidad, que el Amor sea su única Verdad, porque allí no tiene otra. En el Amor del Uno, en el Amor de la Luz, y en la Luz del Uno. Hasta pronto. 

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