martes, 19 de junio de 2012

ANAËL - La Ascención Final


5 junio 2012 

Soy ANAËL, Arcángel. Bien amados Niños de la Ley del Uno, Bien amados Niños de la Libertad, que la Paz y la Alegría estén en su Corazón. Vengo a expresar, hoy, una serie de elementos relativos al Corazón y el Absoluto. Como Arcángel de la Relación y el Amor, me está permitido, si puedo decir, expresar una serie de elementos permitiendo, yo lo espero, más allá de mis simples palabras, hacerles comprender la Esencia (así como la vivencia) de este Absoluto. 

El Corazón, el Corazón del que hablo, no es solamente la Corona Radiante del Corazón, no es solo el Fuego del Corazón, no es solo el Templo del pecho, sino es este espacio bien situado en el centro del ser, en el centro de ahí de donde todo procede y en dónde todo es amado. Es la contemplación de la Presencia, inscrita en el Templo del Corazón, del Templo del pecho. El Absoluto consiste, simplemente, en desplazar la opinión (así llamada por el que se llama BIDI), dándoles, hasta cierto punto, una Visión mucho más amplia, no limitándose a este Corazón, ni a otro Corazón, ni a otra conciencia, pero permitiéndoles abarcar la totalidad de lo que es, en este mundo, como en todo Mundo, como en LA FUENTE, y bien más allá. El Corazón es el lugar de la Realización de sí. Dándose a vivir lo que hemos llamado, ya hace algunos años, el distinto Samadhi, los distintos Estados de la Presencia. Estableciéndose en la certeza de su propia perpetuidad, como Espíritu y como sí, amarcada por el “ Yo soy”, o también por el “soy El”, como por las enseñanzas Delphinoïdes de la intratierra (ndr: el folleto de enseñanzas transmitidas por la intratierra está disponible en la rúbrica “Humanidad en Pasar a Ser” de nuestro "site"). 

El establecimiento de sí, la Realización de sí, les lleva, hoy, a que se coloquen de manera más precisa, con el fin de determinar, no por cualquier elección, sino por el establecimiento (o el no establecimiento) de su propia conciencia, en el Corazón, o entonces, en el Absoluto. Les recuerdo que el Absoluto contiene el Corazón. Es la Esencia incluso, puesto que el Absoluto es en lo que se basan los Mundos, las Dimensiones, las manifestaciones, LA FUENTE, en algún Espacio y algún Tiempo que sea, más allá de este tiempo encerrado que viven. 

Ser Absoluto, es ser sí, más allá de sí. Es Ser uno, bien más allá de uno, bien más allá de dos, bien más allá de todo número. Haciéndoles, hasta cierto punto, abarcar el Último, y establecerse sin establecerse. Es decir, de no tener un lugar, un Espacio, o un Tiempo, determinado o determinante, sino de colocarse, de manera definitiva, en una mirada completamente diferente que aquél que puede ser llevado o soportado por una forma, con el fin de establecerse, de manera simultánea, en los distintos Espacios, en las distintas Dimensiones, en las distintas Conciencias. Conduciéndoles, no a una deslocalización, tampoco a una multilocalización, sino a una no localización. Esta no localización, nombrada Absoluto, les permite, a su voluntad, localizarse en cualquier lugar, como ya no localizada en ninguna parte. El Absoluto es un estado de Amor inefable, bien más allá de la Alegría, bien más allá de la manifestación de la persona, puesto que en ese momento, la conciencia no es más una persona, la conciencia no es ya uno sí, sino la conciencia, ella misma, se apaga para convertirse en Todo ello. Así es el Absoluto. 

El paso del Corazón al Absoluto no puede ser uno, puesto que, como eso se les dijo, conviene abandonarse con el fin de ser Absoluto, con el fin de vivir este Último, que está ya allí. Sepa que todo está ya allí. No hay translación temporal, no hay translación espacial, incluso por lo que se refiere al proceso Ascendente. Allí no vean un concepto de desplazamiento, aunque, para algunos de entre ustedes, puede existir un desplazamiento corporal, espacial o temporal, en estructuras llamadas Merkabah Interdimensionales, colectivos o individuales. En definitiva, es la gama de frecuencias (o, si prefieren, la gama de Vibraciones) que determina su localización, o su ausencia de localización. La gama de frecuencias que les es accesible ya no se limita, a partir del momento en que se acaba el mecanismo de la Ascensión. Algunos de entre ustedes consiguieron abordar y vivir algunos estados de consciencia vinculados al sí, en resonancia directa con el Cuerpo de Luz, o en resonancia con otros procesos de alquimia relativos a un Hermano o una Hermana, humano, un Arcángel, o cualquier otra forma de reciente conciencia (presente sobre este mundo o a otra parte), hasta la posibilidad, de experimentar la Fusión consciente con el Doble. Los procesos llamados walk-in conscientes bidireccionales, y que se manifestarán para muchos entre ustedes, les permitirán vivir eso. 

No existe ninguna palabra, no existe ninguna conceptualización pudiendo dar cuenta de la no localización de la conciencia, y con todo, el Absoluto es eso. Es en este sentido que no pueden conocerle. Es en este sentido que no puede comprendérsele de ninguna manera, ni incluso por una percepción, ni incluso por una experiencia. Porque, por definición, todo lo que llamarán percepción, como se experimenta, como concepción, pertenece necesariamente a lo que es reconocible (aunque no lo conozcan aún). La no localización de la conciencia, dando paso y consecuencia, generalmente, a la multilocalización o a la Bilocalización de la conciencia, desemboca en un estado que se llamó Residencia de Paz Suprema, con el fin de diferenciar eso de lo que se llamó, antes, Samadhi. Se trata, en efecto, de un espectro (si puedo emplear esta palabra) de frecuencias, mucho más amplio que el manifestado, el concienciado por sí el “Yo soy” o “Soy El”. La influencia del Abrigo Azul vino a verano a darles el impulso de la aparición de la Onda de la Vida, de manera consciente. Y de permitirles, lo esperamos, superar sus propios compromisos en pro de su propia personalidad. Con el fin de hacer suyo, no como una creencia, que todo, en este mundo, sólo es una proyección de la conciencia del observador, y forma parte de un encerramiento, llamado Maya o Ilusión. 

Somos perfectamente conscientes, nosotros, Arcángeles, como el conjunto de las Entidades nombradas pluridimensionales o Absolutas, que, por supuesto, muchos seres humanos reivindican una evolución, reivindicamos una aspiración a un bienestar, dentro de este mundo. Deben aceptar que este mundo no puede vivir una mejora sin una transformación radical. Eso es imposible: simplemente, por un mecanismo de incompatibilidad frecuencial. Así como les es accesible, existen distintos tipos de radiaciones, calificados por sus frecuencias, sus características, y sus efectos, en el mundo donde estan. Las características de las partículas, nombradas supra lumínicas, son ser un Fuego. Este Fuego es completamente incompatible con un mundo carbonoso, tal como lo viven. El Fuego, llamado así, corresponde a partículas que, para lo conocido, se les llaman radiaciones cósmicas. Más allá de estas radiaciones cósmicas que llegan hasta ustedes, existen aún otras frecuencias, bien más rápidas, bien más intensas que la radiación del Ultravioleta, que la radiación de LA FUENTE, o que la radiación del Espíritu Santo. Este tipo de radiación es, por su parte, completamente imposible de manifestar mientras exista una proyección de la conciencia en una estructura carbonosa, es decir, este cuerpo que viven. Hay una incompatibilidad total, frecuencial. Si una de estas frecuencias existe, la otra no puede sino destruirse. Desde su punto de vista (científico), llaman eso un agujero negro. Obviamente, desde su punto de vista, el agujero negro corresponde a la aniquilación. No existe ninguna aniquilación posible en el Universo, como en el conjunto de Multiversos. La aniquilación, tal como podría presentárselo su ego, no corresponde a nada de lo que es el Absoluto. Recuerden que el Absoluto es inclusivo, y nunca exclusivo. Lo que quiere decir que, desde su visión fragmentaria (incluso del más puntiagudo científico), lo que llaman agujero negro, de su principio de inversión, y por lo mismo desde su inversión, corresponde verdaderamente a la Luz Vibrante, autentifica y completa. 

Existe, en las Dimensiones, una argamasa permitiendo propagar las frecuencias. Esta argamasa no es el vacío: esta argamasa es el Amor. Existe un Sonido del Amor. Existe un Sonido del Absoluto. El Absoluto no es la nada, aunque, desde su punto de vista, eso puede parecerles ser una desaparición total de la conciencia. Ya que eso es, pero, sin embargo, no existe aniquilación de cualquier cosa, al contrario. El Absoluto les da como testigo: la Onda de la Vida, el establecimiento en Shantinilaya (o Residencia de Paz Suprema). Permitiéndoles manifestar, más allá de la conciencia, un estado más allá de todo estado, llamado Último, confinando ad infinitum, y la Última Presencia. Dándoles por vivir, no solamente el final de la separación, sino transformarse (más allá de todo componente de personalidad) en un ser Radiante y Vibrante más allá de toda frecuencia conocida en este mundo. 

Muchas conciencias personificadas en la humanidad, durante este período que se les dio como llegando hasta el solsticio de verano del año 2012, van a vivir, de manera cada vez más profunda, de manera cada vez más intensa, esta no localización de la conciencia. Si lo aceptan, desembocarán, de manera inevitable, en la Residencia de la Paz Suprema, cualquiera que sea la forma, cualquiera que sea el pasar a ser de esta forma carbonosa, que considerarán como una prenda de vestir transitoria, y solamente como eso: la oruga no existirá ya. Los procesos de llegada, sobre La Tierra, de la radiación cósmica vinculada a LA FUENTE, vinculada con el despliegue del Absoluto dentro de este Sistema Solar, en cuanto a su concienciación, están actualmente en curso. Las señales de La Tierra, las señales del Cielo, los Sonidos del Cielo y La Tierra, los movimientos geológicos, los movimientos de su cuerpo, no hacen más que traducir un mecanismo de ajuste y desaparición de lo que se llama la ilusión. Se inicia este proceso. Por supuesto, una conciencia que rechazaría eso sólo vería la Sombra, sólo vería la nada, sólo vería el pavor de su propia desaparición. Los de entre ustedes que tuvieron la ocasión de vivir la experiencia de sí, los de entre ustedes que se estabilizaron en sí, y por fin, los de entre ustedes accediendo al Absoluto con forma, pasarán este cambio Dimensional sin ninguna aprehensión, sin ninguna manifestación de dolor cualquiera. Permitiéndoles, a través del Canal Marial, a través del Anuncio de MARÍA, a través de la Fusión con el Doble, establecerse en Shantinilaya, cualesquiera que sean las circunstancias del medio ambiente, en sentido más amplio (de esta Tierra, de sus prójimos, como toda conciencia existiendo sobre este mundo). 

Esto está en curso. Eso no llama, en ustedes, ningún trabajo, como eso se repitió en múltiples ocasiones. Hay exactamente, efectivamente, que dejar actuar, dejar hacer, y abandonar el yo. Cualquiera que sea su lugar sobre este mundo, cualquiera que sea su lugar para lo que llaman su vida, no tardarán en darse cuenta, y en concienciar, que la Vida no es el lugar absolutamente donde estan, que sea lo que hayan podido pensar hasta ahora, cualquiera que sea la belleza de este mundo. No es la belleza del mundo que está encausa, sino su conciencia encerrada. Aunque su mirada se vuelve más amplia, y les da a ver la magnificencia de lo que llaman la naturaleza, o Planos pluridimensionales, no son nada de eso. 

Este proceso es un proceso que va poco a poco, pero que, en un momento dado, llegará a un punto de ruptura. Este punto de ruptura marca la Ascensión Final, y la desaparición total de esta Dimensión. Esto no se conoce la fecha, ya que solamente La Tierra conoce la fecha. Saben, no obstante, que existen acontecimientos astronómicos particulares delante de aparecer en sus cielos, manifestarse sobre su Tierra, porque La Tierra decidió elevar su Vibración: constatan los efectos. La aparición de la Onda de la Vida, desde hace cuatro meses, marca el aumento frecuencial de La Tierra, así como su Ascensión en los Mundos Unificados. Poco a poco, lo que les era invisible se les volverá visible. No por los ojos, no por un tercer ojo, sino por la Visión Etérica y la Visión directa del Corazón, es decir, a través de una Visión no necesitando en ningún caso un órgano visual, cualquiera que sea, con el fin de ver. Algunos de sus poetas dijeron que la parte fundamental era invisible para los ojos. Eso es totalmente verdadero. Algunas místicas dijeron que la verdadera vista no era tener a alguien que veía, y algo que se veía: no hay más de tema, no hay más objeto. Es esto que se invitan a observar, manifestar, vivir, o rechazar. Este proceso se desarrolla cada vez más rápidamente, llegado hasta un punto, llamado de no vuelta, donde todo oscilará extremadamente rápido. Como eso se dijo en la disolución del Cónclave Arcangélico, realizaron un trabajo notable de Luz, en cuanto a la Sujeción de la Luz, en cuanto a la recepción de la Luz en este mundo. Haciendo posible la atenuación del Choque de la Humanidad, aunque no su desaparición, ya que el encuentro de dos mundos, de dos estilos de frecuencias, de dos intensidades frecuenciales diferentes, no puede traducirse, efectivamente, mas que en un proceso de Choque. Que no es una confrontación, en el sentido de la conciencia, sino la aparición de un Nuevo Mundo, y la desaparición de un antiguo mundo. Esto no es el final del mundo, sino la Transfiguración de un mundo, que descubre una nueva Luz, una nueva Vida, una nueva Frecuencia, que no tiene ya nada que ver con los fundamentos, tal como los conocieron en el encerramiento (acerca de este cuerpo, de esta sociedad, de todas las sociedades existiendo sobre La Tierra). El conjunto de lo que llaman medio ambiente, no será ya medio ambiente, pero será, muy precisamente lo que son. En numerosas ocasiones, los Arcángeles, así como numerosos Antiguos y de participantes, les estipulamos que estábamos dentro de ustedes. Van a descubrir, porque van a imbuírlo, van a constatar (que eso sea en el Corazón, en sí, en el Absoluto) que no existe ninguna diferencia entre ustedes y nosotros. 

Todos los mecanismos de la conciencia fragmentaria, a los cuales se someten aún (y a los cuales se han sometido desde tanto tiempo, para un número de entre ustedes), van a volar en resplandores. Dándoles a vivir la Libertad, o la Realización. Dándoles a vivir la no separación, y sobre todo, el Amor, en su sentido más auténtico, el más Vibral (que no tiene nada que ver con lo que llaman amor, al sentido humano). Cualquiera que sea la relación de amor existente sobre este mundo, incluso el más noble, incluso la más equilibrada (acerca de algún amor tanto, entre dos seres, o en un grupo de seres) puede presentar ninguna medida comparable, y posiblemente comparable, por lo que se refiere a lo que debe vivirse con el Doble, con el Sol, con el conjunto de las Dimensiones, y con el conjunto de los Universos. Amor, en este mundo, se les proyectó y dio a proyectar, en ustedes, un sentimiento de falta. El amor, al sentido humano, no hace más que traducir una falta. El Amor, al sentido Vibral (que eso esté en el Corazón, como en el Absoluto), no hace más que traducir una Plenitud, reforzándose, ella misma, a cada momento. El Amor es lo que sostiene los Mundos. El Amor es la argamasa de los Mundos y Dimensiones. Sólo esy en los universos fragmentados donde se retiró esto. Lo que se retiró se devolverá, enteramente. 

El Choque de la Humanidad pues fue reducido por el trabajo realizado por las Semillas Estelares y los Ancladores de Luz. El conjunto de los Arcángeles, así como el Cónclave de los Antiguos y de las Estrellas, saben, pertinentemente, que este el próximo momento es un momento importante. Va, se lo recuerdo, a graduarse progresivamente, dándoles a ver numerosas cosas, para lo que no será necesario retrasarse. Recuerden que todos los recursos están dentro del Corazón, que eso esté en sí, como en el establecimiento del Absoluto. A causa de las circunstancias de este mundo, y de la recepción de la Luz que ha sido realizada por las Semillas Estelares, no tienen ninguna inquietud, ninguna anticipación, y ninguna preocupación que debe manifestarse, por lo que se refiere al pasar a ser de este mundo que va, de manera inexorable, a su Liberación, a su Transfiguración, y a su Ascensión. Son parte involucrada de esta Ascensión. Cualquiera que sea lo que podrían llamar su Pasar a ser, se inscribe a lo sumo arriba en los Cielos, se inscribe en la Libertad, en la Liberación, o en la Realización. Más nada podrá ser como antes. Así pues, todo lo que pertenece a antes, en un momento dado, no existirá simplemente ya. No como una destrucción, no como una desaparición, sino más bien, como un estado de Alegría o Paz Suprema donde más nada tendrá importancia mas que este estado propio. La inmersión en el Samadhi, como la inmersión en Shantinilaya, les desacoplará, de manera definitiva, de todo lo que llaman una identidad, de todo lo que llaman una historia, una memoria, cualquiera que sea. 

El proceso de la Ascensión, enganchado y en fase final, les permitirá vivir eso en la más grande de las serenidades, en un estado cercano de lo que se llamó “catalepsia”, acabándose por el período llamado: “los tres Días”. Esto se desarrollará en una fecha que les es desconocida, y que nos es desconocida. Simplemente, existen límites astronómicos que se les comunicaron en numerosas ocasiones. Es durante el intervalo entre el final de este límite astronómico, y otra fecha, que se producirán estos acontecimientos. Volvieron a entrar, a partir de el 20 de junio, en la fase final de la Ascensión, permitiendo desembocar en Nuevos Cielos, sobre una Nueva Tierra, y sobre las Dimensiones Unificadas, y también, de establecerse en el Absoluto, con o sin forma. Esto se desarrolla ahora mismo. Las manifestaciones físicas van a convertirse en cada vez más intensas, refiriéndose tanto a pérdidas de señales espaciales temporales (lo que llaman vértigos) como a las alteraciones de su conciencia, cada vez más consiguientes e importantes. Llevándoles a vivir, o una desaparición de su conciencia, o a Estados completamente inusuales. El cuerpo podrá, él también, reaccionar de distintas maneras. Acuérdanse, en esos momentos, que lo que llega es la Ascensión. No hay nada que buscar, en este mundo, como cualquier explicación o como cualquier solución, a lo que se manifestará en esos momentos. Y por otra parte, a medida de los días que pasarán, no podrán ya plantearse la menor duda en cuanto a la certeza de lo que están viviendo. 

No hay nada que anticipar. No hay nada que prever. Todo lo que podía, antes, en la conciencia ordinaria, llevarles a que prepararan una serie de elementos, no tiene ya, hoy, actualidad. Porque su trabajo (que realizaron sobre esta Tierra, desde las Bodas Celestiales) permitió reducir la carga de la humanidad, de manera considerable. Reduciendo hasta tal punto que el cambio frecuencial se desarrollará de la manera más perfecta, para cada uno de entre ustedes, a partir del momento en que ustedes no se opongan, a partir del momento en que no den ninguna toma a cualquier miedo, ni a cualquier interrogación. Observarán, más fácilmente, que si hicieron callar las inquietudes que no dejarán de llegar a su conciencia, ustedes se establecerán, de manera cada vez más fácil, a la vez, en la Alegría, y a la vez, en la Residencia de Paz Suprema. Eso les dará, hasta cierto punto, la fuerza y la convicción de que lo que están viviendo, en tren de manifestar, es Amor, y no puede ser otra cosa que el Amor. No el amor, al sentido humano, sino el Amor de Fuego, vinculado al Fuego del Amor traduciendo la interpenetración de las Dimensiones, y la disolución final, total, de su Dimensión. La Vida no desaparece, el Mundo no desaparece: es este mundo que desaparece, con sus normas de funcionamiento, con sus aberraciones, con sus encerramientos. 

 Son (ustedes quienes me escuchan, ustedes quienes me leerán) los pioneros de esta transformación. Más que nunca, recuerden que si se establecen en sí (no como simple experiencia, sino como un estado estabilizado), o que (a fortiori, aún más) estén establecidos en el Absoluto, esto genera, en torno ustedes y alrededor de La Tierra, realmente, un campo áurico extremadamente particular, haciendo imposible la alteración de lo que son, en Verdad. Lo que desaparece (para reanudar palabras que conocen desde hace algún tiempo), es el transitorio. Lo que desaparece, es lo que se llama Maya, o ilusión. Lo que aparece a la Conciencia, como en el Absoluto, es, precisamente, el Absoluto y el Amor. El Corazón es el lugar de su cuerpo donde se produjo esta alquimia. Es el lugar donde la personalidad pudo, o va a cruzar lo que se llamó la Estrecha Puerta, por la acción de la Onda de la Vida, permitiendo superar los compromisos en pro de la personalidad, me realizo, en el “Ellos soy”. Más allá del “soy”, o de “soy El”, se manifiesta lo que siempre ha sido allí: el Absoluto. 

Recuerden: no son ustedes quienes se desplazan, sino es el Mundo y la Frecuencia, ella misma que se desplaza. Es un mecanismo de Translación Dimensional. No preven eso como a partir de su opinión, sino a partir de la opinión del Absoluto y viniendo a englobarse, entregarse, abarcarse, consumirse en la Verdad del Amor. Esto está en curso. Las manifestaciones (corporales y de la conciencia) deben ampliarse cada vez más y desarrollarse. Recuerden que, si hicieron confianza a lo que se desarrolla, encontrarán la Paz, ustedes encontrarán la Alegría, encontrarán la certeza, encontrarán el final del cuestionamiento. Por el contrario, si dejan libre curso a cualquier angustia, si dejan libre curso a cualquier interrogación, frenarán el proceso (normal, fisiológico) que está en curso. Adquieren una nueva fisiología, una nueva gama de Frecuencias, nuevos Sonidos, nuevas percepciones. Más allá de toda percepción conocida de este mundo, puesto que estas percepciones pasarán directamente por el Corazón, por el Centro del ser, y no tendrán ya nada que ver con cualquier sentido, con cualquier experiencia, con cualquier percepción o concepción, tal como las llevaron en este mundo. 

Es pues un Nuevo Mundo que se abre a ustedes. Este Nuevo Mundo les pide descubrir lo que se llamó, ya desde hace algún tiempo, la Espontaneidad, la Transparencia, la Humildad, la Simplicidad, y la Evidencia (ndr: ver “los 4 Pilares del Corazón”, en la rúbrica “Protocolos que deben practicarse” de nuestro lugar). Porque lo que viene, es evidente. Porque lo que está allí, es evidencia. Mientras que, por supuesto, en esta persona, en esta vida que llevaron, la evidencia no podía estar presente. Incluso si hubiera una causalidad, aunque su vida pudiera calificarse de ligera, eso estrictamente no se compara nada a la Ligereza de lo que será, en ustedes, porque es su naturaleza. Así pues, no se dejen perturbar por ninguna manifestación de este cuerpo, ninguna manifestación de sus Hermanos y sus Hermanas, que estarán en la denegación, absoluta y total, de lo que llega. No tienen que manifestar cualquier cosa otra que su Estado de Gracia, que la instalación en Shantinilaya. No hay mejor manera de ayudar, en el sentido del Servicio, que de establecerse en la Residencia de Paz Suprema, como la Alegría, o de la Última Presencia. Porque, en ese caso, la Luz actúa: la personalidad no aparecerá ya como que querrá ayudar, a quienquiera o a cualquier cosa. Pero la Luz, ella misma, que llevan, el Absoluto que son, actuará, a la manera de algo que ni siquiera pueden imaginar, por el momento, sobre el conjunto de sus Hermanos y sus Hermanas, sobre el conjunto de La Tierra, sobre el conjunto de los Universos y sobre el conjunto de los Multiversos. Puesto que descubrirán la no separación, la no Dualidad, el Amor Absoluto, de la Vibración, de la Verdad Absoluta. Si existe, en ustedes, preguntas en referencia a lo que acabo de expresar, por lo que se refiere a lo que empieza ahora, yo les escucho. 

Pregunta: ¿cuál es la diferencia entre “el final de este mundo” y “el final del Mundo”? 

El final de este mundo corresponde a un alumbrado tan intenso, que todo lo que vibraba a la frecuencia de la materialidad (al sentido como la llaman), desaparecerá, simple y simplemente. El final del mundo no hace prever mas que la opinión de la oruga, es decir, espacios de destrucción, sin ninguna solución de continuidad. Una vez más, recuerden que todo depende de su punto de vista. Si están en sí, si son Absolutos, no verán absolutamente nada destruirse, sino al contrario, aparecer los Mundos de Luz. Si persisten a ser en las resistencias, en los compromisos, cualquiera que sean, lo que verán no es la Luz, sino el fuego de la destrucción. Se trata con todo, muy exactamente, de la misma cosa: lo que la oruga llama la muerte, la mariposa lo llama nacimiento. Por nuestra opinión, así como de número de los Hermanos y Hermanas humanos, viviendo experiencias trascendentes, ustedes todos (para la mayoría) dicen que la muerte estaba aquí, pero ciertamente no del lado de donde somos. 

Pregunta: Mencionaron el hecho de que eso va a pasar entre dos fechas. ¿Cuáles son estas dos fechas ? 

Me es imposible darles la segunda fecha. Es, en adelante. Concentrarse sobre la segunda fecha no podría sino hacerles vivir una situación de espera o una situación de expectativa que no sirve a nada, puesto que el tiempo no existe. Llamaba simplemente su atención, para decirles que vuelven a entrar, extremadamente rápido (de este tiempo Terrestre), entre estas dos fechas. No tenemos más preguntas, le agradecemos. Bien amados Niños de la Ley del Uno, bien amados Niños de la Libertad, les agradezco su escucha. Doy gracias a su Presencia, doy gracias a su Corazón, y les propongo vivir un momento de Comunión, juntos. Acojamos lo que somos, en Eternidad, lo que somos, más allá de toda temporalidad, y más allá de todo espacio.

... Comunión... 

Soy ANAËL, Arcángel. Que la Gracia se instale y se despliegue. 

Hasta pronto.