jueves, 6 de septiembre de 2012

El Dodecaedro



Esta figura geométrica es particularmente un gran y potente disparador de conciencia de la glándula pineal que permite que la vibración se eleve  a una dimensión más afinada y refinada con tu ser interno. Es la red de consciencia que está rodeando al planeta y que le permitirá ascender de vibración de manera natural dotándonos de la matriz del pensamiento sincrónico, capaz de conectarnos con todos los seres de luz de distintos universos.

El dodecaedro es el quinto elemento, la quintaesencia que nos conecta con el elemento “Éter”.

La red que ahora mismo se encuentra activada y rodeando nuestro planeta es la unión del icosaedro con el dodecaedro  y tiene la particular acción de estimular nuestro hemisferio derecho del cerebro, la conjunción de ambas representa la posibilidad de poder ver esas otras realidades y como efecto está produciendo el colapso del tiempo lineal de tercera dimensión, cosa natural para que estas posibilidades reales se den. De este modo, se puede sentir mucho más la proximidad de esa cuarta dimensión y de ese lapso de tiempo que los Mayas denominaron “el tiempo del no tiempo” que estamos viviendo ahora mismo, hasta llegar de lleno coexistiendo en esa cuarta dimensión donde la ciencia del corazón y la conciencia vayan de la mano.


Sin duda alguna esto es real y se nota,   se percibe cada vez más. Seguro que te has levantado más de un día con una sensación extraña que te invade de manera diferente dotándote de una percepción más afinada y percibiendo mucho más las señales que la vida pone en tu camino, como las sincronicidades, la intuición,  etc… que hay algo diferente en la atmosfera que nos afecta. Esta red  planetaria es muy notoria, sobre todo estimula nuestra geometría interna, pues también la contenemos en nuestro cuerpo  y podemos sentir diferentes síntomas  como mareos, intensas ganas de dormir o  dolores de cabeza, etc…   sufrir estos leves síntomas  es muy lógico, ya que nosotros  nos estamos acoplando a esta forma dodecaédrica en nuestro fuero interno, y así poco a poco anclar nuestro aprendizaje crístico con nuestro cuerpo geométrico.

geometria1Artículo de Luhema