lunes, 12 de octubre de 2015

LA ÚLTIMA RONDA DE LOS ARCÁNGELES ( V de VII )



Octubre 2015

GABRIEL


Soy Gabriel Arcángel, Arcángel de la Anunciación, Arcángel de la Sabiduría y Mensajero. Que la Paz, el Amor y la Sabiduría, se establezcan en este espacio.

En lo que vivís, los unos y los otros, permitidme depositar en vosotros la Sabiduría.

…Silencio …

A la hora de vuestro tiempo en que la Luz y la Verdad están emergiendo de manera cada vez más evidente, preparando así el Pasaje, preparando también el Mensaje, el del Anuncio de María, de su Llamada, el Anuncio de la Libertad. No vengo a daros un discurso, no vengo tampoco a entregaros ninguna enseñanza sino más bien a permitiros, si tal es vuestro deseo, de instalaros en la Paz de la Presencia y la Sabiduría Eterna de la Luz.

Vengo también a anunciaros el tiempo de la revelación final que debe de ser atravesado y vivido con sabiduría, con madurez y con autonomía.

Vengo a traeros la buena noticia, que no es ninguna esperanza, sino que es una realidad intangible, la de la Luz, la de la Verdad depositándose integralmente sobre vuestra conciencia y sobre este mundo.

Vengo a invitaros a la dulzura y a la ternura que son los atributos de la sabiduría, la que no conoce ni deseo de posesión, ni deseo de demostración, sino simplemente la evidencia de la Luz y de la Verdad, la majestad que pone fin a todo lo que no dura.

…Silencio …

Vengo a anunciaros mucho más que la Llamada de María y mucho más que la Libertad, vengo a anunciaros la paz del corazón y la paz de la Morada Eterna.

Vengo a invitaros a la sabiduría del corazón, la que no conoce ninguna alteración ligada a una condición o a una circunstancia.

Vengo a sentaros en el silencio de la Verdad y de la Belleza.

Soy el Arcángel que ha acompañado sistemáticamente todas las liberaciones de los mundos, de manera tan silenciosa como el Arcángel Rafael pero con la misma potencia en estos tiempos, haciéndoos ver esta potencia como la emanación de la dulzura y no como algún poder cualquiera. Porque, cuando la Luz y la Verdad están presentes integralmente en vosotros, ¿qué pueden haber más que el Amor mismo y la Sabiduría?, no la sabiduría de este mundo, sino la sabiduría sobre este mundo, sentándoos en este sillón de Eternidad, el del corazón elevado, del corazón ascensionado, sólo interesado por sí mismo, sólo interesado por el Principio y la Esencia del Amor, traduciéndose en vosotros en la paz, la alegría, la dulzura y la capacidad por ello de no ser más afectado por ninguna circunstancia de todo lo que es efímero.

Vengo a daros un mensaje de Alegría y de Paz, sea cual sea lo que se presente sobre la pantalla de este mundo, porque no sois nada de todo esto. Tened los pies en la  tierra y mirad el cielo. Anclaos firmemente en vuestra Presencia, en vuestra Luz, en vuestra Verdad.

El alboroto del mundo alcanza desde ya su paroxismo, y a la medida de este paroxismo, descubrís la sabiduría, la paz y la alegría. Vivir este alboroto en la paz es el don de la Luz a sí misma, el don de la Gracia a vosotros mismos. Entonces reafirmo: Paz para todos vosotros, Paz a cada uno de vosotros y Sabiduría de dejar vivir lo que tiene que vivirse en esta resolución de toda dualidad.

Vengo a invitaros al banquete de la Resurrección.

Vengo a invitaros a acabar el capítulo del sufrimiento, el capítulo del efímero.
Os invito pues, como lo he dicho, a la sabiduría del Amor y a la alegría de la Verdad.

Vengo a afinar, por mi resonancia en vosotros activándose a partir de ahora, la última transparencia donde nada puede ser parado viniendo de este mundo, donde nada puede ser influenciado por este mundo o desde este mundo, en lo que sois.

…Silencio …

Vengo a invitaros al banquete de la Eternidad, que sea aquí o en otra parte, que sea en los Círculos de Fuego, que sea en el seno de las estructuras del conjunto de la Confederación Intergaláctica de los Mundos Libres, que sea en el Absoluto.

Vengo a invitaros a la oración silenciosa del corazón, la que sólo escucha la Sabiduría y la belleza.

Con este anuncio, es tiempo también de trascender y de perdonar lo que no ha sido perdonado, hasta la raíz del encerramiento en este mundo. Porque si no hay perdón, no puede haber desaparición, no puede haber sabiduría. La sabiduría de reconocer que sólo el Amor es capaz de lavarlo todo, con tal de devolveros vuestros vestidos de luz en su pureza.

En el momento en que la Llamada de María resuene y en el momento en que Cristo venga para juzgar, tal como fue escrito, a los vivos y a los muertos, porque en definitiva no hay nadie para juzgaros, pero desde vuestra sabiduría mana vuestro equilibrio, el equilibrio también de este mundo sea cual sea el alboroto proyectado sobre la pantalla, porque incluso la pantalla va a desaparecer, poniendo al desnudo el Amor-sabiduría, poniendo al desnudo la Alegría, alimentándose y  bastándose a sí misma.

…Silencio …

Vengo a invitaros a la oración perpetua que no es una petición, sino más bien una acción de Gracias y un estado de Gracia, estabilizándoos en el Amor y en la Sabiduría. Allí está el perdón verdadero. Porque así es como os reconoceréis últimamente los unos en los otros, los unos con los otros y nunca más el uno contra el otro, porque no hay « otro ».

Vengo también a suavizar en vosotros lo que no es suave, vengo también a consolar al manso y al pobre, por mi Presencia y mi Emanación.

…Silencio …

Así, desde el punto de la sabiduría del Corazón de la Fuente, pacifico también los pensamientos de lo que puede interferir entre la Verdad y vosotros.

Vengo también a pedir de vuestra parte, una escucha y una comprensión de lo que os digan la Luz y la Verdad, en su sabiduría y en su belleza. No vengo a convenceros de nada, sino simplemente a deciros la verdad de vuestro posible y de todos los posibles. Sois libres de elegir entre el alboroto del mundo y la paz del corazón, porque no habrá otro apaciguamiento posible que la paz del corazón. No hay otra alternativa que de manifestarlo por la sabiduría y la bondad.

…Silencio …

En el espacio de mis palabras se encuentra la Sabiduría que sabe que no necesita nada más que lo que ya está allí.

Vengo a suavizar en vosotros, por mi Emanación y mi Presencia en vosotros, lo que no es suave todavía .

Vengo también a apaciguar vuestra Resurrección con el fin de comprobar por vosotros mismos que vuestro último nacimiento en vuestra Resurrección se hace de la manera más suave y de la manera más perfecta en la Inteligencia de la Luz.

…Silencio …

Vengo a hacerte escuchar y a hacerte oír el canto de tu corazón apaciguado, el canto de la Libertad que se sostiene en la Sabiduría.

…Silencio …

En el Silencio se encuentra la Paz. Todo eso lo sabéis, todo esto lo habéis vivido en parte o en totalidad, ahora queda instalarlo de manera definitiva, independientemente del tumulto de este mundo.

Vengo a invitaros a dejar aparecer y a dejar ser la totalidad de vuestra Luz, la totalidad del Mundo, no sólo de este mundo, sino del conjunto de los Mundos Libres.

…Silencio …

Entonces sí, escuchad y oíd lo que os dice la Sabiduría y mi Anuncio, con el fin de no estar más engañados por las circunstancias alteradas de este mundo, por los lazos efímeros creados vida tras vida, o en esta vida.

…Silencio …

En la sabiduría está la confianza, no en cualquier acción o reacción, sino la confianza total en la obra de la Luz, sobre este mundo. Sean cuales sean las imágenes observadas y observables pronto, no seréis arrastrados; la sabiduría se habrá instalado y no podrá ser alterada por ninguna circunstancia de este mundo, por ninguna circunstancia de este cuerpo.

En cualquier circunstancia de vuestra vida, que tenga que vivirse desde ahora, nunca perdáis de vista la potencia del Amor y de la Sabiduría.

…Silencio …

En este día, día de celebración de un cierto santo, deposito en vosotros la Sabiduría Eterna, atributo del Espíritu por la Gracia del Coro de los Ángeles que cantan los elogios eternos de la Verdad.

…Silencio …

Sonreíd a la verdadera Vida, que no son para nada los conflictos de este mundo en su perturbación final, allí está la Sabiduría, allí está la Verdad.

…Silencio …

En el Amor-sabiduría, establecido en la Verdad, Soy el Arcángel Gabriel que anuncia la Resurrección.

Recordad también que ningún arma de este mundo puede alcanzar el Amor y la Verdad, recordad también que ningún engaño de este mundo puede durar en el Amor-sabiduría y ante él.

Soy el Arcángel Gabriel y en el Amor y en la Gracia saludo vuestra belleza. Paz para vosotros, Paz en vosotros. La Verdad otorga la Paz que ninguna guerra puede alcanzar.

Estad en paz con vosotros mismos, sed mansos con vosotros mismos, allí está la potencia frente al engaño, frente a lo que sois.

Por la Gracia que me es concedida desde el Sol Central, dignaos en recibir la Paz de nuestra Madre a todos, en cualquier forma que sea.

…Silencio …

Soy Gabriel Arcángel, sois la Luz y la Verdad, en Presencia como en Ausencia, saludo esto.

…Silencio …

Hasta pronto, mis amigos, mis hermanos, mis amores, en la misma Llama y en el mismo Espíritu del Cristo Uno. Hasta pronto.

…Silencio …