lunes, 12 de octubre de 2015

LA ÚLTIMA RONDA DE LOS ARCÁNGELES ( VII de VII )



Octubre 2015

METATRON

Ehyeh Asher Ehyeh…

Soy Metatron. Saludo en vosotros la Llama de la Eternidad. Más allá de mi Presencia, por la Gracia del Espíritu del Sol, en cada uno de vosotros, aquí como en todas partes sobre esta Tierra. Os propongo, antes de expresar lo que tengo que deciros, un momento de Gracia y de Silencio.

…Silencio …

Vengo en este día, como cada día desde el principio de vuestro nuevo mes. Aquí en este país y en esta Europa, instalo mi Presencia cada día a las 16 horas en vuestro Templo, como en los templos más sagrados de la Tierra constituidos por los seis Círculos de Fuego. Así se despliega la Jerusalén Celeste, todavía invisible para vuestros ojos de carne, pero perceptible en el plano vibral, así como las repercusiones en el seno de vuestras estructuras.

Vengo para clausurar y para finalizar la Ronda de los Arcángeles, de la misma manera que el Cónclave Arcangélico no es ya de ninguna utilidad desde el momento de la Liberación de La Tierra. Hoy, desde la liberación de vuestra Llama Eterna por el proceso ascensional en curso, colectivo e individual, venimos, nosotros los Arcángeles, a desvelarnos y revelarnos en el interior de vuestra Presencia. Presencia también activa, no sólo en el seno de los Círculos de Fuego, nombrados desde ahora  la « Jerusalén Celeste », sino en el seno de un conjunto de hermanos y hermanas humanos, presentes aquí o en otra parte, con el fin de ultimar los preparativos del conjunto de las fuerzas de la Confederación Intergaláctica de los Mundos Libres preparando el advenimiento.

Así, cada estructura, cada conciencia, cada grupo, viniendo de los innumerables universos y multiversos, están instalados desde ahora sobre esta Tierra y en vosotros, al límite de la visibilidad de vuestros ojos de carne. Intervenimos, los unos y los otros, cualquiera que sea nuestro estatuto dimensional, en el seno de vuestra realidad, lo más cercanos a vosotros, lo más cercanos a vuestro entorno, lo más cercanos a vuestra Eternidad, culminando así el decreto de realización de la Ascensión colectiva en estos tiempos, viendo así el cumplimiento de las profecías, el cumplimiento de la Liberación de La Tierra y de este sistema solar en su totalidad.

La potencia de la Luz, disponible en vuestras Llamas Eternas, como en la superficie de este mundo, hace posible, como lo habéis comprobado, de manera inmediata, la co-creación consciente. Es pues, vuestro deber de Llama Eterna, de reuniros en el espacio sagrado de vuestro corazón, tan a menudo y tanto tiempo como sea necesario, porque vais a daros cuenta de que el único alimento posible de la Vida se encuentra a partir de ahora en vuestro corazón y ya no más en algún elemento exterior, sea cual sea. Hay pues, de manera concomitante, una fusión del conjunto de las estructuras inter-dimensionales, realizando la fusión de vuestro cuerpo efímero con vuestro Cuerpo de Eternidad, aquí mismo. 

Muchas manifestaciones ligadas a este proceso, son ya presentes al nivel de mecanismos haciéndose visibles y no pudiendo ser explicados por ninguna causa física o ninguna acción física. La irrupción de la Luz, de manera tangible y visible, por un número cada vez más importante de conciencias en la superficie de este planeta, sólo puede traducirse por dos posibilidades: el incremento del Amor o el incremento del miedo. Así os es dado a ver, dondequiera que estéis en la superficie de este planeta, los resultados de uno u otro de los dos posicionamientos. Con el incremento del Amor, hay Paz, con el incremento del miedo, hay guerra. Con efectos, tanto en vuestras estructuras, como en la estructura social llamada país.

Lo que acontece pues, desde este día y desde el principio de este mes de octubre, en la superficie de esta Tierra, no tiene ya nada que ver con las decisiones personales o colectivas de los individuos, países o grupos, sean cuales sean, poniendo fin, en cierto modo, a los últimos residuos de egregores ligados a las últimas fuerzas de predación. Esto induce, por supuesto, a un cierto número de manifestaciones sensibles y visibles en vosotros como alrededor vuestro. Es durante el periodo de estos acontecimientos, que han comenzado desde el 30 de septiembre y el 1º de este mes (octubre), de este año, que realizaréis que sólo hay dos fuentes de alimento: el que tomáis de afuera, y el que proviene directamente de vuestro corazón eterno, impersonal, y entonces de vuestro Espíritu de la Verdad, preparando así, lo que yo nombraría, el alumbramiento de la humanidad y del sistema solar, en el seno de su nueva dimensión.

Así, como lo dijeron otros Arcángeles: « Velad y rezad », en el sentido, no de redimir alguna cosa, sino con el fin de instalaros de manera cada vez más tangible en el corazón, en el mismo seno de este mundo, porque como lo sabéis y tal vez lo vivís, la única puerta de salida es el corazón, no habrá otra, preparando así la inminencia de la Llamada de María, la inminencia de las señales celestes y de las señales terrestres, anunciadas desde tiempos inmemoriales.

Ya no son tiempos de resolver nada en el seno del efímero, sino más bien de dejar florecer y crecer la Eternidad en vosotros y alrededor vuestro, algo que no podréis realizar por voluntad propia, por algún deseo, sino exclusivamente por vuestra confianza en el Amor y la manifestación del Fuego sagrado del corazón, tal como lo percibís algunos. Todo procede y todo mana de allí, mostrando la fatuidad de las actitudes humanas, de los comportamientos humanos, de los comportamientos sociales, con relación a la verdad absoluta del Amor y de la Luz, en toda manifestación de vida o de conciencia.

Así, vuestro Templo interior, el conjunto de vuestras estructuras efímeras, físicas y sutiles incluidas, vive los últimos ajustes a la Ascensión definitiva de la humanidad. Más que nunca, os daréis cuenta de la inutilidad de todo lo relativo a la persona, en sus mecanismos de funcionamiento que han prevalecido en la superficie de esta tierra desde tiempos inmemoriales. Todos descubrís, cada uno a su manera, la irrupción de la Luz, ya no solamente en el seno de vuestras Puertas, de vuestras Estrellas y de las estructuras ascensionales, sino directamente en vuestras vidas, en múltiples circunstancias, demostrándoos con ello el salto cuántico, en cierto modo, de la conciencia hacia su nuevo estado de ser.

Así pues, algunos de vosotros desaparecéis de manera cada vez más evidente, incluso si esto ocasiona, diría, algunos disgustos en el seno del efímero, dándoos cuenta, allí también, de la fatuidad de todo lo que concierne al efímero y lo que, de todos modos, vida tras vida, estaba llamado a desaparecer al final de vuestra vida, en el momento de vuestro último aliento. Lo que acontece no es el fin, sino el comienzo de los procesos vividos, por el momento de manera íntima e individual, pero referidos esta vez, al conjunto de la humanidad, al conjunto de las estructuras creadas en cualquier área de la vida en este mundo.

Pues, la Jerusalén Celeste está desplegada, de la misma manera que vuestro Corazón Ascensional también inicia su despliegue y su Ascensión. Cada vez más comprobaréis la inutilidad de todo lo referente al efímero, tanto en los actos más comunes de la vida y que hasta la fecha os parecían de los más vitales, como dormir, como comer, como intercambiar, como compartir vuestra vida, compartir vuestras experiencias. Ha sonado la hora de la Eternidad, ha sonado la hora del corazón, expulsando todo lo que no procede del corazón, y todo lo que no procede de la Eternidad. Así, se realiza la preparación para vosotros como para nosotros, de la Llamada de María, que corresponde, como ha sido explicado por el Arcángel Jophiel, a un proceso minucioso y perfectamente libre, a pesar de su aspecto organizacional, presente desde ahora en la superficie de La Tierra.

Las infinitas conciencias multidimensionales manifestándose, tanto a nivel de los pueblos de la naturaleza, que durante vuestros contactos transdimensionales por el Canal Marial o por otra vía, os pone ante la realidad de la Eternidad, ocupando el sitio del efímero y llegando, en cierto modo, de manera natural y espontánea, en el momento en que no resistáis, a la disolución de este efímero de manera evidente, concreta y palpable. A cada Llamada de la Luz, conviene desde ahora estar disponible, con el fin de actualizar y demostrar vuestro posicionamiento en el seno de la Eternidad o del efímero, porque será cada vez más difícil de mantener a la vez lo que corresponde al efímero, y lo que corresponde a la Eternidad.

Así pues, os incumbe seguir las líneas de menor resistencia, las líneas de evidencia de la Luz, en la circunstancia que sea, sean cuales sean vuestras intenciones, sean cuales sean vuestras afinidades residuales en el seno del efímero. Acordaos que durante este proceso y hasta la Llamada de María y el período que siga, cada uno de vosotros, dondequiera que esté en la superficie este mundo o en otra parte, tendrá que mantener este estado de Gracia, de la manera más espontánea y más natural posible. Sabed simplemente, que la Gracia toma todo el sitio en el seno de vuestra vida, en el seno de vuestra conciencia y en el seno de vuestro entorno,  que no hay para ello absolutamente nada que emprender en el seno del efímero. Diría además, resaltaría además, de poneros en el seno de la Presencia, de poneros en el seno de la Presencia Infinita o en el seno de la Corona radiante del Corazón, que la percibáis o no.

Así, las conminaciones de la Luz se volverán cada vez más poderosas y presentes, permitiéndoos literalmente, de guiaros, de alinearos, en resonancia con la Eternidad de vuestro Cuerpo de Eternidad. Cualesquiera que sean las consecuencias, cualesquiera que sea lo que acontezca en el seno de lo que está desapareciendo, no le deis importancia, excepto por supuesto a lo que corresponde a vuestras obligaciones en el área que sea. Pero tened en mente que incluso en estos casos, la primacía de la Eternidad alcanzará vuestra conciencia de manera clara, dándoos cuenta finalmente, para muchos de vosotros, de la futilidad de todo lo relativo al efímero, e incluso lo relativo a vuestro cuerpo, a vuestra vida, a vuestra familia o a vuestro país.

Así se despliegan las condiciones óptimas del acto final en el escenario de La Tierra en este período. Cada vez más, la Llamada de la Luz os sorprenderá en los momentos que podríamos calificar de los más inoportunos. Pero en el seno de las costumbres, en el seno de las funciones, en el seno de las obligaciones que os quedan por cumplir, la Luz también irrumpirá y supondrá algunas modificaciones, al principio y por lo menos al principio, muy sorprendentes para muchos de vosotros. Una vez pasadas las primeras sorpresas, comprenderéis sin dificultad alguna, que lo que actúa en vosotros, a través de vosotros y alrededor vuestro, sólo es la acción de Gracias en estado de Gracia, actuando directamente sobre las estructuras de este mundo, residuales y efímeras.

Es pues un cambio de paradigma total y definitivo con el cual estáis confrontados, cualquiera que sea el devenir de lo que es efímero, que sea vuestro cuerpo, que sean vuestros últimos apegos, vuestras últimas obligaciones o vuestros últimos aspectos ligados a la moral o a los mandatos de este mundo. El mandato de la Luz es haceros libres y no puede tolerar el menor obstáculo sobre su camino, porque la Luz no lucha sino que se establece en totalidad en el conjunto de los campos de la conciencia de La Tierra, a nivel individual como a nivel colectivo, de lo que corresponde a la noosfera.

Esto manifiesta de manera irremediable, ya no la desaparición final de las líneas de predación, sino la desaparición total de toda forma de predación, de toda forma de prejuicios hacia la Vida Una y Eterna. Así, el Amor es un decreto que no es una obligación, sino que es una evidencia cada vez más en vuestras vidas, no como una proyección, no como unos aspectos personales, afectivos o mentales, sino directamente emergido de vuestro Espíritu de la Verdad, del Espíritu de la Verdad, del Espíritu del Sol, de la Matriz Crística y del conjunto de los que os hablaron hasta ahora por múltiples voces, pero que se realizará cada vez más en vosotros, de manera espontánea, digáis lo que digáis y hagáis lo que hagáis .

Sólo el miedo podrá ahora ocultar lo que acontezca, desembocando como lo dije, en situaciones contrarias al Amor que llamáis conflictos y guerras. Habrá pues, la guerra o el Amor. La libertad es total. « La guerra o el Amor » no quiere decir negar la guerra o aceptar el Amor, o a la inversa, sino simplemente ver de manera completa, sin evasivas y sin falsedades, la realidad de vuestra asignación vibral, la realidad de vuestro posicionamiento y la realidad de vuestro Amor impersonal encontrado en el seno del Espíritu de la Verdad. Esto será, como lo dije, cada vez más flagrante y evidente, pase lo que pase sobre la pantalla de vuestra conciencia en el seno del efímero, permitiéndoos allí también, daros cuenta con evidencia, y diría que con firmeza, de la potencia del Amor y el ridículo del poder humano.

La potencia del Amor os indicará y os obligará en algunos casos a adoptar la Vía de la Humildad, la Vía de la Infancia, despojándoos de todo lo que es superfluo, incluso lo que os permitió hasta ahora elevar vuestras vibraciones. La única manera de elevar su vibración, la única manera de entrar en el Amor y en la Eternidad, seréis vosotros mismos y solamente vosotros mismos. En el momento en que las Trompetas resuenen de manera colectiva en el conjunto del planeta, un Silencio se hará en vosotros. No percibiréis nada más, sólo el Amor creciendo en vuestra Llama Eterna, en vuestro Templo de Eternidad, en vuestro cuerpo de Eternidad, hasta el momento en que estas mismas manifestaciones se apaguen ellas mismas en cuanto se pronuncie la Llamada de María. Tendréis entonces 72 horas, con el fin de asentir y de decir « Sí » al Amor, « Sí » a Cristo, « Sí » a la Libertad, sean cuales sean las circunstancias de vuestro cuerpo, sean cuales sean las circunstancias, obligaciones o resistencias en el seno de vuestra vida.

Así que sí, velad y rezad, no unas oraciones suplicando ser salvado, sino la oración del que observa, más allá del observador, lo que acontece sobre la pantalla de este mundo y sobre su pantalla interior. Las capacidades de visión ligadas a la reversión del Triángulo de Fuego de la cabeza, se establecerán de manera efectiva y duradera, dándoos para muchos de vosotros la capacidad de percibir más allá de los sonidos oídos en este momento, todo lo que sucede al nivel de los planos invisibles, en vosotros como en el seno de vuestro entorno. 

Los velos pues, y lo habéis comprendido, caerán de manera total y definitiva durante este período, permitiéndoos averiguar por vosotros mismos y en vosotros mismos, sin ninguna mirada exterior, aunque fuera la de vuestros hermanos o vuestras hermanas, aunque fuera la de un Arcángel, pero de cara a cara con vosotros mismos y solamente con vosotros mismos. Privados así de cualquier interferencia exterior y de cualquier alimentación exterior en luz y en energía, muchos de vosotros os daréis cuenta entonces de vuestra verdadera naturaleza y la potencia del Amor que está en vosotros, proporcionándoos, como lo dije al principio de mi intervención, todos los alimentos necesarios y suficientes para atravesar lo que será atravesado en esos momentos.

Más allá de mis palabras, deposito en vosotros la Llama de mi Presencia conjunta al Espíritu del Sol y al Coro de los Ángeles, aquí y en otra parte. 

…Silencio …

En el momento en que esta dinámica se cumpla en vosotros, podréis vosotros también, que sea anterior a la Llamada de María o en el momento de la Llamada de María, exclamaros a vosotros mismos « Yo Soy el que Soy, Ehyeh Asher Ehyeh. ». Rodeados entonces por el Coro de los Ángeles, rodeados entonces por la última Trompeta, caeréis entonces en la muerte del efímero y en el éxtasis de la Resurrección, como lo dije, que sea ahora o que sea en el momento de la Llamada de María. 

Hay pues una intensa preparación, no de vuestra persona sino de la Luz en vosotros y alrededor vuestro, finalizando tal y como fue anunciado, en unos mecanismos poderosos ligados a la actividad Elemental que viene para limpiar, para purificar y para pacificar lo que está destinado a desaparecer, para dar paso a la majestad de la Luz, sea donde sea en este mundo, como en la totalidad del sistema solar.

La gran preparación vivida por la humanidad desde hace más de treinta años, permitió establecer desde ahora las condiciones previas al mecanismo global del que se habló ampliamente durante todos estos años.

Acordaos que no tendréis más, en poco tiempo si ya no es el caso, la capacidad de utilizar lo que nombráis vuestras « mentes » [sic]. Vuestras historias, vuestras referencias afectivas, vuestras obligaciones sociales, morales o profesionales, os aparecerán como quimeras con relación a la Eternidad de lo que sois. Puede representar para algunos de vosotros una revolución de mayor importancia y sin embargo indispensable, cuya evidencia os saltará a la vista si ya no fue el caso, reajustándoos entonces inmediatamente en el seno de vuestra Infinita Presencia, de vuestra desaparición y de vuestra aparición de lleno en la Luz, de lleno en el seno de la conciencia de vuestra Eternidad.

Así resonará en vosotros el conjunto de las llaves Metatronicas, OD-ER-IM-IS-AL, ELOHIM, NEFILIM, dándoos el acceso de diferentes maneras a la Jerusalén Celeste, a la Merkabah interdimensional personal y colectiva. Cada uno de vosotros tomará las vías de la Ascensión que os son propias, con el fin de actualizar lo que uno es en Eternidad aquí mismo, en la superficie de este mundo, o como mínimo en el límite de este sistema solar para los que abandonen lo efímero totalmente durante este período.

Así, clausuro la Ronda de los Arcángeles. Por la potencia de la Fuente, por la Presencia de Cristo y de la Nueva Eucaristía, sello en vosotros la actualización de la Promesa y del Juramento.

…Silencio …

Ehyeh Asher Ehyeh...

…Silencio …

Al principio era el Verbo y desde ahora, es el comienzo. La acción del Verbo Creador, ya no solamente en el seno de vuestra co-creación consciente, sino en el seno de la humanidad colectiva, al fin se eleva.

…Silencio …

Muy amados, Hijos Ardientes del Sol, oíd en cada soplo de este mundo la Llamada invencible de la Luz, la Llamada al Amor, la Llamada a la fraternidad, la Llamada a la Verdad.

Entonces juntos, aquí y en otra parte, acojamos.

…Silencio …

En el corazón del Uno, en el corazón de cada uno se eleva la Llama de la Libertad, la Llama de la Verdad.

Soy Metatron, saludo lo que sois.

Ehyeh Asher Ehyeh …

…Silencio …

Metatron os saluda y os dice adiós.

…Silencio …

Nos encontraremos pronto, para muchos de vosotros, en el seno de mi Presencia y de mi Emanación, allí donde me instalo desde ahora.

…Silencio …