lunes, 1 de noviembre de 2010

SNOW - La Naturaleza II


25 octubre 2010
Hermanos y Hermanas, les saludo. Soy Snow. Ya tuve la ocasión de expresarme a través de este canal. Vuelvo de nuevo hacia ustedes, hoy, para hablarles de la Vida y la naturaleza. No estén sin conocer, porque prestigiosos intervinientes se lo dijeron, que las condiciones mismas de sus vidas van a transformarse. La Vida, no obstante, continúa. Si les hablé de esta Tierra, no era tanto en el Amor que tenía de esta Tierra, que no hace más, en realidad, que traducir el Amor de la Vida, que no es otra, en definitiva, que la propia Vida, aquí o a otra parte, en esta Dimensión o a otra. Numerosos Melchizedek les hablaron de la Alegría, que era el marcador de la apertura de algunas funciones en ustedes. Cualesquiera que sean las dificultades que existían en este mundo, la Vida todavía ha sido y será siempre Alegría. Entonces, pasar de un medio ambiente natural, tal como lo conocen, a un otro medio ambiente, cualquiera que sea, se harán tanto más fácilmente cuanto que permanecen en su propia Alegría, es decir, en Vida. Por el momento, les es posible admirar, sobre Tierra, por sus sentidos, la vida de lo que se llama la naturaleza. Existen innumerables naturalezas. En realidad, innumerables medio ambientes. Cualesquiera que sean los mundos que recorren, e incluso en sus sueños, cualquiera que sea su vida, cualquiera que sean los elementos, la transición o la translación, aún llamada Ascensión, se producirá ya más fácilmente en tanto que se establecen en lo que llamaría el Amor de la Vida y el Amor de la naturaleza. Este Amor no es un compromiso. Es al contrario, lo que se impregna de todo lo que es vivo, no para hacerlo suyo sino para aportar una mirada de niño, una mirada de admiración. Ya se lo había dicho, no hay que rechazar un medio ambiente para cambiar.
Todo pasa siempre aquí y ahora. Sólo es plenamente sumergiendo, allí donde son, que pasarán con facilidad lo que en definitiva llamaría, por mi parte, un cambio de naturaleza o de medio ambiente. Pero no pueden ir hacia este nuevo medio ambiente rechazando el antiguo medio ambiente ya que, cualquiera que sea la transformación que sufrirá, se tratará siempre de un medio ambiente. El medio ambiente es todo lo que les rodea, que lo afecta, que lo cruza, que interesa sus sentidos, su Conciencia y a las cuales van a prestar interés o atención. La Unidad, es también eso. Es no rechazar un medio ambiente en favor de otro medio ambiente. Es aceptar la transformación de este dicho medio ambiente viendo simplemente, siempre y solamente, la Vida y la Conciencia. Que el medio ambiente sea el de las estrellas, el de la Luz, en sus despliegues el más alejado o también en este mundo, como lo que anima a los vegetales y la naturaleza de una manera general, es la misma Vida, expresada de distintas maneras, que se imprime y que se expresa. La naturaleza es cambio, por Esencia. Y ello, lo viven a a través de temporadas, a través de los cambios, a través de los elementos. De la misma manera, estos cambios deben seguir sobre otra escala. No es pues rechazando uno que facilitarán la aparición del otro sino, bien más, siendo perfectamente lúcidos y conscientes de la totalidad de su medio ambiente, de de toda esta clase y de todo lo que les rodea, más allá de la naturaleza. Es hasta cierto punto más despertando aún sus percepciones de Conciencia, cualquiera que sean los sentidos, que van a poder, poco a poco, integrar y vivir este cambio. Entonces, sé que, por supuesto, tal cambio de naturaleza y de medio ambiente puede entenderlo el alma y el Espíritu, el cuerpo también, como se lo dijo el Bien Gustar Sri Aurobindo, Melchizedek del Aire, en una especie de choque o miedo. Imagínese simplemente que eran un niño vivo en un desierto y que, por primera vez de su vida, ve la nieve que caiga. Por supuesto, el miedo que se manifiesta en ese momento está vinculado al concepto de lo desconocido, al concepto de lo nuevo.
Lo que grandes seres llamaron la Ascensión, o Translación Dimensional, debe hacerse lo más naturalmente posible y la mejor manera de prepararles es amar, vivir lo que tienen que vivir, a cada momento, en ustedes impregnando de todo lo que hace la Vida y la Conciencia misma en este mundo, como lo saben ahora, pervertido. A pesar de su perversión, los elementos de belleza necesariamente estuvieron presentes ya que la perversión absoluta impediría toda manifestación de Conciencia y Vida. Entonces, les es necesario, más que nunca, en este tiempo que muchos llamaron reducidos o deducidos, hacer el aprendizaje de una resonancia, de una comunicación y, como eso se les dijo, de una Nueva Alianza. Esta Nueva Alianza, pueden manifestarla, ya, por lo mismo que la naturaleza, también, vive en alguna parte su propia transformación, que la naturaleza, también, y todas las Conciencias, como ustedes, incorporan en torno ellas de las nuevas partículas de Vida. Estas nuevas partículas de Vida están presentes en ustedes como por todas partes. No detengan en lo que es oscuro en humano, o en lo que el humano construyó, sino sumérjanse allí donde estas partículas de Luz están presentes. Aprenda a vivirlas, en el momento presente, a experimentarlas, simplemente ante un poco de hierba, como uno árbol, de un pájaro, de un insecto o de todo lo que hace la Vida. Lo que, en las sociedades occidentales, muchos seres, debido a sus empleos, perdieron. Muchos seres perdieron este sentido de la Vida, de la Conciencia omnipresente.  En la actualidad, se vuelve urgente, para poder precisamente ayudar a esta Tierra y ayudarles a ustedes mismos, encontrar esta resonancia. Por supuesto, no hay que de darse la vuelta en métodos anticuados de comunicación (que tuvieron su utilidad hace poco tiempo, como en mi pueblo o en otro pueblo) sino más bien, abordar la naturaleza con el alma de un niño que redescubre, hasta cierto punto, la Vida que palpita y que emana de todo lo que está presente sobre esta Tierra. La Luz no se vierte mas que sobre ustedes. Se vierte sobre el conjunto de las formas de vida. Ustedes han de recoger, literalmente, las Vibraciones, de recogerse también, literalmente, a la Alegría. No hay que rechazar o desviarse de lo que hace, por el momento aún, su hábitat ya que es amando un hábitat que el hábitat se transformará también más fácilmente. A ese nivel también, tienen un papel que no recurre tampoco, allí, a su voluntad sino a este concepto de apertura y admiración de niño. Aprenda a pasear en este mundo, abiertos, abiertos a la percepción, a la captación de su Luz. De la misma forma que, en esos casos, constatarán que, ustedes también, en estos paseos, eso será para ustedes como una meditación donde podrán emanar la Luz. No es nunca demasiado tarde para amar, las Conciencias humanas lo saben perfectamente ya que es a menudo el momento en que, por ejemplo, cuando uno de nuestros prójimos va a desaparecer, es cuando se tiene que prestarle nuestro Amor, no para retenerlo sino darle prueba de este Amor. Es el mismo proceso exactamente que está hoy a obra en la naturaleza. Aprenda a descubrir esta novedad. De la misma forma que, cuando un prójimo va a ir, a menudo el ser humano experimenta, más allá de una posible tristeza, sobre todo, una aproximación. Es esta aproximación que, hoy, se les pide, y se les facilita, a condición de que su Atención se vuelva hacia esta naturaleza. Es acogiéndola como les acoge, que se facilitarán mutuamente su transformación.
Grandes seres les hablaron de una Nueva Alianza. En esta Nueva Alianza, que ya puede percibirse, no habrá más separación, más distancia. No se les aislará y encerrará ya en un cuerpo o en una forma. La comunicación se abrirá a todo lo que vibra, en ustedes como fuera ustedes. La nueva comunicación, hoy, propia en esta naturaleza, es una comunicación Vibratoria, más allá de los sentidos, más allá de la mirada, más allá del tacto, van a observar por ustedes mismos que va a convertírseles en cada vez más fácil entrar en resonancia con las vidas que existen en la naturaleza. Entonces, por supuesto, existirán, no en la naturaleza sino sobre todo en el ser humano, resistencias a esta transformación que recogerán también. La naturaleza se volverá entonces un medio esencial de regenerarles, de conectarles de nuevo, mucho más fácilmente que antes ya que la naturaleza justo, mucho más rápidamente que el hombre, es a la Luz. La naturaleza va a pasar a ser, si eso es posible, aún más cariñosa y aún más natural. En el ejemplo que tomé próximamente, es como un ser humano que acepta su salida y que comienza entonces a dejar emanarse, puesto que no hay más de resistencia. Tienen todos, como humanos, nosotros todos, como humanos, que acompañar, más o menos, a seres queridos y seres con los cuales hay, debido a las personalidades, conflictos, oposiciones. Y observaron como, en los momentos últimos, estas oposiciones se disuelven de ellas mismas, porque hay, cómo decir, hay un frente común, con relación a un acontecimiento inédito llamado el paso o la muerte pero, allí, que es una Nueva Vida. Y en consecuencia no estén tristes absolutamente. Constatarán por otra parte, cada vez más fácilmente, en el tiempo que es ahora allí, con ustedes, que muchas cosas cambiaron. Los Arcángeles les hablan de lo que prescinde en sus Cielos. Yo, les hablo de lo que prescinde sobre la Tierra. Como ya se sabe, la Tierra también vive su transformación. Y la naturaleza, ella también, y sus habitantes, aunque con, a veces, una lucidez y una facilidad mucho mayor que los seres humanos más preparados. Pueden de verdad alimentarse y resonar con esta naturaleza en transformación. Les sostendrá, será para ustedes un bálsamo, cada vez más preciado, precisamente, ante las resistencias de otros humanos o las resistencias de la sociedad. No hay necesidad de descubrir grandes espacios si están lejos. Simplemente, encuentren un espacio abierto, que les servirá de comunión, de bálsamo y que les reforzará también, en la aparición de esta Nueva Alianza con su medio ambiente y con usted. Recuerden que la naturaleza está en anticipación con relación a ustedes. Los cambios, que se manifestaron y que se amplían en adelante, no están allí para obstruir el ser humano que va, él también, hacia su transformación. Aunque eso puede parecerles difícil de entender con la cabeza, estas transformaciones son un acompañamiento real del humano. No es una rebelión de la naturaleza sino un acompañamiento que va en el sentido de la transformación y que no traduce absolutamente una resistencia cualquiera. Por supuesto, habrá siempre seres humanos que permanecerán en la confrontación y la oposición, que verán, allí, una señal de castigo o una señal de karma. Déjenles pensar lo que quieren ya que abordan eso con una mirada exterior, con la cabeza, mientras que, si podían abordarlo con el Corazón, comunicarían y comulgarían con esta naturaleza y percibirían la transformación y no una violencia cualquiera. Así es la paradoja ya que la naturaleza se hace cada vez más suave, en su violencia. Lo que emana ella, y lo que emanará cada vez más ella, más se revelará y se despertará, será su Luz y su suavidad. La exuberancia aparente no será, en realidad, más que una radiación mayor de Luz y Amor Vibral, que cada uno puede recoger, a condición de no creer sino de hacer la experiencia primero.  La naturaleza será su mayor ayuda ya que les alimentará, en Verdad. Les alimentará con las partículas de Luz que ya integró y concienció. Los vegetales, en particular los árboles, y también sus habitantes que comprendieron que, ellos también, de manera visceral y no intelectual, viven una transhumancia sin vuelta. Numerosos animales los dejaron efectivamente y les dejarán. Entonces, por supuesto, habrá dramas, como un envenenamiento, como las abejas que desaparecen o los cetáceos que desaparecen. No, simplemente, realizaron su misión y recuperan su mundo ya que no era su mundo, tampoco. Entre los que permanecen para vivir con ustedes lo que es de vivir, la lucidez y la Conciencia de la naturaleza será cada vez mayores que las nuestras, aunque el destino no es el mismo. Entonces, sí, aliméntense con la Luz que viene, aliméntense con la belleza de la vida, con la Conciencia de la propia naturaleza. Les llenará, indudablemente. La sabiduría de la naturaleza no es una inútil palabra y en la transformación que viven, esta sabiduría se volverá cada vez más brillante. Ya que, en definitiva, la vida que viven en este cuerpo viene bien de este cuerpo de la Tierra. Pero este cuerpo de la Tierra, a través de la naturaleza y la Conciencia sabe también que hay espacios que no pertenecen a esta Tierra. Y en consecuencia la Nueva Alianza no se refiere solamente a un tiempo futuro, a otra parte, en otro cuerpo, en otra Dimensión, en otro planeta o sobre otra estrella sino, más bien, su capacidad, que tendrán a partir de hoy, de comulgar y comunicar.  Mikaël, el gran Arcángel, los nombró Sembradores de Luz. El aprendizaje de esta función, que se hace espontáneamente, es ciertamente mucho más fácil en la naturaleza que ante su medio ambiente. ¿Entonces, por qué se privarían de esta naturaleza y sus habitantes? Ya que, ellos también, saben que viven una gran transformación. Y es a través de este punto común, de esta transformación global, que van a poder comulgar e intercambiar. Eso les llenará con Paz, con Alegría, con Serenidad, de manera mucho más segura, diría, que con seres humanos que estarían en resistencia. Habrá una nueva fuerza, una nueva energía, que les permitirá llevar lo que les queda por llevar. No olviden la naturaleza, ya que, ella también, vive este gran cambio y ciertamente en anticipación con relación a ustedes. Alimentense de verdad con ella, no solamente absorbiendo sus frutas, sus producciones, sino siendo a su escucha, colocando sus pies, sus manos, su Conciencia. La naturaleza es su mayor ayuda en esta transformación terminal. Pueden contar con ella, de manera indefectible, ya que no es propensa a las emociones humanas, a las revocaciones humanas o a los miedos humanos. La naturaleza se atiene total a la Luz y en conformidad total con los cambios que empiezan. Por eso, pues, los integra mucho más fácilmente que el ser humano. Puede ser una guía para ustedes, mucho más cercana, permitiéndoles, precisamente, establecerles en la Nueva Alianza y reforzar, incluso, sus conexiones con realidades más sensibles, que no les son aún accesibles y que les serán de vuelta accesibles por la propia naturaleza. Se podría así decir que la naturaleza les quiere bien, mucho más aún que antes. La radiación de todos sus habitantes, y de todo lo que constituye la Vida, está cambiando.
La radiación de las piedras, de los árboles, de los vegetales, de los animales, cambia, de la misma forma, mucho más fácilmente que el hombre. Es un verdadero recurso que podrán encontrar, más los días en pasar, en esta naturaleza. Es la que a ustedes acercará más de su Unidad y les hará acoger lo que viene con una serenidad y una Alegría mucho mayor. Pueden también (de la misma forma que pueden pedir al Cielo) pedir a la Inteligencia de la Luz de la naturaleza lo que quieren. Ya que esta Conciencia de su medio ambiente es mucho más accesible, diría aún, por el momento, que la Conciencia de los grandes Seres que, sin embargo, se acercan. La naturaleza puede pues alimentarles más allá del cuerpo de carne. Puede alimentar su Conciencia ya que resuena con ustedes. Todo lo que no ha sido transformado por el hombre, en la naturaleza, es bueno. Habrá, dentro de ésta, una mayor sensibilidad y una mayor firmeza también, para sus transformaciones futuras, ya que la naturaleza ya baña en esta Luz de transformación y puede comunicársela. Paradójicamente, lo repito, hoy, aún cuanto más que de mi viva, y paradójicamente para ustedes, occidentales, quienes son menos menos próximo a la naturaleza, hoy esta aproximación en gran parte se facilita. Les basta que lleve su Conciencia a los lugares dónde ponen los pies en la naturaleza para darse cuenta de eso y experimentarlo en su Corazón. No hay rituales complicados, no hay ceremonias. Les basta que pasen y que sean a la escucha. Verán, por ustedes mismos, la Verdad de lo que les digo. Entonces, a través de misma, de este enfoque, deben ser lúcidos de que no hay que rechazar un mundo para ir a otro sino aceptar la transformación de este mundo siendo completamente. Y hablo del mundo que, por supuesto, acepta la transformación y no del tejido humano y los égrégores que se oponen ya que, allí dentro, no encontrarán nunca consuelo, ni alianza, ni recurso. Al contrario. Aquí, mis Hermanos y mis Hermanas, algunas palabras que quería darles para el período que viven. No empleo nunca grandes palabras ya que sólo conozco la naturaleza. Siempre he conocido que la Vida en su expresión, es la más desnudada y más simple. Aquí, pues, no hay ritual, no hay protocolo, ni ceremonia, hay exactamente que ser. Nada más, ya que todo se hace naturalmente, todo se hará espontáneamente, para la naturaleza. Es un ejemplo, por lo tanto, para su camino. Y es también un apoyo y un recurso. Ustedes pues, han de alimentarse diferentemente que por la boca y por los ojos… sobre todo por el Corazón. La naturaleza tiene mucho que aportarles, sobre todo ahora, mucho más que la sociedad y que sus empleos diarios. Y ello, lo constatarán muy rápidamente. He aquí lo que vine a entregarles con estas palabras. No es rechazando esta vida que se termina, sino acompañándola, que encontrarán la Nueva Vida. De la misma forma que en la transición de un ser humano en el antiguo mundo, en el cual son aún, el acceso a la vida después de la vida sólo se hace al aceptar la muerte, el acceso a la nueva vida sólo se hace aceptando vivir conscientemente y participar, con el Corazón, en la antigua vida. No hablo de la sociedad sino de la Vida. Hermanos y Hermanas, les agradezco su atención a mis palabras. Les transmito todo el Amor que está ciertamente en mi Corazón y hasta uno de estos días.