martes, 14 de diciembre de 2010

O.M. AÏVANHOV - La Paz



 4 diciembre 2010

Las palabras que voy a darles, soy yo quien va a decirlas pero eso requiere una sintonía Vibratoria con los 24 Antiguos.

Entonces, queridos Hermanos y Hermanas en humanidad presentes a la superficie de esta Tierra, muchos entre ustedes, dónde que sean, viven y vibran de los mecanismos de Conciencia, de los mecanismos en su cuerpo, que es, para la mayoría de entre ustedes, algo nuevo. Estas señales, estas manifestaciones traducen, cualquiera que sea su localización, cualquiera que sea la manifestación, una llamada de la Luz Vibrante. Según su capacidad para vivir esta llamada, respondiendo fácil o difícilmente o entonces en absoluto, se traduce, en sus vidas y en su Conciencia, en llamadas a un ajuste. Este ajuste existe en todos los sectores de su vida. Obviamente, no es todos los sectores que van a deber ajustarse o reajustarse. Las circunstancias planetarias actuales corresponden a ajustes principales que existen sobre Tierra, sobre el Sol, en la intratierra y en el conjunto del sistema Solar. Son parte involucrada del conjunto de este sistema Solar porque tienen un cuerpo. Su Conciencia viene quizá por otra parte. Esta Conciencia, que va a reorganizarse aquí mismo sobre esta Tierra. Esta reconversión de la Conciencia Ilimitada, que es su herencia y su Esencia, en su vida limitada, parcelaria, traduce, allí también, para ustedes, para cada uno de entre ustedes, de los procesos de reajuste. Estos reajustes pueden, que eso sea a su nivel individual como a distintos niveles relativos a los distintos aspectos de sus vidas, a veces tomar una agudeza y un relieve principal, porque el tiempo de grandes movimientos vino. Esto es ahora y se desarrolla ahora. Algunos de entre nosotros les pidieron encontrar la Paz, en ustedes, fuera ustedes, dar esta Paz. Porque es dando la Paz que se encuentra la Paz. Cualesquiera que sean las circunstancias, no pacíficas, a veces incluso desagradables, manifestándose a ustedes, lo más importante es evitar entrar en lo que solemos llamar la reacción. Pero, ante todo, emitir la Paz, porque la Paz, la Vibración de la Paz es una de las calidades intrínsecas de la Luz Vibrante, aunque no están aún en Vibración ustedes mismos, esta Paz es indispensable

La Paz no viola ninguna ley, ni de este mundo, ni de la Luz Vibrante. La Paz es una calidad Vibratoria. Si dan la Paz, estarán en Paz, que tengan que encontrar. Es un primer paso principal en el Abandono a la Luz, en la realización de lo que son. Sea lo que se sucede, quienes se manifiestan, en ustedes o fuera ustedes, cualesquiera que sean las circunstancias personales, sociales, emocionales, profesionales, circunstanciales de su vida, pongan allí la Paz y entonces descubrirán que estarán en Paz. Lo que se revela, se manifiesta sobre Tierra, es el resultado de la acción de la Luz Vibrante. Los elementos que no pertenecen a la Luz Vibrante, que es el Fuego del Éter, Fuego del Cielo, Fuego de la Tierra pero que se someten para que se llama el Fuego por Fricción, pueden manifestar fuertes fricciones cada vez más. Eso puede referir a aspectos de su personalidad, como a aspectos de la personalidad de los seres que les son cercanos y también las construcciones de la personalidad que existen en las distintas actividades humanas. El período que se abrió, y que le a conduce las intervenciones de María y Mikaël, requiere una cosa, es hacer la Paz y dar la Paz. Si siguen este simple precepto, si guardan eso, en alguna parte, en una esquina de su cabeza y su Corazón, todo lo que se presentará ustedes, cualquiera que sea la naturaleza, poniendo la Paz, no sólo ustedes estarán en Paz sino que las circunstancias que se manifestarán en ustedes y ustedes, se volverán pacíficos. Aquí simplemente lo que teníamos que decirles. Muchos Fuegos por Fricción están naciendo sobre Tierra, que eso esté en los volcanes, que eso esté en los climas, que eso esté en el pueblo o algunos grupos sociales o de algunos países. 

Su acción de dar la Paz se volverá principal. Guarde eso presente en alguna parte en ustedes. Sea quien llega, quienes se manifiestan, ante todo, den la Paz. Constatarán mientras que lo que llega se volverá pacífico, que el Fuego por Fricción disminuirá porque dando su Paz, lo que emanan ustedes, es la Paz, lo que emana dentro ustedes, es la Paz y, en la Paz, todo es Alegría. Algunos, algunas manifestaciones, entre el menos pacíficas que van a presentarse sobre la Tierra, deberán, allí también, pedirles dar la Paz y ser en Paz. Es el elemento principal que va a permitir ustedes, con carácter individual como a un nivel más colectivo, cruzar este período y prepararse, de la manera más agradable, la secuencia lógica de la transformación. Ninguna fecha debe alterar o condicionar su Conciencia. Qué llega, las señales de lo que llega serán perceptibles, no en forma de proyección mental sino internamente, por un sentimiento mezclando la inminencia y la traducción de este sentimiento en su Corazón, de esta inminencia. Eso será muy claramente perceptible. Si no es perceptible claramente, son proyecciones. Es muy importante hacer la diferencia, a ese nivel. Las primeras señales de la inminencia de cualquier cosa en relación con su medio ambiente, se producirán dentro ustedes antes de aparecer exteriormente. Cuando un tipo de acontecimiento dado se manifestará, harán inmediatamente la relación con lo que vivieron internamente. 

He aquí lo que el Melchizedech tenían que decirles. La mejor preparación es Interior. Está vinculada a la Vibración del Corazón, a la Vibración de las Coronas Radiantes, a su trabajo de conexión al Merkabah interdimensional. El Cristo está presente en el Éter, es perceptible y se volverá cada vez más perceptible, él también. Los Cielos deben manifestar cosas evidentes, muy importantes, allí también. Percibirán la tonalidad, la calidad en el Corazón, antes, siempre, por un mismo sentimiento de inminencia. En la llegada de estos distintos procesos en el Cielo y sobre la Tierra, en torno a ustedes, como más alejado, tengan en cuenta lo que les dice su cuerpo y no olviden lo que pusieron en alguna parte en su cabeza y en su Corazón: la Paz. Si respetan eso, es mi fe muy simple, entonces su Fuego Interior, no el Fuego por Fricción sino el Fuego del Corazón, su Fuego del Éter será su garantía de integridad, Paz y serenidad. He aquí lo que el Melchizedech tenía que decirles. 

Les digo, por mi parte, ciertamente, hasta en algunos días o en algunas semanas en este período. En esto, les deseo una muy buena noche. Viva la Inteligencia de la Luz, el Abandono a la Luz. Déjense llevar por la Ola de Luz, en humildad y en simplicidad. Hasta muy pronto.

Original francés:

Traducido por: Solstrom