miércoles, 18 de marzo de 2015

Canalizaciones de Febrero - Preguntas y Respuestas / ( Mikaël - Pregunta 12 )



Soy Mikaël, Príncipe y Regente de las Milicias Celestes. Saludo en usted en la Paz y el Amor.

La pregunta que ha sido puesta acude a lo que usted llama la noción de moral. La moral se deriva de condicionamientos sociales y culturales en el seno de este mundo. La moral, con sentido espiritual, no tiene que ver con la moral al común sentido. Durante las Bodas Celestes, un cierto número de palabras, de expresiones y de vibraciones han sido empleadas, reemplazando en cierto modo la moral, que es una noción totalmente humana y atada a los  condicionamientos, a las relaciones entre los seres así como a las relaciones hacia la sociedad humana.

La moral ventajosamente ha sido reemplazada por las palabras "Ética e Integridad". La moral se define con relación a un colectivo. La Ética y la Integridad se define únicamente con relación a lo que es llamado la Inteligencia de la Luz. Así pues el seguir, hacer o no hacer, está en resonancia con la acción y con la moral en el seno de este mundo según lo que es de alguna manera ensayo general admitido, aceptado y validado.

La Ética y la Integridad se definen exclusivamente con relación a la Luz, con relación a su propagación, su difusión, su manifestación y su efecto. Le recuerdo, en el seno de este mundo y en el seno de sus leyes, que existe todavía lo que es llamado acción-reacción, aplicable tanto a la física como a la conciencia humana limitada o aún a las relaciones entre los seres. La Ética y la Integridad no tienen que hacer de la moral porque no tiene allí escala de moralidad. Al nivel de la Ética y al nivel de la Integridad, hay presencia o ausencia. No puede tener allí de media medida, no puede tener allí  interpretación, desde que la Ética y la Integridad son definidas y vividas con relación a la Integridad de la Luz y no con relación a lo que ha sido definido, experimentado o vivido con relación a las leyes humanas.

La moral de la Luz, que no es una, no tiene que hacer de la moral humana (el principio de acción reacción justificante, entre comillas, de la moral en el seno de este mundo), no tiene que hacer leyes, no tiene que hacer de la Sociedad, ni tiene qué hacer del juicio del otro o el juicio de la sociedad. La Ética y la Integridad son una perspectiva atada al sí, apoyándose una mirada en sí y la que pone en resonancia y en adecuación con lo que es llamado la Inteligencia de la Luz. Existe un cierto número de elementos reprensibles, en el sentido de la Moral, en ciertos sectores o en los ciertos tiempos de esta humanidad que no se trasladan en otros sectores, de otras veces de la misma humanidad. Cualquiera que sea la moral, cualquiera que sea lo que es realizado sobre un plano reprensible, las consecuencias no son las mismas, desde luego, según se trate de satisfacer a un modelo de sociedad o de relaciones humanas.

La Integridad y la Ética conciernen en definitiva sólo a usted con relación a usted mismo(a), a la vez en la especificidad y la individualidad de cada conciencia encarnada en este plano unido a la resonancia de la Luz, a la Inteligencia de la Luz y también a su arquitectura, si puedo emplear esta expresión. Así pues encontrarse confrontado en sí con relación a una moralidad definida por los hombres y en ningún caso por la Luz, puede ser el objeto de una culpabilidad como de una no responsabilidad o aún como de una indiferencia.

Es pues, a través de esta pregunta, puesta en claridad la noción de que lo que se opone con relación a esta moral está únicamente atado a la persona en el seno de su entorno y no con relación a sí mismo. La moral es definida por un consenso común atado al encerramiento y que trata de manifestar la vida de conformidad con ciertos criterios definidos por leyes humanas y validadas por asambleas, según sea en los países de este mundo. La moral, en un lugar, no es la moral en otro lugar. La moral según una cultura puede ser totalmente amoral o inmoral en el seno de otra cultura. La Ética y la Integridad no tienen ninguna resonancia ni alguna superposición posible con la moral, ya que se definen con relación a lo que parece de buenas a primeras como invisible e inexistente en el seno de este mundo. Pasar de la moral a la Ética y la Integridad significa un cambio de posicionamiento que no se define más con informe a lo socia, sino con relación a la Eternidad de cada uno. Esta Eternidad de cada uno que idénticamente bambolea los mismos procesos. Cualquiera que sea la conciencia, es el tiempo de diferenciar moral, Ética e Integridad.

Así pues, con relación a esta pregunta, si existe una agudeza de hacer algo inmoral o amoral, no sirve para nada de oponerse a esta inclinación o a esta acción ya que escapa, tal como es formulada la pregunta, a la misma noción de control de esta moral. Pues necesitó allí, a través de esta pregunta, de reemplazar de manera segura y cierta la moral por la Ética y la Integridad. Lo que aparece como espiritual a la  sociedad puede aparecer sin ningún problema como desprovisto de Ética total, desprovisto de Integridad total por informe al mundo del Espíritu. Esto es evidente en todos corpus de textos legales, cualesquiera que sean los códigos y sus diferentes versiones en todas las culturas, desde hace varias centenas de años, -de modo mucho más histórico, esto sería por ejemplo cuando la justicia del rey Salomón-. Es así que la Ética y la Integridad no se define por relación a reglas sociales, todavía menos con relación a las recriminaciones de unos y otros o la culpabilidad de unos y otros, sino mucho más directamente por la resonancia en su mente y Conciencia, en el seno del Espíritu, en el seno del alma, en el seno de lo que pone en marcha tal o cual acción.

Moral e Integridad pueden ser, diría, contrarios. La Integridad y la Ética exactamente pueden ser la antítesis de lo que usted llama moral. La moral es atada a un funcionamiento lineal de la conciencia, obedeciendo a causalidades, obedeciendo a reglas aceptadas y validadas por la mayoría de los mortales humanos en encarnación. La Ética y la Integridad, aunque en resonancia y en relación directa con la Inteligencia de la Luz, no puede ser forzada en ningún caso por una moral exterior. Pasar de la moral a la Autonomía, es pasar de los condicionamientos a la Libertad, es pasar del encerramiento a la Liberación. La Ética y la Integridad, mientras se define con relación a corpus de textos, llamados espirituales o simplemente inscritos en los diferentes códigos en todos los países de este planeta, no tienen ninguna incidencia ni alguna reciprocidad con la Ética y la Integridad. La Ética y la Integridad no conciernen de ninguna manera a la personalidad, sino que es el alma inspirada o el Espíritu libertado del alma que se somete a lo que él mismo es, en Eternidad.

En el seno de la Ética y en el seno de la Integridad, la bondad sobresale sobre la moral. En el seno de la Ética y en el seno de la Integridad, el Poder del Espíritu predomina sobre el poder de las leyes. Lo que no quiere decir que haya que contravenir a tal moral o a tal ley sino mucho más sobrepasarlos en una mirada mucho más ancha. Así pues, es de reemplazar "hacer o no hacer", con relación a un orden terminante de la persona que concibe algo como inmoral, y reemplazar en el seno de la Integridad por el “ser o el no ser”, en resonancia y ello de acuerdo con la Luz. He allí la diferencia. La moral puede ser siempre justificada por la experiencia social o aún por lo que es llamado la mirada del que juzga, del que condena o del que emite leyes.

Las leyes sólo conciernen a la moral pero no a la Ética y la Integridad, así sean leyes en procura de un contacto con la Libertad. La Inteligencia de la Luz y el Amor Incondicional, son las únicas leyes pues que deben ser respetadas categóricamente, para encontrar su propia Ética e Integridad, son las que han sido dadas con relación a lo que fue llamado los Diez Mandamientos. Bajo otras formas, estos Mandamientos, aún sin ese nombre, fueron vueltos a dar en escritos espirituales diversos por todas partes sobre el mundo. Sin embargo, la moral tomó el sitio de la Ética y de la Integridad, falsificándolos, alterándolos, enfocándolos en relación con la visión humana y no con la vida espiritual.

Así, puedes ser culpable con relación a la ley, puedes ser culpable con relación a la sociedad y estar totalmente en la Ética y la Integridad de la Luz. Hasta diría que esto es una tendencia generalizada en el seno de los mundos encerrados, que no son definidos por la Inteligencia de la Luz sino por la Ley de acción-reacción y pues de encerramiento de la Luz, como de la conciencia. Así pues, antes de pesar la moralidad de un acto, conviene atender a la “moralidad interior”, la cuestión de la moralidad interior, de esta Ética, de esta Integridad y sobre todo lo que viene para completar y para orientar esto, es decir, la Humildad y la Sencillez. Le reenvío al respecto a la complejidad creciente, a medida de las centenas de años de este mundo, concerniendo al espesor de los códigos y los decretos y las regulaciones y los reglamentos que han sido puestos por todas partes por el humano encerrado, y ciertamente no por los seres libres y libertados de esta Humanidad.

El que Es liberado viviendo, el que realizó el Sí y el que está establecido en el seno de la Morada Suprema, no tiene que plantearse la cuestión de la moral o de la inmoralidad, ya que es abrevado sin interrupción por la Fuente. Abrevado por la Inteligencia de la Luz a través de las Coronas radiantes, directamente en el seno de La conciencia. Así pues, conviene resituar esta cuestión con relación al nivel dónde se dirige. Lo que puedo decir simplemente es: esta formulación implica o evoca, según lo que usted escoge, un problema de distancia con relación a un objetivo que sería moral. La Integridad y la Ética no pueden ser un objetivo sino son comprobación neta, directa y precisa de la instalación en el seno de los cuatro Pilares del corazón, que pasa totalmente por sobre toda noción atada a una sociedad humana cualquiera que sea, en el país que sea.

Pasar de la moral a la Ética y la Integridad necesita un ajuste interior, una observación además más exacta de los mecanismos de la conciencia, lo que fue llamado en su tiempo: el observador… hasta el momento cuando hubo que refutar la misma noción de observador. La Libertad sólo existe. La Libertad no puede acomodarse con alguna moral ni con alguna limitación. El Espíritu es libre, la materia no es libre. Usted es materia y Espíritu. Usted es a la vez esto y a la vez no. Así pues, mientras su base y lo que llamaría su marco de referencia en el seno de esta vida, conciernan exclusivamente a los marcos de referencia impuestos por la sociedad, usted no puede pretender ser libre. Esto no quiere a toda costa decir, una vez más, contravenir las leyes, los reglamentos y los preceptos, sino más bien, trascenderlos por una visión más ancha, y desde luego que no es encerrada más en la picota de la educación, la moral, o los condicionamientos, cualesquiera que sea el nombre que usted les da. En definitiva, la moral es un condicionamiento educativo experiencial pero que toma todas sus referencias en lo que llamaremos con usted, la evolución de la sociedad humana. Pero ninguna evolución social humana, usted lo sabe, puede conducir a la Liberación porque esta Liberación pasa justamente por la destrucción de todo marco de referencia y de toda moral acostumbrada, por la Luz misma y ciertamente no por la voluntad.

La cuestión de hacer o de no hacer debe reposarse en el seno de la conciencia del corazón. Cualquiera que sea la experiencia que es manifestada en esta “moralidad”, tal como es presentado, concierna a lo que esto concierna, no está nada con relación a pureza del corazón. En aquellos casos, la duda debe desaparecer. No es más: "hacer o no hacer ", sino " ser o no ser". Y las preguntas que emanan de eso son pues: " si hago, soy íntegro, si no hago, no soy íntegro más? " ¿ Cuál es la finalidad? ¿ Es la satisfacción de un deseo? Es la satisfacción de una necesidad de poseer o de una necesidad de manifestar un miedo de aquella manera?... Los marcos morales, los marcos de la sociedad son únicamente para los humanos que no son capaces de encontrar la Libertad en el Corazón, atados a los marcos de la personalidad y no referidos a los cuatro Pilares del Corazón. Es decir, mientras estos Cuatro Pilares del Corazón no se hicieron, en cierto modo, el marco de referencia, usted lo sabe, hay falta. Pero esta falta no es ni un juicio ni una comparación sino mucho más, y únicamente, diría, la capacidad de quedar en el centro del Centro, guiado por los valores eternos de la Luz, mucho más que por los códigos diversos creados por los hombres para los hombres, y más bien contra los hombres.

El problema de la ley no existe en el seno de los Mundos Libres. El problema de la moral hasta ni siquiera puede ser contemplado en el seno de los Mundos Libres porque cada conciencia, en los planos pluridimensionales e interdimensionales, tiene la posibilidad de ver, con sentido de conciencia, instantáneamente los desequilibrios de la Ética, la Integridad, la Humildad y la Sencillez, cualquiera sea el nivel dimensional, el estado dimensional, el origen estelar de la persona considerada. Así pues, hacer o no hacer jamás resolverá la cuestión del ser o del no ser. Así,  la moral es un marco que limita y encierra e impide justamente al ser humano y es su fin, salir de los marcos definidos. A menudo ha sido dicho, al nivel humano, que la libertad de cada uno comenzaba donde acababa la del otro, lo que quiere decir que se encierra. La verdadera Libertad corresponde al hecho de vivir en sí la totalidad de lo creado y lo increado, donde la noción de moral no puede intervenir de ninguna manera. Ahora, quien habla de moral es la personalidad, que juzga con relación a los marcos exteriores de referencia, marcos, leyes sociales, reglamentos, limitaciones utilizadas hacia el ser humano supuestamente para asegurar su libertad, su igualdad y su fraternidad. Aunque usted sospecha que todo esto son sólo unas palabras huecas que tienen sólo el fin de mantener el avasallamiento o de intentar mantener la ascendencia sobre el otro y establecer reglas de funcionamiento llamadas armoniosas que, como usted mismo(a) lo ve cada día en el seno de este mundo, corresponden a un tipo de degeneración, de complejificación y, en definitiva, de imposibilidad de llevar una vida social a largo plazo, para los individuos de esta sociedad que es todavía encerrada.

Así pues, no hay salida posible para la moral como para la inmoralidad mas que el punto de vista de la personalidad. En aquellos casos, desde luego, los marcos de las leyes, los marcos de los reglamentos, marcos obligatorios, van llamarle al orden con intensidades jerarquizadas y diversas respuestas adaptadas. Pero en ningún caso esto permitirá encontrar realmente lo que usted es. Es decir, mientras usted habla de moral usted no puede tocar un marco más amplio llamado los Cuatro Pilares del corazón.

La Libertad no tiene un precio, la Libertad es interior, la Libertad es la del Espíritu. La materia es enfermante, El alma es encerrada, esto se traduce por la obligación de mantener indicaciones. Los Cuatro Pilares del corazón no son indicaciones sino los medios, diría, de verificar la rectitud de la Luz en su Presencia para no de situarse con relación a una acción o un acto reprensible. La Luz, usted sabe muy bien que sobre una zona de sombra, destruye la sombra, no peleándo, no asumiendo la dualidad, sino como una Evidencia que se instala y viene para poner fin a la ausencia de Luz. Hablo de sombra y no de fuerzas opuestas a la Luz, en el sentido como puede oírlo a veces. La sombra es definida, justamente aquí, como lo que no es alumbrado, no es puesto en evidencia y validado, no por el marco social sino por el marco de los Cuatro Pilares del Corazón.

Al reformular la pregunta reemplazando la noción de moral por la Ética y la Integridad, reemplazará ventajosamente y de muy lejos, lo que puede plantearse como pregunta en relación con la moralidad o no, con respecto a un acto, una acción, un comportamiento.


Soy Mikaël Arcángel, en la Paz de Cristo.



===========================

Estimados Amigos:

Esta fase de las Canalizaciones de Febrero, se compone de unas 70 Preguntas y Respuestas subsiguientes, atendidas por diversos intervinientes. Igualmente deben leerse en orden consecutivo, luego de las canalizaciones ya publicadas, a los fines del efecto vibratorio que las mismas nos producirán.

Nosotros haremos el esfuerzo de efectuar la mejor traducción e irlas publicando en español, una a una, a medida que nos sea posible irlas culminando, en lugar de publicarlas en conjunto, para que vayan circulando. Igualmente por motivos de importancia y de los tiempos que vivimos, dejo para quienquiera acceder directamente, el link original donde fueron publicadas, con el objeto de que el tiempo que se llevará la traducción no impida su lectura a aquellos que puedan comprenderlas.

Con Amor Fraterno, 

Solstrom

Canalizaciones de Febrero 2015 (texto original)