jueves, 5 de marzo de 2015

GRACIAS A DIOS !




Gracias a Dios

Amado Padre Mío:

Tú Todo lo sabes, tú todo lo ves… pero hoy deseo escribirte estas líneas, para DARTE GRACIAS!!

Un buen día llegué, como tantos, a este planeta Tierra…

Abrí mis ojos y miré este mundo por primera vez, sin la menor idea de nada…

Tierno, como todos en la flor de la niñez…

Luego poco a poco fui creciendo, viviendo y presintiendo… riendo… también sufriendo…

Siempre tu Luz estuvo en mi corazón… siempre lo supe, siempre lo presentí…

Los embates y amarguras de la vida nunca pudieron apartarme de esa conciencia profunda, tan profunda que a veces la olvidaba, pero siempre estaba allí, latente y presente como un estandarte…

La seguridad de tu Amor por ser tu hijo, por estar indisolublemente unidos, como lo vivo hoy…

Un buen día el mundo se me vino abajo, y se me planteó la disyuntiva de entregarme al lado obscuro, o de abrazar el camino de El Cristo, de la Luz… no hubo duda… mas allá de todo amago, la indisoluble y profunda convicción de tu Presencia me llevó a clamar con fe, en medio de mi desesperación, por tu ayuda, por tu soporte, por tu protección y por tu Gran Amor, en esos momentos tan duros y tumultuosos.

Hoy Amado Padre, te doy Gracias porque aún en medio de lo accidentado del camino, me has tendido tu mano amorosa de soporte y protección, a través de personas generosas de espíritu y de los caminos que tú conoces mucho mejor que Yo, para mi bien y de aquellos que tienen especial importancia en mi acción y en mi corazón; y me has permitido la Gracia y la dicha de vivir tu Amor inefable en esta mi pequeña conciencia, en esta mi terrenal existencia.

No soy más ni menos que aquel a quien has abierto la Luz de tu Amor, en unión de todos mis hermanos y seres del Amor que vibramos en ese maravilloso Tono de tu Amor Celestial, que nos llena de tanta Alegría, de tanta Paz, de tanto Regocijo por la vida, recreando el sentir de cuando eramos niños, sin la menor idea de nada.

Sólo Tú Padre Eterno sabes el porqué de todas las cosas, y sabes el porqué me has permitido vivir tanta sordidez, y a la vez acceder a la dulce fuente de tu Amor, por lo cual ya es motivo ganado haber venido a este planeta lleno de tantas cosas hermosas, y también de tanta miseria y de tanto dolor.

Sólo Tú Padre Eterno sabes cuál es el destino que tienes para mí reservado, ahora que me reconozco en Ti, que te reconozco en Mí…

No puedo menos que pensar que todo ha de ser perfecto a lo que debe ser, en tu Infinito Amor y en tu Santa Voluntad.

GRACIAS DIOS MÍO!   Porque me has distinguido con el grandísimo don de poderte sentirte en mi corazón, en todo mi cuerpo, en todo mi ser, llevando renovadas fuerzas y alegrías a mi vida.

Quiero y espero para todos mis hermanos en esta Tierra, tengan esa hermosa vivencia en algún momento, de acuerdo a su propio proceso y evolución, porque si todos pudiésemos reconocernos en tu Amor como Hermanos, cuán armoniosa y distinta fuera nuestra sociedad humana!...

Benditos los mundos unitarios donde los seres se aman fraternalmente, y lo viven, con absoluta alegría, Amor y respeto mutuos, dentro de cada camino de evolución.

Sueño con un mundo mejor, sueño con los mundos de Luz, donde esperamos algún día llegar, en la suave corriente de tu Amor.

Por mí, por mis seres queridos, por mi país, por Toda la Humanidad…

GRACIAS DIOS MÍO!

Amen