jueves, 12 de marzo de 2015

CRISTO - Vengo a pedirle su amistad y su Amor *


Y vengo, amados del Uno e hijos del Amor.

Vendré como un ladrón en la noche, en su Templo. El anuncio de mi llegada en su Templo, y mi instalación para vuestra Eternidad, en lo que usted es, ha sido preparado por elementos múltiples, por cosas múltiples.

Quiérase como le quise y como le quiero, amor sin rodeos, sin límite, sin razón, es la más bella de las luces posibles en este mundo que no es su mundo y sin embargo usted lo pisa de sus pasos. Y acabo para cada uno de plantearles su amistad y nuestro Amor. Todo está listo, todo es terminado y por fin todo comienza. Vendré en el momento oportuno, no sólo en usted, mis amigos, sino también delante de cada hermano y cada hermana, cualesquiera que sean sus vagabundeos, cualquiera que sea su negativa, a proponer la misma amistad, la de la Verdad, la de la abundancia, la de la Transparencia. No le pido nada, yo simplemente vengo para esperar, como usted mismo(a) confió en este día.

El tiempo de la espera no es tiempo vano, es el tiempo que le ha sido otorgado para llevar a cabo nuestra Amistad y nuestro Amor. También, por la Gracia de los Arcángeles, por la Gracia de los Antiguos, por la Gracia de las Estrellas y de mi Madre, por la Gracia del conjunto de la Confederación Intergaláctica de los Mundos Libres, el camino es abierto. Los velos son disueltos, desnudando la Esencia del Amor que usted es.

Entonces sí, vendré en cada uno a presentarme, para nombrarme, y si usted lo acepta, nada más valorará delante de nuestra Presencia unida, en la Verdad del Amor Uno. Ninguna falla ni alguna sombra puede, si usted lo desea, resistir a nuestra amistad. No hay nada más que preparar desde ahora en adelante más que mi llegada, no hay nada otro que esperar ya que todo ya es allí, en estos tiempos cuando todo se revela, como lo había revelado a ustedes el bien amado Juan, el que el primero pudo percibir la totalidad de mi Vuelta, la totalidad de la Verdad y la acción del Supramental, de la Inteligencia de la Luz en este mundo, devolviéndole el hilo conductor de su Eternidad. Y he aquí pues que vengo, con la espada acerada, con el fin de restituirle lo que usted desea, con el fin de restituirle lo que usted vibra, de acuerdo con el Espíritu o de acuerdo con alma, según la intensidad de nuestra amistad y de nuestro Amor.

Vengo para sellar y para desatar al mismo tiempo la Promesa y el Juramento y también para liberar la carne, su carne, con el fin de que la Acción de Gracia sea su diario en el seno de la Eternidad, donde ninguna noche puede ponerse, donde ningún obstáculo puede levantarse. Usted, quienquiera que usted sea, que sea lo que usted manifieste, que sea lo que usted espere o temía, mi amistad y mi Amor es el mismo. Una Madre quiere a cada uno de los niños y su Hijo quiere a todos sus hermanos y hermanas del mismo modo, con la misma intensidad, sin noción de retribución, sin noción de recompensa y todavía menos de castigo porque usted mismo(a) es quien juzgará al aliso de nuestra amistad, al peso de su densidad en la Eternidad, en el momento en el que me instalaré. En usted, en cada uno de vosotros se jugará nuestro encuentro, haciendo de ustedes los Hijos Ardientes del Sol, los Hijos de la Luz, los estandartes de la Luz, estando inmersos e irradiando Vida Una, el Amor Uno. Bailaremos juntos el Baile de la Eternidad.

Y ya vengo en cada uno de vosotros, personalmente, antes de venir para el conjunto de ustedes en u totalidad, en su humanidad Una, en su humanidad que ya escogió otros caminos que mi amistad y para el cual la misma Gracia será concedida. Cada uno escogerá, diría, en su conciencia o en su mente y conciencia, o en su misma negativa, cada uno probará la resonancia del Amor que dio, del Amor que se dio y del Amor que recibió, mostrando a sí mismo(a) y a mí en nuestra Eternidad Una.

Hijos Ardientes del Sol, se quema en usted la Eternidad. Vengo para ampliar el Corazón Ascensional y para arrancar vuestra Resurrección con usted, en oración y en Gracia. Mi Madre viene a decírselo, a enunciárselo claramente, a susurrar en su alma o en su conciencia, imprimiendo en esta carne el Fuego del Amor, el Fuego del Espíritu y el Fuego de la Verdad. Piense en mí como pienso en usted, muy lejos del marco histórico, aún más lejos de todo marco religioso. Vengo para cantar en usted el Canto de la Libertad, el Canto de los talleres de la Creación, vengo para asistir a su Resurrección, en el seno de la Alegría perpetua. No le pido nada otro, que de estar presente, que de hacer frente y de dejarme por fin el sitio que es el de vuestra Eternidad, que es el de nuestro Amor. Vengo justo a pedirle responder a lo que es, o a lo que todavía no es.

Vengo para decirle a usted en este día, no tengas miedo, porque ponga el Amor en el centro, ponga por delante el Amor, ponga el Amor para atrás, ponga el Amor a la izquierda, el Amor a la derecha, es lo que usted es. Sólo los velos le ocultaron esta verdad esencial sin la cual hasta usted no podría poner su pies sobre este mundo. A pesar de las ilusiones, a pesar de las mentiras, usted está allí, en vida y de verdad.

 Vengo mostrarle su Vía, su Verdad y su Vida. No le pediré nada más que compartir su amistad conmigo y con todos los de ustedes que nos reconoceremos, por el corazón y por el Espíritu, alumbrando con sus lámparas despiertas lo que debe ser, lo que debe disolverse en la Ley de la Gracia. Vengo a darle la bendición del Padre. Vengo a restituirle. Ningún conocimiento, ninguna demanda necesita ser formulada porque lo que veo, y lo que veré, es simplemente la manera en la que amó. Ninguna historia en este mundo tiene valor frente a la Eternidad,

Ningún papel, ninguna función es elevada más que otra. Los que querrán elevarse sin pasar por nuestra amistad serán bajados, aquellos a los que encontraré en la Transparencia, en la esperanza más noble y en la sinceridad, no tendrán ningún elemento de miedo porque el Amor le colmará. Así es mi amistad, así es nuestra fraternidad que sobrepasa todas las condiciones y todas circunstancias en vuestro  Mundo.

Vengo a pedírselo: "usted quiere ser mi amigo, usted quiere ser el Hijo digno del Sol y del Padre, ustedes quieren ser dignos niños de nuestra Madre común, soltando todas las zonas de sombra y todos los miedos que pueden manifestarse en usted?". Entonces usted se agarra en la roca eterna de nuestra filiación común, que no tiene ningún papel ni algún sitio en el seno de la división porque su sitio único es su Libertad y su Verdad, cualquiera que sea. Hay solo que aceptar y ninguno podrá sustraerse de su propia pesada por sí mismo. Con la manera en la que amó, no solamente en este instante o en esta vida, sino en el resultante del conjunto de sus pasos llevados en este mundo desde hace mucho tiempo, se le endereza en su desnudez, en su sencillez y en su belleza.

Vengo para bailar con usted en el Silencio de la Eternidad. En la esperanza, la fe y hasta la creencia que usted tiene construida en mi Vuelta a usted, se revelará la Verdad absoluta. Hasta los de ustedes que no pudieron o quisieron amar como le quise, a causa de los sufrimientos, a causa de los velos o a causa de las circunstancias particulares, tampoco tienen que temer nada de nuestro encuentro porque en aquel momento también podremos, cualquiera que sea su estado, y si usted lo acepta, edificar juntos instantáneamente el puente de la Gracia hacia vuestra  eternidad, porque soy la Vía, la Verdad y la Vida.

Vendré también hasta para pedirle a usted, si no es ya hecho, de dejar morir lo que no es el Amor, en usted como en cada uno, respetando la libertad y la elección del periplo del alma o de la desnudez de la Conciencia. Niños del Uno, niños nacidos por Amor y del Amor, vengo a llamarle para ser inscritos en el Libro de Vida Eterna que no conoce ni principio ni fin, donde allí toda vida es ofrecida en la más grande de las compasiones y en la más grande de las libertades posibles e imaginables.

En su Templo, como en cada faceta de su conciencia, usted encontrará allí mi Presencia y mi Radianza. Soy el consolador, soy el que corta lo que debe ser cortado, libre y de acuerdo con sus elecciones y la resonancia más o menos grande de su verdad con la Verdad del Amor. Los signos de mi vuelta, de manera visible en este mundo y no solamente en su Templo, serán evidentes para cada uno de ustedes, delante de la realización de los signos innumerables y las visiones transmitidas al bien amado Juan. En estos tiempos intensos, no le queda más que depositar todas las armas del miedo, depositar todas su penas a mis pies con el fin de que mi Corazón los absorba.

Soy el consuelo, soy la esperanza y soy sobre todo lo que usted es en Eternidad, un Hijo Ardiente del Sol, entre los que la Paz y la Alegría no conocen ninguna tregua ni alguna sedación. Soy el Templo de la Libertad, el Templo de la Justicia, el Templo de la Equidad, el Templo de la Verdad y mi Templo es su Templo, y mi  Corazón es su Corazón. Que puede temer, usted cuyos miedos hasta representan, en definitiva, el sentimiento de la falta de Amor hacia usted mismo(a) o hacia la Fuente, hacia sus hermanos y hermanas y hacia las “heridas de la vida”… Vengo para quitar todo sufrimiento a condición de que usted acepte devolverse a mi, con el fin de que yo a su vez vuelva a usted. Necesito sólo un signo de su corazón, necesito sólo de vuestra atención y vengo para responder al conjunto de sus necesidades.

La Luz de la Verdad, la Luz que descubre, llama a la puerta no sólo de su Templo, sino que hace unos días, se abrió  lo que quedaba a abrir para vivir la Última Pascua, la de vuestra Resurrección al mismo tiempo que mi Resurrección. No me espere en la carne porque si no usted será engañado… pero su corazón no puede engañarle, sólo el intelecto puede engañar. Nos reconocemos y nosotros reconoceremos al Amor que brilla delante de nosotros, en nuestro corazón y sobre nuestra frente porque usted también, si usted lo desea, usted es el Ungido del Señor, cuya unción puso el bálsamo de la curación, el bálsamo de la Alegría.

Cuando le pido si usted quiere ser mi Amigo, no le pido nada más que sólo dejar las ilusiones, que dejar las creencias, que dejar lo que es falso, sin compromiso y en la humildad.

Los tiempos son cumplidos, esto usted lo sabe, y lo que se cumple ahora es sólo Justicia y Libertad. De nuestro encuentro emanará su sitio. Ningún sitio es mejor que otro, ninguno es más elevado que otro, hay Amor o no Amor y el no amor no es nada, es solo, diría, una forma de enmascaramiento cuya traducción es el miedo, pero que no tiene ningún sentido en el seno de la Eternidad. Le recuerdo que usted no podrá llevarse, ni sus miedos, ni sus bienes, ni alguna experiencia en el seno de este mundo porque le quiero desnudo, porque le quiero tal como usted es de verdad y no tal como usted muestra a este mundo lo que espera de usted.

Soy su verdadera Familia, donde no hay chantaje ni sufrimiento, ni condiciones, ni violencia, porque yo vengo para cortar y vengo en paz, cómo podría ser de otro modo? Los tiempos del miedo son terminados. La Gracia le rellena de manera natural de todos los atributos del Amor, de toda la Verdad del Amor. Usted no tiene nada más que proyectar, usted no tiene nada más que esperar porque esto está ahora. Todo lo que será observado en la superficie de este mundo, como en toda conciencia, es sólo la revelación del Amor. Únicamente su forma ilusoria puede ver allí otra cosa, sólo la adhesión a usted mismo(a), de manera incongruente, puede usted privarle de nuestra amistad. Hace falta para esto que deposite todas sus cargas, hace falta para esto que cada uno de vosotros acoja, con los brazos abiertos, la Verdad de nuestro Padre y de nuestra Madre, donde se coloca la ardencia del Espíritu, la sed ardiente de sus reencuentros consigo mismo(a).

Mi presencia se hará cada vez más sensible, con el mismo título de los que le acompañaron y entre los que estuvieron en ronda, se establece desde ahora en adelante en integridad en su corazón, y en ninguna otra parte, hasta darle a disolver todo lo que no es la expresión y la manifestación directa del Amor puro, del Amor incondicional y del Amor-Verdad. Es imposible, a aquel nivel, ser engañado o equivocarse porque su esperanza en mi Presencia dio fin a las veleidades de dualidad impuestas por este mundo y por el efímero.

En estos momentos particulares, y en el momento del momento de la Llamada, usted mismo(a) comprenderá y vivirá la verdad del Amor y la verdad de lo que no es Amor, en el momento de nuestro encuentro y en el momento de nuestra amistad. Les reitero que la principal manifestación del Amor es la Alegría, el Amor mismo se basta, nuestra amistad se basta por si misma, es la totalidad, es también cada particularidad en este mundo también, y diría, a pesar de todo. Su estado actual, su estado en curso de instalación, sólo le muestra la distancia o la proximidad que existe entre nosotros. En esta ausencia de distancia habrá concordancia, habrá éxtasis y habrá encantamiento en las Moradas del Eterno, en las Moradas de sus orígenes, en espacios múltiples donde no puede existir sombra de sufrimiento ni de resistencia.

Vengo no a pedirle seguirme, vengo a pedirle ser lo que usted es, Trascendiendo u olvidando todo lo que hace sufrimiento, todo lo que da miedo, todo lo que puede obstruir o molestar nuestra amistad. Nuestra amistad es una seguridad sobre la Verdad. No vengo pues a pedirle seguirme, sino de ser lo que usted es y recorrer las esferas de la Eternidad, si tal es su estado, si tal es su conciencia. Cada sitio, cada conciencia es respetable, para que responda favorable o desfavorablemente a nuestra amistad. La Alegría de tal intensidad vendrá para poner fin inmediatamente, en caso de que sellemos nuestra amistad, a todo sufrimiento, a todo miedo y le colmará de la Gracia eterna del Amor y de la Alegría, sin justificación, sin razón, sin explicaciones, trascendiendo las manifestaciones y los obstáculos de lo efímero, haciendo arder y disolver todo lo que no tiene razón más de estar en el seno de nuestra amistad y de nuestra Libertad.

Entonces, Amados del Uno, les quiero levantados y enteros, con tanta intensidad que pueda existir en el corazón de nuestra amistad. Cualquiera que sea el estado de su cuerpo, cualquiera que sea su estado de sufrimiento residual o de miedo, seré la curación y la desaparición de todo lo que puede molestar o disminuir nuestra Verdad Una.

En cada uno de vosotros es la misma llama y la misma intensidad y la misma sed. Vengo para pedirle a usted por favor, viva en el seno de la Eternidad, allí donde el agua de Vida no puede faltar, allí dónde eres hartado a cada instante de su Conciencia, allí donde la Plenitud no puede dejar ninguna deficiencia en la perfección de la Conciencia Una y liberada. Vengo a darle a usted mismo(a), porque soy Don, a la altura de lo que usted dio y distribuyó, no por interés sino por espontaneidad y por la Verdad, sin otra implicación que el Don de usted mismo(a) a vuestra propia Eternidad. Me acogeré en la encrucijada de sus elecciones, alumbrándolos con la misma intensidad y la misma comprensión, que no tiene que hacer de su historia personal, que no tiene que hacer de lo que puede quedar, resistente a usted mismo(a). Lo que soy y lo que usted es resuena en la Gracia, resuena de Libertad. Lo que no es Amor no tiene sitio en el seno del Amor, lo que es Amor será devuelto al Amor.

Amado del Amor, permítame, en el espacio de nuestro Silencio, acercarme a nuestra amistad y para algunos de ustedes, leyendo mis palabras o escuchándolas, entonces la complitud se presentará dentro de un momento o en los instantes venideros. Esto le es abierto a partir de hoy.

 Así, guardo silencio de mis palabras con el fin de disolver sus palabras, así …

 … Silencio …

Así puedo decir como mi Padre y nuestro Padre lo dijo, la Fuente: "¿mi Amigo, mi Amado, quieres ser?

¿Mi Amigo, mi Amado, quieres vivirlo o prefieres callar la elección de tu persona y de tono efímero?" Porque debes escoger, debes decidir, allí es la última Gracia de la Llamada de mi Madre y de mi Llamada, que no es otra que la Llamada de tu corazón a tu reunión y a tu unión, a tu Eternidad. No necesito ninguna palabra ni de ninguna actitud porque veo lo que cada uno de ustedes es, fue y será, porque veo en cada uno de vosotros mi imitación, o no, su desaparición o no, y nada ni nadie podrá equivocarse y ser engañado, porque la Gracia de la Verdad tomará todo el espacio y todo el tiempo, viniendo a despertarle del interior, viniendo a mostrarle, en el seno de esta reconexión, la Verdad que no tiene ni principio ni fin.

Niños del Uno, bailemos de nuevo el Baile del Silencio en el espacio de la belleza, ahora.

 … Silencio …

Soy la Vía, la Verdad y la Vida y eres la Vida, la Verdad y la Vida porque somos Uno. El sentido de toda separación debe borrarse, ser quemado en la indiferencia y el Fuego del Amor con el fin de que mi demanda de amistad se engalane de todos los adornos del Amor.

En estos instantes que usted vive, dondequiera que usted esté en la superficie de este mundo, usted tiene que mostrar no la personalidad, sino busque mucho más, bien en cada circunstancia, en cada mirada, y en cada interacción entre usted, la mirada del Amor, la mirada del corazón, las cumbres que hacen callar las palabras y pensamientos que nos alejan uno del otro, donde hay juicio, donde hay desconfianza, donde hay miedo. No dé peso a esto que es ya pesado, y conceda todo el peso a la Eternidad.

Soy la Vía, la Verdad y la Vida, le ofrezco mis bendiciones, le ofrezco lo que usted es, más allá de todo el resto. Le digo: en el Amor, le digo: en nuestro Amor. Querámonos. Le agradezco haberme acogido, le agradezco por haberme escuchado, le agradezco por haberme leído y cuento con cada uno de vosotros porque cada uno de ustedes es el Único y el Amado del Uno.

Soy el Cristo y le bendigo en su nombre, en mi nombre y en nombre de mi amistad como en nombre de su amistad, si usted lo quiere, y juntos le digo, no recemos, sino permanezcamos en la en la Luz brillante de la Verdad, ahora y para siempre. Es el tiempo ahora, no de retirarme, sino de retirarme en usted, allí donde se encuentra su belleza, respondiendo a cada solicitación, a cada pensamiento; cada vez que el Amor es puesto delante, estaré allí y usted verá por mis ojos, y usted olerá por mi carne, y usted vivirá mi Espíritu que es el suyo. Una vez más, le quiero y de allí eres digno y mucho más que esto. En el Amor del Amor y en nuestra amistad, me retiro manteniéndole.

Esto es mi verbo, y al final de las canalizaciones de febrero responderé, en mi nombre, a las preguntas que usted pondrá...


 Y vengo.


NR: (*) Cuarta Canalización

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Estimados Amigos:

Se nos advierte sobre la importancia de leer las canalizaciones del mes de febrero en orden consecutivo a los fines de la "evolución vibratoria" que las mismas nos producirán.

Nosotros haremos el esfuerzo de efectuar la mejor traducción e irlas publicando en español tan pronto como nos sea posible, sin embargo por motivos de importancia y de los tiempos que vivimos, dejo para quienquiera acceder directamente, el link original donde fueron publicadas, con el objeto de que el tiempo que se llevará la traducción no impida que los textos circulen y sean leídos por aquellos que puedan comprenderlos.

Con Amor Fraterno, 

Solstrom

Canalizaciones de Febrero 2015 (texto original)